{"id":22758,"date":"2018-04-09T10:31:17","date_gmt":"2018-04-09T08:31:17","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=22758"},"modified":"2018-04-09T10:31:17","modified_gmt":"2018-04-09T08:31:17","slug":"la-marginacion-machista-el-exilio-interior-y-el-olvido-de-la-primera-medica-de-granada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=22758","title":{"rendered":"La marginaci\u00f3n machista, el exilio interior y el olvido de la primera m\u00e9dica de Granada"},"content":{"rendered":"<p>Excepcional reportaje de investigaci\u00f3n firmado por Gabriel Pozo Felguera que recupera del olvido a Eudoxia P\u00edriz Diego, una excepcional mujer, primera doctora de Granada y Andaluc\u00eda, feminista que tuvo que luchar contra el terrible machismo, silenciada tras la guerra civil por los vencedores y compa\u00f1eros de profesi\u00f3n. Un homenaje de una gran mujer, que te recomendamos que leas y compartas<!--more--><\/p>\n<ul>\n<li><strong>La primera doctora en Medicina de Andaluc\u00eda tuvo que luchar contra la desigualdad e incomprensi\u00f3n a principios del siglo XX<\/strong><\/li>\n<li><strong>Fue disc\u00edpula predilecta de Alejandro Otero; no se fue al exilio con su maestro por respeto a su anciano padre, que no ve\u00eda bien su relaci\u00f3n con un profesor tan mujeriego<\/strong><\/li>\n<li><strong>Eudoxia fue depurada tras la guerra, marginada por sus compa\u00f1eros de profesi\u00f3n y relegada a una consulta particular, que hubo de cerrar por falta de pacientes<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27135\" class=\"file file-image file-image-png\">\n<p class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/firma_1.png?resize=464%2C114\" alt=\"\" width=\"464\" height=\"114\" data-delta=\"19\" \/><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>ARTICULO DE\u00a0Gabriel Pozo Felguera publicado en el Independiente de Granada<\/p>\n<p><strong>Eudoxia P\u00edriz Diego<\/strong>\u00a0fue la primera m\u00e9dica de Andaluc\u00eda, all\u00e1 por 1920. Alumna brillante, no lo tuvo nada f\u00e1cil por atreverse a entrar en un mundo vedado a las mujeres hasta entonces; y por la persecuci\u00f3n de un profesor. Destac\u00f3 en Obstetricia y Ginecolog\u00eda; fue disc\u00edpula preferida del catedr\u00e1tico Alejandro Otero. Desarroll\u00f3 su trabajo en la cl\u00ednica del Hospital Provincial hasta su expulsi\u00f3n tras el Alzamiento. Estaba profundamente enamorada de su maestro, quien se la quiso llevar al exilio mexicano. Pero no lo hizo porque su padre no ve\u00eda bien que se fuese con \u00e9l sin estar casada. A partir de 1939, Eudoxia abri\u00f3 una modesta consulta en la que atendi\u00f3 a familiares y allegados. En ella comprob\u00f3 el progresivo boicot y marginaci\u00f3n por parte de la rancia sociedad granadina resultante del conflicto b\u00e9lico. Tambi\u00e9n de sus antiguos compa\u00f1eros, que no dudaron en calificarla de simple \u201cpartera\u201d y \u201cabortera\u201d. \u00bfAd\u00f3nde hubiera llegado en su profesi\u00f3n de no haberle sido truncada la vida por la guerra civil?<\/div>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Silenciarla fue lo que los vencedores de la guerra civil (1936-9) persiguieron, y casi consiguieron, en el caso de la que fue primera doctora en Medicina de Granada, y seguramente de Andaluc\u00eda. Tambi\u00e9n l<strong>a primera cirujana ginecol\u00f3gica<\/strong>. Y lo consiguieron con la complicidad silente o activa de muchos de los m\u00e9dicos que formaron su generaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando\u00a0<strong>Julio Belza<\/strong>\u00a0actualiz\u00f3, en 1997, su libro sobre los nombres de las calles de Granada, escribi\u00f3 que la v\u00eda Eudoxia P\u00edriz hab\u00eda sido dedicada a una mujer a la que se le perdi\u00f3 la pista tras la guerra civil. \u00c9se fue exactamente el efecto que los vencedores de la guerra civil (1936-9) persiguieron, y casi consiguieron, en el caso de la que fue primera doctora en Medicina de Granada, y seguramente de Andaluc\u00eda. Tambi\u00e9n la primera cirujana ginecol\u00f3gica. Y lo consiguieron con la complicidad silente o activa de muchos de los m\u00e9dicos que formaron su generaci\u00f3n. Para la Granada oficial, poderosa y culta, la doctora Eudoxia P\u00edriz no existi\u00f3 a partir de la guerra civil; solamente para unas cuantas enfermas de clase humilde y familiares suyos, a quienes atendi\u00f3 durante unos cuantos a\u00f1os. Hasta que la falta de pacientes le oblig\u00f3 a cerrar su consulta y a diluirse en la historia de su profesi\u00f3n.<\/p>\n<div class=\"media media-element-container media-default\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"file-27182\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/eu.jpg?resize=640%2C359\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"359\" data-delta=\"20\" \/><\/h2>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"file-27183\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/otero.jpg?resize=640%2C359\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"359\" data-delta=\"21\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p class=\"pie\" style=\"text-align: justify;\">Arirba, letrero de la calle Eudoxia P\u00edriz, perpendicular a la del doctor Alejandro Otero, en la zona de Neptuno de la capital granadina.\u00a0<span class=\"firma\">P.V.M.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El motivo de este olvido era m\u00e1s que intencionado: fue la alumna predilecta, la amiga m\u00e1s\u00a0 \u00edntima del catedr\u00e1tico\u00a0<strong>Alejandro Otero Fern\u00e1ndez<\/strong>\u00a0(PSOE), la primera mujer que rompi\u00f3 moldes al competir en un mundo entonces exclusivo de los varones; se pensaba que la mujer no ten\u00eda capacidad para la ciencia. Para empeorar la situaci\u00f3n, se dej\u00f3 ver en pol\u00edtica siguiendo los pasos de su maestro, afili\u00e1ndose al sindicato Juventud Universitaria Feminista (JUF); aunque nunca milit\u00f3 en el Partido Socialista de Otero ni figur\u00f3 en ninguna candidatura pol\u00edtica. Y Alejandro fue hombre de izquierdas demasiado poderoso: concejal, diputado, rector, rico a rabiar, secretario provincial del PSOE, vicepresidente nacional de este partido y subsecretario de armamento durante la guerra civil.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27072\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/retrato_de_eudoxia.jpg?resize=413%2C603\" alt=\"\" width=\"413\" height=\"603\" data-delta=\"1\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Retrato de Eudoxia<\/strong>\u00a0cuando comenz\u00f3 a estudiar Medicina en 1911.<\/div>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Eudoxia P\u00edriz Diego podr\u00eda haber pasado a la Historia de la Medicina como una de las m\u00e1s importantes especialistas en el campo de la Obstetricia y Ginecolog\u00eda. Podr\u00eda haber triunfado en Am\u00e9rica, como lo hizo Alejandro Otero en su exilio mexicano. Pero sus circunstancias personales se lo impidieron<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Eudoxia P\u00edriz Diego<\/strong>\u00a0podr\u00eda haber pasado a la Historia de la Medicina como una de las m\u00e1s importantes especialistas en el campo de la Obstetricia y Ginecolog\u00eda. Podr\u00eda haber triunfado en Am\u00e9rica, como lo hizo Alejandro Otero en su exilio mexicano. Pero sus circunstancias personales se lo impidieron. No pudo exiliarse con su amado Alejandro Otero. Desde hace un cuarto de siglo, profesor y alumna predilecta contin\u00faan d\u00e1ndose la mano de manera simb\u00f3lica, en forma de nombre de calles en Granada; las v\u00edas que llevan sus nombres se unen al lado del r\u00edo Genil. \u00bfFue una casualidad o hubo alguna otra intenci\u00f3n por parte de quien se las dedic\u00f3?