{"id":25737,"date":"2018-10-08T09:05:35","date_gmt":"2018-10-08T07:05:35","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=25737"},"modified":"2018-09-19T19:20:09","modified_gmt":"2018-09-19T17:20:09","slug":"cuando-el-sexo-deja-de-ser-saludable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=25737","title":{"rendered":"Cuando el sexo deja de ser saludable"},"content":{"rendered":"<div class=\"adn ads\" role=\"row\" data-message-id=\"#msg-a:r305732144097682541\" data-legacy-message-id=\"165f1d5acdca8094\">\n<div class=\"gs\">\n<div class=\"\">\n<div id=\":ia\" class=\"ii gt\">\n<div id=\":i9\" class=\"a3s aXjCH \" tabindex=\"-1\" role=\"gridcell\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div dir=\"ltr\">\n<div class=\"m_7860895063629815024gmail-articulo-apertura\">\n<div id=\"m_7860895063629815024gmail-articulo-introduccion\" class=\"m_7860895063629815024gmail-articulo-introduccion\">\n<p style=\"text-align: justify;\">La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud ha incluido el comportamiento sexual compulsivo como un desorden mental. Las alarmas saltan cuando se esfuma el placer y aparece la ansiedad<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"m_7860895063629815024gmail-articulo__apertura\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"m_7860895063629815024gmail-roba_principal\" class=\"m_7860895063629815024envoltorio_publi\">\n<div id=\"m_7860895063629815024elpais_gpt-MPU1\" class=\"m_7860895063629815024gmail-publi_luto_horizontal\"><!--more--><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"m_7860895063629815024gmail-articulo_contenedor\" class=\"m_7860895063629815024gmail-articulo__contenedor\" style=\"text-align: justify;\">\n<div id=\"m_7860895063629815024gmail-cuerpo_noticia\" class=\"m_7860895063629815024gmail-articulo-cuerpo\">\n<p>EL COMPORTAMIENTO SEXUAL compulsivo ha sido incluido recientemente como un desorden de salud mental en la lista de la Clasificaci\u00f3n Internacional de Enfermedades (CIE) de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS).<\/p>\n<p>Se define como \u201cun patr\u00f3n persistente de falla para controlar los deseos sexuales o impulsos sexuales intensos y repetitivos que resultan en un comportamiento sexual repetitivo\u201d. Por el momento, no ha sido considerado un trastorno o una adicci\u00f3n como tal, por lo que el intenso debate sobre si se trata de una adicci\u00f3n o no sigue abierto.<\/p>\n<p>Todo lo que genera placer es susceptible de generar un comportamiento compulsivo, adictivo. Ha sucedido siempre con las drogas, el alcohol o el tabaco. El sexo lo genera. Para todos, la tentaci\u00f3n puede estar ah\u00ed.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/01\/30\/eps\/1517337621_684554.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/01\/30\/eps\/1517337621_684554.html&amp;source=gmail&amp;ust=1537463096798000&amp;usg=AFQjCNH5hg2y4Dk3YIgoLidXmxS8bJmIuQ\">Hay personas m\u00e1s libidinosas que otras<\/a>, y ser m\u00e1s o menos capaz de controlar el impulso sexual es algo que concierne a cada uno. Pero \u00bfd\u00f3nde termina el vicio y empieza el trastorno? Cuando ya no es el placer sexual el motor que lo conduce a repetir la conducta, sino evitar el displacer. Cuando no consumir le produce un intenso sufrimiento: ansiedad, angustia. Cuando su vida empieza a verse afectada porque su objetivo de consumo se convierte en prioridad.<\/p>\n<p>Una persona adicta al sexo puede empezar a \u201cponerse pesada\u201d con su pareja o a masturbarse con m\u00e1s frecuencia. Dedicar cada d\u00eda m\u00e1s tiempo o m\u00e1s dinero a la pornograf\u00eda. Puede empezar a descuidar sus tareas en casa. Encerrarse en un \u201cestudio\u201d y no jugar con sus hijos o cenar en familia. Llegar tarde al trabajo o consumir pornograf\u00eda en la oficina. Puede gastar todo su dinero en prostituci\u00f3n y abandonar por completo sus obligaciones. Aunque no nos guste etiquetar a nuestros pacientes, los profesionales de la salud mental tenemos que poner nombre a aquello que <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/05\/23\/icon\/1495540873_550892.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/elpais.com\/elpais\/2017\/05\/23\/icon\/1495540873_550892.html&amp;source=gmail&amp;ust=1537463096798000&amp;usg=AFQjCNGybGcOWokHVOs0loPc_ux8XCC1Vw\">es potencialmente peligroso<\/a> o que genera sufrimiento a la persona o a su entorno. Y una persona adicta al sexo puede destrozar su vida.