Las organizaciones feministas  hacemos estas 9 propuestas ante el COVID 19

Las organizaciones feministas hacemos estas 9 propuestas ante el COVID 19

Al Presidente el Gobierno, la Ministra de Igualdad y la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de Diputados

La crisis del COVID19 ha evidenciado el carácter esencial de la sanidad pública y la necesidad de contratar más personal en ella y de cuidarles. Pero también ha mostrado las dramáticas carencias, por los recortes y privatizaciones, en otros servicios esenciales, como las residencias de mayores. Además, el confinamiento en casa ha aumentado el riesgo para muchas mujeres de que la desigualdad se transforme en violencia de género,y millones de niñas y niños que antes iban a centros educativos y decenas de miles de personas mayores o con diversidad funcional que iban a centros de día, han vuelto al cuidado doméstico no remunerado, mayoritariamente asumido por las mujeres de la familia, lo que amenaza con agravar la desigualdad entre mujeres y hombres.

Es un cambio en sentido inverso al fijado por la meta 5.4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas para lograr la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas: “Reconocer y valorarlos cuidados no remunerados y el trabajo doméstico no remunerado mediante la prestación de serviciospúblicos”.

1.- Pedimos la creación, de aquí a 2030, de un millón de empleos en servicios públicos de salud, educación y cuidado de personas en situación de dependencia, según el ODS 5.4 y el Informe sobre Trabajo de cuidados de la OIT, para que no vuelvan al cuidado doméstico no remunerado de las mujeres en la familia.

2.- Visibilizar y en su caso corregir el impacto diferenciado en mujeres y hombres de las medidas anti crisis. Como el teletrabajo y la reducción de jornada con reducción de sueldo.  Extender el subsidio de desempleo para Empleadas de Hogar.

3.- Incluir a las mujeres como objeto y sujeto de una respuesta social y política de solidaridad ante el Covid, en la necesaria cooperación entre las administraciones central, autonómica y local,  entre los partidos políticos, dentro de la sociedad civil y dentro del movimiento feminista, para la aprobación y ejecución de unos presupuestos públicos y la financiación europea adecuados a las nuevas necesidades sanitarias, laborales y sociales sin dejar a nadie atrás.

4.- Reducir a 35 horas la jornada laboral general y repartir el empleo

Ante el aumento del paro, reducción general de la jornada laboral, de 40 a 35 horas semanales, como medida de reparto del empleo y de los cuidados, negociada con los agentes sociales.

5.- Crear o convertir a empleo público 1.800 puestos de profesionales de los servicios contra la discriminación y la violencia de género, para que funcionen realmente como servicios esenciales (Decreto-Ley 12/2020), que no pueden ser inestables, telefónicos, dirigidos por entidades privadas y con personal precario y temporal al 90%. Gestión plurianual y eficaz por las Comunidades Autónomas de los fondos del Pacto de Estado.

6.- Configurar como esenciales y suficientes las redes de atención a la Dependencia y de Servicios Sociales, si de verdad se pretende “no dejar a nadie atrás”. Pedimos no sólo el incremento del 59%, hasta los 2.232 millones, en la aportación del Estado al sistema de atención a la dependencia incluido en el malogrado Proyecto de presupuestos del Estado para 2019, sino una ley básica estatal que asegure ratios mínimas de personal en las residencias y demás servicios sociales. Ratio de 1 trabajador/a social de base por cada 3.000 habitantes.

7.- Que el Ingreso Mínimo Vital llegue sin dilaciones ni exclusiones a las personas sin medios de subsistencia. Es positiva su aprobación por el Decreto-Ley 20/2020, para completar un mínimo de 460 a 1.000 € al mes a 850.000 hogares, en particular los monomarentales. Pero no la exclusión de inmigrantes en situación irregular, que no se palia suficientemente con las excepciones de solicitantes de asilo, víctimas de trata identificadas por la autoridad administrativa y mujeres extranjeras víctimas de violencia machista con orden de protección. Pedimos que sea un derecho individual, no de la “unidad de convivencia” y con dotación de personal adecuada para gestionarlo sin demoras en la Seguridad Social y en los servicios sociales locales.

8.- Cambiar nuestro sistema de producción y consumo, porque la pandemia del COVID19 está relacionada con la pérdida de biodiversidad y anticipa lo que puede ser una emergencia medioambiental

La biodiversidad contribuye a la resiliencia ante infecciones y plagas de los ecosistemas. Realizar una transición ecológica justa y evitar males mayores evitables es imprescindible para poner la vida en el centro. Prioridad a actuaciones que mejoren en binomio salud y medio ambiente en todas las políticas públicas. No subordinar a  las reclamaciones privadas del Tratado sobre la Carta de la Energía el Acuerdo de París sobre el clima.

9.- Destinar recursos a Investigación y Desarrollo y mejorar su ejecución, así como las condiciones laborales del personal de investigación para dejar de perder talento. Solicitamos que aumente la inversión en I+D del sector público hasta alcanzar los niveles europeos, que se incremente drásticamente el porcentaje de ejecución de los presupuestos y se asegure la estabilidad en el empleo en el sector de la investigación que vive ratios de eventualidad muy altos.

 

Plataforma Impacto de Género Ya

Cátedra de Economía Feminista. Universitat de València