La osteoporosis, una enfermedad “moderna”

La osteoporosis, una enfermedad “moderna”

La osteoporosis es una enfermedad -de gran prevalencia en los países occidentales- que convierte los huesos en algo parecido a la piedra pómez: porosos, delgados y frágiles, que resisten mal los golpes y se rompen con facilidad.La osteoporosis, una enfermedad “moderna”

Los restos óseos de los primeros hombres primitivos que han ido apareciendo (algunos en perfecto estado de conservación) han puesto de manifiesto un hecho llamativo: los antiguos cazadores-recolectores, nuestros antepasados, tenían una excelente salud ósea. Ni sufrían osteoporosis ni apenas fracturas sino que, por el contrario, tenían una robustez ósea propia de los atletas.

Sin embargo, después, a partir del Neolítico, ya empieza a haber signos de enfermedad ósea y osteoporosis y, desde ese momento, la humanidad ha asistido a una degradación progresiva de su salud ósea.

Y así hemos llegado al día de hoy, en el que 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 12 hombres de más de 50 años la sufren. La osteoporosis está detrás de miles de fracturas de hueso que se producen cada año. Las de muñeca, vértebras (sobre todo lumbares) y cadera son las más frecuentes y, de todas ellas, éstas últimas son las más graves. El 20% de quienes sufren una fractura de cadera fallecen en los seis meses siguientes, y el 50% arrastra una minusvalía el resto de su vida, muchos de ellos con necesidad de ayuda permanente para desplazarse.

El falso mito de los beneficios de tomar lácteos

La carrera desenfrenada en el consumo de lácteos a la que se ha lanzado la población en los países occidentales es uno de los ejemplos más claros de éxito de la publicidad. Y también de éxito de los lobbies de la industria de alimentación, que han conseguido que las autoridades sanitarias hagan suyos sus objetivos de que toda la población, a cualquier edad, tome más leche y derivados lácteos que un ternero lactante… Y así han conseguido que atiborremos a productos lácteos a nuestros hijos y que nos sigamos atiborrando de ellos a lo largo de toda nuestra vida.

Los fabricantes hacen yogures que lanzan con campañas apropiadas para cada edad. Para los pequeños, enriquecidos con el doble o el triple de calcio y hierro “para crecer” y “para rendir” en el colegio. Para las mujeres menopáusicas o premenopáusicas, yogures también extra-enriquecidos con calcio “para mantener la densidad ósea”. Y así, hay un yogur para cada perfil de consumidor.

La salud es un gran reclamo, y mucha gente paga gustosa su dinero (sería más preciso decir que lo despilfarra), creyendo esas promesas y acallando con ello su conciencia (es mucho más fácil que un niño se tome un lácteo en dos segundos, en un botecito con forma infantil y hasta con un regalito por la compra de varios, que dedicar tiempo a enseñarle a alimentarse bien).

Una reflexión: ¿se ha parado a pensar en la enorme cantidad de espacio que ocupan los lácteos en los supermercados? ¿Y no le parece que si los lácteos industriales fueran la garantía de una buena salud ósea, con todo lo que se consumen, no debería haber desaparecido ya la plaga de osteoporosis (y sin embargo va en aumento)?

¿Tirar la toalla y resignarse a la osteoporosis?

¡En absoluto! Y cuanto antes se ponga manos a la obra, mejor podrá garantizar la robustez de sus huesos durante muchos años.

Le voy a contar un secreto: el calcio es indispensable para los huesos, por lo que no debe faltarle; pero la manera de conseguirlo no es a base de gastarse un dineral en productos lácteos industriales. Las verduras y el agua son buenas fuentes de calcio, por lo que una dieta rica en vegetales y en la que se incluya la suficiente cantidad de agua rica en bicarbonatos es un buen punto de partida para establecer un plan de acción para proteger la salud de sus huesos.

Por supuesto, son muchas las cosas que usted puede hacer para completar su plan de acción “Huesos-sanos-durante-toda-la-vida”. Y ése es el objetivo del Dossier de junio, cuya preparación estamos ultimando para tenerlo a punto para enviarlo en los primeros días del próximo mes. Y por eso le invito a apuntarse a nuestra lista de envíos para poder recibirlo también.

El mensaje es muy simple y tranquilizador: la osteoporosis se previene, y en muchos casos se trata cuando ya se sufre, sin necesidad de tomar lácteos ni medicamentos y sin recurrir sistemáticamente a exámenes radiológicos. Este Dossier le va a permitir escapar de las estadísticas y conservar unos huesos sanos, robustos y fuertes durante muchos años. En él encontrará, entre otras cosas:

  • Las dos lecciones básicas que puede aprender de nuestros antepasados los cazadores-recolectores para tener usted también unos huesos de atleta.
  • Cómo funciona la remodelación ósea y cómo puede ayudar usted a sus osteoclastos y osteoblastos a hacer su trabajo.
  • La dieta que “alimenta” a sus huesos: lo que debe tomar y lo que debe evitar. Las tablas de alimentos que le ayudarán a confeccionar su dieta.
  • ¿Cuántos lácteos deberá de verdad tomar?
  • Cuatro hábitos de vida que contribuirán a obrar el “milagro”.
  • ¡Y mucho más!

Como le he dicho, el próximo miércoles 3 de junio a las 23:59 horas cerramos la lista de destinatarios a los que enviaremos el Dossier «Solución global contra la osteoporosis» que le propondrá un enfoque global, sencillo y eficaz para hacerle frente. Es la hora límite para poder recibirlo (será el primero de su suscripción anual a Los Dossiers de Salud, Nutrición y Bienestar). Por eso le animo a apuntarse ya mismo a la lista para asegurarse de que usted también lo recibirá.

Haga clic en este enlace para apuntarse y poder recibirlo.

¡A su salud!

Juan-M. Dupuis