{"id":21383,"date":"2018-02-17T10:43:25","date_gmt":"2018-02-17T09:43:25","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=21383"},"modified":"2018-02-12T13:48:16","modified_gmt":"2018-02-12T12:48:16","slug":"la-alpujarra-reino-de-las-amazonas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=21383","title":{"rendered":"La Alpujarra, Reino de las Amazonas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Un fascinante reportaje que te sorprender\u00e1: la prevalencia de la mujer y el matriarcado en la Alpujarra. Un empoderamiento hist\u00f3rico que el periodista y escritor Gabriel Pozo Felguera nos revela, fruto de su investigaci\u00f3n, en un texto salpicado de curiosidades, en una loa a la mujer alpujarre\u00f1a, que hace siglos conquist\u00f3 caminos de igualdad que ahora no paramos de reivindicar. <!--more--><\/p>\n<div class=\"cuerpo\">\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>\n<h3><strong>El origen de su poblaci\u00f3n y el aislamiento han propiciado que en esta comarca haya prevalecido tradicionalmente el matriarcado<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<li>\n<h3><strong>Entre los siglos X y XVI, las mujeres de sangre bereber y morisca se instituyeron en el eje central de la familia<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<li>\n<h3><strong>El estudio antropol\u00f3gico del Dr. Ol\u00f3riz (1894) describi\u00f3 mayor liberalidad sexual y situaci\u00f3n de igualdad entre mujeres y hombres<\/strong><\/h3>\n<\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">Tengo en mi mesa un folleto sobre las mujeres de la Alpujarra (sin distinci\u00f3n de Granada o Almer\u00eda). Dice que es la comarca espa\u00f1ola donde hay mayor n\u00famero de asociaciones de mujeres <em>per c\u00e1pita<\/em>, y las de m\u00e1s dinamismo y actividad femenina. Llego a la conclusi\u00f3n de que eso no es nada nuevo: documentos hist\u00f3ricos ya pusieron de manifiesto que esta comarca ha sido desde siglos atr\u00e1s el para\u00edso del matriarcado, de la sexualidad liberal, el lugar donde las mujeres han ejercido un empoderamiento natural. <strong>La mujer alpujarre\u00f1a se ha movido siempre en un plano de igualdad (incluso superior) al de los varones en el terreno laboral, social y sexual<\/strong>. Ha sido tanto o m\u00e1s protagonista que el var\u00f3n. Y eso por qu\u00e9: \u00bfPor el origen de su poblaci\u00f3n; por su aislamiento? \u00bfDe verdad ha sido la Alpujarra el Reino de las Amazonas?<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La invasi\u00f3n \u00e1rabe-bereber lleg\u00f3 tard\u00edamente a esta escondida comarca al sur de Sierra Nevada. Ocurri\u00f3 en el siglo X. Hasta entonces estuvo ocupada por poblaci\u00f3n hispano-romana y goda del condado de Teodomiro, refugiado en torno a Orihuela tras su pacto del 713 con Musa. En el a\u00f1o 913, los alpujarre\u00f1os lucharon contra los intentos de asimilaci\u00f3n del califa cordob\u00e9s Abderram\u00e1n III. En esta zona tan monta\u00f1osa se establecieron tribus amazigh (bereberes) y algunos tuaregs; eso queda palpable en la similitud de la arquitectura de ambos lados del Mediterr\u00e1neo, a base de cubos superpuestos de barro y piedra, con tejados terrizos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la sociedad bereber era eminentemente matriarcal; nunca estuvo totalmente islamizada. No digamos ya la tuareg, las llamadas <em>Amazonas del desierto:<\/em> sus mujeres disponen de amplias libertades sexuales, son las propietarias de los bienes familiares y la descendencia es matrilineal. Los hombres tienen la exclusiva de la pol\u00edtica y dan por bueno lo que deciden las mujeres.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25170\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/grabadodemujeresyninasjpg\">grabado_de_mujeres_y_ninas.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/grabado_de_mujeres_y_ninas.jpg?resize=640%2C428\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"428\" data-delta=\"1\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Grabado de mujeres y ni\u00f1a morisca. La de la izquierda presenta en su cara marcados rasgos bereberes. Por Christoph Weiditz (1529).<\/p><\/div>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Esa manera de pensar y vivir matriarcalizada debi\u00f3 ser la que pusieron en pr\u00e1ctica las sectas bereberes asentadas en la Alpujarra entre los siglos X y XV. Hasta que lleg\u00f3 el a\u00f1o 1500 y la rec\u00f3ndita comarca se llen\u00f3 de curas, beneficiados y religiosos cristianos; los mud\u00e9jares granadinos hab\u00edan osado levantarse ante el incumplimiento de las Capitulaciones de 1491. Los abusos de curas en las poblaciones perdidas llegaron a l\u00edmites intolerables<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa manera de pensar y vivir matriarcalizada debi\u00f3 ser la que pusieron en pr\u00e1ctica las sectas bereberes asentadas en la Alpujarra entre los siglos X y XV. Hasta que lleg\u00f3 el a\u00f1o 1500 y la rec\u00f3ndita comarca se llen\u00f3 de curas, beneficiados y religiosos cristianos; los mud\u00e9jares granadinos hab\u00edan osado levantarse ante el incumplimiento de las Capitulaciones de 1491. Los abusos de curas en las poblaciones perdidas llegaron a l\u00edmites intolerables. La Reina cat\u00f3lica les fundi\u00f3 50 copones con su plata y m\u00e1s de cien campanas para que convirtiesen \u2013por la fuerza- las mezquitas en iglesias y ermitas. O se bautizaban en la fe cristiana o se marchaban a \u00c1frica. Ten\u00edan que elegir. La mayor\u00eda de alpujarre\u00f1os se bautizaron de manera fingida. Pero segu\u00edan practicando el islam y sus ancestrales ritos en el m\u00e1s absoluto secreto. Para 1526, un memorial remitido al emperador <strong>Carlos V<\/strong> por <strong>fray Antonio de Guevara<\/strong> y el<strong> Dr. Juan de Quintana<\/strong> dec\u00eda que \u201cen 27 a\u00f1os desde que se les oblig\u00f3 bautizarse no hab\u00eda en toda la Alpujarra ni 27 cristianos\u201d.