{"id":12370,"date":"2016-11-25T07:08:48","date_gmt":"2016-11-25T06:08:48","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=12370"},"modified":"2016-11-19T12:43:39","modified_gmt":"2016-11-19T11:43:39","slug":"agresiones-invisibles-la-punta-del-iceberg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=12370","title":{"rendered":"\u00abAgresiones Invisibles\u00bb La punta del iceberg"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En Espa\u00f1a, tres mujeres denuncian violaciones cada d\u00eda. Pero la violencia sexual est\u00e1 en todas partes. Es una pandemia mundial<!--more--><\/p>\n<section id=\"la-punta-del-iceberg\" class=\"wrapper col_max\">\n<div class=\"max_width col_max\">\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"first\">Lola volv\u00eda a casa del s\u00faper. Era pronto, pero ya hab\u00eda anochecido. Un chico le pidi\u00f3 que dejara abierto el portal y no tuvo problema: \u00abEstaba tranquila\u00bb. Arriba, en el tercer piso, esperaban su marido, su beb\u00e9 y un amigo. \u00abEn el primer rellano me cogi\u00f3, me estamp\u00f3 contra la pared y me meti\u00f3 mano. Me pude zafar y salir corriendo, pero no consegu\u00ed gritar. Era como en las pel\u00edculas, abr\u00eda la boca y no sal\u00eda sonido\u00bb.<\/p>\n<figure class=\"multimedia-item video\">\n<div id=\"video1\" class=\"full-video-extended\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\"kWidgetCentered\" src=\"http:\/\/k.uecdn.es\/html5\/html5lib\/v1.9.1-ue2\/modules\/KalturaSupport\/thumbnail.php\/p\/108\/uiconf_id\/8704917\/entry_id\/0_1dsh8ab4\/height\/587?\" \/><\/p>\n<div id=\"video1_playBtn\" class=\"kWidgetCentered kWidgetPlayBtn\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption>El miedo a volver a casa de noche es com\u00fan para la mayor\u00eda de las mujeres. As\u00ed son las sensaciones.<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"destacado2\">Ana: \u00abLo peor fue la tara que se me qued\u00f3. Lo ve\u00eda por todas partes y no soportaba ir en transporte p\u00fablico\u00bb<\/p>\n<p>En el caso de <b>Marta*<\/b> era verano y plena luz del d\u00eda. Pasaba unos d\u00edas en un pueblo y sali\u00f3 a dar una vuelta por el campo. Se agach\u00f3 para atarse las zapatillas. Vio a un se\u00f1or en el que no hab\u00eda reparado. Sigui\u00f3 caminando y en la tercera curva, se lo volvi\u00f3 a encontrar: \u00ab<b>Estaba desnudo y toc\u00e1ndose<\/b>. Me miraba. Ech\u00e9 a correr y, a la media hora, di media vuelta. Segu\u00eda desnudo y no me quitaba ojo. Pas\u00e9 a su lado, pero no baj\u00f3 la mirada. Sent\u00ed mucha verg\u00fcenza y decid\u00ed no contarlo. A las horas, se lo coment\u00e9 a mi chico. Me sent\u00eda sucia\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"destacado2\">Marta: \u00abMe vine arriba y le exig\u00ed que me mirara. No fue capaz, se derrumb\u00f3 y me pidi\u00f3 perd\u00f3n\u00bb<\/p>\n<p><b>Ana<\/b> se baj\u00f3 del autob\u00fas a la altura de Las Rozas (Madrid). Se dirig\u00eda con los cascos puestos a subir al puente para cruzar la autopista. Un hombre la sigui\u00f3, le toc\u00f3 el culo y la increp\u00f3. \u00abNo ten\u00eda escape. Si sub\u00eda al puente, no hab\u00eda nadie m\u00e1s. Fui corriendo hacia una ITV cercana y los chicos salieron a por \u00e9l. Cogi\u00f3 el autob\u00fas en sentido Madrid. Lo peor fue la tara que se me qued\u00f3: lo ve\u00eda por todas partes y no soportaba ir en transporte p\u00fablico\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>\u00abSoy una persona de car\u00e1cter\u00bb, asegura Lola, \u00absi me preguntas antes de aquello digo que me s\u00e9 defender. Pero no, no me defend\u00ed. <b>Tengo pendiente aprender defensa personal<\/b>. Lo que consigue en unos minutos, que no son nada para \u00e9l, es meter miedo a la otra persona\u00bb. Marta fue con su pareja a casa del hombre. \u00c9l dijo que no sab\u00eda qui\u00e9n era. \u00abMe vine arriba y le exig\u00ed que me mirara a la cara. No fue capaz, se derrumb\u00f3 y me pidi\u00f3 perd\u00f3n. Yo ya tengo una edad, pero \u00bfy si le pasa a una adolescente?