El antifeminismo en Twitter: una intensa campaña victimista alineada con valores neoliberales y racistas

El antifeminismo en Twitter: una intensa campaña victimista alineada con valores neoliberales y racistas

Conclusiones de un estudio sobre la reacción al feminismo en redes, elaborado por las analistas Miren Gutiérrez, Mari Luz Congosto y María Jesús Pando

El antifeminismo tiende a fundamentarse en opiniones en lugar de hechos, se alinea con posiciones derechistas, neoliberalistas y racistas y a menudo incurre en la difusión de discurso de odio y mensajes violentos. Estas son algunas de las conclusiones de un estudio que acabo de publicar con María Jesús Pando y Mariluz Congoso, examinando tuits de reacción al movimiento #Cuéntalo.

Nuestra investigación corrobora otros estudios anteriores. El populismo de derechas tiende a meter a los intereses de colectivos que consideran «minoritarios» —como migrantes, desempleados, ambientalistas o feministas— en el mismo saco, revela un libro de Andis Kudors y Artis Pabriks. Estos autores ya señalan que los argumentarios antifeministas suelen alinearse con narrativas pro-cristianas, anti-LGBT, anti-globalistas, negacionistas (del cambio climático) y nacionalistas. Para entender a la extrema derecha hay que empezar por estudiar la manosfera –las redes machistas sostenidas por las plataformas digitales—, dice por su parte Helen Lewis. En Gender Hate Online, sus editoras Debbie Ging y Eugenia Siaspera investigan cómo la misoginia y el odio a las mujeres viajan por internet, incluidos videos de violaciones en curso y otras formas de violencia compartidos a través de las plataformas. Entretanto, Majid KhosraviNik y Eleonora Esposito exploran las estrategias narrativas del discurso odioso contra las mujeres en las plataformas.

No hay nada nuevo en la reacción misógina. El antifeminismo organizado surgió nada más formularse las primeras demandas feministas en el siglo XIX. La lucha de las mujeres por la igualdad se aceleró a mediados del siglo XIX, y en los años 1900, 1940 y 1970. Pero cada vez que ganaba terrero, retrocedía ante la reacción machista. Los medios de comunicación desempeñaron un papel importante en el apoyo al antifeminismo. En los años 80 y 90, por ejemplo, eran habituales los estudios que se publicaban tranquilizando a los hombres con datos sobre cómo las diferencias sociales entre hombres y mujeres son «naturales», y no favorecen a los hombres. La diferencia hoy en día es que los mensajes machistas se diseminan en tiempo real y de forma masiva, aumentando su potencial dañino. Otra diferencia es que hoy en día los argumentos son más sutiles y difíciles de desenmascarar.

Nuestro estudio utiliza dos métodos de investigación para evaluar la reacción antifeminista a la campaña #Cuéntalo, donde las mujeres compartían su experiencia como víctimas de acoso: el análisis de redes y el análisis crítico del discurso. Este artículo ofrece un marco para integrar métodos innovadores, combinando herramientas nuevas y viejas, y contribuyendo a superar las limitaciones de un enfoque único. El análisis gráfico plantea la posibilidad de distinguir comunidades antifeministas en Twitter y examinar su comportamiento; el análisis crítico del discurso permite descubrir sus estrategias discursivas y temas favoritos.

¿Qué descubrimos?

Según esta clasificación, lo que más abunda son mensajes que denuncian el feminismo como movimiento tiránico y basados en estereotipos, canalizados a través de la opinión, como se ve en la siguiente imagen. La gráfica muestra su distribución.

El corto período de la recopilación de datos no puede traducirse en resultados generalizables. Sin embargo, este estudio ofrece un vistazo al mundo de la reacción antifeminista. El análisis de redes apunta a cuatro características principales de los antifeministas: 

  • La comunidad antifeminista está estructurada de manera compacta en comparación con las comunidades dispersas que apoyan la campaña #Cuéntalo.
  • Estos usuarios antifeministas son tenaces ya que tuitean persistentemente durante los tres días de estudio.
  • Un tipo de antifeministas (los retuiteadores, o 60,57% de la muestra), emerge como el más abundante, lo que apunta a una minoría de antifeministas que crean mensajes y una multitud de seguidores que los difunden.
  • El éxito en la difusión de los tuits en esta comunidad está garantizado por la efectividad de los mensajes, a veces los más vociferantes. 

