El 60% de los jóvenes cree que no tendrá un trabajo mejor que el de sus padres

El 60% de los jóvenes cree que no tendrá un trabajo mejor que el de sus padres

Un estudio elaborado por el Centro Reina Sofía incide en la falta de expectativas laborales de la juventud y refleja su desconfianza en el ascensor social

Borja tiene 19 años y estudia arquitectura. Su opinión es un buen reflejo de lo que piensan la mayoría de jóvenes entre 15 y 29 años sobre su futuro laboral respecto a lo que vivieron sus padres: «Mis padres han hecho lo que han querido, subrayo lo de querido. Y nosotros, la generación de los eternos becarios, hacemos lo que podemos«.

El 46% de jóvenes cree que tendrá menos oportunidades laborales que sus padres y otro 14% que como mucho las tendrá igual, según el barómetro Proyectoscopio que ha leborado por primera vez el Centro Reina Sofía para la adolescencia y juventud. Además un 68% considera muy o bastante probable tener que trabajar en lo que sea y 7 de cada 10 afirma que tendrá que seguir dependiendo económicamente de su familia.

La falta de expectativas profesionales – que refleja este estudio- ha hecho mella en el ánimo de los más jóvenes hasta el punto de que se han vuelto más conservadores. Lo explica Anna Sanmartín, subdirectora del centro Reina Sofía: «Podemos hablar de conservadurismo en el sentido del valor de la seguridad. Esto es algo que antes no valoraban tanto, la seguridad en el trabajo, porque es algo que no conocen y que no les permite planear su vida».

Conservadores en lo laboral pero no en lo social. El estudio refleja también una gran tolerancia en temas como la adopción de niños por parejas homosexuales, la eutanasia o el aborto libre que respalda prácticamente un 70%. Hay un gran interés en temas como la igualdad entre hombres y mujeres, la lucha contra las injusticias o la defensa de los animales y mucha desconfianza en las instituciones: » En esta situación mi confianza es prácticamente nula», explica Borja. Como él un 40% afirma que no confía en ninguna y especialmente provocan recelo los partidos políticos: son los que despiertan menos confianza para 7 de cada 10.