{"id":12753,"date":"2016-12-03T11:02:59","date_gmt":"2016-12-03T10:02:59","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=12753"},"modified":"2016-11-30T11:16:57","modified_gmt":"2016-11-30T10:16:57","slug":"12753","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=12753","title":{"rendered":"\u00abDISPARATES\u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0 Recupero este relato de Agosto de 2009. Est\u00e1 vagamente centrado en una hermana de mi abuela y su marido, que fue <strong>farero,<\/strong> aunque la parte biogr\u00e1fica de ambos est\u00e1 notablemente desfigurada: Evidentemente, la carga er\u00f3tica del cuento es pura especulaci\u00f3n, al igual que muchas circunstancias de la trama. S\u00ed son reales\u00a0la ideolog\u00eda, el respeto a las creencias de su mujer, la\u00a0an\u00e9cdota del palio\u2026\u00a0\u201cDisparates\u201d apareci\u00f3 publicado en mi libro electr\u00f3nico <a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/mi-libro-cabos-sueltos\/\">\u201cCabos sueltos\u201d<\/a> (2013).<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0A Alicia y David, mis amigos de tantos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La joven Emilia se hab\u00eda criado en el c\u00e1lido ambiente protector de su casa sin provocar un solo sobresalto en el esp\u00edritu de sus padres. Justo lo contrario que su hermana Luisa, que se hab\u00eda empe\u00f1ado en irse a Madrid para estudiar pintura, cosa que consigui\u00f3 tras organizar un sinf\u00edn de pataletas y ataques que amenazaron seriamente la estabilidad del hogar de los Montijo-Torres. Al padre, D. Julio, le parec\u00eda inconcebible que su hija mayor necesitara estudiar nada, puesto que ten\u00eda un buen y pr\u00f3spero porvenir, con una renta asegurada de muchos miles de reales. \u00a1Qu\u00e9 tiempos estos, en que una hija de diecinueve a\u00f1os les hac\u00eda frente a sus padres y se marchaba a la inseguridad de un Madrid tan lejano y lleno de peligros! Por suerte, Emilia siempre acat\u00f3 las decisiones que D. Julio adoptaba y que su madre, do\u00f1a Enriqueta, le transmit\u00eda y adornaba con mil promesas de una felicidad asegurada. Era una buena hija y una alegr\u00eda para unos padres como ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A sus diecisiete a\u00f1os, sab\u00eda bordar con unas manos que parec\u00edan de \u00e1ngel, cos\u00eda ropas para los pobres de la parroquia con un primor realmente envidiable y preparaba dulces, aguardientes y compotas que se convert\u00edan en tentaciones invencibles para sus glotones padres. O\u00edrla cantar habaneras o arias de \u00f3pera acompa\u00f1\u00e1ndose al piano era como estar oyendo un concierto de \u00e1ngeles, pensaba su padre. Y si se la o\u00eda cantar salmos en la iglesia, era para echarse a llorar. Parec\u00eda que toda la piedad, todo el impulso m\u00edstico de las santas y v\u00edrgenes de la Leyenda \u00c1urea, se hab\u00eda concentrado en la garganta de aquella angelical doncella. Esa chiquilla era, qu\u00e9 duda cab\u00eda, todo un premio para unos padres como los Montijo-Torres, que hab\u00edan estado a punto de ser nombrados Grandes de Espa\u00f1a por S. M D. Alfonso XIII, s\u00f3lo que la Rep\u00fablica\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ahora s\u00f3lo faltaba que apareciera por la localidad un buen partido, un m\u00e9dico o notario, a ser posible, con una educaci\u00f3n y unas ideas como tienen que ser, y do\u00f1a Enriqueta ya lo engatusar\u00eda para concertar una buena boda. La chiquilla era preciosa, decente a carta cabal y estaba llamada a llevar una dote de las que se comentan durante a\u00f1os, am\u00e9n de una herencia bien considerable. La madre, entre suspiros y miradas complacientes a la ni\u00f1a, parec\u00eda estar viendo llegar al yerno que colmar\u00eda sus sue\u00f1os de madre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La joven, adem\u00e1s de ir preparando su ajuar, asist\u00eda a cuantas misas, rosarios, triduos, novenas, sabatinas y rezos se organizaran en la parroquia o en las Damas del Ropero o en las cofrad\u00edas de semana santa o de las Hermanas de la Virgen, pues su inquebrantable fe y su acendrada virtud la impel\u00edan a este tipo de actividades. As\u00ed ocupaba las horas y los d\u00edas adornando altares, limpiando oros y pedrer\u00edas