{"id":25452,"date":"2018-09-17T11:00:39","date_gmt":"2018-09-17T09:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=25452"},"modified":"2018-09-13T10:04:38","modified_gmt":"2018-09-13T08:04:38","slug":"la-noche-del-fin-del-mundo-sobre-granada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=25452","title":{"rendered":"La noche del fin del Mundo sobre Granada"},"content":{"rendered":"<div class=\"cols2-2\">\n<div class=\"colA\">\n<div class=\"entrad\" style=\"text-align: justify;\">En un invierno dur\u00edsimo, en plena guerra civil, al caer la noche, el cielo se abri\u00f3 y se ti\u00f1\u00f3 de rojo en Granada. Parec\u00eda el fin del mundo merecido. El investigador Gabriel Pozo Felguera recuerda este dram\u00e1tico episodio que probablemente desconozcas y te desvela qu\u00e9 ocurri\u00f3. Un espl\u00e9ndido reportaje, imprescindible.<!--more--><\/div>\n<div class=\"blq-img\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"img\"><strong>Una aurora boreal sembr\u00f3 el p\u00e1nico y llen\u00f3 las iglesias de llantos y rogativas: se pens\u00f3 que el cielo se llenaba de sangre de los muertos en la guerra civil<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"cuerpo\" style=\"text-align: justify;\">\n<div class=\"divdest\">Tarde-noche del 25 de enero de 1938. Plena guerra civil en Granada.<\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"divdest\">No hab\u00eda programados fusilamientos de rojos en las tapias del cementerio. Hac\u00eda un fr\u00edo intens\u00edsimo; media provincia estaba nevada. La actividad en el frente de guerra estaba casi paralizada por las tremendas heladas. La poblaci\u00f3n se arremolinaba en torno a los aparatos de radio para escuchar las arengas y amenazas del general Queipo de Llano desde Radio Sevilla. Pero tampoco aquella noche se pudieron captar las ondas radiof\u00f3nicas con nitidez. \u00bfQu\u00e9 estaba pasando? El sol se hab\u00eda puesto horas antes, pero las calles se iluminaron de pronto, como si fuese de d\u00eda. Era una luz intensa y roja. Los granadinos, asustados, salieron a calles y plazas a mirar al cielo. \u201cEl cielo est\u00e1 ardiendo, es el fin del Mundo\u201d, gritaban algunos. Pero no, no ard\u00eda el cielo, era la aurora boreal nunca vista por estas tierras.<\/div>\n<p>La aurora boreal del 25 de enero de 1938 ha sido la m\u00e1s intensa y de mayor duraci\u00f3n de las que se tiene noticias en la zona sur de Europa. De hecho, este raro meteoro se repite una o dos veces por siglo, a lo sumo. Lleg\u00f3 a verse hasta el la zona del norte de \u00c1frica. En las ciudades cundi\u00f3 el miedo; la gente, una vez pasado el asombro, se encerr\u00f3 en sus casas a esperar acontecimientos. El miedo se adue\u00f1\u00f3 de las familias. Varias parroquias volvieron a abrir sus puertas y los curas comenzaron a rezar rosarios encadenados; les dio tiempo a hacerlo muchas veces pues la duraci\u00f3n del cielo ensangrentado se prolong\u00f3 desde las 20,30 hasta las 2 de la ma\u00f1ana, aproximadamente. Todo era ignorancia y conjeturas. Granada, y Espa\u00f1a, hab\u00edan descendido a la oscuridad de la Edad Media. La culpa la ten\u00eda una guerra civil que ya se prolongaba m\u00e1s de a\u00f1o y medio. En el caso de Granada, ya iban varios miles de fusilados en las tapias del cementerio.<\/p>\n<p class=\"sumari\">En los pueblos, la situaci\u00f3n fue m\u00e1s complicada. Muchas familias se echaron al campo, empezaron los gritos de terror. Aquel cielo rojo, grana en algunos momentos, que se transformaba en tonos verdosos en ocasiones, fue interpretado como te\u00f1ido por la mucha sangre derramada por los bandos de la contienda<\/p>\n<p>En los pueblos, la situaci\u00f3n fue m\u00e1s complicada. Muchas familias se echaron al campo, empezaron los gritos de terror. Aquel cielo rojo, grana en algunos momentos, que se transformaba en tonos verdosos en ocasiones, fue interpretado como te\u00f1ido por la mucha sangre derramada por los bandos de la contienda. Un verdadero castigo de Dios por los pecados que estaban cometiendo los espa\u00f1oles. Tambi\u00e9n se comentaba que era el reflejo de un gran incendio que estaba quemando toda Espa\u00f1a sin remedio, de Norte a Sur. Hab\u00eda sido prendido por los rojos y no parar\u00eda hasta acabar con todos, hasta que las llamas llegaran al mar.