{"id":21456,"date":"2018-02-17T11:45:44","date_gmt":"2018-02-17T10:45:44","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=21456"},"modified":"2020-06-26T13:15:03","modified_gmt":"2020-06-26T11:15:03","slug":"paseos-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=21456","title":{"rendered":"\u00abPaseos \u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El pasado dia 8 de febrero\u00a0 se cumplieron\u00a0 81 a\u00f1os de la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Masacre_de_la_carretera_M%C3%A1laga-Almer%C3%ADa\"><em>desband\u00e1<\/em><\/a>, la salida precipitada de la poblaci\u00f3n civil de M\u00e1laga ante la llegada inminente del ej\u00e9rcito nacional, hecho hist\u00f3rico que supuso una matanza incalificable. <!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00daltimamente no pongo en mi blog los relatos que voy escribiendo, por si terminan en un eventual libro, pero esta triste efem\u00e9ride merece saltarse mi propia regla, as\u00ed que ah\u00ed va mi cuento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>A Antonina Rodrigo, esforzada investigadora de las mujeres comprometidas, soslayadas o represaliadas<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcial y Pepe, con el pretexto de darle al nieto un paseo por el puerto, aprovechan la ma\u00f1ana malague\u00f1a. El fr\u00edo los obligar\u00e1 pronto a volver a la casa en que ahora comparten sus soledades y su desaz\u00f3n. Se conocen desde hace muchos a\u00f1os, aunque el grado de confianza no siempre ha sido el mismo. Han vivido en barrios colindantes y han coincidido muchas veces cuando sus hijos eran peque\u00f1os y los sacaban para que les diera el aire. M\u00e1s adelante don Marcial fue el maestro del peque\u00f1o Fernando, hijo de Pepe. Eso les oblig\u00f3 a estrechar la relaci\u00f3n entre ambos, siempre respetuosa y cordial. Lo que nadie pod\u00eda prever por entonces es que el chico de Pepe y la propia hija de don Marcial acabar\u00edan enamor\u00e1ndose y, finalmente, cas\u00e1ndose. Al principio, Pepe le llamaba <em>don Marcial<\/em> y lo trataba de usted.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcial, formado en las ideas de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, moderado en su pensamiento, con ideas igualitarias, defensor de los derechos del individuo, de los d\u00e9biles, siempre sinti\u00f3 un respeto reverencial por la educaci\u00f3n popular, gratuita y laica para todos, especialmente para la gente sencilla. Cree no haber hecho jam\u00e1s da\u00f1o a nadie, al menos de forma consciente, y hasta hace muy poco su conciencia le ha dejado dormir tranquilo. Pero todo ha cambiado tanto en tan pocos a\u00f1os, que ahora no ve m\u00e1s que sombras que le han robado el optimismo y la alegr\u00eda de vivir, que han sembrado el vago temor de que ese ni\u00f1o hu\u00e9rfano les sea arrebatado de una manera u otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su consuegro, Pepe, es un hombre que no ha tenido otra escuela que la de la supervivencia. Ha desempe\u00f1ado varios oficios a lo largo de los a\u00f1os: camarero, alba\u00f1il, dependiente en una zapater\u00eda, viajante de comercio\u2026 Jam\u00e1s ha pasado por su cabeza una convicci\u00f3n pol\u00edtica, un sistema de pensamiento, un principio ideol\u00f3gico. Solo lo que cualquier hombre justo y bueno puede albergar en su coraz\u00f3n: un deseo de justicia, de un reparto m\u00e1s equitativo de la riqueza, un irreprimible sentimiento de asco hacia los se\u00f1oritos z\u00e1nganos que no han doblado el espinazo en la vida, un af\u00e1n por llevar una vida tranquila, por vivir de su esfuerzo y superar por s\u00ed mismo los problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cada uno desde su \u00f3ptica han vivido horrorizados la violencia de los \u00faltimos a\u00f1os, tanto que sin ser mon\u00e1rquicos han echado de menos el relativo orden de la etapa de Primo de Rivera. Ambos se entusiasmaron cuando lleg\u00f3 la Rep\u00fablica, pero esperaban otra cosa, algo