{"id":17910,"date":"2017-09-03T12:04:41","date_gmt":"2017-09-03T10:04:41","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=17910"},"modified":"2017-09-01T12:09:17","modified_gmt":"2017-09-01T10:09:17","slug":"nocturno-de-luna-llena-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=17910","title":{"rendered":"\u00abNocturno de luna llena\u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">A Miguel Arnas Coronado, escritor y amigo,en el octog\u00e9simo aniversario del asesinato de Federico Garc\u00eda Lorca<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La luna llena extiende sobre los cerros y el secano un manto plateado, una claridad extra\u00f1a que parece albergar mil presagios. Por el ventanuco de su cuarto ve la silueta de las pitas y las chumberas. No corre la menor brisa y Aurora no consigue dormir. El calor pegajoso enciende su piel y en los momentos de duermevela tiene sue\u00f1os que la inquietan, pero que despu\u00e9s no recuerda. Queda poco para que amanezca y cree haber o\u00eddo la campana del lejano reloj del ayuntamiento, aunque no sabe si ha sido otro sue\u00f1o desasosegado. Piensa en su madre que carraspea en la alcoba de al lado. Le gustar\u00eda bajar al pozo, sacar dos cubos de agua y refrescarse en la tina del corral, pero si la despierta empezar\u00e1 a buscar mil recriminaciones con que zaherirla, como si ella tuviera la culpa de todo lo que ha pasado solo por ser mujer, por tener diecisiete a\u00f1os y por deslumbrar a los hombres con esa belleza que a veces la hace sentirse sucia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQu\u00e9 tiene contra ella? Aurora se lo ha preguntado demasiadas veces sin encontrar una causa. Nunca le ha pedido nada, ni se ha quejado jam\u00e1s de la miseria en que ambas viven, ni ha reclamado otro trato. Ha aceptado la pobreza, el gesto displicente y la ausencia de afecto con naturalidad, pero piensa que si alguna vez tiene una hija necesitar\u00e1 mostrarle a las claras su aceptaci\u00f3n y su cari\u00f1o que ella tanto echa en falta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Compara su situaci\u00f3n y la de otras chicas de los cortijos vecinos con las que intercambia alguna conversaci\u00f3n cuando se cruzan por los caminos polvorientos. Las ve pr\u00f3ximas a sus madres, c\u00f3mplices en sus peque\u00f1os sue\u00f1os. A la Juani, la madre le compr\u00f3 un vestido nuevo la feria del a\u00f1o pasado. Y la madre de Pilar habla abiertamente del ga\u00f1\u00e1n que la pretenda y de si convendr\u00eda que se fugase con \u00e9l o ser\u00eda mejor esperar para hacer una buena boda, seg\u00fan le ha contado la propia muchacha. La m\u00e1s pr\u00f3xima, Conchi la del mulero, que vive en el cortijo de enfrente, dice que su madre y ella tienen un trato de amigas, que se cuentan cosas muy \u00edntimas. En cambio ella\u00a0no recuerda una conversaci\u00f3n adulta, ni un gesto de ternura, ni mucho menos un beso. Aurora no es que la odie, pero se siente v\u00edctima de ese desapego que no se merece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las dos mujeres est\u00e1n pasando por una situaci\u00f3n dif\u00edcil, pero eso no explica el desamor de la madre. Intenta recordar c\u00f3mo era todo antes de la guerra, pero ella ten\u00eda entonces ocho a\u00f1os y no se fijaba en esas cosas. Tal vez es que su madre est\u00e1 vac\u00eda desde la muerte del padre. A veces piensa que la rabia no la deja querer a nadie e intenta justificarla. En otras ocasiones piensa simplemente que no la quiere, que cuando se supo pre\u00f1ada sinti\u00f3 ya la semilla del odio y del rechazo. Intenta ponerse en su lugar, pero le cuesta verdadero esfuerzo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfC\u00f3mo ser\u00eda mi vida si me hubieran matado a mi hombre, si los culpables le hubieran colgado el muerto a un desgraciado y siguieran disfrutando como si nada? \u00bfMe quedar\u00edan fuerzas para querer a mis hijos o mi vida no encontrar\u00eda m\u00e1s sentido que vengarme de los Valleverde? \u2013se ha preguntado con frecuencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aurora sabe que su madre sufre. Alguna noche de insomnio se ha asomado a verla dormir y siempre se ha encontrado