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25244\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/croquisjpg\">croquis.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/croquis.jpg?resize=640%2C388\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"388\" data-delta=\"15\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Croquis de los<strong> r\u00edos de la Alpujarra de la cuenca del Guadalfeo o R\u00edo Grande, con las poblaciones se\u00f1aladas<\/strong>. Es de 1781, perteneciente al Diccionario Geogr\u00e1fico de Tom\u00e1s L\u00f3pez (Biblioteca Nacional).<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los abusos de religiosos cristianos continuaron sobre la aislada poblaci\u00f3n alpujarre\u00f1a. Hasta que el odio contenido por los moriscos estall\u00f3 en la Navidad de 1568. La consecuencia directa fue el asesinato\/martirio de unos 1.300 cristianos viejos por parte de los moriscos. Los dos a\u00f1os siguientes de guerra mermaron enormemente la poblaci\u00f3n masculina alpujarre\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papel de la mujer morisca de la comarca fue muy importante en el desarrollo de la contienda; las mujeres sabotearon a las tropas cristianas todo lo que pudieron; asesinaron cuantos cristianos se pusieron a su alcance. Escribi\u00f3 el cronista <strong>Luis de M\u00e1rmol<\/strong> (<em>Rebeli\u00f3n y castigo de los moriscos<\/em>), en reiteradas ocasiones, que las mujeres alpujarre\u00f1as eran de \u00e1nimo y apasionamiento hasta el punto de rivalizar y sobrepasar la crueldad de sus maridos en la batalla; rajaban las barrigas a los caballos con almaradas. Pero tambi\u00e9n sufrieron despu\u00e9s la esclavitud y la expulsi\u00f3n hacia tierras de Castilla y baja Andaluc\u00eda. Se calcula que a partir de 1570 salieron de la Alpujarra (que entonces inclu\u00eda el Valle de Lecr\u00edn y la comarca del Campo de Berja) 64.200 moriscos, la mayor\u00eda viudas y ni\u00f1os. S\u00f3lo quedaron en la Alpujarra en torno a un 10% de mujeres de la antigua poblaci\u00f3n bereber, bautizadas como cristianas nuevas.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25171\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/martiriodelbeneficiadojpg\">martirio_del_beneficiado.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/martirio_del_beneficiado.jpg?resize=640%2C571\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"571\" data-delta=\"2\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Martirio del\u00a0 beneficiado<strong> Juan Mart\u00ednez X\u00e1uregui<\/strong>, en Mairena. Las mujeres moriscas contemplan su muerte. Grabado de la <em>Historia Eclesi\u00e1stica de Granada<\/em>, por Francisco Heylan.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una idea del terrible despoblamiento que se dio en la zona nos lo ofrece la enorme\u00a0 disminuci\u00f3n de impuestos que se dejaron de cobrar en las comarcas de donde fueron expulsados los moriscos: la Alpujarra redujo sus rentas en 7.273.534 maraved\u00edes; 2.690.201 el partido judicial de Granada; 2.200.000 el partido de Baza; 973.900 el de Guadix\u2026 Conclusi\u00f3n: la inmensa mayor\u00eda de moriscos expulsados proced\u00edan de la Alpujarra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El peque\u00f1o reducto de mujeres viudas y ni\u00f1as de origen bereber se mezcl\u00f3 en los a\u00f1os siguientes con la poblaci\u00f3n cristiana con que fue repoblada la Alpujarra. Entre 1572 y 1595 fueron llegando gentes de Andaluc\u00eda, Castilla, Galicia, Extremadura (por este orden en cuanto a cantidad) para asentarse en las casas y tierras dejadas por los moriscos. La comarca continu\u00f3 siendo un lugar incomunicado, donde se fue conformando una sociedad cerrada muy peculiar. Dec\u00eda <strong>Manuel G\u00f3mez-Moreno<\/strong> que \u201cla Alpujarra aislada es como uno de los enigmas m\u00e1s atractivos de la historia andaluza\u201d.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Asombro de los primeros viajeros rom\u00e1nticos<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente aquella aura de misterio fue lo que comenz\u00f3 a atraer a los primeros viajeros extranjeros del siglo XIX. Durante dos siglos (XVII y XVIII) se hab\u00eda ido conformando una sociedad muy misteriosa y desconocida fuera de la comarca, en la que se dec\u00eda que segu\u00edan viviendo descendientes de pueblos primitivos y buc\u00f3licos, regidos por un sistema de matriarcado. Se sab\u00eda que las mujeres dirig\u00edan la producci\u00f3n agr\u00edcola, la exportaci\u00f3n de uvas en toneles y vino, algo de seda (el entramado de moreras hab\u00eda mermado mucho durante la guerra de 1568-70), frutas pasas, frutos secos y, sobre todo, jamones. Porque las inmensa mayor\u00eda de alpujarre\u00f1os no probaban el jam\u00f3n; los mejores perniles del cerdo eran para venderlos en las ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la Alpujarra acudi\u00f3<strong> Lady Luisa Tenison<\/strong> (1853), que observ\u00f3 lo laboriosas y gregarias que eran las alpujarre\u00f1as. M\u00e1s avanzadas que las mujeres inglesas en muchos aspectos. Crey\u00f3 ver un sello oriental en su semblante, en vez de pensar que eran una mezcla de sangre norteafricana y goda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Buena parte de culpa del misterio sobre la cerrada sociedad alpujarre\u00f1a lo hab\u00eda originado <strong>Voltaire<\/strong> con sus escritos (<em>Diccionario Filos\u00f3fico<\/em>, de 1765): el franc\u00e9s escribi\u00f3 que en Espa\u00f1a, en tiempos de Felipe II, fue descubierto un peque\u00f1o poblado desconocido hasta entonces, en la comarca de las Alpujarras\u2026 eran valles f\u00e9rtiles en los que viv\u00edan descendientes antiguos de los moros. A ese extra\u00f1o poblado se acced\u00eda a trav\u00e9s de cuevas; su poblaci\u00f3n fue exterminada. Seguramente Voltaire tendr\u00eda un cacao mental impresionante y mezcl\u00f3 las inmolaciones de moriscos en cuevas durante la guerra de las Alpujarras.