{"id":3041,"date":"2015-09-01T08:49:05","date_gmt":"2015-09-01T06:49:05","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=3041"},"modified":"2019-12-28T13:00:18","modified_gmt":"2019-12-28T12:00:18","slug":"tradiciones-de-ana-maria-guerrero-rescatado-por-jose-enrique-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=3041","title":{"rendered":"\u00abTRADICIONES\u00bb de Ana Maria Guerrero rescatado por Jos\u00e9 Enrique Granados"},"content":{"rendered":"<div id=\"globalContainer\" class=\"uiContextualLayerParent\">\n<div id=\"content\" class=\"fb_content clearfix \">\n<div>\n<div id=\"mainContainer\">\n<div id=\"contentCol\" class=\"clearfix hasRightCol _5r-_ homeWiderContent _5ss6\">\n<div id=\"contentArea\">\n<div id=\"stream_pagelet\" data-referrer=\"stream_pagelet\">\n<div class=\"_5pcb\">\n<div id=\"u_0_n\" class=\"_4-u2 mbm _5jmm _5pat _5v3q _5uun _4-u8\" data-ft=\"{&quot;fbfeed_location&quot;:5}\">\n<div id=\"u_0_o\" class=\"_3ccb\" data-gt=\"{&quot;type&quot;:&quot;click2canvas&quot;,&quot;fbsource&quot;:703,&quot;ref&quot;:&quot;nf_generic&quot;}\">\n<div class=\"userContentWrapper _5pcr\">\n<div class=\"_1dwg\">\n<div class=\"_5pbx userContent\" data-ft=\"{&quot;tn&quot;:&quot;K&quot;}\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 2000, en el suplemento de las fiestas de IDEAL, <strong>Ana Mar\u00eda Guerrero Pozo<\/strong>, nos deleit\u00f3 con este art\u00edculo titulado \u201cTradiciones\u201d. Lo rescatamos para la gacetilla de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre me he sentido orgullosa de mi pueblo y de mis ra\u00edces. Y no me gustan que vayan desapareciendo poco a poco estas tradiciones que lo hac\u00edan \u00fanico, lo mismo que por su enclave lo es. Qu\u00e9 decir de nuestra sierra, cuando est\u00e1s en lo alto de su mirador; te sientes due\u00f1o del mundo, parece como si volaras y lo vieras todo a vista de p\u00e1jaro, tantos pueblos blancos, las laderas de los montes de un verde esmeralda y el olor a tomillo y pino, parece que te ensancha el coraz\u00f3n. Y la Vega, con toda la gama de los verdes y su intenso colorido, dif\u00edciles de superar, que la mano experta del pintor hubiera sacado de su paleta, no podr\u00eda compararse con los colores que tiene<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un poco m\u00e1s adelante Granada, y qu\u00e9 decir de ella que no hayan dicho infinidad de poetas (con voces m\u00e1s autorizadas que la m\u00eda) que parece una sultana, reposada, con su vestido de fiesta y adornada de un mant\u00f3n de encaje y plata que es nuestra Sierra Nevada; con los colores tan especiales con los que se adorna cuando en los atardeceres se despide de ella el astro rey. Pero dejemos de divagar, y volvamos al principio. Una de las tradiciones de mi pueblo es poner el d\u00eda de la Cruz (3 de mayo) numerosas cruces por todos los barrios, calles, plazas y casas particulares. En la actualidad, gracias a numerosas personas dicha costumbre se va restituyendo; no as\u00ed la de comer ese d\u00eda cacahuetes, pues no hab\u00eda casa que no los tuviera, ni ni\u00f1o en la calle con los bolsillos repletos, ni novio que antes de ir a la casa de la novia no llegara a la tienda de la Esquina o a otra, pues en todas hab\u00eda sacos repletos de este fruto para comprar y llevarlo como regalo. Bien es verdad que al final de la noche te sent\u00edas m\u00e1s alegre que unas casta\u00f1uelas, pues es sabido que contienen alcohol, aunque en grados m\u00ednimos. Lo m\u00e1s extra\u00f1o de esta tradici\u00f3n que se remonta a la noche de los tiempos, es que no la hab\u00eda ni en Albolote, que estamos a pocos kil\u00f3metros, ni en ning\u00fan pueblo de alrededor, pues salados hay todo el a\u00f1o, pero no de estos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, \u00bfqu\u00e9 me dec\u00eds de las madres del Rao?, antes de canalizarlas, cuando \u00edbamos familias enteras a pasar el d\u00eda. Todos contentos de poder chapotear en el agua tan fr\u00eda, jugar con los ni\u00f1os de otras familias y comer moras silvestres, aunque nos llev\u00e1ramos m\u00e1s de un pinchazo. Y por la tarde, en el frescor de las alamedas, con un buen acorde\u00f3n bailar y cantar cosas populares; y despu\u00e9s de un largo d\u00eda, cansados y felices, volver a casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la