{"id":1932,"date":"2015-05-27T07:50:22","date_gmt":"2015-05-27T07:50:22","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=1932"},"modified":"2015-05-28T10:06:52","modified_gmt":"2015-05-28T10:06:52","slug":"valparaiso-el-secreto-del-sacromonte-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=1932","title":{"rendered":"\u00abValpara\u00edso. El secreto del Sacromonte \u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p>En unos imprecisos a\u00f1os sesenta, Andr\u00e9s y el protagonista (s\u00f3lo muy avanzada la novela sabremos la identidad de este \u00faltimo), dos estudiantes internos en el Colegio del Sacromonte, comparten amistad y un misterio que intentan desmontar, algo tan peligroso que le va a costar la vida al primero: el contenido de un archivo secreto guardado en la vieja abad\u00eda. Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s, el narrador volver\u00e1 a su antiguo internado en circunstancias muy distintas e intentar\u00e1, desde su privilegiada situaci\u00f3n, desentra\u00f1ar el mismo misterio que le cost\u00f3 la vida a Andr\u00e9s y que tambi\u00e9n va a provocar su propia muerte.<!--more--><\/p>\n<p>En medio de estas \u00a0divisiones textuales o\u00a0 \u201cpartes\u201d, primera y s\u00e9ptima, una serie de divisiones de car\u00e1cter historicista, aut\u00e9nticas catas en la historia real y documentada, explicar\u00e1n al lector el motivo por el que surge la propia abad\u00eda: una aventurada hip\u00f3tesis que tiene mucho m\u00e1s de novelesco que de historia. Tales catas, que constituyen las divisiones o partes segunda a sexta nos explican hechos hist\u00f3ricos tales como la ca\u00edda del templo de Jerusal\u00e9n a manos de Tito, el auge del imperio visigodo y su posterior extinci\u00f3n a causa de la invasi\u00f3n musulmana durante la \u00e9poca de romancesco rey don Rodrigo, la aparici\u00f3n de los Libros Pl\u00fambeos sacromontanos, la figura de un extreme\u00f1o, el cardenal Juan Mart\u00ednez Sil\u00edceo, \u00a0que parte de la nada y llega a ser preceptor de Felipe II, el nacimiento de El Escorial y la concreci\u00f3n de un plan para ocultar un misterio diluy\u00e9ndolo en otro mucho m\u00e1s vasto y ambicioso\u2026<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/04\/sacromonte-abadc3ada-1-claustro-07-e1428943284192.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6734\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/04\/sacromonte-abadc3ada-1-claustro-07-e1428943284192.jpg?w=560&#038;resize=211%2C281\" alt=\"SACROMONTE Abad\u00eda 1 Claustro 07\" width=\"211\" height=\"281\" \/><\/a><\/p>\n<p>Claustro de la abad\u00eda<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, tal estructura narrativa se quiebra con la inclusi\u00f3n de las tres \u00faltimas partes o divisiones, en que el protagonismo vuelve a cambiar de titular y de registro narrativo para meternos en la ca\u00f3tica realidad moral de nuestros d\u00edas en que la hipocres\u00eda, el negocio sucio y la ambici\u00f3n se imponen a cualquier escr\u00fapulo moral \u00a0o intento de mantener la decencia.<\/p>\n<p>El autor distingue perfectamente, incluso en el aspecto tipogr\u00e1fico, los dos primeros puntos de vista y justifica la necesidad de narrar la \u00faltima parte dejando clara la irrupci\u00f3n de un tercer punto de vista narrativo, que se encargar\u00e1 de aclarar al lector la verdadera dimensi\u00f3n de la trama. Tal vez sea precisamente esa estructura cambiante uno de los mayores aciertos de la novela, pues le impone una encomiable agilidad narrativa y un inter\u00e9s permanente. Si a eso se la a\u00f1ade la amenidad de la prosa <em>villeniana<\/em>, el resultado es un libro brillante, de lectura apasionada, de esos que enganchan al lector con su\u00a0 argumento diverso y disperso en el tiempo a lo largo de\u00a0 dos milenios.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/04\/escanear0001.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6735\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/04\/escanear0001.jpg?w=560&#038;resize=169%2C238\" alt=\"escanear0001\" width=\"169\" height=\"238\" \/><\/a><\/p>\n<p>Estos son los mimbres con que Fernando de Villena ha urdido su \u00faltima novela, <em>Valpara\u00edso. El secreto del Sacromonte<\/em> (Granada, Editorial Port Royal, 2015), obra que participa de varios g\u00e9neros y estilos, bien diferentes entre s\u00ed en su t\u00e9cnica y sus c\u00e1nones, pero que Fernando sabe incardinar con su habitual maestr\u00eda, dejando un conjunto impecable.<\/p>\n<p>En efecto, esta novela tiene bastante de novela juvenil de aventuras (en este sentido, me recuerda las important\u00edsimas obras de la escritora sueca Mar\u00eda Gripe). Tambi\u00e9n participa, sin duda,\u00a0 de las t\u00e9cnicas de\u00a0la novela hist\u00f3rica granadina (es in\u00fatil buscarle una referencia concreta, ya que Granada es en s\u00ed misma una pura novela hist\u00f3rica que impregna toda nuestra realidad). Es, as\u00ed mismo, una de esas novelas que giran en torno a un misterio esot\u00e9rico vinculado a un edificio venerable (la referencia m\u00e1s inmediata ser\u00eda, ni m\u00e1s ni menos, <em>El nombre de la rosa<\/em>, de Umberto Eco). Tambi\u00e9n cuenta con una trama que incluye a un esp\u00eda del MOSAD (lo que acerca esta novela a autores como Frederick Forsyth).