La piscina de Atarfe mejora la calidad del agua con un sistema de depuración natural

La piscina de Atarfe mejora la calidad del agua con un sistema de depuración natural

La Junta de Gobierno Local aprueba iniciar el procedimiento para sustituir el cloro de la instalación deportiva por un sistema salino que ahorra costes, es más respetuoso con el medio ambiente y evita alergias.

A partir de HOY, miércoles 10 de abril, entra en funcionamiento el sistema de electrolisis salino que sustituye al cloro de la piscina municipal que gestiona Atarfe Ciudad Deportiva (Acidesa). Se trata de un sistema de depuración natural del agua que convierte a la piscina de Atarfe en pionera en cuanto a instalaciones públicas similares en la provincia de Granada. Ahorra costes, es más respetuoso con el medio ambiente y evita alergi

El gobierno municipal aprobó en enero en Junta de Gobierno Local la contratación por procedimiento abierto del nuevo suministro de depuración de agua de la piscina climatizada del pabellón polideportivo 1º de mayo, lo que le convertirá en pionera en cuanto a instalaciones públicas similares en el entorno metropolitano.

La actuación implica cambiar el tratamiento del agua de los dos vasos que dispone la piscina -el polivalente y el de enseñanza- para sustituir el cloro por un sistema de electrolisis salina.

Este método de cloración salina del agua es un sistema natural de tratamiento y conservación donde la sal se convierte en un desinfectante activo que destruye algas, bacterias y hongos.

La concejal de Deportes del Ayuntamiento de Atarfe, Gloria Casado, ha destacado las ventajas del sistema de tratamiento natural, «no solo porque reduce las alergias respiratorias y dermatológicas sino también porque utiliza elementos no contaminantes y respetuosos con el medio ambiente, además de permitir un ahorro importante en su mantenimiento».

«Todo ello hace que la piscina municipal de Atarfe resulte muy atractiva para los usuarios y amantes de la natación», ha añadido Casado.

En la actualidad, el producto químico utilizado, así como la dureza del agua, provoca que se acumule la suciedad en el filtro de forma continua y se deterioren los colectores por los que circula el agua.

El cambio de depuración ha costado en torno a 48.000 euros y se ha financiado gracias a una subvención que solicitó el Ayuntamiento a la Diputación de Granada en el capítulo de inversiones sostenibles.