de los mantos, enderezando cirios, y haciendo mil actos m\u00e1s de piedad, una piedad que le sal\u00eda de dentro, sin un simple pensamiento deshonesto o una mala tentaci\u00f3n. Era su forma de esperar ese gran marido que la Providencia le estaba buscando, seg\u00fan aseguraban su madre y su confesor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero los deseos y lo que la vida ofrece suelen ser cosas bien distintas y el esperado novio que lleg\u00f3 fue un modesto funcionario que se iba a ocupar del faro. Un don nadie, un mindundi cazafortunas que no ten\u00eda donde caerse muerto. Eso s\u00ed: era guapo hasta el pecado, pensaba do\u00f1a Enriqueta, que no evitaba poner una cara trist\u00edsima al compararlo con su marido, ya metido en carnes y en a\u00f1os y aburrido y soso hasta la extenuaci\u00f3n. En cualquier caso, Mario se llev\u00f3 el coraz\u00f3n de la ni\u00f1a, que suspiraba nada m\u00e1s sonar la campanilla y o\u00edrlo preguntar a la doncella que si estaba la se\u00f1orita Emilia. Para colmo, el maldito Mario era pintor y ven\u00eda de haber disfrutado una beca en Par\u00eds, donde hab\u00eda conocido a los poetas vanguardistas y a los pintores de las nuevas tendencias -unos locos pintamonas, seg\u00fan don Julio, que hab\u00eda le\u00eddo algo sobre ellos en el ABC.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Don Julio habr\u00eda opuesto toda su energ\u00eda a la naciente relaci\u00f3n si no se hubiera dado cuenta de que necesitaba casar a sus hijas cuanto antes. Hac\u00eda s\u00f3lo unos meses que recibi\u00f3 una carta de Madrid en la que una mujer dec\u00eda ser la esposa del profesor de pintura de su hija Luisa. Esta se\u00f1ora le comunicaba la sospecha de que su marido y la joven artista viv\u00edan como amantes y, seg\u00fan sus sospechas, ten\u00edan pensado huir juntos a la Argentina, o a Puerto Rico o a Venezuela, donde ambos seguir\u00edan pintando y viviendo del arte. Don Julio tuvo que traerse a la hija entre sollozos, desmayos, melindres y falsas promesas de inocencia. Tambi\u00e9n tuvo que aceptar el doloroso hecho de que ser\u00eda mejora rebajar sus pretensiones sobre los yernos y casar a aquel par de mujeres antes de que la realidad se le fuera de las manos. \u00a1Con las mujeres nunca se sabe! -le dec\u00eda don Ram\u00f3n, el boticario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fue entonces cuando Mario, el pintor bohemio, pidi\u00f3 relaciones a su hija Emilia. No hubo m\u00e1s remedio que tragar y preparar la boda, pues la ni\u00f1a de deshac\u00eda en l\u00e1grimas y suspiros y el joven Mario entraba y sal\u00eda en casa con un desparpajo y una desverg\u00fcenza que el jefe de la familia no supo atajar. Lleg\u00f3 el momento en que aquel descarado pidi\u00f3 la mano, pero no de una forma suplicante como esperaban los padres. Todo lo contrario, con un aplomo que rayaba el desaf\u00edo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Miren, yo no creo en Dios, ni en el matrimonio ni en todas estas cosas peque\u00f1oburguesas, pero no quiero que sufran. Estoy dispuesto a casarme por la Iglesia, si eso les hace m\u00e1s llevadero el mal trago. Total, nosotros lo que queremos es ser felices. No necesitamos ni un solo c\u00e9ntimo, ya que tengo un sueldo y mucho tiempo libre para pintar. Preparar\u00e9 exposiciones, vender\u00e9 mis cuadros\u2026 \u00a1Voy a ser un pintor famoso y rico y compartir\u00e9 mi \u00e9xito con su hija!\u2026 -y mientras tanto, la joven lo miraba con la cara de transfiguraci\u00f3n que s\u00f3lo da el estar locamente enamorada, perdidamente feliz, inexplicablemente esperanzada, al tiempo que do\u00f1a Enriqueta aspiraba sales y hac\u00eda pucheros y su marido se callaba el largo exordio que ten\u00eda preparado, sin que le saliera una sola palabra, una \u00fanica idea con que exponer algo parecido a unas exigencias m\u00ednimas para con su hija. Parec\u00eda como si el joven Mario, con su sincer\u00edsima naturalidad, hubiera acabado con las prevenciones de sus suegros y con la obediencia de la ni\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se celebr\u00f3 una discreta boda y la pareja se estableci\u00f3 en el faro, a dos leguas de la ciudad. La joven pareja viv\u00eda en la m\u00e1s absoluta soledad y en unas condiciones de una injustificable pobreza espartana, pero