\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>Las <b>agresiones sexuales<\/b> forman parte de nuestro d\u00eda a d\u00eda. Est\u00e1n en cada calle por la que pasea una mujer mientras escucha alg\u00fan comentario desagradable que muchos entienden como piropo. Est\u00e1n cada vez que a una chica le tocan el culo en una discoteca o en el camino de regreso a su casa. Est\u00e1n en Espa\u00f1a y en todas partes: en las universidades de Estados Unidos, en las aceras de Buenos Aires, en los vagones de metro de Jap\u00f3n&#8230; La violencia sexual es una <b>pandemia mundial<\/b>, pero no la vemos. O no la queremos ver. <b>Las agresiones sexuales son invisibles<\/b>. Voluntariamente invisibles.<\/p>\n<figure class=\"multimedia-item video\">\n<div id=\"video3\" class=\"full-video-extended\">\n<div>\n<div id=\"video3_playBtn\" class=\"kWidgetCentered kWidgetPlayBtn\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/figure>\n<p class=\"destacado2\">Lola: \u00abLo que consigue en unos minutos, que no son nada para \u00e9l, es meter miedo a la otra persona\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 miramos para otro lado? \u00abEncararlas ser\u00eda al final cuestionar el sistema en el que vivimos, un sistema que se apuntala en valores como el machismo, el sexismo o la homofobia. Cuestionar este tipo de conductas implica reconocer que nuestra sociedad est\u00e1 haciendo algo mal\u00bb y no estamos dispuestos a ese nivel de autocr\u00edtica, considera <b>Marta Monllor<\/b>, directora t\u00e9cnica de la <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/AspaciaFundC\/\" target=\"_blank\">Fundaci\u00f3n para la Convivencia Aspacia<\/a>.<\/p>\n<p>Preferimos levantar la alfombra y esconder debajo los abusos nuestros de cada d\u00eda. Acumulamos unos casos encima de otros hasta que algunas v\u00edctimas, muy pocas en proporci\u00f3n, se atreven a dar un paso al frente. En Espa\u00f1a, s\u00f3lo un 20% de las personas afectadas denuncia haber sufrido violencia f\u00edsica o sexual. Ellas son la punta de un <b>iceberg<\/b> que aguarda su particular Titanic para salir a la luz y revelar su verdadera inmensidad.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"iframe_desktop\">\n<div id=\"iceberg660_hype_container\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.elmundo.es\/elmundo\/2016\/graficos\/oct\/icebergescritorio\/icebergescritorio.html\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"no\" scrolling=\"no\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/div>\n<\/div>\n<figure class=\"img_medium\"><figcaption>Gr\u00e1fico: Maite Vaquero<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ni el caso de <b>Luc\u00eda P\u00e9rez<\/b>, la joven argentina que fue <a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/sociedad\/2016\/10\/17\/5804decaca4741c4788b4636.html\" target=\"_blank\">violada y empalada<\/a> hasta la muerte en Mar de Plata, ni las tres violaciones que se denuncian a diario en Espa\u00f1a (seg\u00fan datos del Ministerio de Interior de 2015) parecen suficientes para agitar conciencias. Tampoco el hecho de que una de cada 20 mujeres haya sido violada en Europa en alg\u00fan momento desde los 15 a\u00f1os, seg\u00fan los datos de la <a href=\"http:\/\/fra.europa.eu\/en\" target=\"_blank\">Agencia de los Derechos Fundamentales (FRA) de la UE<\/a>. Cerca de nueve millones en total. M\u00e1s que toda la poblaci\u00f3n de Andaluc\u00eda.