VIVA EL GLORIOSO ALZAMIENTO NACIONAL  Por Juan Alfredo Bellón,

VIVA EL GLORIOSO ALZAMIENTO NACIONAL Por Juan Alfredo Bellón,

VIVA EL GLORIOSO ALZAMIENTO NACIONAL

Por Juan Alfredo Bellón, del domingo 24-07-2016

Había pensado dedicar la columna de la semana pasada al 80 aniversario del levantamiento fascista y anticonstitucional del 18 de julio de 1936 y (lo que son las cosas) me fui enredando en la prosa periodística de la glosa de proximidad en que suelen consistir estas colaboraciones hasta llegar a un nuevo título (POBRE DE MÍ) con el que pretendía relacionar el canto de despedida de los Sanfermines (se acabó la fiesta) con la terminación de la alegría original y juvenil de quienes habíamos de enfrentarnos a partir de ahora con las consecuencias dolorosas de la coyuntura social y política local, regional, nacional e Internacional. Total que en vez de concluir recordando y criticando la intentona golpista que acabó arrastrándonos a una cruelísima Guerra Civil que todos los historiadores consideran antesala de la Segunda Guerra Mundial, me enzarcé en el pobre de mí y pobres de nosotros que estamos sufriendo la masacre de Niza, a camionazo limpio, y otros crímenes de lesa humanidad como los de Turquía, La Meca, Siria, Iraq y Afganistán, que tampoco son moco de pavo.

Y héteme aquí que anteayer levanto la prensa diaria granadina y leo que, en sesión pública de una comisión municipal. la concejal residual del PP capitalino de Granada, Telesfora Ruiz, ha intervenido pomposamente rectificando a quien proponía dedicar varias calles del callejero local a los acaldes de la etapa republicana cruel e ilegalmente ejecutados por las autoridades fascistas que se había sublevado contra la legalidad de la Segunda República el 18 de julio de 1936. Luego de un sonado rifirafe a propósito de tal salida de tono democrático, la señora Telesférica, que tanto nos machacó a los albaycineros y al resto de los granadinos con sus ocurrencias constates en el terreno del área de Movilidad que con Torres Hurtado detentó, intentó recular achacando a la ironía su calificación encomiástica del Golpe Militar Fascista, pero dejando clara su inclinación indudable no a la movilidad ciudadana sino al Movimiento Nacional, nombre con que se conocía desde 1936 a la operación franquista que subyugó a España durante los siguientes cuarenta trágicos años.

Sabe la señora Ruiz y las personas, como ella, proclives al fascismo, que hoy no debe jugarse con las cosas de comer ni con los derechos sacrosantos de las personas y menos cuando han sido los de su condición sediciosa quienes privaron sistemáticamente de ellos, incluyendo la libertad y la vida, a quienes solo pretendían su disfrute en beneficio del bien común y de la sociedad. Y sabemos nosotros, que hemos pasado buena parte de nuestra vida bajo la amenaza de personas de su condición, cuál era la clase de humor que esgrimía el general golpista y sedicioso Queipo de Llano cuando ordenaba dar a detenidos como Federico García Lorca “café, mucho café” haciendo un macabro juego de palabras con las siglas de la frase “Camaradas: arriba Falange Española”. Así de glorioso fue y sigue siendo su glorioso alzamiento nacional y así de gracioso el humor del que alardean en lugares públicos y en el ejercicio de su autoridad delegada por el pueblo soberano.

Y como quiera que su nombre significa en griego a la hija de Esculapio, ‘encargada de cuidar la salud y la convalecencia’, permítaseme que le dedique la letra de una petenera en la que, con una leve licencia por venir al caso, se resume la sabiduría popular que el flamenco destila en sus quejíos más habituales: Quien te te puso Telesfora / no supo ponerte nombre, / debía de haberte puesto, / prima, mira tú qué pista, / Telesférica, fascista / y amiga de Pepe Torres.