“LA BIZCOCHADA ATARFEÑA” por Jose Enrique Granados

“LA BIZCOCHADA ATARFEÑA” por Jose Enrique Granados

En la publicidad de los programas de fiestas de los años sesenta y setenta del siglo pasado aparecía la publicidad de la confitería de Josefa Zurita Ruiz en la calle Real, frente al casino

Aunque sinónimo de pastelería, bombonería, bollería o repostería, el término confitería o confite ha caído en desuso.
La Real Academia de la Lengua lo define como el establecimiento donde los confiteros hacen y venden los dulces. La segunda acepción de la palabra es el arte de elaborar dulces y confituras.

Hecha esta introducción, decir que la especialidad de aquel entrañable establecimiento era los piononos atarfeños y las bizcochadas. El recuerdo de aquello me es vago e impreciso pero la curiosidad por recordar aquellos pasteles me llevó a preguntarle al sobrino de la confitera, por los ingredientes de dichos dulces y la diferencia entre los piononos que conocemos actualmente y los piononos locales. La respuesta fue rotunda, los ingredientes son los mismos, la diferencia estriba en que los nuestros eran más grandes.

En la fotografía, cortesía de Manolo Povedano, sobrino y trabajador de aquel local, podemos ver una de aquellas bizcochadas, a la que dedicaremos otra entrada en nuestro blog.

Como ya hemos comentado la bizcochada era uno de los confites más típicos de nuestra población. Ha sido Manuel Povedano quien nos ha facilitado la receta de tan característico dulce. Huevos, aceite de oliva, harina, azúcar, agua canela y almidón son la base de tan exquisito pastel.

En su elaboración se tarda aproximadamente 90 minutos. Se cogen 12 huevos y se separan las claras de las yemas. Se colocan por separado las claras con medio kilo de azúcar y las yemas con otro medio kilo. Se montan las claras y se baten las yemas mezclando a continuación ambos ingredientes, hasta conseguir una masa homogénea. Una vez conseguido se le añade 200 gramos de almidón, poniéndolo todo en una manga pastelera.

Sobre papel de estraza vamos haciendo bizcochos con la masa hasta acabarla. Lo metemos en el horno a 180 grados hasta que estén dorados, que los sacamos y los dejamos enfriar.

En una cacerola ponemos 1 kilos de harina, 3 kilos de azúcar, colorante amarillo de huevo y agua. Una vez disuelto lo ponemos al fuego, muy lento hasta que espese y comience a hervir. A esto le llamamos crema de huevo humor.

Una vez fría la crema huevo humor, ponemos una capa de ella en una bandeja. Sobre ella ponemos los bizcochos tras haberlos mojado en un jarabe de agua y azúcar. Cuando este la base cubierta de bizcochos se espolvorea con canela. Así sucesivamente hasta acabar con la crema y los bizcochos.

Terminamos revistiéndolo con lustrina o merengue, el cual hemos hecho anteriormente con agua y azúcar, puesto al fuego y removiendo continuamente hasta que espese y se formen hebras. A continuación batimos 6 claras a punto de nieve y se le añade el jarabe hasta conseguir una mezcla espesa y consistente.

En la fotografía de portada, cortesía de tan insigne confitero, cumpleaños celebrado con una bizcochada elaborada por Manolo.

¿Conocen a quien aparece en la imagen?

Curiosidades elvirenses.