<\/p>\n<p>De acuerdo con la Encuesta Europea de Violencia contra la Mujer, la forma m\u00e1s habitual de acoso sexual se presenta en forma de <b>miradas lascivas<\/b> que incomodan (30%), seguida de los <b>tocamientos, abrazos o besos<\/b> que no son bienvenidos (29%). \u00abSe siguen disculpando estas cosas y se justifican en los medios de comunicaci\u00f3n\u00bb y la gente les sigue restando importancia, opina <b>Beatriz Mart\u00ednez<\/b>, psiquiatra del Hospital Ni\u00f1o Jes\u00fas de Madrid y colaboradora de la web <a href=\"https:\/\/www.mehanviolado.com\/\" target=\"_blank\">mehanviolado.com<\/a>.<\/p>\n<p>Las noticias sobre este tipo de agresiones se suceden y no es que se produzcan m\u00e1s ataques, es que ahora los medios han puesto el foco sobre ellos. Y se nota. Casos como la <a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/sociedad\/2016\/07\/07\/577e397be5fdea33148b45ca.html\" target=\"_blank\">violaci\u00f3n grupal<\/a> perpetrada por cinco chicos en los pasados <b>sanfermines<\/b> contra una joven han alertado sobre una realidad que es bien conocida por las organizaciones y los expertos que luchan para combatir este problema. Todos coinciden en que las fiestas populares y multitudinarias han sido durante a\u00f1os (y siguen siendo) la excusa perfecta para que grupos de j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes se sobrepasen con las chicas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"iframe_desktop\">\n<div id=\"mapa-espana990_hype_container\"><iframe loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/www.elmundo.es\/elmundo\/2016\/graficos\/nov\/s1\/agresiones_sexuales\/mapa_spain\/index.html\" width=\"300\" height=\"150\" frameborder=\"no\" scrolling=\"no\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"texto-grafico\" style=\"text-align: justify;\">El gr\u00e1fico presenta la informaci\u00f3n extra\u00edda de los anuarios estad\u00edsticos del Ministerio del Interior desde 2011 hasta 2015. La categor\u00eda \u00abhechos conocidos\u00bb, explican desde el Ministerio, incluye todas aquellas infracciones penales y administrativas conocidas por las distintas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, bien por medio de denuncia interpuesta o por actuaci\u00f3n policial realizada <i>motu proprio<\/i> (labor preventiva o de investigaci\u00f3n). La evoluci\u00f3n de hechos conocidos no debe confundirse con una evoluci\u00f3n de la realidad ya que uno de los principales problemas para conocer la dimensi\u00f3n de la violencia contra las mujeres en la sociedad es que en la mayor\u00eda de los casos (seg\u00fan diferentes estimaciones, entre un 70% y un 80%) las v\u00edctimas no denuncian las agresiones sufridas.<\/p>\n<figure class=\"img_medium\" style=\"text-align: justify;\"><figcaption>Marta Ley (Datos), Pablo Media (Desarrollo) y Alberto Hern\u00e1ndez (Dise\u00f1o)<\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"destacado2\" style=\"text-align: justify;\">La forma m\u00e1s habitual de acoso se presenta en forma de miradas lascivas, seguida de tocamientos, abrazos o besos<\/p>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>\u00abExiste cierta tendencia a creer que si una chica se embriaga en estas fiestas, quiere que los chicos se aprovechen de ella. Es algo que hemos visto a lo largo de much\u00edsimos a\u00f1os y que hasta ahora estaba silenciado\u00bb, comenta <b>Mar\u00eda \u00c1ngeles Carmona<\/b>, presidenta del <a href=\"http:\/\/www.poderjudicial.es\/cgpj\/es\/Temas\/Violencia-domestica-y-de-genero\/El-Observatorio-contra-la-violencia-domestica-y-de-genero\/\" target=\"_blank\">Observatorio contra la Violencia de G\u00e9nero del CGPJ<\/a>.