m\u00e1s acorde con sus maneras de entender la vida. Han sufrido la mayor decepci\u00f3n y cada convento quemado, cada acoso a gentes de la derecha, cada asesinato, les han producido una sensaci\u00f3n de horror, al igual que los asesinatos a cargo de sicarios pagados por la derecha, pero esas cosas entraban en lo que entend\u00edan por previsible. Sin embargo, lo de la Rep\u00fablica\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcial ha hecho reflexiones profundas, con base filos\u00f3fica, en tanto que Pepe solo ha alcanzado la cr\u00edtica inmediata del hombre de la calle, sin fundamentaci\u00f3n te\u00f3rica, con un intuitivo, instintivo casi, sentido del bien y del mal, de lo que hay que aceptar y lo que se debe rechazar si se es honrado. Los dos saben lo que es ver derrumbarse sus expectativas, o peor a\u00fan, la llegada del dictador y de la guerra. Agazapados en la ciudad, sin saber lo que pueda pasarles, esperan los acontecimientos y el final m\u00e1s r\u00e1pido posible de aquella injustificable guerra entre hermanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El ni\u00f1o parece feliz a ratos y mira c\u00f3mo las gaviotas se lanzan en picado sobre los peces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Mira, ha sacado un boquer\u00f3n, abuelo \u2014se\u00f1ala Lolo con el dedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ambos rompen su silencio p\u00e9treo para contestar al chiquillo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014\u00a1Qu\u00e9 mala, la gaviota! \u00a1C\u00f3mo se ha llevado al pobre pececillo\u2026! \u2014responde Marcial, al tiempo que piensa en mil analog\u00edas que encuentra en la an\u00e9cdota: el abuso de quien tiene alg\u00fan tipo de fuerza sobre los m\u00e1s d\u00e9biles, la crueldad de la vida, la violencia, la brutalidad\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014\u00a1Pobre boqueroncillo! \u2014le dice el abuelo Pepe, que ve en su nieto una v\u00edctima irreparable del sinsentido, un diminuto boquer\u00f3n que, a sus tres a\u00f1os, ya ha sido devorado por las circunstancias y a\u00fan puede ver agravada su situaci\u00f3n por leyes perniciosas e injustas que se est\u00e1n implantando. \u00a1Y que se quede en eso, pues si lo perdiera\u2026! \u00a1Si se lo arrebataran\u2026! No quiere ni pensarlo, aunque no consigue quit\u00e1rselo de la cabeza. No sabe lo que ser\u00eda capaz de hacer\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lolo ve una lagartija entre los gigantescos bloques de piedra que dan consistencia al muelle y la persigue, lo que le hace olvidar la gaviota, que tanto lo ha conmocionado solo un instante antes. Hurga en las grietas con un palito y lo arroja al mar cuando no consigue que salga el animalejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los abuelos siguen metidos de lleno en su preocupaci\u00f3n. Hace cuatro a\u00f1os que Fernando y Manolita se casaron. Ella, educada por su padre, era una mujer culta, reflexiva, moderada, justo lo contrario de Fernando, cuyos avenates radicales e incluso violentos, sus agresivas opiniones pol\u00edticas, su defensa de la violencia y la justificaci\u00f3n de los cr\u00edmenes asustaban tanto a don Marcial como a Pepe y Victoria, que no hab\u00edan sabido transmitirle a su hijo el sentido de moderaci\u00f3n que, en medio de una guerra civil, hubiera resultado tan necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fernando, dos a\u00f1os mayor que Manolita, hab\u00eda sido alumno de Marcial. Este lo conoc\u00eda bien. Sab\u00eda de su agresividad, de su car\u00e1cter d\u00edscolo, de su genio incontrolable, de su naturaleza impulsiva. Hab\u00eda tenido que hacerle reflexionar muchas veces. En calidad de maestro del ni\u00f1o conoci\u00f3 a Pepe y Victoria, sus consuegros. Despu\u00e9s Fernando empez\u00f3 a hacer peque\u00f1os trabajos por lo que abandon\u00f3 la escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Una pena, miren ustedes. Fernando \u2014les dec\u00eda el maestro a quienes con el tiempo se convertir\u00edan en sus consuegros\u2014 es muy inteligente y se lo han llevado cuando empezaba a dar muestras de madurez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014S\u00ed, don Marcial, pero es que en casa hacen falta los cuatro chavos que \u00e9l gana. Ya me gustar\u00eda a m\u00ed que mi hijo pudiera seguir estudiando \u2014le respond\u00eda, agradecido, Pepe\u2014. Yo quisiera que mi hijo estudiara una carrera, ya que yo no he pasado de leer, escribir malamente y las cuatro reglas, pero mi casa est\u00e1 llena de necesidades, \u00bfsabe usted?