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25174\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/dosdibujos1jpg\">dos_dibujos_1.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/dos_dibujos_1.jpg?resize=470%2C319\" alt=\"\" width=\"470\" height=\"319\" data-delta=\"3\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25175\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/dosdibujos2jpg\">dos_dibujos_2.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/dos_dibujos_2.jpg?resize=486%2C737\" alt=\"\" width=\"486\" height=\"737\" data-delta=\"4\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Dos dibujos de<strong> Gustave Dor\u00e9<\/strong>, hechos en su viaje a la Alpujarra en 1862. Arriba, una <strong>vista de Lanjar\u00f3n<\/strong>. Debajo, <strong>barranco del Poqueira<\/strong>, cuando todav\u00eda no exist\u00eda el puente de Pampaneira.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s llegar\u00edan <strong>Jean Charles Davillier <\/strong>y<strong> Gustave Dor\u00e9<\/strong> para escribir e ilustrar su <em>Viaje por Espa\u00f1a<\/em> (publicado entre 1862 y 1873), donde ofrecieron una imagen rom\u00e1ntica y exagerada de la comarca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para mayor abundamiento, la<strong> Duquesa de Santo\u00f1a <\/strong>hab\u00eda convertido las aguas de Lanjar\u00f3n en uno de los mayores atractivos veraniegos (1873). En su balneario se daba cita lo mejor de la sociedad andaluza y parte de los jerifes del norte de \u00c1frica. Su excursi\u00f3n favorita era adentrarse en las tah\u00e1s a ver a aquellos hombres y mujeres en sus quehaceres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, el periodista y pol\u00edtico <strong>Pedro Antonio de Alarc\u00f3n<\/strong> hab\u00eda publicado su <em>Alpujarra<\/em> (1867) y no cesaba de mitificar la comarca con sus art\u00edculos en <em>El Defensor de Granada<\/em>, a partir de 1880. Esa fue la causa de que el director de este diario, <strong>Luis Seco de Lucena<\/strong>, decidiese satisfacer su curiosidad de conocer aquella enigm\u00e1tica comarca en la que las mujeres gozaban de derechos y obligaciones en plano de igualdad con los hombres. Algo que no era normal en el resto de la sociedad espa\u00f1ola de finales del XIX. En septiembre de 1891 se mont\u00f3 y la diligencia y lleg\u00f3 hasta la estaci\u00f3n t\u00e9rmino, que no era otra que Lanjar\u00f3n; porque a partir de ah\u00ed s\u00f3lo hab\u00eda caminos de herradura. El burro, la mula, el caballo o los pies eran los \u00fanicos medios de transporte.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25176\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/diligenciaquecubriajpg\">diligencia_que_cubria.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/diligencia_que_cubria.jpg?resize=579%2C375\" alt=\"\" width=\"579\" height=\"375\" data-delta=\"5\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Diligencia que cubr\u00eda el recorrido Granada-Lanjar\u00f3n<\/strong>, parada delante del Balneario. Correspond\u00eda a la empresa de Jos\u00e9 Samos Lozano; en el compartimento de arriba (llamado clase cup\u00e9, m\u00e1s barato que en la cabina) viajaron el Dr. Ol\u00f3riz y su hijo en 1894.<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El papel de las alpujarre\u00f1as en la crisis de la filoxera (1891)<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seco de Lucena se trajo dos conclusiones tras su viaje a la Alpujarra: el aislamiento, abandono e injusticia que se estaba cometiendo con esta comarca; y la lucha y valent\u00eda de sus mujeres. Se encontr\u00f3 con que el nombre de Alpujarra hac\u00eda gala de su origen bereber, que significa ind\u00f3mita y pendenciera. La filoxera estaba haciendo estragos con los vi\u00f1edos de la Contraviesa y Alpujarra. Y nadie en Granada parec\u00eda haberse enterado. Hac\u00eda ya ocho a\u00f1os (1883) que las vi\u00f1as de Gualchos enfermaron y comenzaron a morir; en s\u00f3lo siete a\u00f1os siguientes la epidemia se hab\u00eda extendido a m\u00e1s del 90% de cepas de la comarca. L a producci\u00f3n de vino desapareci\u00f3 casi por completo.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25177\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/luissecodelucenajpg\">luis_seco_de_lucena.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/luis_seco_de_lucena.jpg?resize=640%2C426\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" data-delta=\"6\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Luis Seco de Lucena<\/strong> (sobre el burro de la izquierda), durante uno de sus viajes a la Alpujarra (En el de 1891 o en el de 1912).