<\/p>\n<p>En algunas ciudades se han llegado a detectar pandillas que imponen como prueba de iniciaci\u00f3n para una joven mantener relaciones sexuales con el grupo, recuerda Marta Monllor. Por eso es tan importante que las instituciones, las autoridades y los medios de comunicaci\u00f3n se centren ahora en reprobar las agresiones, grupales o individuales. \u00abPienso que ha habido un <b>cambio de percepci\u00f3n<\/b> gracias a la <b>visibilizaci\u00f3n<\/b> de los \u00faltimos tiempos\u00bb, asegura Carmona.<\/p>\n<p>El mensaje de <b>\u00abNo es no\u00bb<\/b> comienza a calar y en esta labor, las redes sociales son aliadas y enemigas al mismo tiempo. Facebook, Twitter, Snapchat&#8230;internet se ha convertido en un altavoz para prevenir y advertir de los riesgos, pero al mismo tiempo se ha erigido en el c\u00f3mplice perfecto para difundir las agresiones.<\/p>\n<\/div>\n<figure class=\"img_medium\" style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/e04-elmundo.uecdn.es\/especiales\/agresiones-invisibles\/\/images\/fotomanada_990.jpg?w=640\" alt=\"Los cinco detenidos por la violaci\u00f3n en los sanfermines. Ten\u00edan un grupo de WhatsApp que se llamaba La Manada\" \/><figcaption>Los cinco detenidos por la violaci\u00f3n en los sanfermines. Ten\u00edan un grupo de WhatsApp que se llamaba La Manada.<\/figcaption><\/figure>\n<div class=\"type1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>Sin ir m\u00e1s lejos, los supuestos violadores de San Ferm\u00edn <a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/sociedad\/2016\/08\/17\/57b47792ca474132078b4620.html\" target=\"_blank\">utilizaron WhatsApp para presumir<\/a> de lo que hab\u00edan hecho, convirtiendo en c\u00f3mplices al resto de sus amigos. Porque s\u00ed, compartir v\u00eddeos y fotograf\u00edas de la agresi\u00f3n tambi\u00e9n es participar del delito. \u00abEl grupo de Whatsapp de estos individuos se llamaba La Manada, imagino que se sentir\u00edan como lobos, sin corteza prefrontal para actuar como personas. En ese grupo hab\u00eda 21 personas y varias de ellas se re\u00edan con los mensajes, asum\u00edan que es normal violar a chicas bajo el consumo de sustancias\u00bb, recuerda la psiquiatra <b>Beatriz Mart\u00ednez<\/b>.<\/p>\n<p class=\"destacado2\">\u00abHay una tendencia a creer que si una chica se embriaga en estas fiestas, quiere que los chicos se aprovechen\u00bb<\/p>\n<p><b>Marina<\/b> cuenta c\u00f3mo le han \u00abllegado a rugir\u00bb a las 12 del mediod\u00eda al cruzar un pasillo de la universidad como si fuera \u00abla bestia en un zoo\u00bb. O Silvia, compa\u00f1era de clase: \u00abEstaba trabajando y llevaba una simple camiseta y un pantal\u00f3n. Un se\u00f1or, que iba con una acompa\u00f1ante, me solt\u00f3: &#8216;Ten cuidado con echarte esa fragancia en el cuello, a ver si van a venir los vampiros'\u00bb. \u00abYo iba con el ch\u00e1ndal, hablando por el m\u00f3vil -contin\u00faa Natalia- y un hombre me dio un azote y se marchaba como si no hubiese pasado nada&#8230; Le persegu\u00ed y se puso s\u00faper nervioso, tanto que cruz\u00f3 mal y casi le atropellan\u00bb.