<\/p>\n<p>En el pueblo de mis ancestros, al Norte de Granada, unos mozos se subieron al monte San Crist\u00f3bal, el m\u00e1s alto, a ver si ve\u00edan avanzar las llamas. Pero no. Ya de madrugada, en el Pozo de la Alegr\u00eda (\u00a1qu\u00e9 paradoja!) encontraron ahogado a Silverio <em>el Pitodoble<\/em>. Un rato antes hab\u00eda dicho que a \u00e9l no lo aniquilaba Dios con su llama celestial, que se mataba solo. Y lo cumpli\u00f3.<\/p>\n<p>Hubo multitud de an\u00e9cdotas en Granada, Andaluc\u00eda, Espa\u00f1a y Europa. Las fueron conociendo a medida que avanzaron los d\u00edas. Pero aquella tarde-noche del 25 de enero de 1938 debi\u00f3 ser terrible para la oscura e ignorante sociedad espa\u00f1ola. Sin conocimientos ni medios de comunicaci\u00f3n que les pudieran explicar lo que ocurr\u00eda. Mi padre -91 a\u00f1os- recuerda que mi abuela no par\u00f3 de llorar durante varias semanas, hasta que recibi\u00f3 carta de sus dos hijos soldados desde el frente de Guadalajara. La sangre que vio en el cielo no era de ellos. Nunca entendi\u00f3 qu\u00e9 era una aurora boreal.<\/p>\n<div class=\"divdest\">\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-31175\" class=\"file file-image file-image-png\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/lacontiendapng\">lacontienda.png<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/lacontienda.png?resize=640%2C519\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"519\" data-delta=\"1\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>La contienda estaba casi en tablas.<\/strong> La Rep\u00fablica se aprestaba a iniciar la batalla de Teruel, en manos de los sublevados. Granada estaba partida por un frente de Sur a Norte, estabilizado desde muchos meses atr\u00e1s. Granada era capital nacional, Baza de los republicanos. Las noticias llegaban a cuentagotas a trav\u00e9s de Radio Sevilla, pero aquellos d\u00edas de potente actividad solar las radios no consegu\u00edan sintonizar las ondas. El fr\u00edo era intens\u00edsimo, media Andaluc\u00eda estaba nevada; la temperatura media en el invierno de 1938 cay\u00f3 un grado.<\/p>\n<\/div>\n<h4><strong>Explicaci\u00f3n cient\u00edfica frente a miedos de la poblaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Es verdaderamente lamentable que el Observatorio de Cartuja, de los Jesuitas, estuviese casi paralizado el d\u00eda de autos. Era uno de los mejores observatorios de Espa\u00f1a, pero estaba clausurado por ser de una orden religiosa; llevaba en tal estado desde 1932 y no volver\u00eda a su actividad normal hasta el 11 de agosto de 1938. Por tanto, sus cient\u00edficos jesuitas no pudieron describir aquella aurora boreal ni explicar sus causas y consecuencias. En Granada solamente nos quedaron las descripciones orales de nuestros mayores, alguna referencia en diarios y cartas de soldados\u2026 y las noticias de prensa publicadas en los diarios <em>Ideal<\/em> y <em>Patria<\/em> de los d\u00edas 26 y 27 de enero.<\/p>\n<p>El d\u00eda siguiente a la aurora boreal, el diario falangista <em>Patria<\/em> public\u00f3 una breve nota titulada \u201cLa roja coloraci\u00f3n del cielo boreal\u201d. Indicaba que la coloraci\u00f3n se vio hacia el Norte, por las constelaciones de la Osa Mayor y Osa Menor, de color grana y llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n. Como causas del enrojecimiento recogi\u00f3 hip\u00f3tesis para todos los gustos, desde las meramente cient\u00edficas hasta otras que la autoridad gubernativa prefiri\u00f3 no mencionar. Ya hab\u00eda demasiados rumores y miedos en las calles.