<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Mujer inteligente, primera m\u00e9dica y cirujana<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eudoxia P\u00edriz Diego naci\u00f3 en Navasfr\u00edas (Salamanca), el 7 de enero de 1893. Su padre era el maestro de los ni\u00f1os del pueblo. La familia se traslad\u00f3 despu\u00e9s a la capital salmantina, en cuyo instituto inici\u00f3 la joven el bachillerato como alumna libre. El cabeza de familia,\u00a0<strong>Pedro P\u00edriz Alejo<\/strong>, se imbric\u00f3 intensamente en la vida cultural de Salamanca, donde sol\u00eda asistir a la tertulia del Caf\u00e9 Literario Novelty; all\u00ed entabl\u00f3 amistad con el rector\u00a0<strong>Miguel de Unamuno<\/strong>, con quien intercambiar\u00eda correspondencia a lo largo de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maestro Pedro P\u00edriz aprob\u00f3 una oposici\u00f3n a profesor en Granada. Aqu\u00ed lleg\u00f3 toda su familia en la primavera de 1906. Su hija Eudoxia acab\u00f3 el primer curso de bachillerato en el Instituto Provincial de la calle San Jer\u00f3nimo; sus buenas notas ya desvelaban la inteligencia de la muchacha. Su expediente de bachillerato en el Instituto granadino (entre 1906 y 1911) es bastante brillante, suma quince matr\u00edculas de honor y numerosos sobresalientes.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27073\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/brillante_expediente.jpg?resize=600%2C904\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"904\" data-delta=\"2\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Brillante expediente acad\u00e9mico de Eudoxia<\/strong>\u00a0en el Instituto de secundaria.<\/div>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1910, la legislaci\u00f3n espa\u00f1ola permiti\u00f3 \u00a1por fin! que las mujeres pudiesen estudiar Medicina en condiciones de igualdad te\u00f3rica con los varones. Hasta entonces no hab\u00eda sido as\u00ed; cualquier mujer que decidiera estudiar en las facultades de Medicina deb\u00eda hacerlo con autorizaci\u00f3n especial del Rey, llevar un var\u00f3n de su familia como acompa\u00f1ante a las clases y recibir lecciones apartada de sus compa\u00f1eros<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este mismo Instituto fueron a secundarla sus otros cinco hermanos (tres varones y dos hembras); coincidi\u00f3 en el edificio con los dos que le segu\u00edan en edad. El padre fue un hombre muy moderno para lo que era habitual en aquellos primeros a\u00f1os del siglo XX; a todos les dio carrera universitaria o de magisterio, sin distinguir entre g\u00e9neros. Los dos mayores, Eudoxia y Crescencio, se inclinaron por Medicina; el tercero, por Farmacia; las otras dos chicas por Magisterio; y el benjam\u00edn, por Qu\u00edmicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso que m\u00e1s nos interesa es el de Eudoxia. En el a\u00f1o 1910, la legislaci\u00f3n espa\u00f1ola permiti\u00f3 \u00a1por fin! que las mujeres pudiesen estudiar Medicina en condiciones de igualdad te\u00f3rica con los varones. Hasta entonces no hab\u00eda sido as\u00ed; cualquier mujer que decidiera estudiar en las facultades de Medicina deb\u00eda hacerlo con autorizaci\u00f3n especial del Rey, llevar un var\u00f3n de su familia como acompa\u00f1ante a las clases y recibir lecciones apartada de sus compa\u00f1eros. Incluso se les prohib\u00eda hablar con ellos. Eudoxia P\u00edriz fue la primera mujer matriculada oficial en la Facultad de Medicina de Granada (no se conoce otra en el resto de Andaluc\u00eda). Estaba rodeada en clase de un grupo de 19 compa\u00f1eros. Corr\u00eda el curso 1911-2. La \u00fanica alumna del curso demostr\u00f3 su inteligencia y dedicaci\u00f3n a los estudios. Los cuatro primeros cursos los sac\u00f3 adelante con casi todos sobresalientes y cinco matr\u00edculas de honor.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27077\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/alejandro_otero.jpg?resize=450%2C450\" alt=\"\" width=\"450\" height=\"450\" data-delta=\"3\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Alejandro Otero y su esposa Laura Contreras<\/strong>, en 1916.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el curso 1913-14 ocurri\u00f3 un hecho extraordinario que iba a marcar el resto de su vida: en mayo, ya a finales, lleg\u00f3 a Granada el joven profesor\u00a0<strong>Alejandro Otero Fern\u00e1ndez<\/strong>. Era el nuevo catedr\u00e1tico de Obstetricia, que hab\u00eda conseguido la plaza por oposici\u00f3n con tan s\u00f3lo 26 a\u00f1os. Eudoxia para entonces contaba 21.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Eudoxia P\u00edriz fue la primera mujer matriculada oficial en la Facultad de Medicina de Granada (no se conoce otra en el resto de Andaluc\u00eda). Estaba rodeada en clase de un grupo de 19 compa\u00f1eros. Corr\u00eda el curso 1911-2. La \u00fanica alumna del curso demostr\u00f3 su inteligencia y dedicaci\u00f3n a los estudios. Los cuatro primeros cursos los sac\u00f3 adelante con casi todos sobresalientes y cinco matr\u00edculas de honor<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Alejandro Otero no le dio clase de Obstetricia hasta el curso 1915-6. No fue hasta octubre de 1915 cuando empezaron a conocerse maestro y alumna. Y lo peor de todo es que la suspendi\u00f3\u2026 Aunque, realmente no la hab\u00eda suspendido \u00e9l, sino la junta de gobierno de la Facultad. Eudoxia sufri\u00f3 en sus carnes la primera muestra de discriminaci\u00f3n machista en aquel fat\u00eddico curso. El a\u00f1o anterior hab\u00eda obtenido calificaci\u00f3n de sobresaliente con premio extraordinario en la asignatura Terap\u00e9utica I, impartida por el catedr\u00e1tico\u00a0<strong>Salvador Vel\u00e1zquez de Castro<\/strong>. En el de Terap\u00e9utica II, Eudoxia fue a protestarle a su profesor por estar disconforme con una calificaci\u00f3n; tuvieron sus tiras y aflojas. Pero Eudoxia estaba acompa\u00f1ada por su hermano Crescencio, que tambi\u00e9n estudiaba Medicina. No sabemos lo que realmente ocurri\u00f3 entre ellos, pero el catedr\u00e1tico denunci\u00f3 a los dos hermanos por insultos y amenazas ante el claustro de Facultad. Incluso lleg\u00f3 a intervenir el padre de ambos con unas alegaciones razonadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Claustro se puso de parte del compa\u00f1ero catedr\u00e1tico adoptando una decisi\u00f3n dur\u00edsima para ambos: Crescencio fue expulsado de la Universidad, de manera que jam\u00e1s pudo continuar estudios en la UGR. A Eudoxia le suspendieron las seis asignaturas del curso 1915-16 y tuvo que volver a repetirlas al a\u00f1o siguiente. Esta decisi\u00f3n le hizo que se descolgara de quienes hab\u00edan iniciado la promoci\u00f3n con ella. Podr\u00eda haber acabado Medicina un a\u00f1o antes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al repetir el curso en 1916-17 se observa en su expediente una clara venganza de cinco de los profesores. Qued\u00f3 rota la l\u00ednea habitual de sobresalientes\/premios que sol\u00eda sacar cada curso, para quedarse en cinco aprobados raspados\u2026 m\u00e1s el notable en Obstetricia con que la calific\u00f3 Alejandro Otero.