Desempleados sin ingresos: ¿leprosos del siglo XXI?

En el estado español tenemos actualmente (datos del paro de enero de 2019) 3.200.000 personas desempleadas. De ellas un 40% no cobra ninguna prestación o subsidio.Más de 1.400.000 personas desempleadas no cobran ni un solo céntimo.

Incluso muchas de ellas no tienen cargas familiares lo que hace que no reciban ni rentas mínimas o salarios sociales autonómicos. O lo recibían y se les ha acabado.

Para algunos políticos y otros ciudadanos, esas personas desempleadas están en esa situación “porque quieren”, “porque no buscan trabajo” o “porque son unos vagos”.

Puedo asegurar que el 99% de las personas desempleadas quieren trabajar, y para eso se apuntan en las oficinas del paro y cada tres meses renuevan su “demanda” y mientras buscan trabajo, envían currículums… .

En mí opinión, un buen gobierno y unos buenos gobernantes y políticos, deberían de preocuparse y tener como prioridad que todas las personas tengan una vida digna, y para lograrlo, hacer políticas especialmente pensando en quienes peor están… Y sin duda alguna quienes peor están son quienes no tienen ni trabajo ni ingresos… Y ya no digamos quienes no tienen ni techo.

El gobierno debería tener como objetivo número 1 asegurar ingresos a todos los hogares y que nadie duerma sin un techo. No, no es una utopía ni demagogia. Demagogia es decir que es imposible lograrlo.

Se puede y debe asegurar ingresos a todas las personas desempleadas por medio de una Prestación de Ingresos Mínimos y un Plan de Empleo y Actividad a nivel estatal, en coordinación con autonomías, ayuntamientos…

Seguro que a cualquiera de nosotros se nos ocurren cientos de trabajos y actividades que podrían hacer esas personas.

Y ese 1% por cierto que rechazase una oferta de trabajo digna, sin causa justificada, soy el primero que veo bien que se le excluya del Plan de Empleo y de la Prestación de Ingresos Mínimos.

Lo que no podemos es ignorar a esas personas que no cobran nada, hacer como que no existen y dejarlos sin ingresos  abandonados a su suerte como si fueran apestados o leprosos que nadie mira por ellos.

Por eso mismo es difícil sacar esas personas desempleadas a las calles a manifestarse: Muchos no quieren que se sepa que sufren “la enfermedad del paro”. Por cierto, en España se producen unos 3.600 suicidios al año de los cuales un 33% (unos 1.200) causados por problemas económicos. ¿Cuántas muertes se evitarían con un Ingreso Mínimo Vital?.

Tampoco sirven las políticas “Titanic” que hacen los gobiernos de “rescatar” a unos si y a otros no, de poner requisitos como, por ejemplo, tener cargas familiares para poder percibir un subsidio o como pretenden hacer en los PGE con el Subsidio para mayores de 52 Años que si tienes 15 años cotizados te lo darán pero si tienes 14 años y 364 días ya no se tendrá derecho (busca alguien que te asegure un día, buena manera de impulsar el fraude laboral). Mujeres con más de 52 años que no pudieron cotizar lo suficiente por cuidar familiares enfermos o sus hijos se quedarán sin trabajo y sin subsidio… Y algunas viviendo sin techo. Personas sin techo a los que muchos tratan como si fueran “invisibles” o “leprosos” o “apestados” a los que Servicios Sociales les pagan en algunos pueblos y ciudades el billete de tren o autobús para que se vayan a otra ciudad (vaya solución para acabar con el sinhogarismo).

Personas sin techo pero “personas” que, por no tener, no tienen derecho a voto en muchas ciudades pues son pocos los ayuntamientos que los censan.

Un estado que se dice democrático y que tiene personas que no pueden ni ejercer su derecho universal de votar. Quizás por eso, porque no les pueden votar, son un colectivo que no entra en las prioridades de los partidos cuando solo los muertos están peor que ellos. Así de claro.

