{"id":21097,"date":"2018-02-02T07:07:46","date_gmt":"2018-02-02T06:07:46","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=21097"},"modified":"2018-02-01T16:27:59","modified_gmt":"2018-02-01T15:27:59","slug":"la-ugr-participa-en-un-estudio-que-hace-la-reconstruccion-mas-precisa-del-clima-de-la-peninsula-iberica-de-los-ultimos-700-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=21097","title":{"rendered":"La UGR participa en un estudio que hace la reconstrucci\u00f3n m\u00e1s precisa del clima de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica de los \u00faltimos 700 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La investigaci\u00f3n, que ha permitido conocer la evoluci\u00f3n del calentamiento clim\u00e1tico peninsular desde el a\u00f1o 1300, demuestra la elevada variabilidad clim\u00e1tica que ha existido durante ese periodo<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La <em>peque\u00f1a edad de hielo<\/em>, el per\u00edodo fr\u00edo m\u00e1s importante del hemisferio norte desde finales del siglo XIV hasta el XIX, se alarg\u00f3 en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica de 1300 a 1850, seg\u00fan revela un nuevo trabajo publicado en la revista cient\u00edfica <em>Earth Science Reviews<\/em> en el que ha participado la Universidad de Granada (UGR).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este estudio ha sido liderado por la Universidad de Barcelona, y los resultados, que han permitido reconstruir el clima de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica desde el a\u00f1o 1300 hasta la actualidad, ponen de manifiesto la acentuada variabilidad clim\u00e1tica durante ese periodo y evidencian la alternancia de fases fr\u00edas y c\u00e1lidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n presenta la s\u00edntesis m\u00e1s precisa realizada hasta ahora de la evoluci\u00f3n del clima peninsular durante los \u00faltimos setecientos a\u00f1os para contextualizar ese periodo fr\u00edo y su evoluci\u00f3n posterior, y se basa en el an\u00e1lisis de diversas fuentes hist\u00f3ricas y registros naturales (comportamiento de los glaciares, sedimentos de los lagos, anillos de los \u00e1rboles, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el estudio tambi\u00e9n han participado investigadores del Servicio Meteorol\u00f3gico de Catalu\u00f1a, el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera (ICTJA-CSIC), el Instituto Pirenaico de Ecolog\u00eda (IPE-CSIC), la Universidad de Oviedo, el Museo Nacional de Ciencias Naturales, la Universidad de Zaragoza, la Universidad de Lisboa, la Universidad de Santiago de Compostela, la Universidad de Valladolid y el Instituto de Historia del CSIC.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>El per\u00edodo fr\u00edo m\u00e1s prolongado de los \u00faltimos 10.000 a\u00f1os<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los resultados del estudio han permitido describir la evoluci\u00f3n clim\u00e1tica peninsular del per\u00edodo conocido como <em>la peque\u00f1a edad de hielo<\/em>, \u00abque es el periodo fr\u00edo m\u00e1s prolongado e intenso de los \u00faltimos 10.000 a\u00f1os\u00bb, explican los autores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores se han centrado en el estudio de las zonas de monta\u00f1a, las \u00e1reas menos afectadas por la actividad humana, y han recopilado e integrado todas las evidencias que exist\u00edan sobre el clima de los \u00faltimos setecientos a\u00f1os en la pen\u00ednsula ib\u00e9rica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la intensidad del fr\u00edo y sus implicaciones eran conocidas en otras regiones del continente europeo, no se conoc\u00eda su traslaci\u00f3n al conjunto de la pen\u00ednsula ib\u00e9rica ni c\u00f3mo hab\u00edan afectado a los ecosistemas naturales. \u00abUna de las principales novedades del estudio es demostrar la elevada variabilidad del clima durante esta fase fr\u00eda con una mayor recurrencia de eventos clim\u00e1ticos extremos (olas de fr\u00edo, nevadas, sequ\u00edas, inundaciones, etc.). Se sab\u00eda que era un per\u00edodo m\u00e1s fr\u00edo que el actual, pero no sab\u00edamos que hab\u00eda tenido tanta variabilidad ni con tantos episodios extremos que ten\u00edan repercusiones decisivas en la vida diaria de las sociedades de la \u00e9poca\u00bb, destacan los investigadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Episodios de inundaciones extremas como los registrados en el levante peninsular en noviembre de 1617, o en la fachada atl\u00e1ntica en enero de 1626, implicaron la p\u00e9rdida de cosechas, la destrucci\u00f3n de caminos y puentes, as\u00ed como graves da\u00f1os a la econom\u00eda. Las recurrentes olas de fr\u00edo comportaban un aumento de la mortalidad e incluso determinaron cambios en la dieta diaria de las sociedades del noroeste peninsular. Adem\u00e1s, las bajas temperaturas a menudo iban acompa\u00f1adas de nevadas que desencadenaban aludes catastr\u00f3ficos, como sucedi\u00f3 en la gran nevada de 1888 en Asturias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este impacto se puede apreciar especialmente a trav\u00e9s de la gran cantidad de fondos documentales de donde se ha extra\u00eddo la informaci\u00f3n clim\u00e1tica, como por ejemplo documentaci\u00f3n administrativa municipal, dietarios, cr\u00f3nicas, libros de memorias, expedientes de obras p\u00fablicas, planos y mapas o informes de da\u00f1os por riesgo clim\u00e1tico.