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcial se ofreci\u00f3 a darle clase por las tardes en su propia casa. Lo hac\u00eda con otros chicos en los que ve\u00eda alguna capacidad especial. Junto a ellos, su hija Manolita, una preadolescente que ten\u00eda la misma belleza que Manola, su madre. Estaba convencido de que separar los aprendizajes por sexo era una barbaridad que solo produc\u00eda m\u00e1s oscuridad sobre el tema tab\u00fa de la sexualidad, m\u00e1s prejuicios que solo la moral dominante avalaba con una absoluta hipocres\u00eda. Y el chico le gust\u00f3 a la ni\u00f1a, que empez\u00f3 a suspirar y a experimentar las languideces del primer enamoramiento. O de las primeras hormonas, como aseguraba su padre, que prefer\u00eda explicarle con todo realismo a su hija los fen\u00f3menos que descubr\u00eda poco a poco en su propio cuerpo y en sus emociones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Finalmente, Fernando encontr\u00f3 un trabajo en un taller mec\u00e1nico en Madrid y tard\u00f3 a\u00f1os en volver a M\u00e1laga. Con los ahorros pudo quedarse con un taller. Ya era un empresario, lleno de deudas, pero un hombre situado. Cuando abri\u00f3 el negocio fue a saludar a don Marcial. Ahora Manolita era una mujer hermos\u00edsima que preparaba oposiciones a maestra, mientras acompa\u00f1aba a su madre, aquejada de una grav\u00edsima dolencia cardiaca. Se miraron a los ojos con una intensidad que dej\u00f3 claro lo que iba a pasar. Don Marcial y Manola hablaron con la hija. Le explicaron la forma de ser de Fernando, la fuerza que lo hab\u00eda hecho superarse, las posibilidades que se abr\u00edan ante ella\u2026 y poco tiempo despu\u00e9s, tras la muerte de Manola y el luto, ambos se casaron y se establecieron en una modesta casa de las cercan\u00edas. Marcial comprendi\u00f3 el sentido de la palabra soledad, la soledad m\u00e1s desgarrada que jam\u00e1s hab\u00eda podido concebir, algo que el nacimiento de Lolo le ayud\u00f3 a sobrellevar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El chiquillo se detiene en seco. Se han o\u00eddo disparos y gritos. Se tapa los o\u00eddos y tira de sus dos abuelos oblig\u00e1ndolos a tumbarse en la arena. El ni\u00f1o se escurre como una alima\u00f1a buscando el refugio de sus dos cuerpos. Ambos se miran. Pepe acaricia al ni\u00f1o y consigue tranquilizarlo. Lolo ya no soporta esos petardos que hace solo unas semanas ped\u00eda con insistencia cada vez que Marcial lo recog\u00eda para dar una vuelta por el puerto. Ahora le producen un p\u00e1nico incontrolable. Temen que la experiencia vivida haya dejado secuelas en el ni\u00f1o. \u00a1Ha sido tan duro! Y ambos hombres, se enrocan de nuevo en sus recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hace dos meses empezaron a llegar noticias confusas: los italianos hab\u00edan tomado Ventas de Zafarraya. Si instalaban all\u00ed una bater\u00eda pod\u00edan deshacer M\u00e1laga en unas horas. En cuesti\u00f3n de d\u00edas, los rumores se multiplicaron sin que nadie supiera determinar ni su exactitud ni su procedencia: que Queipo estaba disponiendo la toma de M\u00e1laga, que era cosa de d\u00edas, que era mejor irse, incluso sin ser sospechosos de republicanismo, que\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcial, Pepe y Victoria celebraron una especie de consejo familiar en casa de Fernando y Manolita. Era mejor irse y la \u00fanica v\u00eda posible era dirigirse