Carmena: «Queremos gobernar escuchando, que nos llamen por el nombre de pila»

Carmena: «Queremos gobernar escuchando, que nos llamen por el nombre de pila»

Emoción en el Palacio de Cibeles. La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha avanzado en sus primeras palabras como regidora que pilotará «una política diferente», «gobernando escuchando» y con la intención de que los vecinos se dirijan al Gobierno «por el nombre de pila», que les tuteen, y todo ello enfocado desde una «política de los cuidados», que no es otra cosa que «la cultura de las mujeres» y la importancia dada al valor social.

Carmena, que ha rechazado hacer un discurso de investidura al uso porque cree que en el salón de plenos hay «demasiados discursos y pocas palabras», ha querido arrancar su mandato dando las gracias a la ciudadanía. «Me llena de ilusión y esperanza. Somos servidores de ciudadanos de Madrid, no podemos olvidar que estamos a su servicio», ha lanzado.

«Queremos gobernar escuchando, que nos llamen por el nombre de pila, que nos tuteen y siempre en la línea que ellos nos digan», ha remachado la nueva regidora. El reto será «intentar seducir con propuestas» a aquellos que no les votaron, con medidas de «equidad e igualdad, honestidad pública, estructuras de participación real y captación de inversión nueva y renovada», ha dicho.

Carmena ha avanzado que siempre tendrá en primer plano a «las personas que sufren», aquellas que se han quedado sin empleo y que no pueden pagar el alquiler o la hipoteca y que «viven con angustia». «Nos dedicaremos a mejorar su situación», ha prometido.

Esto le ha llevado a contar el caso de una sexagenaria, Julia, con la que se encontró ayer en el Metro, cuando iba de Lavapiés «a Sol porque a nadie le gusta el apellido», en referencia a la estación de Sol Vodafone. «Queremos que Sol se siga llamando Sol», ha advertido.

«Se acercó una señora que había cumplido los 60, con un vestido rosa. Me contó su vida. Tengo la mirada de Julia aquí», ha confesado la regidora. Para no olvidarse de ella y de cientos como ella van a empezar por «cambiar los métodos de trabajo».

Y ya advierte, en el Pleno no quiere ver «ni maquinitas jugando ni teléfonos mirando mientras unos hablan». Ha anunciado la celebración de plenos monográficos, con la presencia de expertos en las distintas materias y, sobre todo, muchos datos. Así, ha propuesto que la enorme pantalla de plasma del salón de plenos, que recoge el orden del día, dé paso a datos con los que debatir en las sesiones.