con sus ojos escrutadores y despiertos, como si nunca durmiera o el sue\u00f1o no le aminorara la rabia hacia la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s de una madrugada se ha o\u00eddo el ladrido de todos los perros del contorno. Ambas se han asomado a sus ventanas y han visto un tropel de hombres que se acercaban a caballo. Aurora, desde la puerta de su madre, la ha visto en esas ocasiones descolgar la vieja escopeta de caza del padre. Semioculta tras la cortina, apuntaba al vac\u00edo de la noche con la vieja arma. Sabe que su madre lleva a\u00f1os esperando el paso de Tom\u00e1s Valleverde para descerrajarle un tiro mortal. Pero cada vez que se ha o\u00eddo el paso de las bestias solo se trataba de una tropa de segadores o cazadores que iban a lo suyo, nunca del culpable de su dolor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una de aquellas noches, helada por el terror, la vio acercarse el ca\u00f1\u00f3n a la boca. Aurora vacil\u00f3, pero inmediatamente se acerc\u00f3 y le puso una mano sobre el hombro, una mano resuelta, c\u00e1lida, tal vez llena de una titubeante ternura. La madre solt\u00f3 el arma y rompi\u00f3 en sollozos. No cruzaron una sola palabra en todo el d\u00eda. La joven sinti\u00f3 una pena infinita por aquella mujer que no sab\u00eda quererla, aunque dud\u00f3 si por un m\u00ednimo instante no hab\u00eda deseado que se hubiera saltado la tapa de los sesos. Ella habr\u00eda quedado libre para irse de aquel infierno, para huir a otras tierras donde hubiera verdor, agua y algo de comprensi\u00f3n que la compensaran del desamor. Donde no volviera a encontrarse con el fantasma de los Valleverde ni con ese est\u00e9ril rencor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Diecisiete a\u00f1os mamando el odio que rezuma de una tierra despiadada, \u00e1rida, enemiga. Son muchos a\u00f1os de rechazo inexplicable. Aurora s\u00f3lo recuerda felizmente el a\u00f1o y medio en que asisti\u00f3 a la escuela. La se\u00f1orita Sole la quer\u00eda, le ense\u00f1aba cosas que le parec\u00edan sorprendentes y le daba besos sinceros y llenos de calor, los \u00fanicos que hab\u00eda recibido en su vida. Sin embargo, naci\u00f3 su hermano Paquito y con ocho a\u00f1os escasos se lo entregaron para que lo cuidara, pues los padres se deslomaban intentando sacar algo de aquel triste pegujal que le hab\u00edan comprado a don Tom\u00e1s Valleverde, el todopoderoso cacique.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Era un terreno en que apenas crec\u00eda nada, duro como las miles de piedras que sus padres fueron arrancando de la sequedad de la tierra. Parec\u00eda un milagro que de aquel pe\u00f1ascal pudiera brotar algo, pero los afanosos trabajos empezaron a dar su fruto, sobre todo a partir de que el padre perfor\u00f3 el pozo y aquel triste secano dio su primera cosecha. Lo intuy\u00f3 cuando construyeron la carretera y vio que hab\u00eda agua en el subsuelo. Demasiada agua para asentar aquella nueva v\u00eda que el gobierno de Primo de Rivera hab\u00eda trazado sobre el mapa, se dec\u00eda que para satisfacer a un diputado con el que alg\u00fan pez gordo ten\u00eda negocios en Madrid. Solo era cuesti\u00f3n de ahondar. Si hab\u00eda agua en las cercan\u00edas, en su terreno tambi\u00e9n la habr\u00eda. \u00c9l ten\u00eda que ser el primero en registrar el pozo, antes que se adelantara otro oportunista y se llevara los beneficios que su esfuerzo desesperado merec\u00eda. Y encontr\u00f3 agua. Un agua dura, salobre, imposible de beber, pero que hac\u00eda fructificar el sembrad\u00edo y les llen\u00f3 los bolsillos con alg\u00fan dinero que les hizo so\u00f1ar que la miseria hab\u00eda acabado para ellos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero las casas de los pobres est\u00e1n condenadas al infortunio desde el principio de los tiempos, pues se les muri\u00f3 el Paquito, tronchado como una flor por el garrotillo. Tal vez ese fue el momento en que su madre perdi\u00f3 la costumbre de quererla un poco. Inmediatamente despu\u00e9s lleg\u00f3 la locura de la guerra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde hac\u00eda a\u00f1os, ten\u00edan una peque\u00f1a tienda de comestibles, tabaco, sellos