<\/p>\n<p><b>Raquel<\/b> es periodista deportiva y asegura que su entorno \u00absigue siendo un mundo de hombres: entrenadores, aficionados, directivos, \u00e1rbitros, periodistas&#8230;\u00bb. Est\u00e1 acostumbrada a la insinuaciones constantes y tiene bien preparadas las respuestas para atajar indirectas. Como \u00e9sta que le lanz\u00f3 un colega: \u00abMe dijo que si el dinero no me llegaba para el viaje pod\u00eda dormir en la habitaci\u00f3n de su hotel, aunque la cama fuera compartida. \u00bfC\u00f3mo quiere que entienda este comentario?\u00bb.<\/p>\n<p><b>Eva<\/b> relata lo que le ocurri\u00f3 hace un par de a\u00f1os, cuando ten\u00eda 15. Era por la tarde y un hombre esperaba junto a un coche. Al pasar a su lado, la agarr\u00f3: \u00abMe forz\u00f3 para que me metiera en el coche, me dec\u00eda &#8216;ni\u00f1ata, que entres&#8217;. Yo empec\u00e9 a gritar que me dejara y vino alguien y lo empuj\u00f3. Se march\u00f3 en el coche\u00bb. Eva se sinti\u00f3 muy mal. \u00abLuego llegaron los bulos y dijeron por ah\u00ed que me hab\u00edan violado. Me hizo mucho da\u00f1o\u00bb.<\/p>\n<p>Las cosas parecen cambiar en lo formal, pero los valores machistas que sustentan el sistema siguen ah\u00ed. \u00abHasta hace 50 a\u00f1os, las mujeres eran consideradas por la ley como una propiedad del hombre y si ellos se deshac\u00edan de nosotras, no pasaba nada. Si descubr\u00edan que sus esposas les hab\u00edan sido infieles, pod\u00edan matarlas y quedaban exentos de culpa\u00bb, recoge la experta de Aspacia. \u00abEntonces se juzgaba el delito \u00abcontra el honor del esposo\u00bb, recuerda Amalia Fern\u00e1ndez, abogada y presidenta de <a href=\"http:\/\/www.mujeresjuristasthemis.org\/\" target=\"_blank\">Mujeres Juristas Themis<\/a>.<\/p>\n<figure class=\"multimedia-item video\">\n<div id=\"video4\" class=\"full-video\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\"kWidgetCentered\" src=\"http:\/\/k.uecdn.es\/html5\/html5lib\/v1.9.1-ue2\/modules\/KalturaSupport\/thumbnail.php\/p\/108\/uiconf_id\/8704917\/entry_id\/0_cgjvl01a\/height\/396?\" \/><\/p>\n<div id=\"video4_playBtn\" class=\"kWidgetCentered kWidgetPlayBtn\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption>La inspectora Carolina del Amo explica c\u00f3mo se atiende a las denunciantes.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<div class=\"type1 type-extended\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Los avances son lentos, pero avances a fin de cuentas. El <b>C\u00f3digo Penal<\/b> en Espa\u00f1a establece entre uno y cuatro a\u00f1os de prisi\u00f3n para los delitos de agresi\u00f3n sexual y entre seis y 12 a\u00f1os para las violaciones, si bien las penas pueden ser mayores cuando se dan determinadas circunstancias; en caso de abuso sexual, el castigo consiste en una pena de prisi\u00f3n de uno a tres a\u00f1os o una multa de 18 a 24 meses. \u00abLa ley espa\u00f1ola est\u00e1 bastante bien hecha, pero lo que hay desde que se produce el delito hasta que se consigue la sentencia ya no est\u00e1 tan bien. Hay muchos profesionales entremedias -abogados, fiscales, polic\u00edas o jueces- que no tienen formaci\u00f3n suficiente para hacer frente a un delito con un perfil tan espec\u00edfico como \u00e9ste\u00bb, opina el abogado <b>Andr\u00e9s Piera<\/b>, que asesora a este tipo de v\u00edctimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl ir a denunciar, las v\u00edctimas a veces se encuentran con que la propia Polic\u00eda pone en duda su versi\u00f3n y les hace preguntas que, lejos de ayudarlas, las confunden m\u00e1s. Muchas no saben que pueden hacer uso de determinados derechos, como solicitar las grabaciones del metro