familia al completo sal\u00eda en el frescor de la tarde a visitar las distintas chozas, de los campos de melones o sand\u00edas para poder saborear los rojos o verdes frutos desde la misma mata, pues ten\u00edan un gusto especial. No s\u00e9 si ser\u00eda por eso o por el encanto que nos proporcionaba elgran paseo compartido con todos, en el que no faltaba, algunas veces, el coscorr\u00f3n por haberse salido de madre, o las rodillas echadas a bajo, por correr m\u00e1s de la cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me acuerdo que mi abuela me contaba, que hab\u00eda tradici\u00f3n de criar un marrano entre todos los vecinos del pueblo, que paseaba libre por las calles durante el d\u00eda, y al llegar la noche cualquier vecino lo met\u00eda en una chiquera hasta por la ma\u00f1ana, en que lo soltaba y as\u00ed hasta el d\u00eda de San Ant\u00f3n, que se donaba a una familia necesitada. Por causas obvias, esta tradici\u00f3n es impensable en nuestros d\u00edas, pero menos mal que ha aparecido otra, la de comer en Caparacena la olla de habas, con todo lo que eso conlleva ya que es una fiesta muy hermosa, en la que se comparte el d\u00eda con todo el pueblo, su santa misa, la procesi\u00f3n y tambi\u00e9n su baile y alegr\u00eda; que no se pierda y que cada a\u00f1o vaya a mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro pueblo siempre ha sido ganadero. Yo me acuerdo de su feria de ganado en la que tanto yo como otros muchos ni\u00f1os, disfrut\u00e1bamos viendo los distintos animales, en una especie de corrales con techos de ca\u00f1as verdes para que le dieran sombra. As\u00ed est\u00e1bamos toda la ma\u00f1ana, de corral en corral, viendo como los marchantes y tratantes alababan a las diferentes bestias con su consabido regateo, para conseguir un buen precio y que el comprador quedara contento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa expansi\u00f3n del cultivo e industrializaci\u00f3n de la remolacha azucarera a mediados del siglo XIX estaba fuerte y consolidada, y unos hombres que vieron la posibilidad de obtener mayores rendimientos de una vega, hasta entonces, en su mayor parte, dedicada a olivos y cereales. La primera se\u00f1al la dio la Real Sociedad de Amigos del Pa\u00eds, que en su sede de la calle Duquesa n\u00ba 18, reparti\u00f3 gratuitamente semillas entre 152 labradores de la vega, convirti\u00e9ndose as\u00ed en introductora del cultivo remolachero en Espa\u00f1a. Y tres ilustres granadinos fueron los principales entusiastas de aquella transformaci\u00f3n agr\u00edcola y, a la vuelta de 20 a\u00f1os, hab\u00eda en la Vega catorce f\u00e1bricas azucareras\u201d ( IDEAL, un siglo que se va).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a Atarfe, su vega parec\u00eda un vergel, pues hasta el \u00faltimo trozo estaba sembrado. Sus gentes viv\u00edan bien, ya que no faltaba el trabajo, ten\u00edamos f\u00e1bricas y nos hab\u00edamos subido al tren de la industria y, como es natural, nuestras costumbres culinarias adaptaron otros platos como las gachas de remolacha, \u00bfqui\u00e9n no las echa de menos?.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rotaci\u00f3n de las estaciones, de las cosechas, de los trabajos en el campo, y hasta de los paisajes, los ve\u00edamos sucederse en amarillos, ocres, verdes intensos, azulados, seg\u00fan correspondiera. Y sin que nadie lo dijese se jugaba al juego t\u00edpico de cada estaci\u00f3n: a las bolas, a piola y a los botones; aqu\u00ed se armaba la de San Quint\u00edn, pues desaparec\u00edan de las casas todos los botones que se hab\u00edan ido acumulando de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Yo me acuerdo que en mi casa hab\u00eda una bolsa muy grande que lo llam\u00e1bamos el talego de los botones, y los conten\u00eda de todas clases y colores. Tambi\u00e9n hab\u00eda uno m\u00e1s peque\u00f1o donde se reun\u00edan todos los blancos de n\u00e1car y cristal; pero cuando hab\u00eda un ni\u00f1o en la casa hab\u00eda que tener cuidado, de que no se perdieran todos (yo para seguir la tradici\u00f3n tengo en casa una caja grande de ellos). Y no s\u00f3lo eso, al ser el suelo de tierra, y tirarnos en \u00e9l para hacer el hoyo, se nos pon\u00edan unas rodillas percudidas, que por mucho que se restregara uno con el estropajo de esparto, la mugre