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27078\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/expediente_medicina1.jpg?resize=640%2C853\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" data-delta=\"4\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27079\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default aligncenter\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/expediente_medicina2.jpg?resize=640%2C853\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" data-delta=\"5\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Expediente de Medicina. Se aprecia el curso entero (1915-6) suspendido por el claustro de Facultad.<\/p><\/div>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">El curso siguiente el claustro continu\u00f3 penaliz\u00e1ndola con notas mediocres, que casi se mantuvieron hasta el final de su licenciatura. La excepci\u00f3n fue la asignatura de Obstetricia que impart\u00eda el joven catedr\u00e1tico Alejandro Otero; la calific\u00f3 con un sobresaliente y premio. Otero no s\u00f3lo le dio su mejor calificaci\u00f3n, sino que la nombr\u00f3 alumna interna con destino en la C\u00e1tedra de Obstetricia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El curso siguiente el claustro continu\u00f3 penaliz\u00e1ndola con notas mediocres, que casi se mantuvieron hasta el final de su licenciatura. La excepci\u00f3n fue la asignatura de Obstetricia que impart\u00eda el joven catedr\u00e1tico Alejandro Otero; la calific\u00f3 con un sobresaliente y premio. Otero no s\u00f3lo le dio su mejor calificaci\u00f3n, sino que la nombr\u00f3 alumna interna con destino en la C\u00e1tedra de Obstetricia. A partir de entonces y una vez doctorada en Medicina, especialidad de Obstetricia y Ginecolog\u00eda, estar\u00eda ligada a la cl\u00ednica de la Facultad, donde se atend\u00eda a pacientes de toda la provincia. Entre 1917 y 1936 estuvo trabajando en esta cl\u00ednica de ginecolog\u00eda en el Hospital Provincial de San Juan de Dios (adem\u00e1s de en otros trabajos particulares y operaciones en La Salud). Tambi\u00e9n actu\u00f3 como ayudante del catedr\u00e1tico en clases pr\u00e1cticas de Obstetricia y Ginecolog\u00eda. Porque Alejandro Otero ampli\u00f3 muy pronto su campo de acci\u00f3n a la Ginecolog\u00eda y\u00a0 cirug\u00eda de la mujer. Y all\u00ed, junto a \u00e9l, estaba Eudoxia P\u00edriz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1919, Eudoxia fue llamada por el Rector para que se encargara de coordinar el reci\u00e9n creado sindicato de doctoras y licenciadas Juventud Universitaria Feminista (JUF), pero al estar ya ocupada como ayudante en la cl\u00ednica ginecol\u00f3gica de la Facultad declin\u00f3 en favor de\u00a0<strong>Milagro Almenara P\u00e9rez<\/strong>, que estudiaba Farmacia. El sindicato era realmente una asociaci\u00f3n de tipo feminista creado por la m\u00e9dica madrile\u00f1a Elisa Soriano; su fin era agrupar a doctoras y licenciadas universitarias. Fue la \u00fanica actividad\u00a0<em>pol\u00edtica<\/em>\u00a0que se le conoce a Eudoxia.<\/p>\n<div class=\"media media-element-container media-default\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"file-27080\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/31_de_marzo.jpg?resize=640%2C399\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"399\" data-delta=\"6\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27081\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/31_de_marzo2.jpg?resize=640%2C362\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"362\" data-delta=\"7\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>31 de marzo de 1931.<\/strong>\u00a0Tras un multitudinario mitin en la Plaza de Toros del Triunfo de la candidatura radical-socialista, los asistentes desfilaron por la Gran V\u00eda. En los c\u00edrculos de la foto de arriba marcamos a\u00a0<strong>Alejandro Otero<\/strong>\u00a0y a la que probablemente fuese Eudoxia P\u00edriz. En la foto de abajo, se ve a la directiva de la JUF encabezando la manifestaci\u00f3n, con Eudoxia primera por la derecha y la que probablemente fuese\u00a0<strong>Milagro Almenara<\/strong>\u00a0(tercera por la derecha). Fue\u00a0<strong>la primera manifestaci\u00f3n sufragista de Granada<\/strong>, pero las mujeres no pudieron votar en aquellas elecciones municipales. El resultado fue la proclamaci\u00f3n de la II Rep\u00fablica.<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Una mujer m\u00e1s en la vida del catedr\u00e1tico<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se puede entender esta especie de semblanza de Eudoxia P\u00edriz Diego sin la omnipresencia de Alejandro Otero en su vida. Profesional y personalmente fueron como las dos bandas de una cremallera, una parte abrochada y otra extremadamente abierta.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">No se puede entender esta especie de semblanza de Eudoxia P\u00edriz Diego sin la omnipresencia de Alejandro Otero en su vida. Profesional y personalmente fueron como las dos bandas de una cremallera, una parte abrochada y otra extremadamente abierta<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Otero Fern\u00e1ndez (Redondela, 1888-M\u00e9xico, 1953) lleg\u00f3 a Granada en mayo de 1914. Hab\u00eda estudiado Medicina en Santiago, ampliado estudios de Obstetricia en Alemania, preparado oposiciones a c\u00e1tedra en Granada y ganado la plaza con s\u00f3lo 26 a\u00f1os. Se cas\u00f3 con su novia gallega de toda la vida,\u00a0<strong>Laura Contreras Vali\u00f1as<\/strong>. La pareja se instal\u00f3 en un piso de la Gran V\u00eda y tiempo despu\u00e9s se mud\u00f3 al n\u00famero 33 de la misma calle, hasta 1934\u2026 con algunos altibajos. Quienes le conocieron, a Alejandro Otero le definen como muy inteligente, triunfador, sin miedo, sin complejos, generoso, \u201cde un car\u00e1cter y un genio de todos los demonios\u201d, \u201cmozo delgado, de semblante atractivo y trato cordial\u201d, excelente profesional en sus especialidades\u2026 y un mujeriego incorregible. No pasaron muchos a\u00f1os tras su llegada a Granada para que comenzaran a correr rumores acerca de sus andanzas amorosas extraconyugales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como especialista cotizado, el nivel de relaciones sociales y sus ingresos fueron muy intensos en la pareja formada por Alejandro y Laura. Aunque pronto quedaron patentes sus diferentes personalidades: \u00e9l, hombre progresista, anticlerical, con tendencia a las izquierdas; ella, muy conservadora y religiosa. Tras varios a\u00f1os de matrimonio, los hijos no quisieron venir. \u00c9l se culp\u00f3 de ello, pero Laura lo amaba apasionadamente. Y continu\u00f3 haci\u00e9ndolo y perdon\u00e1ndole cuando comenz\u00f3 a conocer las continuas infidelidades a que la somet\u00eda su marido. Se le conocieron bastantes amantes de manera p\u00fablica, pero seguramente fueron muchas m\u00e1s las que pasaron por su cama. De todo tipo y condici\u00f3n.\u00a0<strong>Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Castro<\/strong>, periodista que tuvo cierta relaci\u00f3n con Otero, cuenta en su biograf\u00eda que incluso muchas mujeres lo persegu\u00edan\u00a0 para buscar sexo con \u00e9l; incluso le ped\u00edan cita en su consulta para estar a solas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su incontinencia sexual parece que estuvo causada por una gonococia (enfermedad de Reiter) contra\u00edda con prostitutas de Santiago. Su matrimonio con Laura Contreras dur\u00f3 hasta 1934 en que llegaron a un acuerdo para divorciarse; en este intervalo, el entusiasmo sexual de Otero se centr\u00f3 en todo tipo de mujeres. La primera querida que menciona Fern\u00e1ndez Castro fue Mercedes Porcel Blanco; esta mujer cont\u00f3, en 1977, que fue consciente de que Otero tambi\u00e9n\u00a0 manten\u00eda relaciones con otras mujeres mientras estaba con ella, pero se lo perdonaba todo.