hacia Almer\u00eda. En M\u00e1laga pod\u00eda pasar de todo, desde saqueos hasta violaciones, desde <em>paseos<\/em> nocturnos hasta detenciones escasamente justificadas. En una guerra, la normalidad deja paso a los peores instintos. Se dec\u00eda que Queipo inclu\u00eda en las tropas a <em>los regulares<\/em>, cuya crueldad se hab\u00eda hecho tristemente conocida. All\u00ed no hab\u00eda la menor seguridad para nadie, menos para las dos mujeres, as\u00ed que hab\u00eda que irse con lo puesto. Marcial, en cambio, anunci\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Yo no me voy. No estoy dispuesto a salir huyendo, como si fuera un malhechor. Siempre he sido un hombre de ideas, un maestro de la escuela p\u00fablica. Jam\u00e1s me he metido con nadie\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Pap\u00e1 \u2014le hizo ver Manolita\u2014, es cierto que no has hecho da\u00f1o a nadie, pero eso no te ofrece la menor garant\u00eda con estos b\u00e1rbaros. Representan justamente lo contrario de tus ideas y siempre habr\u00e1 alguien que te se\u00f1ale como sospechoso de algo. En estas situaciones, cualquiera puede denunciarte para medrar\u2026 no olvides las amenazas de do\u00f1a Patro, tu compa\u00f1era. Seg\u00fan ella, te tendr\u00edan que haber echado del Magisterio hace a\u00f1os por tu agnosticismo, por tu humanismo y tu cultura, tan peligrosos para ella, ahora apegada a Falange y fascista redomada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pepe tambi\u00e9n insisti\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Marcial, no soy qui\u00e9n para decirte lo que tienes que hacer, pero recuerda que te has se\u00f1alado bastante, que no has pisado una iglesia en los treinta a\u00f1os que llevas aqu\u00ed, que en los d\u00edas de semana santa te ibas a la playa\u2026 mientras tus compa\u00f1eros te pon\u00edan verde por tu manera de ser. Si alguien <em>canta<\/em>, eres hombre muerto cualquier noche. Y los dem\u00e1s, tu hija, nuestro nieto, nosotros mismos, te necesitamos vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014No me voy. Vosotros s\u00ed que deb\u00e9is partir\u2026 el problema es c\u00f3mo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fernando respondi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014En el taller tengo el coche de don Juan el del almac\u00e9n. Me lo dej\u00f3 cuando se fue de Espa\u00f1a. Lo he estado arrancando y revisando. Podr\u00edamos salir esta misma noche\u2026 Pero por favor, Marcial, v\u00e9ngase usted tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Mira, Fernando, mi mujer est\u00e1 enterrada aqu\u00ed y yo me quedo donde ha estado mi vida m\u00e1s de treinta a\u00f1os. Mi esposa, mi trabajo con cientos de ni\u00f1os, entre ellos t\u00fa mismo\u2026 \u00bfD\u00f3nde puedo ir que no me sepa a muerte en vida, a claudicaci\u00f3n, a cobard\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No hubo forma de torcer su decisi\u00f3n de quedarse. Por otra parte, los obuses empezaron a o\u00edrse, cada vez m\u00e1s cerca. Ya nadie sab\u00eda qu\u00e9 ser\u00eda mejor, si quedarse o huir cuanto antes mejor. Se supo que Marbella hab\u00eda ca\u00eddo y que varios convoyes estaban llegando por la costa y por Las Pedrizas. M\u00e1laga iba a caer en horas. Pepe y Victoria, con Fernando y Manolita junto al ni\u00f1o, se despidieron angustiados de Marcial, p\u00e1lido y asustado, pero lleno de firmeza. El coche se perdi\u00f3 en direcci\u00f3n a Almer\u00eda. Desde la playa se divisaba una larga caravana que le record\u00f3 una amarga pintura de Brueghel. Sinti\u00f3 un intenso p\u00e1nico por lo que el destino les tuviera reservado al resto de los suyos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Lolo, superado el miedo del tiroteo, se sit\u00faa detr\u00e1s de los dos hombres silenciosos y empieza a palmearles el trasero. Hacen gestos infantiles como simulando un enfado que no sienten y el ni\u00f1o se r\u00ede. Cuando la broma deja de parecerle divertida se va a mirar unas flores y los dos hombres se envuelven de nuevo en su preocupado mutismo, cada uno pensando en sus cosas, que vienen a ser la misma.