tardaba en salir, junto con la piel, ya que por esos tiempos las ni\u00f1as no ten\u00edamos pantalones y era un juego para todo el mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro juego era la rayuela, sobre todo en los atardeceres de abril y mayo, cuando el sol parece que se alarga. Se o\u00edan las canciones de las ni\u00f1as que saltaban a la comba, jugaban a corros, a la cadena, a la abalarde, al marro, a las prendas, a la rueda, a la cheta, al pat\u00edn, etc. Estos juegos que hab\u00edan pasado de padres a hijos, hoy, casi han llegado a desaparecer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Retomando un poco lo de las estaciones, me acuerdo que desde el principio del verano hasta bien entrado el oto\u00f1o, hab\u00eda en todas las casas de nuestro pueblo, sobre las mesas, una fuente llena de apetitosos higos, ya que no hab\u00eda patio que no tuviera su correspondiente higuera (incluso en mi casa hab\u00eda dos). Se pon\u00edan a secar y se elaboraba pan de higo, con un sabor caracter\u00edstico muy dif\u00edcil de superar y que a los ni\u00f1os nos volv\u00eda locos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pod\u00eda comprar a los modestos vendedores ambulantes que pateaban las calles ma\u00f1anas y tardes incitando al vecindario con sus pregones, casi siempre graciosos y ocurrentes. Algunos eran m\u00e1s cantados que voceados y con un sentido de la melod\u00eda que resultaba muy agradable \u00e9l sentirlos por las calles del pueblo. Se pod\u00edan comprar golosinas, que eran lo que a los ni\u00f1os nos gustaba m\u00e1s, animales, perfumes, cacharros para la casa, fruta, etc. Se hac\u00eda con dinero o a trueque por cosas usadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n no se acuerda de lo bonito y adornado que se pon\u00eda nuestro pueblo, para la comuni\u00f3n de los enfermos?, en la que todas las calles rivalizaban por ser las mejor engalanadas, con arcos verdes y en los suelos mastranzo e hierbas arom\u00e1ticas; y la uni\u00f3n y convivencia entre los vecinos, que estaban toda la noche trabajando para que por la ma\u00f1ana luciera bien el trabajo com\u00fan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De ni\u00f1os, una pelota, unas canicas, una caja de cart\u00f3n o el juego de la pata coja bastaban para hacernos felices. No \u00e9ramos desdichados ni nos faltaba de nada. Definitivamente los tiempos han cambiado. Hoy d\u00eda hay ni\u00f1os que aprenden a decir \u201cactividades de estimulaci\u00f3n\u201d o \u201ctaller creativo\u201d antes que mama y papa. Resulta dif\u00edcil pedirles que observen las nubes navegar por el cielo, o una hormiga desfilar con sus compa\u00f1eras. Y, aunque es absurdo esperar que su ritmo de vida no sea tan acelerado, har\u00edamos bien en ense\u00f1arle a tomar las cosas con calma, a so\u00f1ar, y por qu\u00e9 no, a aburrirse de vez en cuando.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la sociedad actual, donde el trabajo, la sociedad de consumo, la acumulaci\u00f3n de bienes y los juegos programados ocupan la mayor parte de nuestro tiempo, valdr\u00eda la pena reconsiderar el rescate de alguna de nuestras tradiciones \u00bfno cre\u00e9is?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuadro se titula \u201cCalle Barquillo\u201d y es obra de Julia Schiller.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosidades elvirenses.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el a\u00f1o 2000, en el suplemento de las fiestas de IDEAL, Ana Mar\u00eda Guerrero&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3042,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[2,38,9,15],"tags":[1095,1094,597],"class_list":["post-3041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-atarfe","category-opinion-de-jose-enrique-granados","category-medio-ambiente","category-ultimas-noticias","tag-madres-del-rao","tag-tradiciones","tag-vega-de-granada"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/11960198_877303935688956_7364364410061998121_n.jpg?fit=312%2C395&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3041"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36477,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3041\/revisions\/36477"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3042"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}