lo cierto es que Emilia no echaba en falta ni uno solo de los lujos de su casa. No le quedaba tiempo de echar de menos nada de su regalada vida anterior, pues su marido la fue adentrando los misterios de la vida y de la carne y ella empez\u00f3 a desfallecer ante el placer que le supon\u00eda caer en cada nueva tentaci\u00f3n, as\u00ed que, pasada la verg\u00fcenza de los primeros encuentros, el d\u00eda y la noche se les pasaban en abrazos, caricias, besos y deliciosos \u00e9xtasis llenos de un placer que nunca hab\u00eda podido presentir. Con frecuencia se lo dec\u00eda a Mario:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -No creo que esto que hacemos sea decente, pero es delicioso. \u00a1Me haces cometer tantos disparates! Siento tales escr\u00fapulos que uno de estos d\u00edas voy a ir a confesarme\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ni se te ocurra. \u00bfQu\u00e9 tiene que decir ning\u00fan cura de lo que hacemos t\u00fa y yo? Adem\u00e1s, si son disparates, como t\u00fa dices, \u00bfpor qu\u00e9 me lo pides a cada momento con los ojos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -C\u00e1llate, Mario, que me siento muy mal y\u2026 -y Mario la llevaba en brazos al lecho y los remilgos desaparec\u00edan nuevamente a la par que la ropa. El pintor volv\u00eda a rodearla con sus brazos y, entre risas, comenzaba de nuevo aquella gimnasia amatoria, repitiendo sin tregua el ritual m\u00e1s antiguo de la historia del ser humano. Emilia volv\u00eda a dejarse llevar, ya con la guardia bajada ante los escr\u00fapulos, por los disparates que Mario propon\u00eda y volv\u00eda a sentir la exultante explosi\u00f3n de placer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Bien es verdad que los restos de su piedad aparec\u00edan en el momento supremo, cuando entre ayes y jadeos soltaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Ay, Virgen sant\u00edsima! \u00a1Ay, Dios m\u00edo! \u00bfPor qu\u00e9, Virgen del Calvario, por qu\u00e9? \u00a1Ay, Dios, qu\u00e9 disparates estoy cometiendo! \u00a1Perd\u00f3namelos, Dios m\u00edo!\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/11\/untitled.png\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7709\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/11\/untitled.png?w=560&#038;h=343&#038;fit=560%2C343&#038;resize=560%2C343\" sizes=\"auto, (max-width: 560px) 100vw, 560px\" srcset=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/11\/untitled.png 560w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/11\/untitled.png?w=150&amp;h=92 150w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/11\/untitled.png?w=300&amp;h=184 300w\" alt=\"untitled\" width=\"560\" height=\"343\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y los alrededores del faro se llenaban de esa algarab\u00eda entre m\u00edstica y pagana, entre el \u00e9xtasis y la jaculatoria, entre la virtud y la tentaci\u00f3n. Era tal el ruido de Emilia, que dejaban de o\u00edrse las gaviotas y el oleaje que se bat\u00eda a los pies del faro. Mario aprovechaba momentos como aqu\u00e9llos para hacer nuevas y atrevidas propuestas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Tienes que posar desnuda para m\u00ed \u2013le dijo un d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Ni lo propongas! Ya hago bastantes disparates, como para que me ofrezcas nuevas indecencias. \u00bfTe crees que tienes tanto poder sobre m\u00ed? Pues no te lo creas, vanidoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Bueno, pues har\u00e9 venir a una modelo profesional. \u00c9sas s\u00ed que saben posar y adem\u00e1s\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Atr\u00e9vete!