{"id":15110,"date":"2017-03-24T06:47:46","date_gmt":"2017-03-24T05:47:46","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=15110"},"modified":"2017-03-22T13:51:47","modified_gmt":"2017-03-22T12:51:47","slug":"internet-y-el-amor-o-el-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=15110","title":{"rendered":"Internet y el amor (o el sexo)"},"content":{"rendered":"<div class=\"sing-post\">\n<p style=\"text-align: justify;\">No se me ocurre un mejor marcador de c\u00f3mo la tecnolog\u00eda digital ha penetrado en nuestra vida diaria que el <em>online dating<a id=\"fnref1\" class=\"footnoteRef\" href=\"http:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/#fn1\"><sup>1<\/sup><\/a><\/em>. Cada vez es m\u00e1s habitual que usemos Internet como una herramienta m\u00e1s en el repertorio que nos permite buscar a alguien con quien compartir una intimidad f\u00edsica y\/o emocional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos pensar que el papel de la tecnolog\u00eda en esta faceta es superflua, especialmente si vemos las redes sociales como una mera capa de intermediaci\u00f3n que nos pone en contacto con los dem\u00e1s. De ser as\u00ed, ser\u00eda incluso natural concluir que existe una continuidad entre el <em>online dating<\/em> y otros modos m\u00e1s tradicionales de, por falta de mejor palabra, cortejo, con lo que no habr\u00eda raz\u00f3n para estudiar el <em>online dating<\/em> como un objeto diferente y separado del <em>offline dating<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es dif\u00edcil plantear un reto a esta concepci\u00f3n de que Internet en general y las aplicaciones de <em>online dating<\/em> en particular son un medio neutro. Al fin y al cabo, su uso nos obliga a exponernos de un modo particularmente personal en una plataforma sobre la que tenemos un control muy limitado. Sin embargo, el cambio en nuestra interacci\u00f3n con Internet me resulta menos interesante que el modo en el que Internet afecta a nuestra interacci\u00f3n con los otros. Como en muchos otros dominios, lo <em>online<\/em> no es una simple transposici\u00f3n as\u00e9ptica de lo <em>offline<\/em> a otra esfera, sino que impone usos y estrategias que le son espec\u00edficos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En particular, yo destacar\u00eda dos elementos que le confieren especificidad al <em>online dating<\/em>. En primer lugar, las aplicaciones de <em>online dating<\/em> dan acceso a los usuarios a un panel de personas que est\u00e1n activamente enzarzadas en la misma b\u00fasqueda que ellos, lo cual contrasta con la incertidumbre a la que nos enfrentamos fuera de l\u00ednea. En segundo lugar, la conversaci\u00f3n <em>online<\/em> tiene lugar con el objetivo de persuadir al otro de transitar a un espacio fuera Internet y eso es un claro condicionante que afecta c\u00f3mo los usuarios se presentan ante los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos dos atributos generan a su vez dos dimensiones de comportamiento que son de inter\u00e9s para el cient\u00edfico social. Por una parte, la interacci\u00f3n se produce en un contexto en el que establecer contacto con potenciales parejas es muy poco costoso, con lo que los usuarios tienen una enorme capacidad para seleccionar con qui\u00e9n iniciar la comunicaci\u00f3n en funci\u00f3n de sus preferencias. Por otra, el contacto tiene lugar en un entorno en el que es f\u00e1cil manipular la informaci\u00f3n que mostramos a los dem\u00e1s, con lo que las normas sociales e instituciones que fomentan la transparencia y la credibilidad se vuelven m\u00e1s valiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De lo que quiero hablar hoy es de la primera de esas dimensiones, de c\u00f3mo el tama\u00f1o de la oferta afecta a c\u00f3mo seleccionamos con qui\u00e9n iniciar el contacto dentro de las aplicaciones. Pero antes de eso, no quiero que se pierdan de vista algunas cifras que reflejan c\u00f3mo el paisaje del <em>online dating<\/em> ha ido cambiando en los \u00faltimos a\u00f1os. Quiz\u00e1s el hecho m\u00e1s impactante es que ya en 2010 Internet era la <a href=\"http:\/\/data.stanford.edu\/hcmst\">tercera forma<\/a> m\u00e1s frecuente en la que se conoc\u00edan las parejas en Estados Unidos, antes de la extraordinaria popularizaci\u00f3n de aplicaciones centradas en el tel\u00e9fono m\u00f3vil como Grindr, Tinder or Bumble. Adem\u00e1s, el crecimiento en la base de usuarios de aplicaciones de <em>online dating<\/em> se ha producido en <a href=\"http:\/\/www.pewinternet.org\/2016\/02\/11\/15-percent-of-american-adults-have-used-online-dating-sites-or-mobile-dating-apps\/\">todos los grupos de edad<\/a>. As\u00ed, si en lo que podr\u00edamos llamar el mercado natural (los usuarios de entre 18 