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27082\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/retrato_de_alejandro_otero.jpg?resize=293%2C400\" alt=\"\" width=\"293\" height=\"400\" data-delta=\"8\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Retrato de Alejandro Otero<\/strong>\u00a0en Veracruz, M\u00e9xico, en 1949. Ten\u00eda 61 a\u00f1os.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya cuando era copropietario-fundador de la Cl\u00ednica de la Salud, tuvo como amante a una especialista en Rayos X que se trajo de Alemania. Se llamaba Marta. En 1934, siendo rector, fue encarcelado dos meses por la revoluci\u00f3n de octubre; Laura no fue a verlo a la c\u00e1rcel, pero la que s\u00ed lo hac\u00eda era su nueva amante, Ena Giraud, joven guap\u00edsima hija de un ingeniero belga. Con ella estuvo espor\u00e1dicamente hasta 1940, pero la abandon\u00f3 en Par\u00eds. Durante la guerra civil, cuando desempe\u00f1\u00f3 el cargo de subsecretario de armamento para la Rep\u00fablica y vicepresidente del PSOE, se emparej\u00f3 con la asturiana Elena Fern\u00e1ndez Fern\u00e1ndez (23 a\u00f1os menor que \u00e9l), con quien acabar\u00eda cas\u00e1ndose en el exilio mexicano en 1940.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">La familia de Eudoxia no puede precisar si Otero quiso llevarse a Eudoxia ya aquel 7 de julio de 1936 cuando abandon\u00f3 precipitadamente Granada con direcci\u00f3n a Madrid. Otero, como secretario del PSOE, estaba perfectamente informado de que iba a producirse un golpe de estado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la potencia sexual de Alejandro Otero todav\u00eda le permiti\u00f3 mantener, a sus 64 a\u00f1os, a una amante mestiza en la capital mexicana. La muerte le sorprendi\u00f3 con ella en la cama tras haber salido de operar a varias pacientes en su hospital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y con Eudoxia P\u00edriz \u00bfqu\u00e9? La primera m\u00e9dica y cirujana de Granada siempre permaneci\u00f3 soltera. No sabemos hasta d\u00f3nde lleg\u00f3 el grado de afinidad personal entre maestro y disc\u00edpula. Dos sobrinos de Eudox\u00eda, con quienes convivi\u00f3 muchos a\u00f1os \u2013Mercedes y Pedro P\u00edriz- son conscientes de que su t\u00eda estaba profundamente enamorada profesionalmente del catedr\u00e1tico; y posiblemente hubiese algo m\u00e1s entre ellos. Pero Eudox\u00eda viv\u00eda en un ambiente familiar en que el respeto al cabeza de familia \u2013el anciano maestro nacional Pedro P\u00edriz- era algo sagrado para ella. El padre se comport\u00f3 con mentalidad muy progresista a la hora de educar en igualdad a sus hijos, pero en otros aspectos era profundamente tradicional. De hecho, cuando su tercer hijo decidi\u00f3 marchar a Brasil, tuvo que hacerlo a escondidas porque su padre no le hubiera dado permiso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sobrinos de Eudoxia saben que Alejandro Otero quiso llevarse con \u00e9l a su disc\u00edpula Eudoxia. Y su t\u00eda quiso marcharse con \u00e9l. Pero se lo impidi\u00f3 el profundo respeto hacia su padre. A pesar de haber rebasado ya los cuarenta a\u00f1os de edad. El hecho de seguir viviendo con ellos le hac\u00eda tener gran dependencia emocional de sus progenitores.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27083\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/operacion_1928.jpg?resize=640%2C483\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"483\" data-delta=\"9\" \/><\/h2>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Operaci\u00f3n 1928<\/strong>, teatro quir\u00fargico del Hospital de San Juan de Dios. Otero (izda.) opera un embarazo extrauterino; Eudoxia, de espaldas, ocupa el puesto de instrumentista. Otero fue el primer cirujano de Granada en utilizar guantes, pero la asepsia todav\u00eda dejaba mucho que desear, con todos los alumnos agolpados y vestidos de calle.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia de Eudoxia no puede precisar si Otero quiso llevarse a Eudoxia ya aquel 7 de julio de 1936 cuando abandon\u00f3 precipitadamente Granada con direcci\u00f3n a Madrid. Otero, como secretario del PSOE, estaba perfectamente informado de que iba a producirse un golpe de estado. Sus bi\u00f3grafos apuntan a\u00a0<strong>Queipo de Llano<\/strong>\u00a0como el que le dio el soplo en su visita a Granada de dos d\u00edas antes; de hecho, tampoco se encontraban en Granada el 18 de julio de 1936 los diputados socialistas\u00a0<strong>Fernando de los R\u00edos<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Ram\u00f3n Lamoneda<\/strong>. El d\u00eda que Otero sali\u00f3 corriendo de Granada, hab\u00eda estado despachando con sus allegados en la habitaci\u00f3n n\u00famero 1 de la Salud (que fue su residencia habitual desde el divorcio de Laura Contreras, en 1934); all\u00ed estuvo tambi\u00e9n Eudoxia y las dos monjas que se encargaban del gobierno de la cl\u00ednica. Alejandro Otero les habr\u00eda comentado la famosa frase de \u201cHasta pronto\u2026 o hasta nunca\u201d. Despu\u00e9s se fue a los bancos a trasferir sus ahorros, llam\u00f3 a su ch\u00f3fer Francisco Sola, pas\u00f3 por su quinter\u00eda de Hu\u00e9tor Santill\u00e1n y se dirigi\u00f3 a Francia, con previa parada en Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eudoxia P\u00edriz quedaba desamparada en Granada; comenzaba su largu\u00edsimo exilio interior.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>Persecuci\u00f3n de todos los relacionados con Otero<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Otero fue uno de los hombres m\u00e1s ricos y con m\u00e1s poder en la Granada de la II Rep\u00fablica. Varios a\u00f1os figur\u00f3 como el primer contribuyente de la capital. Ten\u00eda unos ingresos anuales de alrededor de 100.000 pesetas. Sol\u00eda cobrar entre 1.000 y 3.000 pesetas por sus operaciones; pero tambi\u00e9n era generoso y no cobraba a quienes no pod\u00edan pagarle. No s\u00f3lo ingresaba por su cargos en la Universidad y diputado, tambi\u00e9n ten\u00eda tino para las inversiones en empresas. Adem\u00e1s de poseer cierta fortuna de su familia y de su esposa.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Esa riqueza y ese gran poder hicieron que Alejandro Otero fuese uno de los principales objetivos de los sublevados en Granada. Expoliaron y destrozaron todos los bienes que ten\u00eda en su piso de Gran V\u00eda, en su mitad de La Salud, su casa de campo en Hu\u00e9tor Santill\u00e1n, requisaron sus coches, etc. Lo siguiente fue interrogar y torturar a las personas que hab\u00edan tenido mayor relaci\u00f3n con \u00e9l<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa riqueza y ese gran poder hicieron que fuese uno de los principales objetivos de los sublevados en Granada. Expoliaron y destrozaron todos los bienes que ten\u00eda en su piso de Gran V\u00eda (donde continuaba viviendo su ex Laura, aunque tambi\u00e9n se fue de Granada antes del Alzamiento), en su mitad de La Salud, su casa de campo en Hu\u00e9tor Santill\u00e1n, requisaron sus coches, etc. Lo siguiente fue interrogar y torturar a las personas que hab\u00edan tenido mayor relaci\u00f3n con \u00e9l. Lo primero que se pens\u00f3 tras el Alzamiento fue buscarlo en casa de las mujeres con quienes sol\u00eda relacion\u00e1rsele; revolvieron una por una sus viviendas. Se interrog\u00f3 a su socio de La Salud V\u00edctor Escribano \u2013hombre muy de derechas y nada sospechoso-, a las dos monjas que gobernaban Cl\u00ednica,\u00a0<strong>Sor Mar\u00eda Gallastegui\u00a0<\/strong>y\u00a0<strong>Sor Natividad Pernante<\/strong>. Torturaron hasta la muerte a su ch\u00f3fer Francisco Sola, que las primeras semanas de guerra estuvo escondido en la Sierra de Hu\u00e9tor.