Carmena se despide con un alegato por la concordia y el entendimiento

El discurso de cierre de legislatura de la alcaldesa en funciones desata aplausos unánimes en el pleno

La alcaldesa de Madrid en funciones, Manuela Carmena, cree que su legado será la «humanización de la política» y ella y su equipo dejan la Alcaldía «orgullosos» por lo realizado en estos cuatro años de mandato. «Creo que han sido cuatro años donde ha habido un cambio extraordinario en Madrid, que ahora mismo tiene una situación envidiable en el mundo. Dejamos un Ayuntamiento que tiene una situación inmemorable, con una cantidad de proyectos en marcha, muchos de edificación, y que van a estar acabándose estos meses, como Vallehermoso», ha indicado.

«Podemos estar muy orgullosos, mi equipo y yo misma, de estos cuatro años en Madrid. Hemos hecho un trabajo extraordinario y hemos tenido la recompensa de haber ganado las elecciones», ha subrayado. Lo ha hecho en el pleno extraordinario de aprobación de actas, un proceso puramente administrativo que ha servido para que los concejales de la Corporación saliente se despidieran con un café en el atrio de Cibeles, donde han quedado imágenes para el recuerdo como los selfies entre concejales de distintos colores, muchos de ellos con la alcaldesa en funciones de protagonista.

Antes de compartir conversaciones con un café en la mano, Carmena ha pedido a los concejales que se despidieran con unas breves intervenciones en las que ha recomendado que busquen «lo mejor» y lo que les «ha unido» olvidando lo demás. A los periodistas les ha trasladado tras el Pleno que cree que una de sus aportaciones a la vida política será su humanización.

«Es reconocer todos lo importante que es cuidar lo personal, que las discrepancias nunca se mezclen con las descalificaciones. Este acto (el café) es una muestra de que algo se ha conseguido y espero que se consolide», ha indicado ya que cree que «difícilmente la clase política va a llevar bien su tarea de representación a los ciudadanos, el contrato de representación, de asistencia a los ciudadanos si no se es capaz entre los distintos políticos de tener una consideración constante, un reconocimiento, no utilizar nunca el insulto y la descalificación».

«Es triste haberlas oído en ese Consistorio. Hay que evitar esa absurda espiral de odio«, ha señalado antes de asegurar a la prensa que su conversación con el popular José Luis Martínez Almeida es «confesable» y que no ha habido tiempo de hablar de medidas que cree que no se deberían revertir.

A las 9:39 horas Manuela Carmena pronunciaba su último «se levanta la sesión» con el que terminaba su etapa como alcaldesa de la ciudad. Luego, aplausos.

cadena SER

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