<\/p>\n<p><a name=\"m_7860895063629815024_sumario_3\"><\/a><\/p>\n<div class=\"m_7860895063629815024gmail-sumario__interior\">\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"CToWUd a6T\" tabindex=\"0\" src=\"https:\/\/ci3.googleusercontent.com\/proxy\/Mwx5bVp1lUXLb8eJhmY0M1SioWds1xqYcXV4wvjESm98wx25WfDPrK0jtuJWM3j-czUUlwIZTj1te-LImnAWzJyARmN9ASeWyP8Ydz4igwuh2cah7oqKsFq4Hw20XcP5Bif7xv0BxcZWx1zsjxAgZEOOA97EV_-PuZi_=s0-d-e1-ft#https:\/\/ep01.epimg.net\/elpais\/imagenes\/2018\/09\/11\/eps\/1536681793_507899_1536684623_sumario_normal.jpg\" alt=\"Cuando el sexo deja de ser saludable\" width=\"360\" height=\"494\" \/> <span class=\"m_7860895063629815024gmail-foto-firma\"><span class=\"m_7860895063629815024gmail-foto-autor\">mikel jaso<\/span> <\/span><\/p>\n<div class=\"m_7860895063629815024gmail-sumario-texto\"><\/div>\n<\/div>\n<p>Esta patolog\u00eda afecta en torno a un 6% de la poblaci\u00f3n occidental y es m\u00e1s frecuente en hombres como consumidores directos. Parecen ser m\u00e1s vulnerables aquellos que ya han tenido otras adicciones, como el juego. Es frecuente que las personas que solicitan de forma compulsiva los servicios de profesionales del sexo lo hagan en el contexto del consumo de drogas, en particular de coca\u00edna. Reconozc\u00e1moslo: el apoyo incondicional a tu pareja durante un periodo de ludopat\u00eda o de adicci\u00f3n a la coca\u00edna puede resultar dif\u00edcil. Pero aceptar que solicite compulsivamente los servicios sexuales de otras personas va m\u00e1s all\u00e1 del apoyo, pues afecta a la propia percepci\u00f3n de ti mismo. Hay mujeres que modifican su cuerpo con pr\u00f3tesis mamarias o tatuajes para resultar m\u00e1s atractivas. Hombres que sufren impotencia porque no pueden satisfacer a su pareja. En ocasiones hacen todo tipo de intentos desesperados por ofrecer juegos er\u00f3ticos con los que la pareja al final no se siente c\u00f3moda. Esa inseguridad, en definitiva, es intensamente dolorosa y genera tristeza, rabia, ira y hasta odio. Entender y perdonar a una persona adicta al sexo puede convertirse en un acto casi heroico que no todos est\u00e1n preparados para asumir.<\/p>\n<p>Decir que la mayor\u00eda de las personas infieles son adictas al sexo ser\u00eda como decir que lo son las que se masturban o ven pornograf\u00eda<\/p>\n<p>La importancia de reconocer este problema como un \u201cdesorden de salud\u201d es la posibilidad de que aquellos que han dejado de disfrutar el sexo y han pasado a sufrirlo pidan ayuda. Reconocerlo como \u201cdolencia\u201d no exime a quien lo padece de ser responsable de sus actos, como sucede con tantas otras enfermedades \u2014tanto mentales como som\u00e1ticas\u2014 que implican la voluntad del paciente en su desarrollo o tratamiento (un ejemplo: el que sufre de sobrepeso o hipertensi\u00f3n). Y bajo ning\u00fan concepto podr\u00e1 ser utilizado en medicina forense como argumento atenuante \u2014y mucho menos eximente\u2014 de conductas delictivas. No existe causa f\u00edsica que impida a la persona ser responsable final de su conducta.Decir que la mayor\u00eda de las personas infieles son adictas ser\u00eda como decir que lo son los que se masturban o ven pornograf\u00eda. Quien busca el sexo con el \u00fanico fin de obtener placer no es adicto. Que sea o no vicioso no es objeto de estudio de la medicina.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/09\/11\/eps\/1536681793_507899.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-saferedirecturl=\"https:\/\/www.google.com\/url?q=https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/09\/11\/eps\/1536681793_507899.html&amp;source=gmail&amp;ust=1537463096799000&amp;usg=AFQjCNHGKyc5wLmCSmeV0zfraqwv35uNOg\">https:\/\/elpais.com\/elpais\/<wbr \/>2018\/09\/11\/eps\/1536681793_<wbr \/>507899.html<\/a><\/p>\n<div class=\"yj6qo\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<div class=\"adL\" style=\"text-align: justify;\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"adL\"><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"brC-dA-I-Jw\" role=\"complementary\" aria-label=\"Ocultar panel lateral\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud ha incluido el comportamiento sexual compulsivo como un desorden&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":25738,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,9,44,15,10],"tags":[5296,1187],"class_list":["post-25737","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","category-salud","tag-asexual","tag-sexo"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/unnamed-1.jpg?fit=980%2C704&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25737"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25737\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25740,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25737\/revisions\/25740"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/25738"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}