ZAPLANA: ESTO NO HAY QUIEN LO AGUANTE.  Por Juan Alfredo Bellón

ZAPLANA: ESTO NO HAY QUIEN LO AGUANTE. Por Juan Alfredo Bellón

ZAPLANA: ESTO NO HAY QUIEN LO AGUANTE. Por Juan Alfredo Bellón para  EL MIRADOR DE ATARFE del domingo 27-05-2018

Ha dicho Ana Botín (y ha dicho bien) que hemos de volver a enamorar a los catalanes porque es verdad que esto que tenemos entre manos es, al fin y al cabo, cuestión de amor, de emisión adecuada de feromonas que surtan el efecto de ser captadas y atraigan a las personas sobre quienes se proyectan. Claro que, para eso, hace falta no dar a luz cada dos por tres un nuevo caso de corrupción de entre la cúpula gubernamental que nos administra, tal el caso de Eduardo Zaplana, uno de los hombres de confianza, primero de Aznar y después de Rajoy, a caballo de entre los siglos XX y XXI, ministro, portavoz del Gobierno y del Grupo Popular en el Parlamento español hasta finales de 2004 y del funcionamiento de la Comisión Parlamentaria que investigó la autoría de los atentados del 15 de marzo de 2004 en Madrid.

El prenda tiene un curriculum atestiguado (no como el de Cifuentes ni Casado) primero como alcalde de Benidorm, ciudad costera alicantina ejemplo de desarrollo turístico insostenible de finales del siglo XX donde además se había levantado el parque de atracciones Terra Mítica, sobre los rescoldos de unos pinares anexos a Benidorm, que acababan de arder más que sospechosamente, con el asesoramiento de su suegro, el dueño del emporio Hotelero y turístico Barceló, para quien él a su vez había trabajado antes de detentar [síc] la alcaldía de la ciudad alicantina. Por lo que parece no solo supuestamente prevaricó desde ese cargo, sino que, en su etapa como Presidente de la Generalitat valenciana y luego, cobró comisiones ilegales por la adjudicación de numerosos proyectos desde el ayuntamiento y el gobierno autonómico y las ocultó en cuentas opacas de otros titulares interpuestos en cantidad cercana a los once millones de euros, junto a otros cómplices, como el entonces Director General de la Policía Juan Cotino, la propia esposa de Zaplana y otros colaboradores de sus cargos oficiales. Si esto resulta judicialmente cierto, estamos ante un expolio sistemático de las arcas públicas realizado desde la más sangrante impunidad de los cargos de confianza que detentó y ocupó durante más de una década y que ahora, por lo que parece, había empezado a aflorar.

Y es que no somos nadie. Siendo este un caso más de los muy graves de corrupción del PP acumulados en el gobierno autonómico valenciano y balear primero y luego, en el gobierno nacional de José María Aznar de la época en que empezó a actuar la trama Gürtel y en que tuvo lugar la boda fastuosa de su hija y el traspaso de poderes en el PP a M. Rajoy, en época de Zapatero. Y mientras, dale que dale al ventilador de mierda de los ERE y anteayer mismo empezaron a filtrar que ese señor [¡Zaplana! ] “…ya no es del PP y ahora está próximo a Ciudadanos”. Claro que para qué entrar en este chapapote y en este mierderío en que al PP le interesa convertir la palestra política patria donde to er mundo é güeno o to er mundo é corrupto.

Nuestro cometido es informar valorando a los lectores y esperar que ellos sepan discernir el trigo de la paja y el humo de las ascuas cuando llegue [que llegará] la hora la verdad. Aunque cabe temer la influencia de tanta intoxicación tergiversadora de los mecanismos de despiste de la opinión y del electorado de la derecha residual española que cuenta en este terreno con tan poderosas maniobras mediáticas de despiste. Estos días no hay más que escuchar esas emisoras y leer esos diarios o ver esas televisiones para comprobar que se revuelven en la histeria del “…y tú más…” porque andan histéricos y heridos de muerte y tratan de poner en el mismo plano de la balanza las numerosas corruptelas propias de la imperfección de cualquier sistema y los grandísimos desfalcos de los mayores defraudadores de la Hacienda Pública.

Mientras en Granada la opinión se debate entre el hartazgo por el retraso indefinido del AVE y la prolongación también indefinida del aislamiento ferroviario. Qué se le va a hacer. Es lo que nos dejan con el “y vosotros más” con la inepcia de Moreno Bonilla y que inventen otros, digo, que luchen otros y que el jueves salga el arzobispo en la procesión, bailando como un cerviche.