<\/p>\n<p class=\"sumari\">Hab\u00eda m\u00e1s: estaba escrito en el libro del Apocalipsis e incluso anunciado por el tercer secreto de F\u00e1tima. El fin del mundo llegar\u00eda anunciado por la aparici\u00f3n de se\u00f1ales en el cielo, en forma de fuego, tal como ocurri\u00f3 la noche del 25 de enero&#8230;<\/p>\n<p><em>Ideal<\/em>, por su parte, informaba que el fen\u00f3meno hab\u00eda ocurrido en buena parte de Espa\u00f1a, no solamente en Granada. Incluso el gobernador civil de \u00c1vila public\u00f3 una nota diciendo que no hab\u00eda motivo de alarma. \u00a1Qu\u00e9 habr\u00eda ocurrido en los pueblos abulenses para que actuara su gobernador!<\/p>\n<p>Pero la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola continuaba inquieta. Las conjeturas m\u00e1s peregrinas comenzaban a extenderse, todas de mal augurio, y muchas de ellas alentadas por extremistas religiosos. Las tesis m\u00e1s dram\u00e1ticas coincid\u00edan en que era un castigo enviado por Dios por los muchos pecados cometidos en la guerra civil. Hab\u00eda m\u00e1s: estaba escrito en el libro del Apocalipsis e incluso anunciado por el tercer secreto de F\u00e1tima. El fin del mundo llegar\u00eda anunciado por la aparici\u00f3n de se\u00f1ales en el cielo, en forma de fuego, tal como ocurri\u00f3 la noche del 25 de enero. Era el principio del fin, de ah\u00ed que continuaran rogativas en iglesias de la zona nacional durante varios d\u00edas. Para m\u00e1s inri, pocas semanas despu\u00e9s (12 de marzo) comenz\u00f3 la II Guerra Mundial con la invasi\u00f3n de Austria por Hitler; los agoreros llevaban raz\u00f3n, se aproximaba el fin del mundo.<\/p>\n<p>En el caso de Granada, el gobernador militar orden\u00f3 a los dos peri\u00f3dicos locales que publicasen una explicaci\u00f3n cient\u00edfica sobre la aurora boreal. A ver si se calmaban los \u00e1nimos. Por lo pronto, se consigui\u00f3 que cesaran los fusilamientos de rojos durante unos d\u00edas en las tapias del cementerio. Un \u201cilustre especialista\u201d \u2013seg\u00fan dec\u00eda<em> Ideal<\/em> el 27 de enero, aunque s\u00f3lo dec\u00eda que se llamaba Mariano- explic\u00f3 farragosamente que lo visto en el cielo era un espect\u00e1culo provocado por la actividad solar, situado en altitudes de 100 a 450 kil\u00f3metros. Eran ondas que provocaban perturbaciones radiof\u00f3nicas y chispazos en los troles de los tranv\u00edas. Lamentaba que no estuviese activo el Observatorio de Cartuja para haberlo fotografiado y explicado. No obstante, el cient\u00edfico Mariano barr\u00eda para dentro al valorar que podr\u00eda interpretarse como sangre de \u201cnuestros guerreros invictos\u201d.<\/p>\n<p class=\"sumari\">Las noticias de agencia empezaron a explicar que la aurora boreal hab\u00eda sido vista en casi toda Europa. Se dieron miedos y casos similares a los de Granada. En Londres todo el mundo llam\u00f3 a los bomberos avisando de grandes incendios imaginarios, incluso lo hicieron desde el Palacio de Buckinham. En Par\u00eds se hizo de d\u00eda y la gente sali\u00f3 a las calles<\/p>\n<p>Las noticias de agencia empezaron a explicar que la aurora boreal hab\u00eda sido vista en casi toda Europa. Se dieron miedos y casos similares a los de Granada. En Londres todo el mundo llam\u00f3 a los bomberos avisando de grandes incendios imaginarios, incluso lo hicieron desde el Palacio de Buckinham. En Par\u00eds se hizo de d\u00eda y la gente sali\u00f3 a las calles. Dos peri\u00f3dicos portugueses publicaron que llegaba fin del\u00a0 mundo. Los n\u00f3madas del norte de \u00c1frica corr\u00edan despavoridos. Las emisoras de radio no pudieron captarse en Europa. Por lo general, predominaron los tonos rojos, pero tambi\u00e9n azules y verdosos. Hubo dos momentos de m\u00e1xima intensidad, el primero hacia las nueve de la noche y el segundo, hacia las doce.