“España es pionera en derechos LGTB pero en las empresas la gente sigue dentro del armario”

“España es pionera en derechos LGTB pero en las empresas la gente sigue dentro del armario”

Marta Fernández es consultora y creadora de LesWorking, una red profesional para lesbianas que conecta ya a más de 1.200 mujeres de 20 países.En la UE el 44% de las lesbianas dicen haber sufrido conductas o comentarios negativos en su entorno laboral por el hecho de serlo y el 25%, algún tipo de discriminación en condiciones y salarios

“En nuestra red hay muchas chicas que trabajan en finanzas pero me cuesta encontrar alguna que esté dispuesta a dar la cara”, dice

Marta Fernández es consultora y creadora de LesWorking, una red profesional para mujeres lesbianas. Su propia historia le llevó a apostar por este proyecto: la falta de referentes hizo que su salida del armario fuera dura y dolorosa. Una vez que lo hizo, Fernández tuvo claro que quería tejer redes, conectar mujeres, generar referentes. LesWorking conecta ya a más de 1.200 profesionales lesbianas de 20 países y de sectores, edades y categorías muy distintas. Esa red sirve para apoyarse mutuamente pero también para mostrar al exterior referentes de profesionales lesbianas. Esta consultora asesora, además, a empresas para fomentar las políticas de diversidad en los entornos laborales.

¿Quedan muchos armarios por abrir en el mercado laboral?

Sí, hay mucho que hacer todavía. A pesar de que España es un país pionero y referente en derechos LGTB y hay mucha visibilidad, sobre todo de hombres gays, luego cuando llegas a las empresas la gente está dentro del armario. Un estudio del año pasado que se hizo para el World Pride mostró que el 60% de las personas LGTB están armarizadas en sus trabajos en España. A pesar de que la discriminación está prohibida, de que legalmente estás protegido, esto sigue siendo así. Por eso se crea la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGTBI (REDI) por varios profesionales que en ese momento trabajábamos en multinacionales y que nos daba envidia lo que hacían estas empresas en sus países de origen. En EEUU, por ejemplo, trabajan mucho la diversidad LGTB en el entorno corporativo, a pesar de que otros derechos han llegado más tarde.

¿Y por qué esta contradicción entre derechos y visibilidad social y secretismo en el entorno laboral?

Está la homofobia liberal, esa política del ‘don’t ask, don’t tell’ (no preguntas, no cuentas), eso de que a mí no me importa lo que cada uno haga en su casa o en la cama pero tampoco hay que ir contándolo. Ese pensamiento está bastante arraigado en la empresa e incluso en nosotros y nosotras mismas. El año pasado Kika Fumero y yo hicimos un estudio en el que nos ayudaron 20 plataformas LGTB para saber cómo somos las mujeres lesbianas. Una de las preguntas era: “Si no estás fuera de tu armario, ¿por qué es?” Había varias respuestas posibles. La razón que salió en primer lugar, con un 70%, fue que era algo de su vida personal que no tenían por qué compartir. La segunda, con un 20%, era porque el entorno de trabajo era conservador y homófobo.

Si esto es así, hace falta que las empresas hagan por generar entornos inclusivos, que desde arriba se hable de estos temas, que las políticas de empresa pongan las palabras gay y lesbiana, que haya una serie de medidas. Y no basta solo eso, tenemos que empoderarnos y eso tiene que hacerlo el propio colectivo de lesbianas, la comunidad tenemos que trabajar nuestro miedos e inseguridades.

Esa razón, la de que no hay por qué decirlo, es algo que no te planteas cuando eres heterosexual. Se dice que no hace falta contarlo porque es una normalización pero ¿lo es? ¿No va en contra de la propia visibilización del colectivo? 