<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la ruina vin\u00edcola, Seco de Lucena tuvo ocasi\u00f3n de contemplar a decenas de guardias\u00a0 y soldados controlando caminos y aldeas. Se los hab\u00eda llevado el delegado de Hacienda para cobrar los impuestos a un vino que no exist\u00eda. Oy\u00f3 infinidad de injusticias: el personal de Hacienda requisaba mulas, jamones, alhajas, aceite, ropas\u2026 lo que los pobres alpujarre\u00f1os ten\u00edan para vivir. Una usura y un robo en toda regla. Los funcionarios fiscales no entend\u00edan que no se pod\u00edan cobrar impuestos atrasados por un vino que hab\u00eda dejado de existir. El director de <em>El Defensor<\/em> vio a las mujeres alpujarre\u00f1as levantadas en u\u00f1as, dispuestas a rajar la cara a quien entrase a saquear sus domicilios. Contaron su drama al periodista. Entonces Seco de Lucena tom\u00f3 la decisi\u00f3n de regresar a Granada y emprender una campa\u00f1a en su peri\u00f3dico.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Seco de Lucena se trajo dos conclusiones tras su viaje a la Alpujarra: el aislamiento, abandono e injusticia que se estaba cometiendo con esta comarca; y la lucha y valent\u00eda de sus mujeres. Se encontr\u00f3 con que el nombre de Alpujarra hac\u00eda gala de su origen bereber, que significa ind\u00f3mita y pendenciera<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna autoridad en la capital parec\u00eda enterada de lo que estaba ocurriendo en la Alpujarra por culpa de la filoxera. El primer resultado fue que el capit\u00e1n general de la provincia reaccion\u00f3 retirando los soldados a los cuarteles; el presidente de la Audiencia detuvo a los agentes ejecutivos de Hacienda y los proces\u00f3; el <strong>ministro de Hacienda, Fernando Cos-Gay\u00f3n<\/strong>, ces\u00f3 a su delegado en Granada; se cambi\u00f3 el sistema contributivo de los vinos de la Alpujarra para adaptarlos a la nueva realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo ello fue conseguido gracias a las presiones y movilizaciones de las mujeres alpujarre\u00f1as. Seco de Lucena se dio cuenta de este aspecto; dibuj\u00f3 a los hombres alpujarre\u00f1os un tanto perezosos a la hora de pedir auxilio y defender sus derechos.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El estudio del doctor Federico Ol\u00f3riz<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer viajero cient\u00edfico que acudi\u00f3 a la Alpujarra a hacer un estudio antropol\u00f3gico social fue el catedr\u00e1tico <strong>Federico Ol\u00f3riz Aguilera<\/strong>. Acompa\u00f1ado por su hijo de quince a\u00f1os, cont\u00f3 con la colaboraci\u00f3n de la mayor\u00eda de m\u00e9dicos, alcaldes, caciques y curas de la comarca durante el verano de 1894. Tambi\u00e9n hizo una colecci\u00f3n fotogr\u00e1fica sobre los alpujarre\u00f1os y alpujarre\u00f1as finiseculares.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su intenci\u00f3n era elaborar un detallado estudio sobre los aspectos f\u00edsicos y la salud de la poblaci\u00f3n. No obstante, sus fichas eran tan completas que tambi\u00e9n se incluyeron datos de todo tipo. Midi\u00f3 a m\u00e1s de 500 vecinos de los pueblos de la Alpujarra alta, para acabar en Almer\u00eda y tomar un vapor que le acer\u00f3 a Cartagena con destino a su casa de Madrid.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25178\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/grupodemujeresestudiadasjpg\">grupo_de_mujeres_estudiadas.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/grupo_de_mujeres_estudiadas.jpg?resize=640%2C429\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"429\" data-delta=\"7\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Grupo de mujeres estudiadas por el <strong>Dr. Ol\u00f3riz en \u00d3rgiva<\/strong>.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Federico Ol\u00f3riz nunca concluy\u00f3 su estudio. Dej\u00f3 un detallado <em>Diario<\/em>, adem\u00e1s de las fichas de las anal\u00edticas (Est\u00e1n en Instituto Anat\u00f3mico de Granada). En su diario de la expedici\u00f3n (publicado hace un cuarto de siglo por la Caja de Ahorros de Granada) incluy\u00f3 infinidad de datos relativos a la sociolog\u00eda alpujarre\u00f1a, especialmente las relaciones hombre-mujer, su sexualidad, su religiosidad, los hijos, el trabajo, etc.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Es probable que si el Dr. Ol\u00f3riz hubiese llegado a interpretar y publicar las conclusiones de su estudio hubiera destacado el car\u00e1cter igualitario, matriarcal y casi Reino de Amazonas en que viv\u00eda el colectivo femenino de la Alpujarra. A pesar de no haberlo concluido, son muchas las ocasiones en que destaca el empoderamiento que aquella sociedad tan cerrada \u2013y aparentemente arcaica- conced\u00eda al g\u00e9nero femenino<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es probable que si el Dr. Ol\u00f3riz hubiese llegado a interpretar y publicar las conclusiones de su estudio hubiera destacado el car\u00e1cter igualitario, matriarcal y casi Reino de Amazonas en que viv\u00eda el colectivo femenino de la Alpujarra. A pesar de no haberlo concluido, son muchas las ocasiones en que destaca el empoderamiento que aquella sociedad tan cerrada \u2013y aparentemente arcaica- conced\u00eda al g\u00e9nero femenino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfA qu\u00e9 se deb\u00eda aquella moralidad tan abierta y adelantada de la Alpujarra de fines del XIX? \u00bfC\u00f3mo era posible que el papel de la mujer estuviese en plano de igualdad o superior al del hombre? \u00bfC\u00f3mo los j\u00f3venes de ambos sexos jugaban y conviv\u00edan sin segregaci\u00f3n? Aquel comportamiento que encontr\u00f3 en la Alpujarra chocaba grandemente con lo que ocurr\u00eda en la puritana y rancia sociedad espa\u00f1ola del momento. Incluso en el terreno sexual, alpujarre\u00f1os y alpujarre\u00f1as eran mucho m\u00e1s abiertos, de manera que exist\u00edan las relaciones prematrimoniales consentidas y alentadas por las madres e, incluso, un alto porcentaje de mozas se casaban despu\u00e9s de haber sido embarazadas. Y casi no pasaba nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una de las explicaciones podr\u00eda ser el poso hist\u00f3rico dejado por la primigenia sociedad bereber que hay en el sustrato sangu\u00edneo. Otra, el propio aislamiento de la comarca que hac\u00eda de la Alpujarra una especie de <em>Valle del Libre Albedr\u00edo.