de correos, arreos para los mulos, alpargatas de c\u00e1\u00f1amo\u2026 Por las tardes, ven\u00edan los ganapanes de los contornos a tomar unos vinos. Algo despu\u00e9s la madre empez\u00f3 a dar comidas. As\u00ed se distra\u00eda de sus penas y la casa prosperaba. Pero la guerra lo trastoc\u00f3 todo, especialmente desde la noche en que se presentaron en la taberna don Tom\u00e1s Valleverde, su hijo Tomas\u00edn y tres amigos de su misma cala\u00f1a, \u00e9stos vestidos de falangistas. Los parroquianos advirtieron claramente el aire provocador y s\u00f3lo se quedaron los m\u00e1s \u00e1vidos de chismes que contar. Don Tom\u00e1s se dirigi\u00f3 al padre:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Paco, tenemos que hablar de negocios, as\u00ed que si\u00e9ntate aqu\u00ed con estos amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Temi\u00e9ndose lo peor, el campesino se sent\u00f3 con aquel extra\u00f1o grupo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Usted dir\u00e1, don Tom\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Es muy simple, Paco. Que me debes todav\u00eda dos plazos de la compra del terreno que te vend\u00ed. Y que he decidido volver a quedarme con \u00e9l. Es muy duro para ti, que ya s\u00e9 que andas con una mano delante y la otra atr\u00e1s. Te devuelvo lo que me has ido pagando y todo sigue como antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al padre se le pusieron las venas del cuello como las cuerdas del pozo y solo acert\u00f3 a responder:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Don Tom\u00e1s, eso no es de ley. Mi mujer y yo nos hemos machacado para convertir este pe\u00f1ascal en un huerto que empieza a dar fruto. Era un secano y ahora tiene agua, despu\u00e9s de haberla buscado a base de esfuerzos y desembolsos. Usted no puede hacer\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfQue no puedo qu\u00e9, Paco? \u2013salt\u00f3 como movido por un resorte-. No te equivoques conmigo, que va a ser peor para ti. Es mejor que te atengas a razones. Ya te he dicho que te voy a devolver hasta la \u00faltima perra gorda que me has ido pagando. Es m\u00e1s, estoy dispuesto incluso a indemnizarte con lo que ni siquiera has llegado a pagarme, f\u00edjate si deseo complacerte, pero no te\u00a0permito que me digas lo que es o no es de ley en esta nueva Espa\u00f1a que vamos a construir\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y Paco no pudo contenerse:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Don Tom\u00e1s, yo he cumplido mi parte, as\u00ed que cumpla usted la suya, que tenemos firmada una hipoteca\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El hijo, con toda la chuler\u00eda de que era capaz, intervino entre las sonrisas c\u00f3mplices de los falangistas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Mira Paco, anoche mismo ardi\u00f3 el Registro de la Propiedad. Seguro que han sido los comunistas, as\u00ed que a ver c\u00f3mo demuestras t\u00fa ahora que entre mi padre y t\u00fa ha habido ese trato que t\u00fa mencionas. Tenemos la escritura de propiedad de estas tierras, as\u00ed que o lo tomas, o te van a ir dando, que no te mereces ni el rato que estamos perdiendo en contemplaciones, \u00bfte enteras?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Se\u00f1orito Tom\u00e1s, est\u00e1 usted meti\u00e9ndose en lo sin segar. Yo no tengo nada, pero la ley\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfPero no te has enterado de qui\u00e9n manda en la ley, imb\u00e9cil? \u2013le respondi\u00f3 el ni\u00f1ato d\u00e1ndole dos bofetadas-. Si quieres zanjamos este asunto en la calle, como se ha hecho siempre en estas tierras -y sac\u00f3 una navaja enorme.