CONGRESOS Y REGRESOS  por Juan Alfredo Bellón

CONGRESOS Y REGRESOS por Juan Alfredo Bellón

CONGRESOS Y REGRESOS por Juan Alfredo Bellón para  EL MIRADOR DE ATARFE del domingo 25-06-2017

El calendario socialista se ha recalentado este verano hasta tal punto, que no hay afiliado que lo aguante ni cuerpo que lo resista si tenemos en cuenta de dónde viene y, sobre todo, a dónde va la reata de eventos congresuales constituyentes previstos en lo que va de año y en lo que falta de quinquenio. Total, fastos militantes y otros mil eventos para enterrar y aburrir a La Legión del Águila y hasta cien agrupaciones de militantes más que hartibles todavía porque, como decía Jesús de Nazaret, allí donde estéis vosotros, estará la Iglesia y, como recalcaría Pablo Iglesias, donde estéis los socialistas, estará la crítica y la discusón desde las bases y todo estará en tela de juicio y os pondréis unos a otros como hojas de peregil: en eso consistirá vuestra fuerza y vuestra debilidad.

Porque, un poner, pocas son las asociaciones políticas normalmente constituidas capaces de reinventarse, de darse la vuelta como un calcetín en un breve espacio de tiempo sin renunciar a sus esencias y de renacer, como el Ave Fenix, de sus propias cenizas, regresando a Ítaca en primavera para volver a ejercitar la actividad política donde la dejaron abruptamente abandonada el famoso 1º de octubre de la Disfundación Gestora de 2016. Y luego resetearse como si nada, no solo en las personas (dando prácticamente igual Margarita que Hernando, Lastra que Luena, Mario que Lambán) sino, sobre todo, en los discursos, y que la defensa acendrada de la co-soberanía nacional casi sin problemas con la plurinacionalidad cultural y puede que política del Estado Español donde querer es poder y no querer y pajarillos con la madre del cordero lechal y celestial.

Y como el presidente está hasta las trancas de apaciguar tanto barullo en las instituciones que malgobierna, le viene de perlas que el PSOE esté ocupadísimo reescribiéndose en los discursos y en las personas que los emiten con perogrulladas de siempre (somos el partido de la izquierda, el nuevo y el de siempre) que tienen ahora que competir con las nuevas ofertas electorales de Podemos y compañía que tanto efecto han tenido en Francia donde, como aquí, se ha tratado de recolocar a los mismos perros con distintos collares o, mejor, ponerles a los mismos perros los mismos collares y que tanto los chuchos como los abalorios parezcan diferentes.

Además, la actualidad judicial viene a comprimir los tiempos y a confundir a los usuarios haciéndonos creer en un organigrama plano de delitos y de delincuentes que, de tanto nombrarlos, pierden su identidad y su gravedad a los ojos del pueblo y se amortizan ante la justicia pareciendo que ya han pagado sus delitos y han vuelto a la casilla de salida libres de polvo y paja. Habráse visto semejante malabarismo que ni el Gran Houdini lo hubiera podido mejorar.

Y de esta manera, de las congregaciones reglamentarias se han seguido los regresos al pasado y al futuro con las vacilaciones pertinentes y las constricciones congresuales que implican los reacomodos que han sido del caso: mucho para unos y poco para otros, como el pavo de aquella marquesa comilona. El tiempo nos dirá quién acierta en sus análisis y quién yerra en sus juicios. Yo, que soy persona atenta al asunto y lógicamente interesada en él, tanto por ejercicio responsable de la ciudadanía como por coyunda compañeril, diré, como siempre que el barco parece zozobrar, y en eso coincido con Susana Díaz, que el PSOE es mucho PSOE y el PSOE-A, más todavía; y que yerran quienes le entonan el gorigori antes de una defunción tan anunciada.

Otrosí digo que las defunciones congresuales pueden anunciar el regreso revivido a otros tiempos distintos y mejores que falta va haciendo que se produzcan en esta HORA DE ESPAÑA donde ya no cabe ni una corrupción ni otra traición más, de tanta crisis nueva y vieja como nos acecha y de tanta quiebra institucional y constitucional como nos amenaza.

En esta grave coyuntura, nos hace falta un PSOE fuerte y un PSOE-A vivo y reconstituido que sepa volver a enarbolar el estandarte de nuestra definitiva modernidad. Mientras, cae lo que cae (¡qué calores!) y las seseras se recalientan y sus dueños y dueñas dicen lo que dicen.