<\/p>\n<p>Fernando de Villena maneja todas estas influencias y las convenciones de estos g\u00e9neros con mano de aut\u00e9ntico maestro y obtiene as\u00ed un todo unitario, coherente, magn\u00edficamente rematado y en todo momento interesant\u00edsimo. La parte historicista nos pone en contacto con elementos tan dispares como la Chronica Cesaraugustana, el Emperador Carlos V y su hijo Felipe II, el humanismo de Arias Montano, don Pedro de Castro (el arzobispo de Granada que supo rentabilizar la aparici\u00f3n de los Libros Pl\u00fambeos), los arquitectos Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera, la Am\u00e9rica colonial\u2026 o la falta de escr\u00fapulos y la venalidad, la capacidad acomodaticia de la Iglesia, el desprecio por la verdad y la justicia y esa miseria moral que lo embadurna todo en la actualidad, situaciones que el autor denuncia en la parte final de la novela.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/04\/sacromonte-abadc3ada-3-iglesia-09.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6736\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/04\/sacromonte-abadc3ada-3-iglesia-09-e1428943605700.jpg?w=560&#038;resize=242%2C325\" alt=\"SACROMONTE Abad\u00eda 3 Iglesia 09\" width=\"242\" height=\"325\" \/><\/a><\/p>\n<p>El retablo: la puerta del misterio<\/p>\n<p>Tal vez para contrarrestar la seriedad de sus denuncias, Villena hace uso de un tierno sentido del humor\u00a0en su texto. El mundo cinematogr\u00e1fico invent\u00f3 un derivado de <em>cam<\/em> (forma corta de la palabra inglesa <em>camera<\/em>, c\u00e1mara): cameo. Se trata de la aparici\u00f3n breve\u00a0 y arbitraria de una persona conocida en una pel\u00edcula o video. Los <em>cameos<\/em> de Alfred Hitchcock en sus propias pel\u00edculas son el paradigma de este fen\u00f3meno. Fernando de Villena establece dos divertidos gui\u00f1os a sus lectores a trav\u00e9s de sendos cameos literarios. En el primer cap\u00edtulo, Andr\u00e9s y el narrador hablan de libros y el propio autor surge en la conversaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Ahora que lo dices \u2013le respond\u00ed con la alegr\u00eda de poder aportar una cita literaria a la conversaci\u00f3n-, yo he le\u00eddo otro libro donde se cuenta una historia parecida. Se titulaba \u201cRelox de peregrinos\u201d y su autor era un tal Fernando de Villena. (P\u00e1g. 36).<\/em><\/p>\n<p>M\u00e1s divertida resulta la segunda aparici\u00f3n: el arzobispo Mart\u00ednez Sil\u00edceo tiene que reprender a un cura por el esc\u00e1ndalo que supone la convivencia de este con su barragana. Sin mucho af\u00e1n le afea su conducta licenciosa y le sugiere que case a la mujer con alg\u00fan criado que tenga buenas tragaderas y disimule el adulterio. El cl\u00e9rigo le responde:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Habla vuesa reverencia \u2013le respondi\u00f3 el arcipreste- con palabras de oro y santidad. Ya he cuidado de eso y pretendo casarla con un pregonero de harto gracejo muy conocido en Toledo que me vocea los vinos, al cual nombran L\u00e1zaro de Tormes. <\/em>(P\u00e1g. 166).<\/p>\n<p>Fernando de Villena repite hasta tres veces a lo largo de su novela que el Sacromonte es un lugar de magia y espiritualidad. A m\u00ed esa afirmaci\u00f3n me ha resultado indiscutible. Se da la circunstancia de que esta obra, de por s\u00ed bastante atractiva, me llega s\u00f3lo unos d\u00edas despu\u00e9s de haber regresado, casi cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, al interior de la abad\u00eda, en cuyo colegio curs\u00e9 como alumno interno aquel desaparecido curso de Preuniversitario. Adem\u00e1s, eso fue por la misma \u00e9poca en que transcurre parte de la acci\u00f3n de la novela. Recorrer de la mano de los personajes aquellas enormes cruj\u00edas, el retablo de la iglesia, las \u201csantas cuevas\u201d, el museo, recordar la biblioteca a trav\u00e9s de las referencias narrativas\u2026 todo eso une la doble vivencia de esta novela: como lector y casi como testigo de aquella realidad ahora convertida en ficci\u00f3n. En efecto, las placetas en que yo jugu\u00e9, la venta de La Mosca en que me tom\u00e9 m\u00e1s de una cerveza, las visitas a El Fargue, las vistas al valle y a la ciudad\u2026 todo eso tiene una carga emocional extra para un lector sacromontano como yo. No participo de la espiritualidad religiosa que se\u00f1ala Fernando de Villena, pero he vivido al cien por cien la magia de esta deliciosa novela.<\/p>\n<p>Alberto Granados<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En unos imprecisos a\u00f1os sesenta, Andr\u00e9s y el protagonista (s\u00f3lo muy avanzada la novela sabremos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1933,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,15],"tags":[720,516],"class_list":["post-1932","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-ultimas-noticias","tag-fernando-de-villena","tag-sacromonte"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/sacro.jpg?fit=560%2C420&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1932"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1934,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1932\/revisions\/1934"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1933"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1932"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1932"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1932"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}