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27084\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/sor_m._gallastegui.jpg?resize=640%2C457\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"457\" data-delta=\"10\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Sor M. Gallastegui<\/strong>\u00a0y<strong>\u00a0N. Pernante<\/strong>, manejando aparatos de onda corta en la Cl\u00ednica de la Salud. Fueron de las \u00faltimas personas en despedirse de Otero cuando se fue de Granada el 7 de julio de 1936.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta que le lleg\u00f3 el turno a Eudoxia P\u00edriz. De ella poco pod\u00edan obtener, excepto que hab\u00eda salido corriendo de Granada ante lo que se avecinaba. Conoc\u00eda perfectamente las intenciones de su catedr\u00e1tico. Pero ella call\u00f3 y tardaron muchos meses en saber que Otero viajaba por varios pa\u00edses negociando la compra de armas para el bando republicano. A Eudoxia la apartaron de la cl\u00ednica de la Facultad a las pocas semanas del golpe de Estado; lo hicieron sus propios compa\u00f1eros m\u00e9dicos, el sector alineado con el golpe militar. Buena parte de los disc\u00edpulos de Otero estaban en el bando republicano, encarcelados o fusilados: \u00e9ste fue el caso de su compa\u00f1ero y antiguo profesor\u00a0<strong>Jos\u00e9 Meg\u00edas Manzano<\/strong>\u00a0(1884-1936), fusilado el 16 de agosto de 1936 por haber sido concejal junto al maestro Otero. Ahora tocaba el turno a los enemigos de Alejandro Otero. La obstetricia y la ginecolog\u00eda iban a encarar un periodo de cierta oscuridad.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">A Eudoxia la apartaron de la cl\u00ednica de la Facultad a las pocas semanas del golpe de Estado; lo hicieron sus propios compa\u00f1eros m\u00e9dicos, el sector alineado con el golpe militar. Buena parte de los disc\u00edpulos de Otero estaban en el bando republicano, encarcelados o fusilados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando comenz\u00f3 la guerra, Eudox\u00eda, su hermano Pedro y sus padres viv\u00edan en una casa del barrio F\u00edgares, concretamente en el n\u00famero 21 de la calle Mart\u00edn Boh\u00f3rquez. Crescencio muri\u00f3 tiempo atr\u00e1s y los otros tres hijos estaban ya emancipados. Casi toda la familia fue represaliada de una u otra manera. Empezaba una \u00e9poca de dificultades para los P\u00edriz Diego.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27085\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/casa_en_la_avenida_de_murcia.jpg?resize=640%2C400\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"400\" data-delta=\"11\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Casa en la\u00a0<strong>Avenida de Murcia<\/strong>\u00a0donde vivi\u00f3\u00a0 Eudoxia, desde despu\u00e9s de la guerra hasta su fallecimiento en 1979. Ah\u00ed tuvo consulta unos cuantos a\u00f1os.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abuelo Pedro P\u00edriz y su hijo menor decidieron abandonar el barrio F\u00edgares y construir dos casas de dos plantas en el n\u00famero 30 de la Avenida de Murcia, frente a Cervezas Alhambra. Se trataba de dos viviendas con un portal de entrada com\u00fan y un patio en el centro. All\u00ed se desplazaron a vivir los abuelos, la hija Sof\u00eda, Pedro y su familia\u2026 y la t\u00eda soltera Eudoxia.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">En una habitaci\u00f3n del piso bajo de la Avenida de Murcia, entrando a la izquierda, la primera m\u00e9dica y cirujana de la historia de Andaluc\u00eda habilit\u00f3 una consulta para sus pacientes. Adem\u00e1s, tras la guerra continu\u00f3 visitando en sus casas a mujeres, tal como hab\u00eda sido su costumbre desde que se colegi\u00f3 en 1923<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una habitaci\u00f3n del piso bajo, entrando a la izquierda, la primera m\u00e9dica y cirujana de la historia de Andaluc\u00eda habilit\u00f3 una consulta para sus pacientes. Adem\u00e1s, tras la guerra continu\u00f3 visitando en sus casas a mujeres, tal como hab\u00eda sido su costumbre desde que se colegi\u00f3 en 1923.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero ya las cosas nunca ser\u00edan igual. En primer lugar, porque se la se\u00f1al\u00f3 como estrecha colaboradora de uno de los principales enemigos del nuevo r\u00e9gimen, Alejandro Otero. En segundo lugar, porque sus antiguos compa\u00f1eros de profesi\u00f3n la desprestigiaban; se refer\u00edan a ella como que era una simple \u201ccomadrona\u201d, \u201cpartera\u201d e incluso \u201cabortera\u201d. Se la vet\u00f3 todo acceso a continuar form\u00e1ndose y actualizando sus conocimientos. Y para empeorar su situaci\u00f3n, las propias mujeres llegaron desconfiar de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El resultado fue que poco a poco su consulta fue perdiendo pacientes, hasta quedar reducida a mujeres de la familia y allegados. Casi una cl\u00ednica clandestina. Sus sobrinos no recuerdan apenas haber visto entrar y salir pacientes. S\u00ed guardan en sus memorias la habitaci\u00f3n perfectamente equipada con su potro, su instrumental y sus libros (de los cuales tienen\u00a0 algunos todav\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, Eudoxia se fue sumiendo en una profunda depresi\u00f3n y abandono profesional por todos estos motivos. Qued\u00f3 hundida. En esta casa continu\u00f3 recibiendo cartas de Alejandro Otero que alguien le hac\u00eda llegar desde M\u00e9xico. No se atrev\u00eda a leerlas en su \u00e1mbito familiar, se iba a hacerlo al piso de enfrente, donde viv\u00eda la que fue quiosquera de Puerta Real (tambi\u00e9n torturada por tener una bandera republicana). Alejandro Otero le insist\u00eda que en M\u00e9xico podr\u00eda recuperar el pulso de su profesi\u00f3n. Volver\u00eda a ser lo que hab\u00eda sido antes de la guerra, incluso mejor, porque \u00e9l atend\u00eda a pacientes de Estados Unidos y de medio mundo (lleg\u00f3 a ser ginec\u00f3logo de Soraya, la mujer repudiada por el Sha de Persia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, Eudoxia nunca se atrevi\u00f3 a exiliarse con su admirado maestro. Sus sobrinos saben que le insisti\u00f3 mucho en sus cartas. Pero pudieron m\u00e1s su respeto por su padre y sus miedos.\u00a0<strong>Mercedes P\u00edriz<\/strong>, su sobrina, tiene claro que no se fue por consejo de su abuelo. \u201cCon los antecedentes de mujeriego que ten\u00eda Otero \u2013valora-, mi abuelo no la dejaba marchar. Sin estar casada antes con \u00e9l, no quiso que se fuese. Era una aventura muy peligrosa irse entonces a Am\u00e9rica con aquel hombre\u201d.