<\/p>\n<p class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\" data-shortcode=\"caption\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8084\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg?w=640\" sizes=\"(max-width: 478px) 100vw, 478px\" srcset=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg 478w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg?w=150 150w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg?w=300 300w\" alt=\"\" data-attachment-id=\"8084\" data-permalink=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2018\/02\/08\/paseos\/insurgente-org\/\" data-orig-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg?w=560\" data-orig-size=\"478,244\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"insurgente org\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg?w=560?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/insurgente-org.jpg?w=560?w=478\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Imagen\u00a0 tomada de <span class=\"skimlinks-unlinked\">insurgente.org<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Fue hace dos semanas. El d\u00eda amaneci\u00f3 con un rumor que fue tomando mil formas, pero siempre rodeado de un temeroso sigilo: la columna que hu\u00eda en desbandada de M\u00e1laga hab\u00eda sido masacrada. La siniestra labor hab\u00eda que agradec\u00e9rsela a tres buques de la Armada sublevada y a su aviaci\u00f3n. Se ve\u00eda a las claras la calidad humana de Queipo. Los rumores hablaban de centenares de muertos. Marcial sal\u00eda a la playa a ver a la gente que volv\u00eda y que eran apresados por los militares que ya se ense\u00f1oreaban por la ciudad acompa\u00f1ados de de sus <em>moros<\/em>. Estos se hab\u00edan dejado sentir bastante, no ya solo por los desfiles triunfales y los gritos, himnos y saludos fascistas, sino por los <em>paseos<\/em> que llenaban las noches de luto y detonaciones, por el temeroso rumor que se propalaba sobre fusilamientos que nadie pod\u00eda avalar ni desmentir. A veces se arrepent\u00eda de haberse quedado. Sus ideas no pod\u00edan traerle nada bueno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y hace cinco noches, en plena madrugada, unos suave golpes en su puerta le hicieron pensar que ven\u00edan a por \u00e9l, pero cuando abri\u00f3 se encontr\u00f3 con Pepe, que tra\u00eda en brazos al nieto dormido. Era la misma estampa del agotamiento: demacrado, ojeroso, sucio y hambriento. Antes de decirle nada, se ech\u00f3 a llorar y Marcial lo comprendi\u00f3 todo. Victoria, Manolita y Fernando hab\u00edan ca\u00eddo. Pepe y el ni\u00f1o se hab\u00edan salvado de la bomba por haberse apartado del coche para que el ni\u00f1o evacuara. La vida las gasta as\u00ed y no hay vuelta atr\u00e1s. Hundido, le cont\u00f3 a Marcial el espect\u00e1culo al completo: el silbido de la bomba, el echarse a tierra, el volverle la cara al ni\u00f1o para que no pudiera ver lo que parec\u00eda tan claro. Y la sensaci\u00f3n de impotencia. Le ahorr\u00f3 los detalles m\u00e1s escabrosos: la explosi\u00f3n atronadora, las llamas que envolvieron al coche, el silencio absoluto y la desolaci\u00f3n m\u00e1s sangrante y dolorosa y tr\u00e1gica. Estaban solos, cerca de Torrox. Pepe recordaba su perplejidad. No sab\u00eda qu\u00e9 determinaci\u00f3n tomar: si seguir el camino hacia Almer\u00eda o regresar a M\u00e1laga. Finalmente opt\u00f3 por dar un gigantesco rodeo para evitar las carreteras y los accesos normales a los pueblos y a la propia M\u00e1laga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014De noche, Lolo es una pura pesadilla, un angelito que gime presa del miedo. El primer d\u00eda me pregunt\u00f3 por sus padres y por la abuela Victoria. No supe qu\u00e9 decirle \u2014le cuenta a Marcial\u2014. Lo entretengo cada vez que saca el tema. Ahora parece m\u00e1s sereno\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Intenta sacar de su imaginaci\u00f3n ese bombardeo que lo ha dejado mucho m\u00e1s solo, pero no consigue evitar que mil dolorosas im\u00e1genes se adue\u00f1en de su conciencia, que las l\u00e1grimas fluyan, que sienta un angustioso desgarro. Agradece al destino que Manola no haya vivido para presenciar tanto horror. Y siempre la sombra de Lolo, del peligro que corre, siendo nieto de un huido y de un librepensador. \u00bfQu\u00e9 suerte van a correr los tres? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 el que d\u00e9 el chivatazo y qu\u00e9 suceder\u00e1 despu\u00e9s? \u00bfAlg\u00fan vecino? \u00bfLa propia do\u00f1a Patro, su compa\u00f1era del colegio de ni\u00f1as? \u00bfCu\u00e1ntas amenazas los rodean?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pepe lo ha obligado a abandonar su casa. Ahora viven los tres juntos, aunque nadie sabe si es mejor as\u00ed. Pepe considera que a \u00e9l lo m\u00e1s que pueden hacerle es preguntarle por el resto de su familia. Siempre se podr\u00e1 mentir para ver si cuela: se han ido al pueblo de su mujer y no sabe nada. En cambio, Marcial es carne de ca\u00f1\u00f3n. Los que han ocupado la ciudad no soportan que alguien piense con libertad. Pensamiento y libertad, dos palabras proscritas de la Espa\u00f1a que empieza a nacer sobre un lecho de fusilados y humillados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Marcial, consciente de lo que le espera, ha ido tomando una serie de precauciones. Ha ocultado la mayor parte de su biblioteca, los libros m\u00e1s comprometidos, que en realidad no son sino lo m\u00e1s sano del pensamiento occidental, tan distinto de la barbarie que les amenaza. Tambi\u00e9n ha ido al banco y ha retirado todo el efectivo, que ha entregado a su amigo para la crianza del ni\u00f1o. Se ha deshecho tambi\u00e9n de fotos, revistas y objetos muy queridos: cartas de Fernando de los R\u00edos, libros te\u00f3ricos de la izquierda, l\u00e1minas hist\u00f3ricas que ha usado en la escuela\u2026 Tambi\u00e9n ha hecho una buena limpieza en su aula, pero no se enga\u00f1a. Sabe que todo ese esfuerzo no implica garant\u00eda alguna ante el fanatismo y la sinraz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los dos abuelos acaban de tener una discusi\u00f3n bastante acalorada: Pepe le ha sugerido a Marcial que si se cruzaban con militares o falangistas respondiera al saludo a la romana. No era sino un gesto, pero un gesto que pod\u00eda salvarles la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014S\u00ed, pero es tambi\u00e9n un gesto que implica complicidad con la barbarie. Haz el saludo t\u00fa, que lo entender\u00eda, pero no me pidas que me sume a esta\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Es solo un gesto \u2014le interrumpi\u00f3 Pepe con cierta ira\u2014. Un simple gesto que puede salvar a nuestro nieto, Marcial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Es mucho m\u00e1s que un gesto, Pepe. En el simple adem\u00e1n de levantar un brazo puede estar la claudicaci\u00f3n absoluta ante unas ideas que desprecio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014Marcial, por favor, no seas como mi pobre hijo Fernando, al que tanto le criticabas su soberbia. Es tambi\u00e9n un gesto que te puede salvar la vida. Una vida que necesita Lolo. No nos tiene m\u00e1s que a los dos. Hazme caso, por favor\u2026<\/p>\n<p class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify;\" data-shortcode=\"caption\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-8085\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg?w=640\" sizes=\"(max-width: 560px) 100vw, 560px\" srcset=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg 559w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg?w=150 150w, https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg?w=300 300w\" alt=\"\" data-attachment-id=\"8085\" data-permalink=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2018\/02\/08\/paseos\/la-desbanda-imagen-de-google\/\" data-orig-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg?w=560\" data-orig-size=\"559,332\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"La