“Nos esperan momentos muy difíciles, pero hay que encontrar un cobijo donde no se cuele la amargura”

“Nos esperan momentos muy difíciles, pero hay que encontrar un cobijo donde no se cuele la amargura”

Las recomendaciones de la escritora Elvira Lindo para el Día del Libro

A corazón abierto es la nueva novela de la escritora Elvira Lindo. Una historia que arranca en el Madrid de 1939, y con los padres de la escritora convertidos en personajes. Ficción y realidad se entremezclan a lo largo de sus páginas en un retrato de nuestra España y de la generación que más ha golpeado la COVID-19. Con motivo de la celebración del Día del Libro, este año de manera excepcional el 23 de julio, la escritora contesta a las preguntas de Mujeres A Seguir antes de sumergirse en una etapa de descanso necesario tras los duros meses de confinamiento.

La publicación de su último libro, A corazón abierto, coincidió con el inicio de la crisis sanitaria. ¿Cómo le ha afectado? ¿Ha podido desarrollar acciones alternativas en redes o internet para paliar la ´hibernación’ del libro?

No he parado de tener encuentros con clubes de lectura a través de plataformas y redes. Y no me puedo quejar porque mi libro se ha leído y se está leyendo mucho. Recibo muchos mensajes de los lectores que me emocionan y me animan.

¿Cómo habrían vivido Manolito Gafotas y el Abuelo el confinamiento?

Uf, no suelo decir qué haría o no Manolito. Es un personaje y cuando he acabado un libro salgo de ese mundo. Ahora tengo la mente en mis padres, que son los que han protagonizado mi novela [A corazón abierto] y que representan en cierta medida a esa generación de la posguerra que ha sufrido en sus carnes el virus. Estoy en eso.¿Qué balance hace de su experiencia en el confinamiento?

Mi experiencia es que se puede cambiar si uno tiene la voluntad de hacerlo. Yo estoy tocada, como todo el mundo, por la experiencia, pero quiero pensar en aquellos que lo han pasado verdaderamente mal por la enfermedad o por las consecuencias económicas. Nunca he sido muy quejica, pero ahora menos. Hay que mirarse menos el ombligo y arrimar, por usar dos expresiones muy gráficas.

¿Cómo va a vivir este 23 de julio, Día del Libro (aplazado)? ¿Qué títulos va a regalar?

Voy a vivirlo descansando porque estoy profundamente agotada. No he parado de trabajar en estos meses duros de confinamiento y necesito pasear y sentir la naturaleza. Regalo siempre muchos libros y compro también. Los dos últimos libros que me han gustado y regalaré son los cuentos de Tillie Olsen, Dime una adivinanza, y Una guía sobre el arte de perderse, de Rebecca Solnit.

Recomiéndenos una novedad editorial. Y por qué.

Una habitación compartida, de Inés Martín Rodrigo. Son una serie de conversaciones con grandes escritores. Es periodismo del bueno y siempre se aprende algo de las experiencia de otras. Lo recomiendo vivamente.

 ¿Cuál es su personaje de ficción favorito?

En mi infancia, Jo March, Huckleberry Finn, Guillermo el Travieso, Pippi Calzaslargas. Holden Caulfield en mi adolescencia. Todos los personajes femeninos de Alice Munro  me encantan.

Un mensaje de optimismo para estos tiempos de crisis.

Yo siempre pienso que la vida es corta y en la medida de lo posible hay que disfrutarla. Nos esperan momentos muy difíciles, pero hay que encontrar un cobijo donde no se cuele la amargura. Tal vez la única forma que se me ocurre para librarse de pensamientos negativos en estos tiempos es tratar de ser valioso para quienes te rodean.

 

Sonia Aparicio