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aurora recuerda perfectamente lo que sigui\u00f3. No ha podido olvidar el gesto de desesperaci\u00f3n de la madre, ni la resignaci\u00f3n del padre que se sab\u00eda perdido sin remisi\u00f3n. A\u00fan mantiene el recuerdo en su mejilla del \u00faltimo beso, lleno de ternura, que le dio antes de salir hacia el matadero. Se ve a s\u00ed misma horrorizada, sin comprender del todo lo que ten\u00eda ante sus ojos, pero segura de que iba a suceder algo que cambiar\u00eda su vida. Los dos o tres parroquianos que se hab\u00edan quedado intentaron asomarse a las ventanas, pero don Tom\u00e1s lo impidi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00a1Quietos ah\u00ed! Aqu\u00ed no hemos estado ni mi hijo, ni estos amigos ni yo. Y nadie ha visto nada. \u00bfOs va quedando claro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un momento despu\u00e9s, su padre yac\u00eda junto al reseco torrente con la rabia convertida para siempre en un rictus de perplejidad. Pese a su corta edad, Aurora oy\u00f3 los comentarios que los habituales hicieron en la taberna durante los d\u00edas siguientes, entre murmullos temerosos y silencios indignados: que el hijo del cacique no hab\u00eda sido, sino que al padre lo hab\u00edan cosido a navajazos dos compinches apostados en la oscuridad; que alguien dec\u00eda haber visto a siete hombres a caballo y no a cinco; que la navaja de aquel ni\u00f1ato estaba limpia de sangre; que se hab\u00edan o\u00eddo m\u00e1s de dos voces; que aquello estaba m\u00e1s que preparado; que lo m\u00e1s seguro era que dos socios se hubieran quedado esperando a Paco; que era una injusticia; que dos del pueblo, que \u00faltimamente no se separaban del cacique, luc\u00edan ahora unas jacas que estaban fuera de su alcance; que el pobre Paco estaba muerto desde antes de salir de su taberna\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los \u00e1nimos estaban muy encrespados, por lo que don Tom\u00e1s tuvo que ceder. Las tierras seguir\u00edan siendo de la viuda de Paco, si consegu\u00eda sacar adelante la m\u00ednima finca y hacer frente a los pagos. Algunos campesinos acud\u00edan al anochecer, casi de tapadillo, a echar una mano en aquella tierra maldita para que la pobre mujer ganara el pulso al miserable cacique y su hacienda y su negocio prosperaran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el juicio, se les asign\u00f3 un abogado de oficio, hijo del capataz de don Tom\u00e1s, que retorci\u00f3 los argumentos, modific\u00f3 los testimonios de la fase de instrucci\u00f3n y consigui\u00f3 que se pudriera en la c\u00e1rcel un pobre desgraciado que circunstancialmente estaba cerca del lugar del crimen. Pero el pueblo odiaba cada vez m\u00e1s al verdadero culpable y si entraba en alguna taberna, la gente se sal\u00eda. Hasta el cura tuvo que intervenir para poner paz. Dedic\u00f3 un serm\u00f3n dominical a pedir cordura y reconciliaci\u00f3n. Explic\u00f3 a su at\u00f3nita feligres\u00eda que Dios eleg\u00eda a quienes deb\u00edan mandar sobre los dem\u00e1s para que nuestra naci\u00f3n se mantuviera fuera del alcance del comunismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u2026lo que pasa \u2013explic\u00f3 el cura- es que algunos tienen demasiada soberbia y no aceptan que los elegidos tomen las decisiones necesarias. \u00a1Es tan f\u00e1cil caer en la soberbia! \u00a1Creer que se tiene raz\u00f3n! Y por el contrario es tan dif\u00edcil obedecer los divinos mandatos representados en la nueva autoridad\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al o\u00edrlo, do\u00f1a Sole, la antigua maestra de la ni\u00f1a, se sali\u00f3 de la iglesia, hecho que fue muy comentado y que le vali\u00f3 un traslado fulminante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El tiempo ha ido pasando mansamente y los odios se han suavizado. Ante su madre, demuestra una serena paz, un sosiego que apacigua el odio de la mujer, prematuramente anciana. Aurora habla cada vez m\u00e1s con ella por las noches, cuando cierran la taberna. No puede decirse que sea una relaci\u00f3n normal entre una mujer y su hija, pero le comenta las expectativas, el estado de las cuentas, el caudal que proporciona la alberca reci\u00e9n construida y la madre le da breves respuestas o la advierte de riesgos que la chica no ha sabido entrever. Al menos, si no ha conseguido restablecer el afecto, s\u00ed ha logrado el reconocimiento a su constancia y a la situaci\u00f3n econ\u00f3mica alcanzada. Eso la llena y cree ver cada vez m\u00e1s cerca una muestra de amor. Al menos una noche, la mujer le puso su sarmentosa mano en un hombro, en un gesto vagamente parecido a una caricia, y la mir\u00f3 intensamente. La