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><strong>Aumento t\u00e9rmico de 1 \u00b0C por causas naturales<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio tambi\u00e9n ha permitido cuantificar el calentamiento clim\u00e1tico y evaluar su magnitud durante los \u00faltimos setecientos a\u00f1os. Seg\u00fan los investigadores, el aumento de temperatura experimentado desde el inicio de la Revoluci\u00f3n Industrial es de aproximadamente 1 \u00b0C, el mismo aumento que se produjo por causas naturales desde la fase m\u00e1s fr\u00eda de la peque\u00f1a edad de hielo (1675) hasta sus episodios finales, que coinciden con el inicio de la actividad industrial humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl aumento t\u00e9rmico desde el inicio de la actividad industrial (1850-2017) es de aproximadamente 1 \u00b0C, un aumento similar al registrado desde las fases m\u00e1s fr\u00edas de la peque\u00f1a edad de hielo, alrededor de 1675, hasta el inicio de la era industrial. En este caso, sin embargo, el aumento se produjo de modo natural, sin injerencia antr\u00f3pica, por una serie de factores relacionados con la actividad solar, las erupciones volc\u00e1nicas, etc.\u00bb, subrayan los autores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos resultados, seg\u00fan los autores, invitan a ser cuidadosos a la hora de relacionar de forma reduccionista cualquier fen\u00f3meno vinculado a la variabilidad clim\u00e1tica con el concepto de cambio clim\u00e1tico. \u00abEl clima responde a muchas variables cuyo comportamiento no se conoce bien, y el grado de incertidumbre cient\u00edfica se desprecia\u00bb, remarcan los investigadores, y lo ejemplifican con la fusi\u00f3n acelerada de los glaciares de los Pirineos: \u00abLos registros naturales nos dicen que los glaciares en los Pirineos son un fen\u00f3meno an\u00f3malo en los \u00faltimos 10.000 a\u00f1os, que solo se hab\u00eda producido en fases muy puntuales. Ha sido m\u00e1s habitual ver unos Pirineos sin hielo en verano que no que conserven hielo de manera permanente. Y esto ha ocurrido durante milenios en que no hab\u00eda afectaci\u00f3n humana sobre el clima. Por lo tanto, la desaparici\u00f3n de los glaciares del Pirineo estar\u00eda ligada al calentamiento natural del final de la peque\u00f1a edad de hielo que estar\u00eda a la vez potenciado por el calentamiento debido a los gases de efecto invernadero ligados a la actividad humana\u00bb, concluyen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSolo entendiendo mejor cu\u00e1l es la respuesta de los ecosistemas en el pasado podemos anticipar qu\u00e9 puede pasar en el futuro\u00bb, rematan los autores.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong><u>Referencia bibliogr\u00e1fica:<\/u><\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oliva; M.; Ruiz-Fern\u00e1ndez, J.; Barriendos, M.; Benito, G.; Cuadrat, J. M.; Garc\u00eda-Ruiz, J. M.; Giralt, S.; G\u00f3mez-Ortiz; A.; Hern\u00e1ndez, A.; L\u00f3pez-Costas, O.; L\u00f3pez-Moreno, J. I.; L\u00f3pez-S\u00e1ez, J. A.; Mart\u00ednez-Cortizas, A.; Moreno, A.; Prohom, M.; Saz, M. A.; Serrano, E.; Tejedor, E., Trigo, R., Valero-Garc\u00e9s, B. y Vicente-Serrano, S. (2018). \u00abThe little ice age in Iberian mountains\u00bb, Earth Science Reviews, 177: 175-208.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Contacto:<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Olalla L\u00f3pez Costas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Laboratorio de Antropolog\u00eda F\u00edsica de la UGR<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La investigaci\u00f3n, que ha permitido conocer la evoluci\u00f3n del calentamiento clim\u00e1tico peninsular desde el a\u00f1o&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[44,15],"tags":[642,4604,4603],"class_list":["post-21097","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-clima","tag-frio-calor","tag-meteorologia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21097"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21099,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21097\/revisions\/21099"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}