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y pocas horas despu\u00e9s hab\u00eda cientos de estudios sobre las manos, la cintura, el pubis, las nalgas, los senos y el desnudo, completo y luminoso y feliz, de Emilia. Ella era consciente de haber claudicado, de haber olvidado sus estrictos principios morales, pero hab\u00eda sido a cambio de tanto placer que consideraba que la rendici\u00f3n estaba m\u00e1s que justificada. Su vida se estaba convirtiendo en un puro disparate, pero bien val\u00eda la pena si era a cambio de semejante cantidad de gozo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Algunos domingos se o\u00edan los cascabeles del coche de caballos de don Julio, que se presentaba en el faro para ver a su hija. Los j\u00f3venes ten\u00edan que vestirse apresuradamente, recoger todos los estudios sobre el cuerpo de Emilia y guardarlos bajo llave en una peque\u00f1a alacena, como el m\u00e1s ominoso secreto de la pareja. Otras veces, era ella la que iba a su casa dando un paseo y pasaba la noche con sus padres, ya que Mario no pod\u00eda abandonar el servicio nocturno del faro. Sol\u00eda aprovechar para ir a misa, si bien empezaba a ver serias fisuras entre lo que le hab\u00edan ense\u00f1ado en la parroquia y lo que la vida junto a Mario le propon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El d\u00eda de las fiestas del pueblo, Mario y ella se acercaron a la misa mayor. Mario, con su mejor traje, de algod\u00f3n blanco, atra\u00eda las miradas de todas las chicas del pueblo, pero ella sab\u00eda para qui\u00e9n eran sus abrazos y se sent\u00eda radiante y orgullos\u00edsima. Mientras ella o\u00eda misa, el joven dio una vuelta por la peque\u00f1a verbena, hasta que un cohete se\u00f1al\u00f3 el comienzo de la procesi\u00f3n. Se acerc\u00f3 a la peque\u00f1a ermita y, en ese momento, el cura ped\u00eda a los fieles que cogieran los varales del palio. Todos parec\u00edan dudar. En las inmediaciones hab\u00eda un anarquista borracho del que se dec\u00eda que era muy violento y que ten\u00eda armas y no estaban los tiempos para exhibiciones. Nadie se atrevi\u00f3 a coger el varal, salvo Mario, que no le tem\u00eda al cenetista. Cuando el pintor cogi\u00f3 el primer varal, los dem\u00e1s hombres se ofrecieron y la procesi\u00f3n con la custodia bajo palio emprendi\u00f3 su recorrido sin ning\u00fan problema.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa noche se coment\u00f3 mucho en la verbena:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Pero, vamos a ver, don Julio. Su yerno de usted, \u00bfno era ateo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y don Julio se deshac\u00eda entre la excusa y la explicaci\u00f3n justificadora, esperando, en el fondo, que la piedad de su hija hubiera convertido a aquel masonazo. En cualquier caso, se sent\u00eda un poco m\u00e1s feliz con aquel yerno, que por primera vez, le daba una satisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Unos meses despu\u00e9s, estall\u00f3 la guerra, que hizo del pueblo una carnicer\u00eda. Mario fue movilizado y la joven Emilia tuvo un buen pretexto para rezar de nuevo, pues sab\u00eda que su marido no era de los que se callaban y que cualquier discusi\u00f3n era buena para exponer sus ideas, tan poco convenientes en zona nacional. Volvi\u00f3 a la casa de sus padres, donde llevaba una vida trist\u00edsima por la ausencia de su marido. No paraba de llorar recordando el cuerpo de Mario, las noches de locura, el desenfreno, los disparates\u2026 Y una ternura enorme le romp\u00eda el alma, al pensar en las inclemencias y peligros que Mario estar\u00eda arrostrando. No cesaba de poner en la gramola las arias trist\u00edsimas que Mario le hab\u00eda ense\u00f1ado a disfrutar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A comienzos de 1939, cuando el frente estaba a punto de desaparecer y la guerra tocaba a su fin, Emilia recibi\u00f3 una comunicaci\u00f3n muy escueta, seg\u00fan la cual su marido hab\u00eda sido herido en las afueras de Madrid. Estaba grave y lo licenciar\u00edan tan pronto como estuviera en condiciones de llegar por s\u00ed mismo al pueblo. Emilia, sin creer lo que estaba leyendo, dej\u00f3 caer por sus mejillas un r\u00edo de l\u00e1grimas. \u00a1Su Mario, herido! No se sab\u00eda de qu\u00e9, ni en qu\u00e9 parte del cuerpo, pero herido y, seg\u00fan parec\u00eda, grave, tanto como para que lo licenciaran. Herido por ir a una guerra a defender una ideas que no eran las suyas. \u00a1Qu\u00e9 sinrazones tiene la vida! \u00a1Qu\u00e9 gigantesco disparate!