Por cada euro que se gasta en turismo rural otros siete quedan en el entorno

Las asociaciones que agrupan a estos establecimientos en Aragón reivindican que fijan población en zonas de interior y apelan a elegir estos destinos seguros y responsables

“El turismo rural es una gran herramienta para fijar población en el medio rural y el tiempo nos ha dado la razón”. Es claro y conciso Jesús Marco, presidente de la Federación Aragonesa de Turismo Rural, (FARATUR), cuando se refiere a la función social que tiene este sector en la llamada España Vaciada. Y como suele darse más relevancia a lo que puede traducirse en cifras y medirse en términos económicos ofrece Marco estos datos. Por cada euro que ingresan los establecimientos rurales hay otros siete que el visitante se gasta en la localidad o en la zona elegida. Restauración, hostelería, panaderías y otros comercios, actividades lúdicas y de ocio, son algunos negocios que se mantienen en muchos pueblos con quienes llegan atraídos por el patrimonio natural, cultural, histórico o por la tranquilidad de estos territorios de interior.

Durante años, los Grupos de Acción Local que gestionan fondos europeos para el desarrollo rural, vieron como un gran porcentaje de los proyectos que entraban en sus oficinas para ser subvencionados, formaban parte de ese sector. Detrás de la mayoría de ellos había además mujeres que, o bien emprendían este negocio para completar la renta familiar, o como una apuesta por fijar en el pueblo su residencia su proyecto personal y laboral.

Nuevas demandas

Las preferencias de quienes hacen su reserva en estos alojamientos rurales han ido cambiando, como señala Francisco Parra, presidente de Turismo Verde Huesca. “El turismo rural tiene que reinventarse. Ya no son muchas camas en sitios bonitos, sino que el viajero viene a hacer cosas en un entorno muy cuidado, y en el que se tengan en cuenta valores ecológicos y otros, que entrarían dentro de lo que entendemos por sostenibilidad”. No es imprescindible tener televisión porque las vacaciones son para desconectar, pero sí la conectividad puesto que el turista se ha transformado digitalmente. Esas comunicaciones son todavía críticas en algunos lugares que, sin embargo, son enormemente atractivos porque reúnen esos valores que busca el visitante.

Usos diferentes para las viviendas

El año 2020 ha supuesto que algunas empresas hayan comprobado -obligadas por la pandemia- que hay otras formas de organizar el trabajo y a los trabajadores. “Las casas rurales se tienen que ofrecer además como espacios para trabajar, es una posibilidad”, opina Marco. No será si no el medio rural no cuenta con las infraestructuras tecnologías adecuadas para el momento del siglo XXI en el que estamos, y que prevean ya las demandas futuras. Y, eso es algo, que como dice Marco corre mucha prisa. Francisco Parra, apostilla que en su provincia esa es una necesidad que se ha ido cubriendo gracias a la Diputación Provincial de Huesca.

“Tener fibra en pueblos de 15 habitantes es un auténtico lujo”, manifiesta. “La gente irá viniendo, van a ir tomando posesión el medio rural, porque se darán cuenta de que puedan estar unos meses o quedarse a vivir”, añade Marco.

Optimismo para Semana Santa

Eso es mirar al futuro, mientras la vista se tiene puesta en el presente que es la Semana Santa. Cuando quedan unos días para esas escapadas vacacionales, las casas de turismo rural de Aragón confían en mantener una ocupación cercana al 70%. Dependerá de que continúe la movilidad interprovincial que es la que equilibra las reservas en los alojamientos de Zaragoza, Huesca y Teruel.

En febrero y marzo, mientras han estado cerradas las tres provincias, sólo las viviendas de la de Zaragoza han notado las ganas de muchos visitantes de estar en contacto con la naturaleza y cambiar de aires y de paisaje. Esa mayor demanda la explican los más de 681.877 habitantes que residen solamente en la ciudad de Zaragoza. No han notado la misma alegría los propietarios de casas rurales del norte y el sur de Aragón porque la masa crítica de toda la provincia de Huesca son 220.698 personas. Los habitantes totales de la de Teruel son 133.127.

Turismo seguro y responsable

Para dejar atrás un invierno que ha sido especialmente complicado, FARATUR y Turismo Verde de Huesca han organizado varias sesiones de formación online con los propietarios de estos negocios que obtendrán el sello de alojamiento rural, responsable y seguro. Es un distintivo que Instituto de Calidad Turística Española y que supone cumplir las recomendaciones del Ministerio de Sanidad