Entretanto, el análisis del discurso muestra que:

  • La comunidad antifeminista opera como una comunidad compacta que alinea los discursos antifeministas con la política de derecha. 
  • Los supuestos de la derecha extrema sobre migración, justicia y nacionalismo emergen como consustanciales a la resistencia antifeminista.
  • Los antifeministas reaccionan en oposición al supuesto fanatismo feminista fanático, la corrección política y el activismo prejuicioso de la izquierda.
  • Los componentes de esta comunidad en su mayoría se limitan a retuitear mensajes, que se basan sobre todo en opiniones, ocasionalmente apoyándose en alguna información de noticias o hechos.
  • Estos tuits se formulan como declaraciones que deslegitiman las acusaciones de las mujeres, posicionan a los hombres frente a feministas «deshonestas» y los retratan como «víctimas» de una caza de brujas orquestada y alentada por los partidos de izquierda. 

Lo hicimos así….

Recogimos inicialmente 477.792 mensajes de Twitter con el hashtag #Cuéntalo compartidos por 154.764 usuarios y usuarias entre el 26 y el 29 de abril 2018, los tres días más intensos de esa campaña.

Empleamos el análisis de grafos, o el análisis de redes y relaciones, para identificar entre esos usuarios y usuarias las comunidades que compartieron un alto grado de retuits, cohesión en sus relaciones y consenso. La forma en que las personas retuitean genera burbujas de información, ya que generalmente retuitean aquello con lo que están de acuerdo. Una vez identificada la comunidad machista, la dividimos en subgrupos caracterizados por sus mensajes más destacados, las biografías de sus líderes, sus autodescripciones y antecedentes.

Curiosamente, se destacan cuatro comunidades, de mayor a menor: los neoliberales (unos 45%, en lila), los nacionalistas (unos 45% divididos, a su vez, en otros subgrupos, en verde, turquesa, amarillo y naranja), los ultracatólicos peruanos (unos 3%, en rosa), y los funcionarios de prisiones (unos 2%, en azul), algo que ilustra la imagen.

Una vez identificada la comunidad antifeminista, seleccionamos para su análisis 255 mensajes que fueron retuiteados más dos veces por dicha comunidad. Mientras que en el pasado los mensajes antifeministas parecían radicales y burdos, hoy en día el antifeminismo usa fórmulas sutiles que se rebelan contra el feminismo institucionalizado, la corrección política que «favorece» a las mujeres y el «feminazismo». Los antifeministas se presentan incluso como feministas liberales o tibios conservadores, hasta el punto de que sus postulados son socialmente aceptables. Si los mensajes de extremistas se desmantelaban antes sin esfuerzo, este antifeminismo es más difícil de desenmascarar. Por eso el análisis crítico del discurso es muy útil, ya que obliga a examinar el contexto en que se dan los mensajes y permite una interpretación compleja.

Los tuits que analizamos se pueden clasificar por temáticas o por la forma en que se difunden. Según la primera perspectiva, estos son los temas más frecuentes:

  • La denuncia del feminismo como un movimiento tiránico. Esta categoría agrupa tuits que critican el feminismo como contrario al interés general y a las feministas como mujeres que reaccionan de forma exagerada, desestabilizan los valores culturales, abusan de su poder y exigen la discriminación injusta de los hombres.
  • Los controvertidos casos judiciales de abuso sexual, incluido el conocido como «La Manada«. Aquí la contextualización fue vital para la clasificación de estos tuits, ya que estos casos judiciales produjeron innumerables noticias y debates. Estos juicios y sus sentencias se presentan como injustos para con los hombres en el banquillo y las posiciones de las feministas, como inconsistentes.
  • La conexión entre las políticas feministas y los partidos de izquierda. Aquí el contexto desempeña un papel importante también, ya que estos mensajes a menudo se mezclan con otros temas en la agenda política.
  • Los hombres como víctimas del feminismo abusivo. Aquí se incluyen denuncias de discriminación y el trato arbitrario contra los hombres.

En cuanto a la forma, estos mensajes se canalizan de dos modos:

  • Los tuits etiquetados como «opinión» son o bien una reacción a notas periodísticas o bien apreciaciones del usuario/a. En algunos de estos casos, el tuit funciona como un intertexto que encuentra su significado en alusión a publicaciones anteriores. 
  • Aquellos que son «evidencia» están respaldados por datos, o bien son estadísticas publicadas por medios de comunicación o bien testimonios directos en los que se denuncia un abuso por parte del feminismo.

El primer gráfico muestra qué modos o canales fueron los más empleados según el tema. Donde hay más testimonios en el área de «hombres abusados» por mujeres. Entretanto, los datos escasean en todas las temáticas.