Verdades y mentiras sobre la cerveza

Verdades y mentiras sobre la cerveza

No se clasifican según el color, lo que degustas no es un edulcorante sino un lúpulo, beberla en vaso o botella sí influye… y otras cosas que desconocías sobre la bebida alcohólica más famosa del mundo

Hidrata, ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares y óseas y tiene vitamina B. Es la bebida alcohólica más consumida en España y la segunda del mundo. Nos invita a socializarnos y es una fuente de sales minerales, con menos calorías que un zumo.La cerveza tiene un valor casi simbólico en la sociedad actual y cada día es más consumida, frente a otras bebidas alcohólicas, como las espirituosas o el vino. Son muchas por ello, las verdades y mentiras que se vierten sobre esta bebida, hecha a base de cereales, lúpulo, agua y levadura. Por eso te contamos siete cosas que probablemente no conocías de la cerveza:

1.-No se clasifican según el color.La clasificación de la cerveza (lager y ale) depende del proceso de fermentación y del tipo de levadura utilizado. El color sólo nos indica el grado de tostado y algunas connotaciones distintas en el sabor. Lo que estás degustando no es un edulcorante, sino un lúpulo. El lúpulo es un ingrediente natural de la cerveza que contribuye a la estabilidad de la espuma, aromatiza y tiene propiedades antisépticas. Además, es lo que le da distintos aromas y sabores.

2.-Las cervezas oscuras no tienen más alcohol. El proceso de fermentación es el único responsable del alcohol.

3.-Beberla en vaso o botella sí influye

Tomar la cerveza en botella impide que salga el gas, que los aromas suban apropiadamente y que se disfrute como realmente se debe. Además, dependiendo del tipo de cerveza, es recomendable beberlas en uno u otro tipo de vaso. Por ejemplo, una ligera tipo Lager, es mejor beberla en un vaso grande o jarra; una aromática, es mejor beberla en un vaso de pinta.

4.- La temperatura no interviene en su sabor

Ya sea amargo o suave, el sabor lo proporciona el lúpulo y sus diferentes porcentajes de ácidos y aceites esenciales

5.- Exponerla a la luz sí puede cambiar su sabor

Seguramente has oído hablar de una cerveza ‘quemada’. Esto se debe a la oxidación que ocasionan los rayos UV a algunos de los compuestos del lúpulo, ya que provocan la oxidación y hacen que su sabor sea más amargo. Por eso las compañías nunca las envasan en cristal transparente.

6.- Existe una cerveza para cada comida

Tal y como pasa con el vino, la cerveza puede ser maridada, dependiendo de lo que vayas a comer.