del momento en que sufrieron la agresi\u00f3n\u00bb, relata Amalia Fern\u00e1ndez. La <b>falta de diligencia<\/b> durante las pesquisas iniciales y el <b>tiempo<\/b> que transcurre entre la comisi\u00f3n del delito y la denuncia resultan cruciales, aunque lo verdaderamente determinante es que se acuda a la Polic\u00eda. Sin denuncia, lo dem\u00e1s se pierde por el sumidero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las violaciones en Espa\u00f1a siguen siendo <b>delitos privados<\/b>, es decir, siempre necesitan la denuncia de la persona agredida. Si un m\u00e9dico detecta un caso en el hospital o si alguien presencia una agresi\u00f3n en la calle, su denuncia no servir\u00e1 a menos que la refrende el afectado. <b>Pero atreverse no es tan f\u00e1cil<\/b>. Lo que viene despu\u00e9s es un proceso largo y duro para el que hay que estar preparado. \u00abCuesta mucho dar el paso, primero por el temor al propio agresor y luego por miedo a las consecuencias en la vida diaria y por el sentimiento de verg\u00fcenza y culpabilidad\u00bb que acarrean todas las v\u00edctimas, advierte Mar\u00eda \u00c1ngeles Carmona<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amalia Fern\u00e1ndez, que ha llevado numerosos casos de agresiones sexuales, lamenta la <b>doble violaci\u00f3n<\/b> que pueden sufrir al denunciar. Revivir todo lo ocurrido durante el proceso judicial se antoja una especie de nuevo ataque, ya que muchas v\u00edctimas tienen que escuchar c\u00f3mo se pone en duda su testimonio. \u00abEl objetivo \u00faltimo es <b>desacreditarlas<\/b>, sacar a la luz posibles contradicciones en sus versiones para amparar el derecho de defensa del acusado para lograr su absoluci\u00f3n\u00bb, explica la abogada. S\u00f3lo eso puede explicar preguntas como <b><a href=\"http:\/\/www.elmundo.es\/pais-vasco\/2016\/03\/05\/56daaed7268e3e754f8b45cb.html\" target=\"_blank\">\u00ab\u00bfCerr\u00f3 usted bien las piernas?\u00bb<\/a><\/b>, \u00ab\u00bfNo es menos cierto que usted se insinu\u00f3 o coquete\u00f3 con el acusado?\u00bb, \u00ab\u00bfQu\u00e9 tipo de ropa llevaba?\u00bb o <b>\u00ab\u00bfCon cu\u00e1ntas personas se hab\u00eda acostado antes?\u00bb<\/b>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas cuestiones y otras similares son las que habitualmente escuchan las agredidas durante los juicios. \u00abLa idea que pretenden transmitir es que la mujer siempre ha hecho algo para que la ataquen: su forma de vestir, un gesto, una palabra&#8230; Ahora bien, lo \u00fanico que cuenta realmente es que en ese momento ella no quer\u00eda tener una relaci\u00f3n y que el agresor viol\u00f3 esa libertad sexual e ignor\u00f3 el &#8216;no&#8217;. Punto\u00bb, zanja la presidenta de Themis.<\/p>\n<div class=\"col_max img_publi container_roba\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<figure class=\"multimedia-item video\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"video5\" class=\"full-video\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\"kWidgetCentered\" src=\"http:\/\/k.uecdn.es\/html5\/html5lib\/v1.9.1-ue2\/modules\/KalturaSupport\/thumbnail.php\/p\/108\/uiconf_id\/8704917\/entry_id\/0_ll1329n7\/height\/396?\" \/><\/p>\n<div id=\"video5_playBtn\" class=\"kWidgetCentered kWidgetPlayBtn\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption>Amalia Fern\u00e1ndez es abogada y presidenta de Mujeres Juristas Themis.