<\/em> Y, en tercer lugar, la poca presi\u00f3n religiosa\u00a0 que ejerc\u00eda la Iglesia en un lugar tan desconectado de la mitra obispal; hay un dato curioso sobre el colectivo clerical alpujarre\u00f1o que lo ofrece Gerald Brenan un cuarto de siglo despu\u00e9s: dos terceras partes de los curas conviv\u00edan con <em>primas<\/em> o <em>amas de llaves<\/em>. Incluso llegaban a traer <em>sobrinos\/as<\/em> a sus casas. Y la gente de la Alpujarra lo ve\u00eda como lo m\u00e1s normal del mundo. Escribi\u00f3 el Dr. Ol\u00f3riz que \u201cla moralidad en general es bastante inferior a la religiosidad aparente (\u2026) sus ocios privados, y a\u00fan en p\u00fablico, no se ajustan a tan sanas pr\u00e1cticas. Son frecuentes los nacimientos de hijos ileg\u00edtimos, m\u00e1s a\u00fan el que los casamientos se realicen cuando ya est\u00e1 fecundada la esposa; no parece que sean muy s\u00f3lidos los lazos de familia y abundan las perturbaciones por hondas disensiones\u201d. En suma, <strong>las alpujarre\u00f1as se hab\u00edan adelantado en el terreno de las relaciones amorosas muchas d\u00e9cadas al resto de las espa\u00f1olas<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25179\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/eldrolorizjpg\">el_dr._oloriz.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/el_dr._oloriz.jpg?resize=450%2C644\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"644\" data-delta=\"8\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>El Dr. Ol\u00f3riz (sentado, con bast\u00f3n en la mano), fotografiado en C\u00e1\u00f1ar en compa\u00f1\u00eda del alcalde y el m\u00e9dico, junto a los vecinos a quienes estudi\u00f3. En segundo plano, las mujeres permanecen pendientes del fot\u00f3grafo.<\/p><\/div>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">El Dr. Ol\u00f3riz ya observ\u00f3, nada m\u00e1s entrar a la Alpujarra y tras visitar Lanjar\u00f3n y C\u00e1\u00f1ar, que \u201clas mujeres est\u00e1n en pie de igualdad con los hombres\u201d. Los hombres llevaban su jornal a casa, que entregaban a sus mujeres para que administrasen el hogar; pero tambi\u00e9n las mujeres trabajaban fuera y aportaban el suyo. Toda la familia pivotaba en torno a la esposa, a la que el marido llamaba \u201cama\u201d, mientras ella lo llamaba \u201cm\u00edo\u201d o \u201cmi marido\u201d. Por lo general, la \u00faltima palabra en las decisiones sol\u00eda decirla la mujer: \u201cHasta se da el caso de que una mujer deshace tratos hechos por su marido\u201d, apostillaba un Ol\u00f3riz extra\u00f1ado.<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cHay bastantes libertades er\u00f3ticas en el trato\u201d<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a retomar el terreno de las relaciones amorosas, mozos y mozas alpujarre\u00f1os del siglo XIX no se andaban con rodeos para galantearse: \u201cNo se prodigan las palabras amorosas, sino las er\u00f3ticas; hablan a las novias en la puerta de la calle o en la casa delante de la madre, pero \u00e9sta suele dormirse, y en todo caso parece que las parejas intiman demasiado y hay bastantes libertades er\u00f3ticas en el trato\u2026\u201d Aquella actitud bien la podr\u00eda resumir la coplilla recogida en C\u00e1\u00f1ar: \u201cTengo gana de que llegue\/el tiempo de los ma\u00edces\/para hacerte una barriga\/que te llegue a las narices\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado de tanta liberalidad sol\u00eda ser el embarazo prematuro. Entonces entraban en acci\u00f3n las madres de los seductores que campaban por los maizales, para obligar a sus hijos a que <em>pagaran<\/em> a las seducidas; el precio era el matrimonio. El Dr. Ol\u00f3riz observ\u00f3 que exist\u00eda un trato entre sexos sin idealismos, pues \u201chasta las madres de las novias consideran como poco amor hacia sus hijas el que no se acompa\u00f1a de apetitos carnales, solicitaciones al placer y a\u00fan peque\u00f1as libertades de manos\u201d.\u00a0 De las relaciones de pareja en Pitres opin\u00f3 lo siguiente: \u201cLa vida \u00edntima y social parece menos pura en Pitres que en los pueblos bajos de la Tah\u00e1 (\u2026) las mujeres son o parecen t\u00edmidas a primera vista, pero en el trato \u00edntimo y cuando no las coh\u00edbe la presencia de extra\u00f1os, me han parecido bastante desenvueltas\u201d. No s\u00e9 qu\u00e9 quiso trasmitir con esta frase escrita en clave, poco expl\u00edcita debido a su secreto profesional de m\u00e9dico especialista, que lleg\u00f3 a ejercer en algunos momentos de su periplo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa gran libertad sexual en el <em>Valle del Libre Albedr\u00edo<\/em> debi\u00f3 hacerle pensar al Dr. Ol\u00f3riz que no existir\u00eda prostituci\u00f3n en los pueblos de la Alpujarra. Y as\u00ed lo escribi\u00f3 por dos veces. Pero se equivocaba, cada pueblecito contaba con dos o tres prostitutas declaradas, adem\u00e1s de media docena que ejerc\u00edan de amantes de ricos o amancebadas.