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s si se hubiera autoexiliado, Eudoxia hoy se estudiar\u00eda en los libros de Obstetricia y Ginecolog\u00eda, como se contin\u00faa haciendo con Otero<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s si se hubiera autoexiliado, Eudoxia hoy se estudiar\u00eda en los libros de Obstetricia y Ginecolog\u00eda, como se contin\u00faa haciendo con Otero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abuelo Pedro muri\u00f3 en 1945. La m\u00e9dica Eudoxia todav\u00eda podr\u00eda haber dado el salto a M\u00e9xico, nada la ataba a Granada. Pero, para empeorar las cosas, se cay\u00f3 por la escalera de la casa y se parti\u00f3 un f\u00e9mur. La operaron del acet\u00e1bulo en Granada, aunque mal y tard\u00edamente. Repitieron las operaciones. Eudoxia nunca qued\u00f3 bien, estuvo con la pierna deformada el resto de su vida. Incluso alg\u00fan tiempo debi\u00f3 usar muletas. \u00bfAd\u00f3nde iba a ir ahora? Se sumi\u00f3 en una profunda depresi\u00f3n que le llev\u00f3 a salir de casa cada vez menos. Por aquellos a\u00f1os, cuando ella era casi una inv\u00e1lida, tuvo conocimiento de que su maestro y, quiz\u00e1s gran amor, hab\u00eda fallecido en M\u00e9xico de un ataque al coraz\u00f3n. Era ya 1953, ten\u00eda sesenta a\u00f1os, diecis\u00e9is de ellos descolgada de los avances de su especialidad.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27086\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/eu_con_su_sobrino.jpg?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"12\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Eudoxia P\u00edriz con su sobrino-nieto Tom\u00e1s\u00a0<\/strong>en brazos, en 1978, el a\u00f1o anterior a su fallecimiento.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de entonces se increment\u00f3 su exilio interior. Sal\u00eda menos de casa. Se dedicaba a leer mucho, a estudiar. Y a dar clases a los hijos de sus sobrinos, especialmente de franc\u00e9s. Dibujaba mucho a plumilla para sus familiares. Sus sobrinos Mercedes y Pedro dicen que viv\u00edan en aquella especie de corrala como un enorme clan familiar en el que la t\u00eda Eudox\u00eda era siempre la inteligencia y la cordura. Viv\u00eda de los pocos ahorros y la pensi\u00f3n que le dej\u00f3 su padre. No necesitaba mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">No habr\u00edamos tenido noticias de su vida de no haber sido por unos poqu\u00edsimos investigadores (principalmente\u00a0Enriqueta Barranco Castillo\u00a0y\u00a0Fernando Gir\u00f3n Irueste) que en el \u00faltimo cuarto de siglo han recuperado su figura. A partir de ellos, el Ayuntamiento de Granada le dedic\u00f3 una calle y la Real Academia de Medicina de Andaluc\u00eda Oriental la incluy\u00f3 en una placa de m\u00e9dicas ilustres en la antigua Facultad de Medicina<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las casas de la Avenida de Murcia le a\u00f1adieron una segunda planta de pisos en 1960, con lo cual llegaron a vivir m\u00e1s familiares. A Eudoxia, ya en los a\u00f1os setenta, le costaba andar subiendo y bajando escaleras. Su apartamento estaba situado en una planta alta. All\u00ed sub\u00edan a atenderla los sobrinos y sobrinos-nietos. Hasta que el 27 de marzo de 1979, en plenas facultades mentales, con m\u00e1s de 86 a\u00f1os, decidi\u00f3 irse en silencio. Hab\u00eda pasado m\u00e1s de media vida olvidada por su profesi\u00f3n. S\u00f3lo por ser mujer y haberse atrevido a entrar en un mundo reservado a los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No habr\u00edamos tenido noticias de su vida de no haber sido por unos poqu\u00edsimos investigadores (principalmente\u00a0<strong>Enriqueta Barranco Castillo<\/strong>\u00a0y\u00a0<strong>Fernando Gir\u00f3n Irueste<\/strong>) que en el \u00faltimo cuarto de siglo han recuperado su figura. A partir de ellos, el Ayuntamiento de Granada le dedic\u00f3 una calle y la Real Academia de Medicina de Andaluc\u00eda Oriental la incluy\u00f3 en una placa de m\u00e9dicas ilustres en la antigua Facultad de Medicina.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27087\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/placa_de_recuerdo_0.jpg?resize=379%2C452\" alt=\"\" width=\"379\" height=\"452\" data-delta=\"13\" \/><\/h2>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Placa de recuerdo a tres mujeres notables de la Medicina en Granada<\/strong>, colocada en 2010 en la antigua Facultad.<\/div>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>El maestro nacional que dio carreras a todos sus hijos<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pedro P\u00edriz Alejo<\/strong>\u00a0(Palacios del Pan, Zamora, 1863-Granada, 1945) y\u00a0<strong>Mercedes Diego Vi\u00f1as<\/strong>(Rosales, Zamora, 1865-Granada, 1943) contrajeron matrimonio en 1888, nada m\u00e1s acabar \u00e9l la carrera de maestro nacional y conseguir su primera plaza en San Juanico el Nuevo (Zamora). Pedro P\u00edriz oposit\u00f3 buscando un pueblo mayor; en 1890 consigui\u00f3 plaza en Navasfr\u00edas (Salamanca), con un suelo de 825 pesetas anuales. Se trataba de un pueblo de unos 1.450 habitantes que dispon\u00eda de casas para los dos maestros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al joven matrimonio le naci\u00f3 pronto un hijo, al que bautizaron como\u00a0<strong>Adolfo<\/strong>\u00a0(1891), pero muri\u00f3 antes de cumplir un a\u00f1o. El 7 de enero de 1893 les lleg\u00f3 una ni\u00f1a, a la que bautizaron como\u00a0<strong>Eudoxia P\u00edriz Diego<\/strong>, la protagonista de nuestra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia permaneci\u00f3 en Navasfr\u00edas hasta 1903. All\u00ed nacer\u00edan otros cuatro hijos m\u00e1s. El maestro nacional debi\u00f3 administrar bien su sueldo, pues se dedic\u00f3 a hacer algunos pr\u00e9stamos a vecinos agricultores. En el pueblo recuerdan la an\u00e9cdota de que algunos de estos agricultores tuvieron que emigrar a Am\u00e9rica y se llevaron con ellos las deudas. El siguiente salto lo dio la familia P\u00edriz Diego a Salamanca capital, donde fueron vecinos y amigos de Miguel de Unamuno. All\u00ed empez\u00f3 \u2013tard\u00edamente- a estudiar el bachillerato Eudoxia como alumna libre del Instituto Provincial.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">El maestro Pedro P\u00edriz volvi\u00f3 a presentarse a unas oposiciones para ascender de categor\u00eda y consigui\u00f3 plaza de maestro en Granada capital. Corr\u00eda la primavera de 1906 cuando lleg\u00f3 el matrimonio con sus cinco hijos a Granada. Eudoxia P\u00edriz estaba a medio curso de Instituto, que acab\u00f3 en el Instituto de Secundaria de la calle San Jer\u00f3nimo, el \u00fanico que exist\u00eda por entonces en la provincia. Era su director\u00a0Salvador de la C\u00e1mara y Arrivillaga, presunto padre de\u00a0Milagro Almenara P\u00e9rez, la\u00a0<em>boticaria roja<\/em>\u00a0de la que en el futuro ser\u00eda amiga<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maestro Pedro P\u00edriz volvi\u00f3 a presentarse a unas oposiciones para ascender de categor\u00eda y consigui\u00f3 plaza de maestro en Granada capital. Corr\u00eda la primavera de 1906 cuando lleg\u00f3 el matrimonio con sus cinco hijos a Granada. Eudoxia P\u00edriz estaba a medio curso de Instituto, que acab\u00f3 en el Instituto de Secundaria de la calle San Jer\u00f3nimo, el \u00fanico que exist\u00eda por entonces en la provincia. Era su director\u00a0<strong>Salvador de la C\u00e1mara y Arrivillaga<\/strong>, presunto padre de Milagro Almenara P\u00e9rez, la\u00a0<em>boticaria roja<\/em>\u00a0de la que en el futuro ser\u00eda amiga y compa\u00f1era de sindicato JUF.