Un invierno cálido sucederá al otoño más seco del siglo XXI

Un invierno cálido sucederá al otoño más seco del siglo XXI

En enero, febrero y marzo, las temperaturas estarán entre uno y tres grados por encima de la media en casi todo el país

El invierno comienzó el  jueves 21 de diciembre a las 17.28 hora peninsular y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) prevé que sea más cálido de lo normal en toda España, después del otoño más seco en lo que llevamos de siglo y el tercero desde 1965.

En rueda de prensa para presentar la predicción estacional del invierno, la portavoz de la Aemet, Ana Casals, ha avanzado que los modelos climatológicos señalan que, en general, en los meses de enero, febrero y marzo las temperaturas estarán entre uno y tres grados por encima de la media para la época del año en casi todo el país.

Respecto a las precipitaciones, ha explicado que no se aprecian señales significativas de lluvias en los tres meses del invierno. De momento, enero presenta más probabilidad de lluvias, sobre todo en el tercio oeste, mientras que marzo muestra un “tinte de ser el mes más seco” de toda la estación invernal. Esta situación de escasas precipitaciones continúa la línea del otoño, que en su conjunto ha sido muy cálido y muy seco, con una precipitación media de 84 litros por metro cuadrado, hasta un 59% por debajo de lo normal. 

Septiembre fue el mes más seco del otoño, mientras que octubre y noviembre acumularon algo más de precipitación, aunque poco importante, lo que convierte a este otoño en el más seco de todo el siglo XXI y en el tercero de los últimos 52 años, solo por detrás de por detrás de los de 1978 y 1981. Las mayores precipitaciones del trimestre se produjeron durante los primeros 10 días de diciembre, cuando la borrasca Ana dejó hasta 200 litros por metro cuadrado en puntos de Galicia. Ha registrado el valor mínimo de su serie Cáceres, con apenas 40 litros por metro cuadrado, y Valladolid, con 24 litros, casi la mitad de su anterior valor más bajo, que fue de 51 litros por metro cuadrado en 1988.

En cuanto a las temperaturas, el otoño ha sido “muy cálido” en general, con un valor medio de 16,7 grados, 0,8 grados más que la media. Según ha precisado Casals, se ha tratado del octavo otoño más cálido desde 1965 y del sexto más cálido del siglo XXI. Por zonas, esta estación ha sido entre muy cálida y extremadamente cálida en el cuadrante suroeste de la Península, mientras que resultó normal o algo frío en el cuadrante noreste y “mayoritariamente cálido” en el resto de la Península. En Baleares, por su parte fue entre frío y muy frío.

En su conjunto los 11 meses que llevamos de 2017 han sido los más cálidos en España en 52 años, con una temperatura media de 17 grados. Sin embargo, diciembre discurre con temperaturas muy bajas, entre uno y tres grados de anomalía negativa y con heladas en buena parte del territorio. Aunque ha habido fluctuaciones, parece que el mes terminará siendo un grado más frío de lo normal y esto podría contribuir a que el año 2017 no termine como el más cálido de la historia en España, pero sí como uno de los tres primeros.

Casals ha explicado que la culpa de un otoño sin apenas precipitaciones hay que buscarla en el predominio de una situación de bloqueo anticiclónico, que apenas si ha permitido la entrada de borrascas a la península ni de temporales en la zona levantina. Otra peculiaridad de esta estación ha sido el marcado contraste en la oscilación térmica, es decir, la diferencia entre temperaturas nocturnas y diurnas, que ha sido 2,4 grados superior a la normal para esta estación.