\u00a0 M\u00e1s adelante nos lo demostrar\u00e1 Gerald Brenan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Tah\u00e1 del Poqueira, el catedr\u00e1tico-antrop\u00f3logo detect\u00f3 que \u201cen la familia, en general, domina la mujer y para indicar la sumisi\u00f3n de los maridos se dice que son <em>clementes<\/em>. Ellas gobiernan, hacen los tratos, administran y van achac\u00e1ndolo a desidia de sus maridos, de quienes dicen que \u2018se mueven primero de un lado y luego del otro antes de pedir lo que necesitan\u2019\u201d. (Esto ya lo hab\u00eda detectado Seco de Lucena tres a\u00f1os antes).<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25180\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/enberchulesjpg\">en_berchules.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/en_berchules.jpg?resize=640%2C435\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"435\" data-delta=\"9\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>En B\u00e9rchules se vistieron con sus mejores ropas para posar ante la c\u00e1mara del Dr. Ol\u00f3riz.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las alpujarre\u00f1as eran muy limpias y cuidadosas con el aseo, a pesar de no haberse ba\u00f1ado en su vida. De la limpieza escribi\u00f3 lo siguiente: \u201cHay manos y pies de hombres, y aun de mujeres, que parecen no haber sido jam\u00e1s lavados. Hasta mozas ali\u00f1adas al exterior deben de tener muy sucio el cuerpo, a juzgar por los pies. No s\u00e9 que se ba\u00f1e nadie, aunque no les ser\u00eda muy dif\u00edcil pues abunda el agua\u201d.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">La mujer alpujarre\u00f1a del XIX era la encargada de capitanear la organizaci\u00f3n de los festejos populares, la elaboraci\u00f3n de los dulces, las bebidas, las rifas y los bailes. Aunque sol\u00edan nombrar mayordomos a sus maridos para hacerles creer que en realidad eran ellos los protagonistas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mujer alpujarre\u00f1a del XIX era la encargada de capitanear la organizaci\u00f3n de los festejos populares, la elaboraci\u00f3n de los dulces, las bebidas, las rifas y los bailes. Aunque sol\u00edan nombrar mayordomos a sus maridos para hacerles creer que en realidad eran ellos los protagonistas. Unos verdaderos figurones y peleles en sus manos; su papel parec\u00eda el del le\u00f3n: dormir la siesta, hacer hijos por las noches y proteger al clan. Eso s\u00ed, la pol\u00edtica, sus acaloradas discusiones y su representaci\u00f3n siempre estaba reservada al g\u00e9nero masculino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el terreno laboral, casi todas las mujeres de clases bajas (que eran inmensa mayor\u00eda) trabajaban las tierras, cuidaban a los animales e incluso se convert\u00edan en jornaleras cuando hab\u00eda ocasi\u00f3n. En este caso, el salario estaba equiparado con el del hombre (2 pesetas por entonces), y si se trataba de elaborar manufacturas, las mujeres incluso cobraban dos reales m\u00e1s debido a su mayor destreza con las manos y mayor productividad.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25182\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/grupodemujereshombresyninosjpg\">grupo_de_mujeres_hombres_y_ninos.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/grupo_de_mujeres_hombres_y_ninos.jpg?resize=640%2C462\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"462\" data-delta=\"11\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Grupo de mujeres, hombres y ni\u00f1os analizados tras la salida de misa dominical en Trev\u00e9lez. Ellos se afeitaban una vez a la semana, el bigote no era habitual; ellas se peinaban con raya al centro, con el pelo recogido en uno o dos mo\u00f1os o casta\u00f1as atr\u00e1s. Casi todos los ni\u00f1os iban descalzos. Los hombres calzaban babuchas o agov\u00edas.<\/p><\/div>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">El estudio antropol\u00f3gico del Dr. Ol\u00f3riz destaca algunas otras pinceladas: la estatura media era dos cent\u00edmetros mayor en los pueblos situados m\u00e1s altos (1,64 de media); los hombres m\u00e1s altos deb\u00edan descender de las poblaciones m\u00e1s antiguas (las de origen bereber); la fuerza media de los tensores de las manos tambi\u00e9n era mayor en las zonas altas (Poqueira y Ferreira); los ojos y cabellos claros (descendientes de godos, desaparecidos en su mayor\u00eda por la cruzada de <strong>Alfonso el Batallador<\/strong>, en 1126) abundaban m\u00e1s hacia la zona de Poniente; no era frecuente la calvicie; la gente joven era hermosa, a pesar de la alimentaci\u00f3n deficiente; la vejez prematura la relacionaban con el exceso de trabajo y los escasos alimentos; las mujeres eran muy resistentes, de manera que sol\u00edan irse a trabajar al campo a los tres d\u00edas de haber parido; ten\u00edan una relativa facilidad para el parto porque durante el embarazo hab\u00edan estado desarrollando trabajos duros; el jam\u00f3n s\u00f3lo lo consum\u00edan los ricos (6-8 familias por pueblo), ya que los dem\u00e1s los vend\u00edan; beb\u00edan aguardiente artesano de hierbas y frutas, ya que por entonces la filoxera hab\u00eda acabado con las vi\u00f1as; las comidas habituales eran potaje de verduras, cazuela, cocido, migas, sopas, gachas, casta\u00f1as y, de vez en cuando, alg\u00fan pescado y salaz\u00f3n de la Costa; sent\u00edan cierta repugnancia hacia la leche y el queso, a los que s\u00f3lo recurr\u00edan por consejo m\u00e9dico; abundaba el bocio entre las mujeres (que les avergonzaba y cubr\u00edan los cuellos abultados con pa\u00f1uelos).