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La familia se estableci\u00f3 en la casa n\u00famero 116 de la calle Elvira, para mudarse poco tiempo despu\u00e9s al 101 de la misma calle. Estando en este domicilio naci\u00f3 su s\u00e9ptimo hijo, Pedro (1908), el \u00fanico granadino de nacimiento. En los distintos empadronamientos comprobamos que la familia vivi\u00f3 en varias casas de Granada: posteriormente pasaron a la calle Escuelas, 20; en el a\u00f1o 1929\u00a0 vivieron en una casa de la calle Gracia, n\u00famero 17. Durante la guerra civil estuvieron en la casa n\u00famero 21 de la calle Mart\u00edn Boh\u00f3rquez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Del cabeza de familia sabemos que fue elegido, entre 1926 y 1927, presidente de la Asociaci\u00f3n Nacional de Magisterio en Granada; hizo p\u00fablicas sus quejas ante la enorme falta de maestros y escuelas en una ciudad que ten\u00eda algo m\u00e1s de 14.000 alumnos en edad escolar, p\u00e9simamente atendidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada m\u00e1s acabar la guerra civil, la familia P\u00edriz Diego construy\u00f3 dos casas gemelas, con una entrada com\u00fan, en el n\u00famero 30 de la Avenida de Murcia. All\u00ed se fueron a vivir los abuelos, Pedro y su familia, Sof\u00eda y su familia y la t\u00eda Eudoxia. Su sobrina Mercedes P\u00edriz Navarro recuerda aquella enorme casa como residencia de todo un clan familiar. Parte de esa casa contin\u00faa siendo propiedad de descendientes de los P\u00edriz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos el destino de los otros cinco hermanos de Eudoxia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Crescencio.<\/strong>\u00a0Nacido en 1894. Inici\u00f3 licenciatura de Medicina un a\u00f1o antes (1910) que Eudoxia, como alumno libre. Fue el que defendi\u00f3 a su hermana ante la injusticia del catedr\u00e1tico Vel\u00e1zquez de Castro. Fue acusado de agredir al profesor en la Facultad de Medicina, e incluso en la calle, lo cual le cost\u00f3 la expulsi\u00f3n de la Facultad y la prohibici\u00f3n de estudiar en la Universidad de Granada. Acab\u00f3 teniendo problemas mentales y falleci\u00f3 soltero en 1927; curiosamente, seis a\u00f1os despu\u00e9s de que lo hiciera Vel\u00e1zquez de Castro en el psiqui\u00e1trico de Ciempozuelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00e1ximo<\/strong>. Naci\u00f3 en 1896. Se licenci\u00f3 en Farmacia en la promoci\u00f3n 1913-17. Consigui\u00f3 una botica en la localidad jienense de Villacarrillo, donde contrajo matrimonio. Tuvo una hija llamada Olympia. Durante unos a\u00f1os desarroll\u00f3 all\u00ed su profesi\u00f3n. En fecha indeterminada, sin que lo supiera su familia, vendi\u00f3 la farmacia y decidi\u00f3 trasladarse a Minas Gerais (Brasil) a abrir otra botica. Se enteraron cuando les envi\u00f3 un cablegrama desde el barco. Era el momento de gran crecimiento brasile\u00f1o debido a las explotaciones del caucho y miner\u00eda. Sus f\u00f3rmulas\u00a0 magistrales alcanzaron gran fama entre la poblaci\u00f3n; incluso se le requer\u00eda para que actuase como m\u00e9dico, sin serlo. Tuvo la desgracia de que un cacique local se encaprich\u00f3 de su esposa y comenz\u00f3 a acosarla. M\u00e1ximo le dio una paliza. El cacique local le envi\u00f3 un sicario que lo asesin\u00f3 cuando viajaba a comprar medicamentos. Su viuda y su hija regresaron a Granada; vivieron un tiempo en la casona de la Avenida de Murcia.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27088\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/sofia_0.jpg?resize=624%2C391\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"391\" data-delta=\"14\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Sof\u00eda P\u00edriz Diego rodeada de su grupo de alumnas en Hu\u00e9tor T\u00e1jar, 1933.<\/p><\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sof\u00eda.<\/strong>\u00a01897. Era maestra nacional en el a\u00f1o 1920. Lleg\u00f3 como maestra a Hu\u00e9tor T\u00e1jar en 1932, para pasar durante la guerra civil a un colegio del Cerrillo de Maracena y, ya en 1946, obtuvo plaza en el colegio de ni\u00f1as n\u00famero 5 de la capital, llamado Primo de Rivera (Eras de Cristo). Habit\u00f3 con su familia uno de los pisos de la Avenida de Murcia. Falleci\u00f3 en Arag\u00f3n, adonde march\u00f3 a vivir con su hija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mar\u00eda del Carmen<\/strong>\u00a0(1900). Tambi\u00e9n maestra de ni\u00f1as. Su primer destino fue Adra (Almer\u00eda). Durante la II Rep\u00fablica ya ten\u00eda su plaza en el colegio de Santa Cruz del Comercio. Su marido fue represaliado y a ella la desposeyeron de su plaza en 1939. Su esposo falleci\u00f3 al poco de salir de la c\u00e1rcel franquista; ella trabaj\u00f3 como cocinera y alquilaba habitaciones en su piso de la calle Recogidas. En los a\u00f1os cincuenta fue repuesta como maestra nacional, hasta que se jubil\u00f3 en 1968. Falleci\u00f3 en Granada, en 1986.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27089\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/pedro_piriz.jpg?resize=350%2C397\" alt=\"\" width=\"350\" height=\"397\" data-delta=\"15\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Pedro P\u00edriz Diego<\/strong>, en su expediente acad\u00e9mico, 1926.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Pedro.<\/strong>\u00a0Naci\u00f3 en la calle Elvira, en 1908. Curs\u00f3 el bachiller en el instituto reci\u00e9n inaugurado en Gran V\u00eda, con nueve matr\u00edculas de honor. Se licenci\u00f3 en Ciencias en la Universidad de Granada, promoci\u00f3n 1926-30. Paralelamente, hizo Dibujo Lineal en la Escuela de Artes y Oficios (entre 1926-29). Despu\u00e9s pas\u00f3 a la Universidad Central a hacer el doctorado (1931-33). Fue profesor universitario y disc\u00edpulo del catedr\u00e1tico Jes\u00fas Yoldi Bereau, con quien preparaba c\u00e1tedra. Yoldi fue alcalde republicano de Granada en 1932; este hecho acabar\u00eda llev\u00e1ndolo al pelot\u00f3n de fusilamiento en octubre de 1936. Su alumno Pedro P\u00edriz fue depurado y apartado de todo cargo p\u00fablico por su pertenencia a la FUE y su relaci\u00f3n con Yoldi. A partir de entonces tuvo que ganarse la vida dando clases en colegios privados (Vistillas de los \u00c1ngeles), Academia Santo Domingo, varias academias m\u00e1s; hasta que en la recta final del franquismo se le permiti\u00f3 dar clases en un centro p\u00fablico de Armilla, donde se jubil\u00f3. Falleci\u00f3 en enero de 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dos hijos de Pedro \u2013Mercedes y Pedro- tambi\u00e9n se dedicaron a la ense\u00f1anza. Su yerno fue Florentino Garc\u00eda Santos, profesor de la Facultad de Ciencias y a\u00f1orado gerente de la Universidad de Granada.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify;\"><strong>La casa de salud, \u201cpicadero\u201d y recibidor de personalidades en Hu\u00e9tor Santill\u00e1n<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Otero tambi\u00e9n padeci\u00f3 de tuberculosis. Esta enfermedad le lig\u00f3 a la Residencia Antituberculosa de la Alfaguara. En 1928 decidi\u00f3 alquilar una quinter\u00eda en la parte alta de Hu\u00e9tor Santill\u00e1n. Era un lugar m\u00e1s fresco que la capital, sobre todo en verano, rodeado de olivos y pinos. Y con excelentes vistas a Sierra Nevada. Se llam\u00f3 \u2013y se llama- Caser\u00eda de los Recuerdos. La casa fue construida en 1840 por un ricach\u00f3n de la \u00e9poca para curar la tuberculosis a su hija.