chica sinti\u00f3 que se le saltaban las l\u00e1grimas, pero solo obtuvo un comentario hiriente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ten\u00edas que haber nacido hombre. Entonces ya estar\u00eda todo arreglado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entendi\u00f3 que a su madre no le serv\u00eda para nada el tener la finca pagada, ni la alberca, ni el haber comprado otro pedazo de tierra y canalizado la breve distancia que separaba sus dos propiedades, ni el prometedor futuro que parec\u00eda apartar de ellas, de manera definitiva, la pobreza. Aquella mujer quer\u00eda algo mucho m\u00e1s simple: venganza, y seg\u00fan su manera de entender, una muchacha de veintis\u00e9is a\u00f1os no serv\u00eda para eso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aurora comprendi\u00f3 que se hab\u00eda entregado a una causa equivocada. Hab\u00eda dedicado su vida a trabajar sin descanso para satisfacer a aquella mujer, pero no obtendr\u00eda su ansiado amor hasta que diera un paso m\u00e1s y matara a Tomas\u00edn, ya que el cacique padre hab\u00eda muerto hac\u00eda meses, tras una larga hemiplej\u00eda que le quit\u00f3 su fuerza para convertirlo en un pelele.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ella hab\u00eda dejado pasar las miradas de algunos muchachos que frecuentaban la taberna con evidentes pretensiones. Todas las mujeres de su edad llevaban varios a\u00f1os casadas y ten\u00edan dos o tres hijos, pero ella no les hab\u00eda prestado la menor atenci\u00f3n a aquellos gallitos que la cortejaban ni hab\u00eda mostrado el menor inter\u00e9s ante sus ofertas matrimoniales. Pensaba que no pod\u00eda malgastar su vida pendiente del afecto de su madre, a todas luces desnaturalizada y amargada, pero no sab\u00eda c\u00f3mo saciar esa necesidad de abrazos y gestos de amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En una ocasi\u00f3n, la bomba instalada en el pozo dej\u00f3 de dar agua. El pocero estaba muy enfermo y el sembrad\u00edo no entend\u00eda de tales circunstancias, sino que exig\u00eda riego. No le quedaba m\u00e1s alternativa que bajar a desatascar aquel filtro. Amarrada a una cuerda de seguridad, fue descendiendo llena de miedo. Vio en su madre un gesto de angustia, una mirada que le reclamaba en silencio extremas precauciones. Le gust\u00f3 el calor de esa mirada y sigui\u00f3 descendiendo. Cuando estaba llegando al colador atascado mir\u00f3 hacia arriba. El brocal circundaba una mancha de luz que le pareci\u00f3 una luna gigantesca que iluminaba una extra\u00f1a noche. Desenfocada, otra mancha menor que sin duda era el gesto angustiado de su madre. La muchacha record\u00f3 la luna que alumbraba las noches insomnes de su ni\u00f1ez, cuando su madre intent\u00f3 sin \u00e9xito acabar de una vez por todas con su dolor usando la escopeta. Ahora la falsa luna del mediod\u00eda, con la madre angustiada por ella arriba, la envolv\u00eda en un aura de paz. Se vio a s\u00ed misma amparada por un \u00fatero fr\u00edo pero protector, al final del que la esperaba, llena de amor, una madre. Sinti\u00f3 las l\u00e1grimas calientes que descend\u00edan por sus mejillas entumecidas por las fr\u00edas aguas del pozo. Y termin\u00f3 la faena para subir de nuevo hasta aquellas c\u00e1lidas manos tendidas, las mismas con que le sec\u00f3 el pelo con una toalla, como hab\u00eda visto hacer a otras madres con sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7624\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=640\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" srcset=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=560 560w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=150 150w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=300 300w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=768 768w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png 800w\" alt=\"Pozo de la Quinta de Regaleira en Sintra, Portugal. Imagen tomada de dinmaius,com\" data-attachment-id=\"7624\" data-permalink=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2016\/08\/18\/nocturno-de-luna-llena\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom\/\" data-orig-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=560\" data-orig-size=\"800,600\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"Pozo de la Quinta de Regaleira en Sintra, Portugal. Imagen tomada de dinmaius,com\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=560?