Un cuento para llevar la Ciencia a los más pequeños

María José García Lorente presentó en la Biblioteca de Andalucía ‘De mayor quiero ser científica (o científico): Descubriendo los colores

María José García Lorente es una «mancheguza» o lo que es lo mismo una andaluza que lleva mucho tiempo viviendo y trabajando en Castilla-La Mancha. Más concretamente, es una granadina que trabaja como profesora de Física y Química en el instituto de Mota del Cuervo (Cuenca) y que acaba de publicar un libro infantil, ‘De mayor quiero ser científica (o científico): Descubriendo los colores’ (Ed. Babidi-bú). Publicación que presentó, , en la Biblioteca de Andalucía, donde estará acompañada por Miguel Ortega Titos, profesor titular del departamento de Geometría y Topología de la Universidad de Granada.

«Llevo 15 años trabajando en Castilla la Mancha y en realidad me siento manchega y andaluza por igual», aclara respecto al curioso gentilicio. Después nos cuenta que el libro se le ocurrió hace unos años y que decidió plasmar en el papel las cosas tal y como hacía para sus hijas. De hecho este cuento tiene tres niñas protagonistas llamadas Elvira, Ana e Isabel que son los nombres de sus pequeñas.

Las tres curiosas hermanas pasan un día con su tía Gemma, una joven científica, que les va descubriendo sencillas historias y experimentos caseros que les permite explicar determinadas cuestiones como por qué vemos las cosas de un color y no de otro, por qué el blanco es la unión de todos los colores, por qué debemos vestirnos de colores claros en verano, cómo podemos atrapar el arco iris, por qué los científicos llevan batas blancas,… experimentos que la autora ha realizado en clase o preparado con sus alumnos de Bachillerato para hacer a otros alumnos de Primaria.

Entre sus primeros lectores ha contado con su marido, profesor de FP, que le ha ido comentando algunos aspectos, especialmente relacionados con el nivel del lenguaje.

«Aparte de lo didáctico por el tema de los talleres, también es un libro que sirve para inculcar unos valores implícitos ya que las protagonistas comparten y se ponen en el lugar de la otra, aparece normas de seguridad e higiene en un laboratorio, pues aunque parezcan experimentos sencillo hay que guardar unas normas», añade María José. También que está muy satisfecha con las ilustraciones que ha realizado su antiguo alumno, Raúl García Reguillo, que en la actualidad estudia Animación en Madrid. Si la aceptación del libro es buena, María José ya tiene pensado un nuevo título ‘De mayor quiero ser científica (o científico): Descubriendo la materia’