<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1894, la poblaci\u00f3n de las cinco Tah\u00e1s altas (35 pueblos y aldeas) visitadas por el Dr. Ol\u00f3riz sumaba poco m\u00e1s de 37.000 personas (entonces toda la Alpujarra ten\u00eda 74.000 vecinos); la media de habitantes por kil\u00f3metro era de 44 almas (9 puntos por encima de la media nacional, estaba relativamente poblada). Pero el hundimiento de la vid abri\u00f3 la puerta a la emigraci\u00f3n de alpujarre\u00f1os, hasta la gran espantada de los a\u00f1os 60 y 70 del siglo XX. (En 1988 quedaban 39.000 habitantes en el mismo territorio).<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La Alpujarra \u201cer\u00f3tica\u201d de Gerald Brenan<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Gerald Brenan<\/strong> vivi\u00f3 entre alpujarre\u00f1os, de manera espor\u00e1dica, desde 1919 a 1934. Encontr\u00f3 en la Alpujarra el lugar ideal donde leer, observar, escribir y dar rienda suelta a sus ardores de juventud. En Yegen pod\u00eda permitirse el lujo de vivir a cuerpo de guiri con la peque\u00f1a pensi\u00f3n de soldado brit\u00e1nico de la I Guerra Mundial. Brenan supo retratar excelentemente aquella Alpujarra matriarcal del primer tercio del siglo XX, muy parecida a la de siglos anteriores. \u00c9l tambi\u00e9n lleg\u00f3\u00a0 andando, porque la Alpujarra segu\u00eda aislada para entonces. Faltaba poco tiempo para que el omnipresente<strong> Natalio Rivas<\/strong> anunciara la construcci\u00f3n de los 134 primeros kil\u00f3metros de carreteras de la Alpujarra.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Su retrato de la comarca,\u00a0<em>Al Sur de Granada (<\/em>1957 en ingl\u00e9s, 1974 la edici\u00f3n castellana<em>)<\/em>, deja un trasfondo de matriarcado dominante. Pero tambi\u00e9n liberalidad de las mujeres y sexualidad m\u00e1s abierta que en el resto de Espa\u00f1a. No parec\u00eda haber cambiado nada desde que el Dr. Ol\u00f3riz recorri\u00f3 estos pueblos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su retrato de la comarca, <em>Al Sur de Granada (<\/em>1957 en ingl\u00e9s, 1974 la edici\u00f3n castellana<em>)<\/em>, deja un trasfondo de matriarcado dominante. Pero tambi\u00e9n liberalidad de las mujeres y sexualidad m\u00e1s abierta que en el resto de Espa\u00f1a. No parec\u00eda haber cambiado nada desde que el Dr. Ol\u00f3riz recorri\u00f3 estos pueblos. Los escritos de Brenan son muy reiterativos sobre el tema del sexo de las alpujarre\u00f1as; present\u00f3 como vividos por \u00e9l y ocurridos en su tiempo hechos e historias que, en realidad, ya formaban parte del pasado. Por eso advirti\u00f3 que cambiaba los nombres en su libro. Se regode\u00f3 con la historia de Don Fadrique, un caciquillo que se aprovechaba de la lozan\u00eda de las sirvientas pobres, a cambio de dejarlas sisar aceite de sus c\u00e1ntaras.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25183\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/grupodemujeresyninosdescalzosenjuvilesjpg-0\">grupo_de_mujeres_y_ninos_descalzos_en_juviles.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/grupo_de_mujeres_y_ninos_descalzos_en_juviles_0.jpg?resize=450%2C601\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"601\" data-delta=\"12\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Grupo de mujeres y ni\u00f1os descalzos en Juviles, tambi\u00e9n retratados por el Dr. Ol\u00f3riz en su viaje de 1894.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s sus relatos sobre las mujeres de la Alpujarra rebasen el terreno del matriarcado social y se adentren en los vericuetos de la mente calenturienta de Brenan. No dej\u00f3 bien paradas a la mujeres de Y\u00e1tor: \u201cEs una aldea minera cuyos hombres pasan once meses en las minas de plomo de Linares, mientras ellas se quedan a cultivar y sacar adelante la familia (\u2026) Estas mujeres son famosas por su belleza y su libertad, y un chiste de los alrededores dec\u00eda que el cura m\u00e1s feliz de la Alpujarra era el p\u00e1rroco de Y\u00e1tor, que tantas mujeres hermosas ten\u00eda a su disposici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n reitera el tema de los curas amancebados y con amantes. Era el caso del cura de Yegen, Horacio, enamorado de la cu\u00f1ada del m\u00e9dico del pueblo. Con ella plane\u00f3 una fuga en coche, pero la gruesa doncella se ech\u00f3 atr\u00e1s en el \u00faltimo momento y el cura no tuvo m\u00e1s remedio que autoexiliarse en Granada a lamerse las heridas de su fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cura que le sucedi\u00f3 en Yegen, Don Indalecio, lleg\u00f3 con una amante apodada <em>Pan Blanco<\/em>. La historia de aquella mujer amancebada con el cura era la siguiente: el sacerdote estaba enamorado de la chica, que ya ten\u00eda fecha para casarse con su novio, jornalero sin futuro; aprovech\u00f3 el confesionario para proponer a la madre de la muchacha que se la entregara como manceba. La madre se dirigi\u00f3 a la joven casadera y le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfMar\u00eda, qu\u00e9 prefieres comer toda tu vida: pan blanco o pan negro?\u201d. La muchacha respondi\u00f3 lo l\u00f3gico, pan de trigo en vez de centeno. Entonces la madre la entreg\u00f3 como <em>ama de llaves<\/em> al cura. El novio no se conform\u00f3 e intent\u00f3 matar al cura. Pero el trabuco s\u00f3lo le destroz\u00f3 un dedo al vicario amancebado con <em>Pan Blanco<\/em>.