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se ha sabido que, por aquellos d\u00edas, las manchas solares presentaron gran actividad. Sus emisiones fueron tan grandes que se registr\u00f3 la que hasta ahora parece ser la aurora boreal m\u00e1s espectacular vista sobre tierras de Andaluc\u00eda (El Observatorio de Grenoble tiene registrada una similar en 1709). En las noticias de los peri\u00f3dicos granadinos de aquellos d\u00edas se hace referencia a que a\u00f1os atr\u00e1s se vieron peque\u00f1as auroras boreales sobre Sierra Nevada (hacia 1870).<\/p>\n<p>El Observatorio Astron\u00f3mico de San Fernando (situado en zona nacional) inform\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s que se trat\u00f3 de un fen\u00f3meno magn\u00e9tico, que quiz\u00e1s se volver\u00eda a repetir en d\u00edas siguientes y sol\u00eda darse dos veces por siglo en nuestras latitudes. \u201cEn los pueblos \u2013dec\u00eda la noticia- la gente cre\u00eda que era poco menos que el fin del mundo, lanz\u00e1ndose en algunos sitios al campo y en otros a iglesias, permaneciendo en constantes rogativas\u201d. La noche del 26 se repiti\u00f3 la aurora boreal, si bien de manera m\u00e1s atenuada. En Andaluc\u00eda no fue vista debido a la nubosidad. Granada pudo dormir de nuevo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-31176\" class=\"file file-image file-image-png\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/patria1png\">patria1.png<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/patria1.png?resize=640%2C853\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" data-delta=\"2\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Patria, 26 de enero de 1938.<\/strong><\/p>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-31177\" class=\"file file-image file-image-png\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/patria2png\">patria2.png<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/patria2.png?resize=640%2C480\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"480\" data-delta=\"3\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Patria, 27 de enero de 1938.<\/strong><\/p>\n<div class=\"media media-element-container media-default\">\n<div id=\"file-31178\" class=\"file file-image file-image-png\">\n<h2 class=\"element-invisible\"><a href=\"http:\/\/www.elindependientedegranada.es\/file\/ideal1png\">ideal1.png<\/a><\/h2>\n<div class=\"content\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"media-element file-default\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.elindependientedegranada.es\/sites\/default\/files\/ideal1.png?resize=640%2C853\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"853\" data-delta=\"4\" \/><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Ideal, 26 de enero de 1938.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<h2>&#8211; <span class=\"autor\"> Gabriel Pozo Felguera <\/span><\/h2>\n<p>FOTO PRINCIPAL de Francisco Mingorance: Sierra Nevada, en una bella puesta de sol que ti\u00f1e de rojo las nubes.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un invierno dur\u00edsimo, en plena guerra civil, al caer la noche, el cielo se&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25453,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[9,44,15],"tags":[5248,129],"class_list":["post-25452","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-aurora-boreal","tag-granada"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/snportada.png?fit=700%2C462&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25452","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25452"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25456,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25452\/revisions\/25456"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}