desband\u00e1 (imagen de Google)\" data-image-description=\"\" data-medium-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg?w=560?w=300\" data-large-file=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2018\/02\/la-desbandc3a1-imagen-de-google.jpg?w=560?w=559\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">La <em>desband\u00e1<\/em> (imagen de Google)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La conversaci\u00f3n se detiene porque se oye un coche que se acerca. Ambos quedan demudados. Unos falangistas se bajan y les piden que se identifiquen. En el coche va do\u00f1a Patro, vestida de falangista. Evita mirar a Marcial, que no sabe qu\u00e9 hace all\u00ed su antigua compa\u00f1era ni qu\u00e9 puede esperarse de ella. \u00bfViene en calidad de denunciante, de defensora, de mero testigo? No conoce de nada a los otros dos hombres, as\u00ed que do\u00f1a Patro solo puede ser la delatora. Esta vez le van a dar un <em>paseo<\/em> y se lo van a quitar de en medio como si se tratara de un animal rabioso o de un apestado. No lo conocen de nada, salvo su compa\u00f1era, pero la crueldad no necesita razones: le basta con la arbitrariedad y la fuerza. Se vuelve a Pepe, despu\u00e9s a Lolo. Se lo imagina entregado a una familia del nuevo R\u00e9gimen, alguien poderoso con afanes maternales. O tal vez hagan de Lolo un fascista a base de consignas en un centro de hu\u00e9rfanos. Un vago temblor le recorre la espalda. Sabe que no es miedo, sino una \u00faltima forma de callada rebeld\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A Pepe no lo molestan, pero a Marcial lo obligan a subir al veh\u00edculo. Van al Gobierno Civil, le dicen. Los modales son imperativos y no dejan la menor duda sobre la gravedad de lo que puedan imputarle. Marcial intenta no perder la dignidad y sube simulando una tranquilidad que no siente. Pepe estrecha su mano y aprieta la del ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014\u00bfAd\u00f3nde vas, abuelo? \u2014pregunta Lolo con miedo, como si intuyera la realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u2014A dar un paseo con estos amigos, Lolo. P\u00f3rtate bien y no des disgustos al abuelo Pepe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"l4mU8Vj0a3\"><p><a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2018\/02\/08\/paseos\/\">Paseos<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abPaseos\u00bb \u2014 Alberto Granados\" src=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2018\/02\/08\/paseos\/embed\/#?secret=ZuiAaCpSy9#?secret=l4mU8Vj0a3\" data-secret=\"l4mU8Vj0a3\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>foto de\u00a0 portada: DIPUTACI\u00d3N DE M\u00c1LAGA<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado dia 8 de febrero\u00a0 se cumplieron\u00a0 81 a\u00f1os de la desband\u00e1, la salida&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":21457,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,1161,186,9,44,15],"tags":[4658,3697,110],"class_list":["post-21456","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-ciudadania","category-instituciones","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-desbanda","tag-malaga","tag-represion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2018\/02\/get_img.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21456","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=21456"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21456\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":21459,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/21456\/revisions\/21459"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/21457"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=21456"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=21456"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=21456"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}