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ese verano, Mario lleg\u00f3 vestido de soldado. Ven\u00eda en un estado lamentable. Parec\u00eda un viejo lleno de harapos y la desbordante alegr\u00eda de antes era ahora un velo de tristeza sin remedio. Parec\u00eda inevitablemente tocado por la muerte. Su suegro, que milagrosamente hab\u00eda sobrevivido a la guerra, se sinti\u00f3 muy feliz de tener un yerno h\u00e9roe (se hab\u00eda referido a \u00e9l como el \u00fanico que le hizo frente al cenetista, el primero que ayud\u00f3 al cura a sacar la custodia, un hombre de orden, sin ninguna duda\u2026). Era un m\u00e9rito m\u00e1s en aquella Espa\u00f1a negra de zafiedad y miseria moral que exig\u00eda pruebas inequ\u00edvocas de fidelidades, claridad sobre de qu\u00e9 parte se estaba\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mario no pod\u00eda con semejante pantomima, as\u00ed que la pareja se instal\u00f3 de nuevo en el faro, pero ahora hab\u00eda una atm\u00f3sfera de pesadez y silencios tristes que contrastaba con la alegr\u00eda y el vitalismo de otros tiempos. La gramola no paraba de reproducir aquellas arias llenas de nostalgia, aquellos lieds, que pon\u00edan melanc\u00f3lica a la pareja. Ya no hab\u00eda caricias, ni risas, ni \u00e9xtasis, ni expresiones religiosas en el momento del orgasmo. No lo sab\u00edan m\u00e1s que ellos dos, pero la verdad era que la explosi\u00f3n se hab\u00eda llevado por delante mucho m\u00e1s que la salud y la juventud de Mario. Ya nunca m\u00e1s\u2026 El joven, al ver los estudios del desnudo de su mujer, al ver la cama, al ver la desgastada belleza de Emilia, romp\u00eda a llorar como un cr\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"embed-youtube\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/jdrbEVZszxc?version=3&amp;rel=1&amp;fs=1&amp;autohide=2&amp;showsearch=0&amp;showinfo=1&amp;iv_load_policy=1&amp;wmode=transparent\" width=\"560\" height=\"345\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\" data-mce-fragment=\"1\"><\/iframe><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una noche, la gramola dejaba sonar el \u00faltimo fragmento de A\u00edda, en el que, al fin, la protagonista y Radam\u00e9s, los amantes, se unen en la tumba donde han sido enterrados vivos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2013\/04\/13\/o-terra-addio\/\">Oh, terra, addio<\/a>; addio, <\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Valle di pianti, sogno di<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Gaudio che in dolor svani\u2026<\/em> (1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mario miraba a su mujer con un aire sombr\u00edo. A continuaci\u00f3n, miraba, con un gesto de inabarcable sufrimiento, su pistola a\u00fan colgada en los correajes. Era una mirada de s\u00faplica que ella capt\u00f3 inmediatamente. Lo ten\u00eda abrazado, y se dejaba llevar por una inmensa ternura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Shhh! No llores, Mario. No tienes que preocuparte por m\u00ed. Te quiero. Vivir as\u00ed s\u00ed que es un disparate -dijo ella mientras sacaba la pistola de la funda, justo un momento antes de que sonaran dos tristes disparos, en el mismo instante en que en la \u00f3pera de Verdi se cerraba la tumba sobre los amantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><em>(1) Oh, tierra, adi\u00f3s; adi\u00f3s<\/em><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>valle de l\u00e1grimas, sue\u00f1o de<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><em>felicidad que se desvanece en dolor\u2026<\/em><\/i><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Recupero este relato de Agosto de 2009. Est\u00e1 vagamente centrado en una hermana de&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12754,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,12,9,44,15],"tags":[3279,1244],"class_list":["post-12753","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-cultura","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-personajes","tag-relatos"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/el-faro.jpg?fit=852%2C456&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12753","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=12753"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12753\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12756,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/12753\/revisions\/12756"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/12754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=12753"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=12753"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=12753"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}