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dif\u00edcil es demostrar que no hubo consentimiento por parte de la v\u00edctima. En muchos casos no hay pruebas definitivas y concluyentes de que los abusos y agresiones han tenido lugar y el resultado es un conflicto verbal entre agredida y acusado. \u00abLa decisi\u00f3n final recae en el testimonio de la v\u00edctima y en que el Tribunal le d\u00e9 credibilidad. No tienen en cuenta la situaci\u00f3n de estr\u00e9s que pudo vivir durante el momento de la agresi\u00f3n, ni su estado de &#8216;shock&#8217; posterior -que puede influir en la versi\u00f3n inicial-, y en lugar de tomarse los cambios como una ampliaci\u00f3n, se entienden como modificaciones que restan credibilidad. \u00c9sta suele ser la principal estrategia de las defensas y en ocasiones resulta exitosa: a la m\u00e1s m\u00ednima duda, se da la raz\u00f3n al acusado y se le absuelve\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Falta sensibilidad<\/b> en la Justicia, en la sociedad y en todos los \u00e1mbitos implicados en el tratamiento de las agresiones sexuales. Lo reflejan las sentencias y lo dicen los expertos. \u00abLa Justicia no es machista, o no lo es m\u00e1s que la sociedad, que consiente este tipo de agresiones mirando para otro lado. El d\u00eda que nosotros, los ciudadanos, nos giremos cuando alguien toca el culo a alguien en el metro, o el d\u00eda que afeemos un comentario grosero en la calle, las cosas tambi\u00e9n cambiar\u00e1n en los juzgados\u00bb, opina Amalia Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<div class=\"destacado\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"dest1\">Sentencias escandalosas<\/h3>\n<p>Una sentencia dictada por la <b>Audiencia Provincial de M\u00e9rida<\/b> en julio de 2016 argumentaba las dudas sobre la culpabilidad de un hombre acusado de agredir sexualmente a su hija cuando era menor con razones como \u00e9sta: \u00abResulta cuando menos extra\u00f1o que Lorena [nombre ficticio] continuara viviendo con el padre tras el primer episodio de ataque a su intimidad sexual. Los hechos denunciados son graves, y ello, en principio, casa mal con que aqu\u00e9lla siguiera viviendo bajo el mismo techo\u00bb.<\/p>\n<p>Otra sentencia, en este caso de la <b>Audiencia Provincial de Barcelona<\/b> con fecha de julio de 2015, decidi\u00f3 absolver a <b>Manuel<\/b> [nombre ficticio] del delito de agresi\u00f3n sexual que se le imputaba contra una mujer con la que \u00abacord\u00f3 mantener relaciones sexuales a cambio de precio\u00bb. Ambos se dirigieron al domicilio del acusado, donde \u00abcomo quiera que el procesado pretend\u00eda mantener relaciones sexuales antes de satisfacer el precio, Luc\u00eda [nombre ficticio] intent\u00f3 salir del piso, lo que el procesado trat\u00f3 de impedir cogiendo un cuchillo con el que hizo adem\u00e1n de clav\u00e1rselo alcanz\u00e1ndola en el brazo ocasion\u00e1ndole una herida incisa en el antebrazo derecho que requiri\u00f3 para su curaci\u00f3n&#8230;\u00bb. El procesado s\u00ed fue condenado por una falta de lesiones.<\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Falta tambi\u00e9n un <b>plan espec\u00edfico<\/b> para acabar con la violencia sexual. \u00abEn Espa\u00f1a tenemos una ley contra la violencia de g\u00e9nero, tenemos un plan nacional contra la mutilaci\u00f3n genital femenina y tenemos un plan nacional contra la trata, pero las v\u00edctimas de abusos y agresiones no entran dentro de estas categor\u00edas. \u00bfPor qu\u00e9 no hay un plan nacional contra la violencia sexual? \u00bfPor qu\u00e9 no hay una ley integral que desarrolle los derechos de las v\u00edctimas y les ofrezca protecci\u00f3n total?