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Otero pasaba en la Caser\u00eda los d\u00edas m\u00e1s calurosos del a\u00f1o. Tambi\u00e9n utilizaba la quinta como refugio para el estudio. Entre 1928 y 1933, la reina de la casa fue Laura Contreras. Pero a partir de aquella fecha, el distanciamiento entre la pareja hizo que Laura se quedase en su piso de la Gran V\u00eda, 33. Y ya para 1934, tras el divorcio, Otero se instal\u00f3 en las habitaciones 1 y 2 de la cl\u00ednica de La Salud, mientras lo m\u00e1s voluminoso de sus pertenencias lo traslad\u00f3 a la Caser\u00eda.<\/p>\n<p class=\"sumari\" style=\"text-align: justify;\">La Caser\u00eda de los Recuerdos fue utilizada, tanto en la \u00e9poca de Laura como cuando ya estaban separados, para agasajar a personalidades y alojarlas de un modo discreto. All\u00ed estuvieron desde presidentes del Gobierno a grandes cient\u00edficos: Indalecio Prieto, Largo Caballero, Casares Quiroga, Fernando de los R\u00edos, Gregorio Mara\u00f1\u00f3n, Ortega y Gasset, Luis Recasens Siches, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Caser\u00eda de los Recuerdos fue utilizada, tanto en la \u00e9poca de Laura como cuando ya estaban separados, para agasajar a personalidades y alojarlas de un modo discreto. All\u00ed estuvieron desde presidentes del Gobierno a grandes cient\u00edficos:<strong>\u00a0Indalecio Prieto, Largo Caballero, Casares Quiroga, Fernando de los R\u00edos, Gregorio Mara\u00f1\u00f3n, Ortega y Gasset, Luis Recasens Siches<\/strong>, etc.<\/p>\n<div class=\"media media-element-container media-default\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"file-27184\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/oteh1.jpg?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"22\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"file-27186\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/oth3.jpg?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"24\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"file-27185\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/oth2.jpg?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"23\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Placas dedicadas a Alejandro Otero, en Hu\u00e9tor Santill\u00e1m, junto a la que indica la Caser\u00eda de los Recuerdos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Caser\u00eda tambi\u00e9n jug\u00f3 su papel como nidito de amor de Alejandro Otero. Por all\u00ed pasaron la mayor parte de mujeres que tuvo como amantes durante sus \u00faltimos a\u00f1os de estancia en Granada. Tanto durante el tiempo que estuvo casado con Laura como a partir de su divorcio. Este fue el \u00faltimo lugar en el que estuvo el 7 de julio de 1936 cuando decidi\u00f3 abandonar Granada precipitadamente; lo hizo en su Ford matr\u00edcula GR-2369, conducido por\u00a0<strong>Francisco Sola<\/strong>\u00a0y acompa\u00f1ado por un guardaespaldas. Se dirigi\u00f3 a Madrid y posteriormente al extranjero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El coche fue utilizado por el teniente coronel del Parque de Artiller\u00eda durante toda la guerra civil. Su conductor, ejecutado por no revelar el paradero de su jefe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro Otero daba empleo a varias personas de Hu\u00e9tor Santill\u00e1n en su quinter\u00eda. En el pueblo dej\u00f3 muy buen recuerdo, ya que atendi\u00f3 varios casos graves de enfermas y apenas cobr\u00f3 por operarlas. Una de ellas fue la esposa del cartero, a quien salv\u00f3 la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los d\u00edas finales de julio de 1936, esta Quinter\u00eda fue expoliada por milicianos y soldados de ambos bandos, durante la que se llam\u00f3 batalla de Hu\u00e9tor Santill\u00e1n. Muebles, ropas, enseres y la biblioteca de Alejandro Otero quedaron esparcidos por los alrededores. Unas ni\u00f1as del pueblo recogieron libros y parte de la vajilla de porcelana que estaba intacta y los guardaron en un pajar durante muchos a\u00f1os. Actualmente perviven algunas piezas de aquella vajilla de Laura Contreras en casas de Hu\u00e9tor Santill\u00e1n.<\/p>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27091\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/jardin1.jpg?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"16\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27092\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/jardin2.jpg?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"17\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-27093\" class=\"file file-image file-image-jpeg\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" title=\"\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/jardin3.jpg?resize=640%2C241\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"241\" data-delta=\"18\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>Jard\u00edn de la Caser\u00eda de los Recuerdos, con Sierra Nevada al fondo. Debajo, placa que recuerda a algunos de los visitantes ilustres durante la II Rep\u00fablica. Y parte de la vajilla de Alejandro Otero que se conserva en Hu\u00e9tor Santill\u00e1n. Los da\u00f1os causados en la Caser\u00eda fueron valorados en 2.000 pesetas.<\/p><\/div>\n<div class=\"divdest\" style=\"text-align: justify;\"><strong>Para profundizar<\/strong>\u00a0en las vidas de Eudoxia P\u00edriz y Alejandro Otero:<\/p>\n<p>&#8211;<em>Alejandro Otero<\/em>, una gran biograf\u00eda escrita por Enriqueta Barranco y Fernando Gir\u00f3n. Editada por CajaGranada.<\/p>\n<p>&#8211;<em>Alejandro Otero, el m\u00e9dico y el pol\u00edtico<\/em>, de Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Castro.<\/p>\n<p><em>-Eudoxia P\u00edriz Diego (1893-1980), recuperando una mujer para la historia<\/em>, de Margarita Garc\u00eda Barranco y Enriqueta Barranco.<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>FOTO DE PORTADA:\u00a0Eudoxia, en el patio de la Facultad de Medicina de C\/ Rector L\u00f3pez Arg\u00fceta. Rodeada de los alumnos de la asignatura T\u00e9cnica Anat\u00f3mica, 1912-3, sentada al lado del profesor Jos\u00e9 Meg\u00edas Manzano.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/ciudadania\/marginacion-machista-exilio-interior-olvido-primera-medica-granada<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Excepcional reportaje de investigaci\u00f3n firmado por Gabriel Pozo Felguera que recupera del olvido a Eudoxia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22759,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[12,1161,14,44,15],"tags":[4817,408],"class_list":["post-22758","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cultura","category-ciudadania","category-feminismo","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-eudoxia-piriz-diego","tag-medicina"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/eupor.jpg?fit=750%2C484&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=22758"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22758\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22760,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/22758\/revisions\/22760"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/22759"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=22758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=22758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=22758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}