a 24 a\u00f1os) el n\u00famero de usuarios se ha casi triplicado entre 2013 y 2016, en un grupo que quiz\u00e1s ver\u00edamos como m\u00e1s reacio a cambiar sus modos de establecer relaciones personales (el de m\u00e1s de 55 a 64 a\u00f1os), hemos visto un crecimiento del 6% al 12%. Por tanto, no nos puede producir sorpresa que casi un 30% de los estadounidenses digan que en su c\u00edrculo personal hay alguien ha conocido a su pareja en l\u00ednea. Sin embargo, a pesar de esa evoluci\u00f3n, la percepci\u00f3n negativa sobre su uso y sus usuarios todav\u00eda <a href=\"http:\/\/www.pewresearch.org\/fact-tank\/2016\/02\/29\/5-facts-about-online-dating\/\">se resiste a desaparecer<\/a> con lo que es todav\u00eda frecuente que las parejas que se forman <em>online<\/em> <a href=\"http:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/abs\/10.1177\/0265407514525886\">mientan sobre c\u00f3mo se han conocido<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay misterio a la hora de explicar la expansi\u00f3n en su uso, sobre todo si pensamos en el efecto que estas aplicaciones traen a la <a href=\"http:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/abs\/10.1177\/0003122412448050\">eficiencia en la b\u00fasqueda de pareja<\/a>, algo que est\u00e1 intimamente relacionado con la cuesti\u00f3n sobre el coste de participaci\u00f3n y la escala de interacci\u00f3n a la que alud\u00eda antes. Las aplicaciones no solo nos permiten solapar una actividad que requer\u00eda exclusividad en la atenci\u00f3n con otras tareas de la vida diaria, adem\u00e1s ampl\u00edan considerablemente el tama\u00f1o de la oferta con la que cada uno de nosotros puede interactuar, lo cual nos facilita alejarnos de nuestros c\u00edrculos de socializaci\u00f3n tradicional<a id=\"fnref2\" class=\"footnoteRef\" href=\"http:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/#fn2\"><sup>2<\/sup><\/a>. El contraste con las redes en las que nuestros padres encontraron pareja no podr\u00eda ser mayor ya que ahora tenemos una posibilidad clara de acceder a un entorno mucho m\u00e1s extenso que, potencialmente, atraviesa lineas de clase, edad u origen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed las cosas, no nos deber\u00eda extra\u00f1ar que la investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica haya dedicado especial atenci\u00f3n al modo en el esta riqueza de opciones se traduce en nuestro comportamiento al escoger con qui\u00e9n interaccionar. El mensaje general, sin embargo, no es positivo. Por ejemplo, en una investigaci\u00f3n reciente <a href=\"http:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/abs\/10.1177\/0003122412448050\">Potarca y Mills<\/a> estudian el modo en el que el origen \u00e9tnico afecta a los patrones de contacto entre usuarios de una aplicaci\u00f3n de <em>online dating<\/em> en varios pa\u00edses de Europa. Las autoras confirman un resultado muy com\u00fan en la literatura y es que la pertenencia al mismo grupo educativo o \u00e9tnico es uno de los mejores predictores de la decisi\u00f3n de iniciar una comunicaci\u00f3n con otro usuario. Es decir, los usuarios muestran una clara predilecci\u00f3n por establecer contactos dentro de lo que podr\u00edamos llamar su grupo de referencia. Al contrario de lo que quiz\u00e1s ver\u00edamos como deseable, una mayor oferta se traduce en una intensificaci\u00f3n del contacto con el mismo tipo de personas con quienes lig\u00e1bamos antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No solo eso, y quiz\u00e1s es este sea el aspecto menos alentador de sus resultados, Potarca y Mills tambi\u00e9n documentan un claro patr\u00f3n de exclusi\u00f3n en los patrones de comunicaci\u00f3n <em>fuera-de-grupo<\/em>. En concreto, encuentran que los usuarios establecen una jerarqu\u00eda entre diferentes or\u00edgenes \u00e9tnicos, m\u00e1s acentuada cuando los grupos minoritarios son especialmente peque\u00f1os en una determinada regi\u00f3n. En esta clasificaci\u00f3n, los usuarios de origen europeo aparecen como los m\u00e1s deseables, seguidos de los de origen hispano, con los de origen africano, \u00e1rabe o asi\u00e1tico al final de la distribuci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro del marco que pintan estos resultados, es menos sorprendente la aparici\u00f3n de redes sociales nicho como las que Dan Slater estudia en <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Love-Time-Algorithms-Technology-Meeting-ebook\/dp\/B008EKMDWG\">\u201cLove in the Time of Algorithms\u201d<\/a> y que incluyen redes para <a href=\"https:\/\/www.farmersonly.com\/\">agricultores<\/a>, para gente <a href=\"http:\/\/www.tattoodating.com\/\">con tatuajes<\/a>, para <a href=\"https:\/\/www.christianmingle.com\/\">cristianos<\/a>, para <a href=\"https:\/\/www.republicanpeoplemeet.com\/\">votantes republicanos<\/a>, \u2026 Es decir, alrededor de aplicaciones m\u00e1s generalistas como <a href=\"https:\/\/www.gotinder.com\/\">Tinder<\/a>, <a href=\"http:\/\/www.eharmony.com\/\">eHarmony<\/a> o <a href=\"http:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/www.match.com\/\">Match.com<\/a> han surgido otras que nos permiten afinar la b\u00fasqueda dentro de dimensiones concretas de nuestra identidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, hay tambi\u00e9n resultados que nos llevan a moderar ese pesimismo sobre la <em>siloizaci\u00f3n<\/em> de nuestras preferencias. En un art\u00edculo de 2013, <a href=\"http:\/\/www.pnas.org\/content\/110\/47\/18814.short\">Kevin Lewis<\/a> encuentra tambi\u00e9n el mismo patr\u00f3n de interacci\u00f3n estructurado por el origen \u00e9tnico, pero confirma que esta segregaci\u00f3n se desvanece cuando miramos no a los <em>iniciadores<\/em> de contactos sino a quienes <em>contestan<\/em>. Es decir, independiente de su origen \u00e9tnico, los usuarios son m\u00e1s proclives a contestar a contactos de fuera de su grupo \u00e9tnico que a iniciarlos. No solo eso, una vez los usuarios reciben un mensaje de fuera de su grupo \u00e9tnico, es m\u00e1s probable que ellos mismos los inicien en el futuro. Dicho de otro modo, la segregaci\u00f3n decae a partir del primer contacto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea que quiero enfatizar en este breve art\u00edculo es que el <em>online dating<\/em> refleja temas comunes que aparecen con frecuencia cuando miramos c\u00f3mo los medios digitales se engarzan en nuestra relaci\u00f3n con el mundo en casi cualquier parcela social. Al rebajar el coste de entrar en contacto con parejas potenciales, las aplicaciones de <em>online dating<\/em> generan un cambio en la capacidad de acceso de los individuos. Pero eso no implica necesariamente un cambio en los par\u00e1metros profundos del comportamiento individual. De hecho, el mensaje general de la literatura parece ser precisamente uno de estabilidad: Internet cambia las restricciones a las que nos enfrentamos, incluso en un aspecto tan personal como la b\u00fasqueda de pareja, pero es dif\u00edcil sostener que modifica las razones que gu\u00edan c\u00f3mo actuamos.<\/p>\n<div class=\"footnotes\">\n<hr \/>\n<ol>\n<li id=\"fn1\" style=\"text-align: justify;\">He optado por no traducir online dating ya que las aplicaciones se refieren a un modelo institucional, el <em>dating<\/em>, que no tiene correspondencia clara en castellano.<a href=\"http:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/#fnref1\">\u21a9<\/a><\/li>\n<li id=\"fn2\" style=\"text-align: justify;\">Algo especialmente importante para grupos que se enfrentan a mercados <em>estrechos<\/em>, como gays, lesbianas o heterosexuales de mediana edad.<a href=\"http:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/#fnref2\">\u21a9<\/a><\/li>\n<\/ol>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span class=\"meta2\"><a title=\"Entradas de Gonzalo Rivero\" href=\"http:\/\/politikon.es\/author\/griverorz\/\" rel=\"author\">Gonzalo Rivero<\/a> &#8211; <a href=\"http:\/\/twitter.com\/griverorz\">@griverorz<\/a><\/span><\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"BLG6J9aJU8\"><p><a href=\"https:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/\">Internet y el amor (o el sexo)<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abInternet y el amor (o el sexo)\u00bb \u2014 Politikon\" src=\"https:\/\/politikon.es\/2017\/03\/15\/internet-y-el-amor-o-el-sexo\/embed\/#?secret=BLG6J9aJU8\" data-secret=\"BLG6J9aJU8\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No se me ocurre un mejor marcador de c\u00f3mo la tecnolog\u00eda digital ha penetrado en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":15112,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,186,9,44,15],"tags":[413,3688,306,3689,1187],"class_list":["post-15110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-instituciones","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-amor","tag-buscar","tag-internet","tag-online-dating","tag-sexo"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/images-2.jpg?fit=371%2C136&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=15110"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":15111,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/15110\/revisions\/15111"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/15112"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=15110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=15110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=15110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}