\u00bb, reclama Marta Monllor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abA veces la primera declaraci\u00f3n es la \u00fanica prueba que existe para poder imputar a alguien un delito, as\u00ed que es muy importante que esa persona no tenga ninguna confrontaci\u00f3n visual con el acusado\u00bb, precisa Mar\u00eda \u00c1ngeles Carmona, del CGPJ, que destaca como un gran avance la utilizaci\u00f3n del biombo, que antes s\u00f3lo se permit\u00eda para menores de edad y personas especialmente vulnerables. \u00abLa declaraci\u00f3n tiene que tener la riqueza suficiente para que luego pueda servir de \u00fanica prueba de cargo\u00bb, a\u00f1ade.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa mejor terapia para todas las v\u00edctimas de agresiones sexuales es un juicio ganado, pero de este delito se sale\u00bb, asegura <b>Tina Alarc\u00f3n<\/b>, presidenta del <a href=\"http:\/\/www.violacion.org\/quienes\/default.html\" target=\"_blank\">Centro de Asistencia a V\u00edctimas de Agresi\u00f3n Sexual (CAVAS)<\/a>, una asociaci\u00f3n de ayuda con m\u00e1s de 30 a\u00f1os de experiencia. \u00abSe necesita un tratamiento y un entorno adecuado, pero si se dan esas circunstancias, podr\u00e1n incorporarse de nuevo a su vida. No van a olvidar el episodio, porque eso es imposible, pero aprender\u00e1n a vivir con ello. Eso s\u00ed, necesitan ayuda. Solas no podr\u00e1n salir adelante\u00bb.<\/p>\n<figure class=\"multimedia-item video\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"video6\" class=\"full-video\">\n<div><img decoding=\"async\" class=\"kWidgetCentered\" src=\"http:\/\/k.uecdn.es\/html5\/html5lib\/v1.9.1-ue2\/modules\/KalturaSupport\/thumbnail.php\/p\/108\/uiconf_id\/8704917\/entry_id\/0_2f4gz51k\/height\/396?\" \/><\/p>\n<div id=\"video6_playBtn\" class=\"kWidgetCentered kWidgetPlayBtn\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div><figcaption>Tina Alarc\u00f3n preside CAVAS, una asociaci\u00f3n que ayuda a mujeres agredidas desde hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1ala que los casos de los <b>menores<\/b> son los m\u00e1s complicados, sobre todo cuando han crecido con estos abusos y los responsables son sus padres. \u00abRecuerdo el caso de una chica de la que su progenitor hab\u00eda abusado desde peque\u00f1a. Fue su novio el que la ayud\u00f3 a salir de aquellos dolorosos recuerdos, porque ella ten\u00eda una extra\u00f1a mezcla de sentimientos, quer\u00eda mucho a su padre\u00bb, explica Tina. \u00abTuvo un tratamiento con la psic\u00f3loga de m\u00e1s de tres a\u00f1os, pero la recuperaci\u00f3n lleg\u00f3 cuando ganamos el juicio. Sali\u00f3 a la puerta y me dijo: &#8216;Tina, estoy content\u00edsima. Ya no quiero a mi padre'\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para amigos o familiares que no saben c\u00f3mo reaccionar ante las personas que sufren este tipo de agresiones, el mejor consejo es acercarse \u00abcon <b>voluntad de ayudar y escuchar<\/b>\u00ab, insiste la psiquiatra Beatriz Mart\u00ednez. \u00abHay algunas frases que los que nos dedicamos a esto sabemos que es mejor no utilizar, pero la realidad es que tampoco hay que tener una conversaci\u00f3n cogida con alfileres. <b>Las v\u00edctimas no son de cristal<\/b>. Son personas como t\u00fa o como yo, con una capacidad de resiliencia sorprendente\u00bb que siguen adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>*Los nombres de las v\u00edctimas son ficticios, excepto el de Lola.\u00bb<\/i><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/section>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Espa\u00f1a, tres mujeres denuncian violaciones cada d\u00eda. 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