<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"divdest\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-25307\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/enadra1929jpg\">en_adra_1929.jpg<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/en_adra_1929.jpg?resize=640%2C369\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"369\" data-delta=\"16\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Brenan, <em>el Pichabrava<\/em> de Yegen<\/strong>. Joven, guapo y con dinero; muchachas lozanas y hambrientas. Los espartos estaban puestos. A Gerald Brenan se le atribuye la paternidad de varios hijos con otras tantas mujeres de la Alpujarra. Pero solamente reconoci\u00f3 como suya a Elena (Brenan Mart\u00edn, deber\u00eda haberse apellidado). En 1931 se cas\u00f3 con la inglesa Gamel Woolsey, en Roma. Pero en\u00a0 Yegen se hab\u00eda dejado embarazada a su criada\/amante Juliana Mart\u00edn Peregrina, todav\u00eda menor de edad. A su regreso a Espa\u00f1a consigui\u00f3 arrebatarle la ni\u00f1a, bautizada como Elena, de s\u00f3lo tres a\u00f1os. Brenan desapareci\u00f3 de la Alpujarra para instalarse en Churriana (M\u00e1laga), en 1934; cambi\u00f3 el nombre a la ni\u00f1a robada por el de Miranda Helen. La muchacha jam\u00e1s vio a su madre fisiol\u00f3gica, pas\u00f3 por inglesa el resto de sus d\u00edas (Una sobrina-nieta de Juliana, Lecitia Castellsaguer, cree que madre e hija se vieron en una zapater\u00eda de Granada, ya de mayor). Juliana tuvo que abandonar Yegen para pasar mil miserias en Granada; se cas\u00f3 y tuvo varios hijos. Por esta causa, muchos vecinos de Yegen no quieren o\u00edr hablar de Brenan; en la Alpujarra le aprecian porque gracias a sus escritos se promocion\u00f3 la comarca.<\/p>\n<p>En esta foto, tomada en un chiringuito de Adra en 1929, aparecen Brenan y la joven Juliana con su amigo Ralph y un cubano.<\/p><\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En suma, la conclusi\u00f3n de Brenan es que el celibato no lo respetaba entonces ning\u00fan cura en edad viril. Lo justifica en la creencia de que las costumbres del Islam estaban todav\u00eda muy presentes en la Alpujarra, ya que el sexo no constituye impureza alguna para los descendientes de moriscos. Las investigaciones de Brenan en los archivos de la comarca le llevaron a la conclusi\u00f3n de que los curas tuvieron concubinas o barraganas de manera abierta hasta el Concilio de Trento (1563); despu\u00e9s, muchos continuaron con la misma pr\u00e1ctica de modo subrepticio. Por eso abusaban del <em>cepillo parroquial<\/em> para mantener amas, barraganas y una prole de hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hispanista brit\u00e1nico se\u00f1ala un par de casos en los que le constaba que los hombres de la Alpujarra se encontraban m\u00e1s tranquilos cuando el cura manten\u00eda a una <em>ama de llaves<\/em> que cuando no la ten\u00eda. De este modo sus hijas acudir\u00edan m\u00e1s tranquilas al confesionario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de 1927, Gerald Brenan fue notario de la llegada de las faldas m\u00e1s cortas y la eliminaci\u00f3n de las medias de lana. Las mujeres empezaron a ver un hecho normal el que fregaran los suelos arrodill\u00e1ndose y dejaran visibles parte de sus blancos muslos. Ya nadie criticaba ni se escandalizaba. En este caso no s\u00e9 si el ingl\u00e9s confund\u00eda sus deseos con la realidad. Al final, \u00e9l tambi\u00e9n se amanceb\u00f3 con una muchacha de Yegen, la dej\u00f3 embarazada y se port\u00f3 miserablemente con ella. Brenan deb\u00eda conocerse bien a las prostitutas de los pueblos alpujarre\u00f1os; si el Dr. Ol\u00f3riz pens\u00f3 que no eran necesarias en aquella sociedad tan liberal y matriarcal, Brenan asegura que hab\u00eda 2 \u00f3 3 prostitutas en cada pueblo. Da nombres y apellidos con todo detalle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente antepuso el detalle er\u00f3tico a la hora de describir las condiciones de igualdad laboral que se daban en el campo entre hombre y mujeres. Las f\u00e9minas sol\u00edan formar cuadrillas a la hora de recoger la aceituna mediante el sistema de orde\u00f1o; las m\u00e1s j\u00f3venes se encaramaban en las ramas altas. \u201cLa recolecci\u00f3n de la aceituna era tarea de mujeres mayormente \u2013escribe en <em>Al Sur de Granada<\/em>-. Las chicas trepaban a los \u00e1rboles, y si alg\u00fan hombre se aproximaba demasiado, se las avisaba a gritos y apremiaban a que bajasen, pues ninguna llevaba bragas\u201d. \u00bfSe lo contar\u00edan o las ver\u00eda personalmente?<\/p>\n<p><span class=\"autor\"> Gabriel Pozo Felguera <\/span><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/ciudadania\/alpujarra-reino-amazonas\">http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/ciudadania\/alpujarra-reino-amazonas<\/a><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un fascinante reportaje que te sorprender\u00e1: la prevalencia de la mujer y el matriarcado en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21384,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[14,186,9,44,15],"tags":[3968,1594,19],"class_list":["post-21383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-feminismo","category-instituciones","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-alpujarras","tag-erotismo","tag-mujeres"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/portada_1.jpg?fit=700%2C463&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21383"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21385,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21383\/revisions\/21385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}