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/pozo-de-la-quinta-de-regaleira-en-sintra-portugal-imagen-tomada-de-dinmaiuscom.png?w=560?w=560\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pozo de la Quinta de Regaleira en Sintra, Portugal. Imagen tomada de\u00a0<span class=\"skimlinks-unlinked\">dinmaius.com<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se coment\u00f3 por los contornos la resoluci\u00f3n de aquella chica fr\u00e1gil, capaz de afrontar un trabajo arriesgado, m\u00e1s propio de hombres curtidos. Desde entonces la llamaban para arreglar las bombas obturadas de los pozos, especialmente desde que el viejo pocero muri\u00f3. Pod\u00eda rechazar tales encargos, pero le gustaba ver su luna particular, all\u00e1 en lo alto, con la mancha\u00a0difusa de su madre preocupada por ella. Y uno de los pozos que necesitaron la t\u00e9cnica de Aurora fue, inevitablemente, el de una finca de Tomas\u00edn, el asesino de su padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuando recibi\u00f3 el encargo, su madre la mir\u00f3 con angustia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ir\u00e9, madre. No se preocupe. Ver a ese malnacido agradecerme algo ser\u00e1 para m\u00ed uno de los momentos m\u00e1s felices de mi vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta vez fue sin su madre, que se neg\u00f3 a ver al causante de su amargura. La luna del interior del pozo le pareci\u00f3 m\u00e1s grande que nunca. Cuando sali\u00f3 sucia y empapada, se escondi\u00f3 tras unos arbustos para secarse y cambiarse la ropa. Sab\u00eda que Tomas\u00edn la miraba a trav\u00e9s de la pobre vegetaci\u00f3n, como sab\u00eda tambi\u00e9n que su velado desnudo estaba encendiendo el deseo de aquel gara\u00f1\u00f3n, que ya hab\u00eda sembrado de bastardos media comarca y mandado a varias chicas a los burdeles de la capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se vio con una fuerza descomunal y crey\u00f3 que proced\u00eda de aquella luna que acababa de dejar en las sucias aguas del pozo. No era un hombre, como hab\u00eda deseado siempre su madre, pero iba a cumplir sobradamente el destino que la vida y el desamor le hab\u00edan preparado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tomas\u00edn se ofreci\u00f3 a devolverla a su casa a la grupa de su vistoso caballo. Acept\u00f3 y apret\u00f3 su cuerpo a la espalda de aquel canalla, que le dedicaba procaces requiebros que solo le produc\u00edan asco. Ella callaba. Despu\u00e9s llegaron peque\u00f1os obsequios y notas, a los que jam\u00e1s prest\u00f3 sino el inter\u00e9s justo para ir perfilando su plan. Y una tarde en que una luna llena, rojiza de sangre, asomaba inmensa por aquellos cerros, \u00e9l la estaba esperando bajo unos abedules que jalonaban el \u00faltimo recodo del camino de su casa. Era, sin duda, el \u00fanico punto de aquel paisaje en que una breve vaguada, un m\u00ednimo desnivel, ocultaba lo que all\u00ed pudiera suceder de las miradas de toda la llanura y de todos los cerros. Aurora lo hab\u00eda previsto y hab\u00eda tomado sus medidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-7629\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=640\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" srcset=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=560 560w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=150 150w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=300 300w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=768 768w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg 783w\" alt=\"10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n\" data-attachment-id=\"7629\" data-permalink=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2016\/08\/18\/nocturno-de-luna-llena\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n\/\" data-orig-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=560\" data-orig-size=\"783,588\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=560?