No puede haber algo normalizado si no se ve. Si no se ve algo pasa, si no, se abordaría con naturalidad. Por eso, dese Lesworking tratamos de promover la visibilidad. Cada una es libre de decidir lo que quiere hacer y a nadie se le puede sacar de armario, es lo peor porque si la persona no está preparada va a sufrir. Las que ya hemos hecho ese proceso somos las que nos visibilizamos y tendemos manos para las que quieran venirse con nosotras. Si todas nos decimos que es algo privado de lo que no se habla, no se nos ve y lo que no se ve no existe ni tiene derecho a nada.

¿Esta armarización laboral es peor aún en el caso de las mujeres lesbianas?

Sí, ahora ya estamos trabajando con varias empresas que promueven la visibilidad en sus entornos corporativos y lo que pasa es que las redes de empleados LGTBI y aliados suelen tener muchos más hombres que mujeres. Hay empresas que incluso nos dicen que no encuentran a sus empleadas lesbianas. Desde LesWorking es lo que tratamos de hacer: que las mujeres se sientan fuertes para dar el paso. La situación va mejorando mucho.

¿Hay sectores donde la situación sea peor y, por contra, otros más ‘amables’, donde haya más personas LGTBI visibles?

Hay sectores que son más difíciles, por ejemplo, el financiero. En nuestra red hay muchas chicas que trabajan en finanzas pero me cuesta encontrar alguna que esté dispuesta a dar la cara, lo que da una idea del sector. En la abogacía también era complicado pero últimamente también encuentro más apertura, sobre todo por algunas firmas que están apostando por la visibilidad interna. También pienso que va mucho de personas, conozco mujeres trabajando en sectores tradicionalmente complicados pero que como lo viven con mucha seguridad y naturalidad son muy visibles y no han tenido problemas.

Es decir, que a pesar de lo que diga la ley sí que hay personas que se enfrentan a problemas de discriminación en sus empresas por el mero hecho de su orientación sexual.

Cuando en esas respuestas la gente dice que prefiere no compartirlo porque es su vida privada entre líneas están diciendo que saben que en su empresa no es lo mismo decir que su novio es Juan a que su novia se llama Fulanita. Que genera cotilleos o que no sabes cuál va a ser la reacción, hay cierto miedo a represalias,  sabes que no es algo neutro. Repercusión hay, de hecho nuestro estudio mostró que el 63% de las mujeres consideraban que el ser lesbiana había tenido algún tipo de impacto negativo en su vida. En la UE el 44% de las lesbianas dicen haber sufrido conductas o comentarios negativos en su entorno laboral por el hecho de serlo y el 25% haber sufrido algún tipo de discriminación en condiciones y salarios.

¿Qué pueden hacer las empresas?

Que haya un compromiso de la alta dirección de forma clara. Hay empresas donde el consejero delegado manda un correo a toda la organización diciendo que hay un compromiso con la diversidad LGTBI y que hay una política de cero tolerancia a cualquier tipo de comentario o actitud homófoba. En la empresa el apoyo tiene que se explícito. Crear redes de empleados LGTBI y aliados y aliadas ayuda porque tienes dentro un grupo de empleados que apoya la diversidad, ellos mismos se conocen, empoderan, pueden proponer cosas o servir para que la empresa les consulte cosas. Reconocer que puede existir un acoso homofóbico y que haya mecanismos preparados para poder responder si sucede. Celebrar festividades en las que se incluya la diversidad, es decir, si haces algo por el día de las familias, que sea diversa. Son cosas a las que la empresa no tienen que dedicar mucho presupuesto, pero que son de filosofía.

¿Qué busca conseguir LesWorking?

LesWorking tiene cuatro objetivos estratégicos. El primero es conectar, porque las mujeres nos hacemos fuertes cuando estamos en comunidad. El segundo es conocer: una vez que tenemos una comunidad podemos conocernos a nosotras mismas para identificar qué necesitamos. Tercero es comunicar: contarle al mundo quiénes somos, qué hacemos, qué queremos. Y el cuarto es tender puentes a nuestros aliados y aliadas, a gente, empresas, instituciones, para cooperar y hacer cosas juntas.