” Importancia del maíz y la alfalfa en la comarca de Atarfe” Por Jose Enrique Granados

” Importancia del maíz y la alfalfa en la comarca de Atarfe” Por Jose Enrique Granados

En el número 3 de la Revista de Extensión Agraria, editada por el servicio de Extensión Agraria del Ministerio de Agricultura y publicada en 1971, se hace eco de la importancia del maíz y la alfalfa en la comarca de Atarfe.
Cuando se creó la Agencia de Extensión Agraria en 1967, la distribución por cultivos de la superficie regada en el término municipal de Atarfe era de 250 hectáreas de maíz, 400 de trigo y 170 de otros cultivos.
Los rendimientos unitarios del maíz, aunque podían mejorarse, eran elevados, tropezando los cultivadores con las mayores dificultades en los momentos de recoger, sacar y comercializar su pequeña partida. A partir de 1967, y tomando como base los estudios económicos realizados, la Agencia de Extensión Agraria se trazó como objetivos: Incrementar la superficie de maíz, buscando al tiempo soluciones para mecanizar la recolección y hacer el secado de la producción; y fomentar el cultivo de forrajeras, corno paso previo para la expansión de la ganadería.

Los objetivos señalados exigen unas inversiones (maquinaria, secaderos, etc.) que no estaban al alcance de las explotaciones de la comarca, que en un 80 por 100 no alcanzaban las cinco hectáreas. Esto hacía necesaria la aparición de un sentido cooperativo que había que empezar por estimular.

Buena parte de las actividades de la Agencia giraron en torno a los objetivos señalados. Cada año, llegada la primavera, en colaboración con el Servicio Nacional de Cereales y con la C.O.S.A., se efectuó una divulgación muy completa, estableciendo parcelas de demostración de maíz y sorgo, cereal éste muy interesante para fincas con escasa dotación de agua. Las actividades no se limitaban a aspectos puramente técnicos del cultivo; urgía conseguir la mecanización y el secado colectivo, pues no iba a ser posible que las producciones previsiblemente crecientes continuasen siendo secadas al sol de la era. En 1969, grupos de agricultores conocieron directamente dos secaderos en funcionamiento en Baeza (Jaén) y en Huétor Tajar.

Después de comparar la información de distintas casas comerciales, se decidieron por un modelo bastante económico, apto para desecar maíz y también alfalfa, caña de maíz y cualquier otro producto.

Con los agricultores de Atarfe antes de nada se promovió la constitución de un grupo sindical de Colonización, poniéndose en funcionamiento el secadero el 9 de noviembre de 1970. Las instalaciones de este secadero junto con el cercano de Fuente Vaqueros tienen una capacidad conjunta, diaria, para 170.000 kg. de maíz y 60.000 kg. de alfalfa verde. El coste del secadero de Atarfe, incluyendo los solares y la empastilladora, aún no instalada, es de 6.500.000 pesetas.

Ambas instalaciones son en la actualidad entidades colaboradoras del Servicio Nacional de Cereales, beneficiándose de una subvención de 0,30 pesetas por kilo de maíz y ciertas facilidades para financiar la comercialización.

Por lo que se refiere al cultivo de maíz, se consigue mejorar en unos mil kilos por hectárea los rendimientos. La evolución de la distribución de los cultivos en la superficie regada, ciñéndonos exclusivamente a la zona de influencia del secadero de Atarfe, es significativo: Tres años más tarde se cultivaban 400 hectáreas de maíz, 100 de trigo, 150 de alfalfa y 170 de otros cultivos.

En la fotografía detalle de las instalaciones de dicho secadero.

Curiosidades elvirenses.