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2016\/08\/10547648_10203639005269276_9175973885913448897_n.jpg?w=560?w=560\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al verlo a la grupa del caballo, con aquel gesto provocador, se estremeci\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Tomas\u00edn, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 usted por aqu\u00ed? Seguro que nada bueno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Pues te estaba esperando, mira t\u00fa. Y bien merece la pena un rato de espera por ver a la muchacha m\u00e1s guapa de esta tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Viene usted muy trastornado, me parece a m\u00ed, \u00bfno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Eres t\u00fa, quien me trastorna. Es que no se me olvida el paseo a caballo, contigo apretada contra m\u00ed\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -D\u00e9jeme en paz, por favor. Yo hice un trabajo, usted me pag\u00f3 y lo de traerme a mi casa pens\u00e9 que era un detalle, pero usted\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Pues bien que te pegabas, zorra \u2013la interrumpi\u00f3 iracundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aurora ech\u00f3 a correr hacia la franja de abedules, al tiempo que Tomas\u00edn hizo caracolear a su montura tras la chica. Cuando ella grit\u00f3, \u00e9l le dio un fustazo que le atraves\u00f3 el rostro. Tomas\u00edn ech\u00f3 pie a tierra, seguro de lo que hac\u00eda. Tras un breve forcejeo, Aurora cay\u00f3 al suelo en el lugar previsto y \u00e9l se ech\u00f3 encima de aquel cuerpo joven. Por encima de la cabeza del violador, Aurora ve\u00eda la luna llena y sonre\u00eda, sabedora del inmediato desenlace. Inexplicablemente, el campo se hab\u00eda oscurecido en segundos o eso le pareci\u00f3 a ella, que solo ve\u00eda los fulgores de aquella luna c\u00f3mplice. En el momento en que Tomas\u00edn le rasgaba el vestido y se perd\u00eda entre sus pechos, extendi\u00f3 hacia atr\u00e1s un brazo que regres\u00f3 con una hoz, escondida entre la hojarasca varias semanas antes. Grit\u00f3 sabiendo que en los cortijos, a aquellas horas, estar\u00eda todo el mundo tomando el fresco a la puerta de las humildes viviendas y que alguien la oir\u00eda. El olor a sangre se superpuso a su voz, a la mirada perpleja de Tomas\u00edn, que se mor\u00eda a escasos cent\u00edmetros de sus ojos, bajo una extra\u00f1a luna, sin conseguir explicarse aquella situaci\u00f3n. Un momento despu\u00e9s surgieron de la noche varios hombres que hab\u00edan o\u00eddo sus gritos. A lo lejos, vio tambi\u00e9n la figura negra de su madre. Finalmente lleg\u00f3 la pareja de la Guardia Civil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Trasladada a la capital, el juez de instrucci\u00f3n la dej\u00f3 en libertad a los dos d\u00edas. Lleg\u00f3 a su casa bien avanzada la noche. Al traspasar el umbral, la madre la acogi\u00f3 en un abrazo intenso, reparador, c\u00e1lido. Por la puerta entraba la claridad que la luna, a\u00fan casi llena, esparc\u00eda benefactora por aquellos cerros y sembrados, el mismo resplandor que anegaba las almas de aquellas dos mujeres abrazadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Miguel Arnas Coronado, escritor y amigo,en el octog\u00e9simo aniversario del asesinato de Federico Garc\u00eda&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17912,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,12,186,44,15],"tags":[798,3771,4057],"class_list":["post-17910","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-cultura","category-instituciones","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-federico-ga-lorca","tag-historias","tag-nocturno"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2017\/09\/1472860_10203626934407512_3973853734198096190_n.jpg?fit=560%2C421&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17910"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17910\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17913,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17910\/revisions\/17913"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/17912"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}