Poco se oye en los medios de comunicación a los políticos y al gobierno hablar de esas personas sin hogar… Las soluciones para ellos no pasan solo por darles una manta y algo caliente cuando llega una ola de frío. Las soluciones se las hemos planteado a todos los partidos:

PROPUESTAS DE LA ASOCIACIÓN VÍCTIMAS DEL PARO PARA LAS PERSONAS SIN HOGAR

  • Poner en funcionamiento real, con hechos, LA ESTRATEGIA NACIONAL INTEGRAL PARA PERSONAS SIN HOGAR 2015-2020 aprobada por acuerdo del Consejo de Ministros de 6 de noviembre de 2015.
  • No a la privatización de albergues, comedores sociales… Que no se haga negocio con la pobreza.
  • Un plan de inserción social para las personas sin techo, con atención médica o psicológica para quienes lo necesiten (incluso actuando de oficio en aquellos casos graves) y que se permita a las personas sin techo que precisen ser hospitalizadas seguir su rehabilitación en hospitales mientras no tengan un alojamiento.
  • Proponer un pacto social contra la exclusión social que incluya un plan de inserción laboral y el derecho a alquileres sociales para todas las personas que lo necesiten (especialmente planes de empleo para las personas sin techo o que vivan en albergues o acogidas por familiares u otras personas y personas en riesgo de exclusión social).
  • Plan de inserción laboral, prestación de inserción laboral y otras ayudas (vivienda, luz, agua, transporte…) para todos los desempleados que se acojan a ese plan de inserción laboral.
  • Endurecimiento de las leyes en aquellos casos de agresiones, asesinatos, maltrato, violaciones… a personas indigentes o sin techo y que se proteja especialmente a las mujeres que sufren ese tipo de violencia.
  • Lo más urgente: Garantizar, de forma prioritaria unos ingresos a los desempleados que no cobran nada o muy poco mientras no tengan trabajo (una renta garantizada o ingreso mínimo vital, que permita a desempleados (incluidas a las personas sin techo) disponer de lo básico: alojamiento, comida, luz, agua, medicamentos…). Este ingreso mínimo vital o renta garantizada debe ser ampliable a trabajadores precarios y pensionistas que cobren menos de X euros y estará vinculado a la aceptación de un plan de inserción laboral.
  • Mientras las personas sin hogar no dispongan de esa renta garantizada se deberá de poner especial atención en:
  • Dar instrucciones a ayuntamientos y otras entidades para que se permita pernoctar y asearse a personas sin techo en edificios públicos (como por ejemplo polideportivos). Si cuando surge una tragedia (incendios, terremotos….) se habilitan estos lugares para personas que han perdido su hogar vemos lógico que se habiliten, en horarios no abiertos al público, para que las personas sin techo puedan, al menos, dormir y asearse.
  • Los ayuntamientos o servicios sociales deben de proporcionar un domicilio, una dirección, a todas las personas que carezcan de domicilio para que puedan acceder a derechos como votar o percibir ayudas que en algunos casos no pueden acceder por no tener ni una dirección.
  • Creación de residencias para personas sin hogar, que mejoren las condiciones de los actuales albergues, que permita a quienes vivan en esas residencias tener un dormitorio individual, mascotas… que sea un lugar acogedor.
  • Acceso a esas residencias de aquellas personas sin techo que precisen recuperación médica o un post operatorio. Estas residencias deberán de contar con personal sanitario que de atención al menos unas horas al día y servicio de guardia para posibles urgencias.
  • Creación de comedores sociales que permitan a las personas elegir entre dos o tres menus (que si por enfermedad no pueden comer un plato tengan otro plato alternativo).
  • Servicio Funerario Público, todo el mundo tiene derecho a un entierro digno, incluidas las personas sin recursos económicos.
  • Un plan de parques de vivienda pública y alquileres sociales destinando anualmente un porcentaje de los presupuestos estatales, autonómicos y municipales para garantizar UN TECHO PARA TODOS.