LA PLAZA DEL TRIUNFO DE GRANADA

LA PLAZA DEL TRIUNFO DE GRANADA

Con este nombre, ya en el siglo XI, era conocido el espacio que se extendía  fuera de la puerta de Elvira, donde existió una basílica visigoda, destruida por el emir Yusuf ben Texufin.

En época musulmana (s. XIII) era un cementerio o rauda, (el cementerio de Saad ben Malic) rodeado de murallas y unido al recinto amurallado del Albaicín, junto a la Puerta de Elvira. Con la llegada de los Reyes Católicos, el cementerio fue clausurado y cedido el terreno para eras y ejidos de ganado y  parte de la muralla fue destruida. Fue durante los siglos  XVI y XVII cuando este sector se convirtió en un importante y populoso barrio. Se empezó a construir el Hospital Real, el Convento de la Merced, la Iglesia de San Ildefonso y el convento de Capuchinos. 


Granada fue la primera ciudad española que juró  admitir y defender el dogma de la Inmaculada Concepción de María, en 1618, y, por este motivo, se decidió erigir un monumento a la Inmaculada Concepción o Triunfo de la Virgen. Se pensó en un principio en elevarlo en el Sacromonte, pero se eligió luego el llano existente ante la puerta de Elvira, en el Campo del Triunfo – antes Campo de la Merced -, frente al cuartel de la Merced, donde estuvo hasta 1960, en que se trasladó a la zona antes ocupada por la antigua plaza de toros, dando nombre a toda esta zona, 
Es el monumento más antiguo que hay en Granada (1631), obra de Francisco de Potes y escultura de Alonso de Mena.  El monumento estaba rodeado de una verja de hierro con cuatro farolas en los ángulos, resto de las veinticinco que tuvo. A  estas  farolas se refiere la conocida copla popular: “A la entrada de Granada, calle de los Herradores, está la Virgen del Triunfo con veinticinco faroles”, versionada luego por el cantaor Juan Peña “El Lebrijano”. Era una obra inédita por su significado y proporciones, única en España. 


La explanada de los  antiguos Jardines del Triunfo se utilizó como espacio de esparcimiento donde la población celebraba fiestas y verbenas hasta el siglo XIX. Pero durante la dominación francesa, el reinado de Fernando VII y hasta 1840, el Campo del Triunfo era lugar de ejecuciones públicas y aquí se ajustició a numerosos patriotas, entre ellos el P. Berrocal y el capitán  D. Vicente Moreno, en cuya memoria se dio  nombre a la próxima avenida que lleva su nombre. El caso más señalado fue el de Mariana Pineda, que fue ejecutada a garrote vil el 16 de mayo de 1831. En la conocida como Plaza de la Libertad, a espaldas de la antigua Escuela Normal de Maestros, se encuentra la Cruz de Hierro del patíbulo de Mariana Pineda.

Los primeros jardines del Triunfo, en la zona que hoy ocupa la Escuela Normal de Magisterio, fueron diseñados en 1856, siendo alcalde D. Manuel Gadeo y Subiza, que transformó el lugar en un pequeño parque, con jardines y fuentes. La apertura de la Gran Vía de Colón cambió la fisonomía del Triunfo, que la perdió totalmente al construirse el grupo de casas  Reina Victoria y la Escuela Normal de Maestros (1924 – 33), dando lugar a varios espacios: Plaza del Triunfo (cerca de la Puerta de Elvira), Plaza de la Libertad (detrás de la Escuela Normal) y los actuales Jardines del Triunfo. La Inmaculada quedó aislada y, en 1960, se trasladó a su emplazamiento actual. En esos primeros jardines del Triunfo estuvo el monumento a Don Francisco de Paula Valladar y Serrano, inaugurado en 1928, antes de su traslado a los Jardines del Genil, junto al Paseo de La Bomba.

Donde actualmente se encuentran los jardines del Triunfo fue construida, en 1879, la plaza de toros propiedad de don Pedro Álvarez Moya, conocida como “La Chata”, a unos 150 metros de la anterior (Real Maestranza de Caballería, en la actual Avda. De La Constitución). Esta plaza de toros durante algunos años coexistió con la plaza actual (inaugurada en 1928). En sus 68 años de vida la plaza fue reformada en dos ocasiones; una, poco después de ser inaugurada, ya que un tornado derribó las andanadas que eran de madera (1890), la otra, en 1913. Se procedió a su derribo en 1948.  
Después de la celebración en Granada del Congreso Eucarístico Nacional en mayo de 1957, en la explanada del Triunfo, se diseñaron (1960) los jardines con el  aspecto que presentan actualmente Tras el monumento de la Virgen se halla la fuente, de 75 metros de largo, con juegos de luz y agua.


Donde hoy está situado el edificio de Hacienda y la calle Acera del Triunfo (que nace en San Juan de Dios y termina en Acera de Canasteros y que entonces se llamaba Avda. de Alfonso XIII) tuvo su origen, en una casa, en 1910, la industria lechera de Granada, creada por pequeños comerciantes granadinos. Luego la Central Lechera Granadina iba a ser construida en la calle Natalio Rivas, tras el IES Padre Suárez (en 1955), pero a última hora se decidió hacer una fábrica más amplia en el Camino de Ronda.


El convento de Capuchinos fue fundado en el siglo XVII. A comienzos del s. XIX fue destruido por los franceses y al terminar la guerra fue reedificado después de la exclaustración de 1835. Fue demolido en los años sesenta para construir el nuevo convento e iglesia, obra del arquitecto José García Nieto.
En 1900 D. Andrés Manjón inauguró en El Triunfo, en la huerta de los Capuchinos, una de sus escuelas del Ave María. En 1946 las escuelas se mudaron a las Eras de Cristo, donde se construyeron las Escuelas del Ave María de San Isidro. Las instalaciones del Triunfo pasaron a manos de los Salesianos, que comenzaron su labor docente en 1947  y estuvieron allí hasta 1977, en que se trasladaron al Zaidín.