«EXTRACTO DEL PREGÓN DE 1991 DE D. JUAN SANTAELLA» por Jose Enrique Granados

«EXTRACTO DEL PREGÓN DE 1991 DE D. JUAN SANTAELLA» por Jose Enrique Granados

“La fiesta es una de las vivencias más significativas de la cultura de los pueblos, que ayuda a identificar a un grupo humano o a un pueblo, hasta el punto de que según algunos historiadores un pueblo existe, cuando tiene lengua y fiesta propia y cuando éstas desaparecen también lo hace dicho pueblo. Y es que, la fiesta no es algo baladí, sino la más rica expresión del sentimiento y de la cultura de un pueblo.

Os saludo pueblo atarfeño, pueblo cargado de historia y de experiencias múltiples en cuyo entorno hay numerosos vestigios que pertenecen a la antigua Ilíberis, ciudad prerromana cercana a la Sierra de Elvira, denominada en época romana Municipio Florentinum Iliberitanum cuyo esplendor económico y propiedad intelectual han puesto de relieve los estudiosos.

Os saludo a los hombres y mujeres de una tierra preñada de cultura y madre de civilizaciones, a los descendientes de aquella excelsa y esplendorosa Medina Elvira, centro urbano de la región, en los primeros siglos de presencia árabe en España, situada en el regazo de vuestra sierra y famosa por su brillantez, su famosa Mezquita, su rico utillaje, sus refinadas costumbres, ciudad de ensueño y de prestigio Medina Elvira.

En esta época árabe cuando Atarfe adquirió su actual nombre: Simonet habla de Atarf, relacionándolo con Elvira. Para Asín Palacios procede de al-tarf (el puntal, el límite) y para Seco de Lucena, basándose en Ibnal Jatib, procede de garyat al-tarf y significa «Alquería del Puntal» aludiendo así al castillo que existía en uno de los entrantes de la Sierra de Elvira, el Castillejo, cercano al lugar de Atarfe y dominándolo. En un documento árabe «Repartimiento de las aguas del río Genil», se alude a la «alquería de Tarfe Elvira», uniendo dos topónimos cuya relación no parece dudosa. Durante toda la Edad Media y por supuesto, en el «Libro de Apeo y Repartimiento», se escribe siempre «el Atarfe», con el artículo delante, el cual permanecerá, al menos, también durante todos los siglos de la Edad Moderna.

A vosotros, descendientes de la rica al-tarf, dejad que os salude, pues tal y como afirma Marín Ocete en sus Anales de Granada, aquella rica y poblada de espesa arboleda fue brutalmente talada por las tropas cristianas en su inexorable avance hacia la consecución del dominio de todo el reino de Granada. Henríquez de Jorquera recogió con precisión la noticia y dice «prosiguiendo el rey (católico) con su tala, saqueó las villas de Albolote y del Atarfe al pie de la Sierra de Elvira, a vista de Granada, y rompiendo el puente de Pinos; y rodeando el lugar… se volvió a Córdoba, cargados sus soldados de buenos y ricos despojos…»

Y luego la conveniencia entre cristianos y moriscos y tras la expulsión de éstos, la repoblación en el siglo XVI, sobre todo por andaluces. y con la nueva civilización, la antecesora directa de este pueblo, surgieron las fiestas y las manifestaciones populares. Fiesta que brota libre y espontánea, fiesta que es amor a la vida y afirmación del goce de vivir, compartiendo el placer de la amistad de un pueblo sabio”.

Extracto del pregón de fiestas pronunciado por Juan Santaella en 1991, año del que data la fotografía de Julio Pedregosa de este rincón tan atarfeño.

Curiosidades elvirenses.