{"id":33032,"date":"2019-07-01T11:48:57","date_gmt":"2019-07-01T09:48:57","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=33032"},"modified":"2020-06-26T13:13:13","modified_gmt":"2020-06-26T11:13:13","slug":"la-noche-de-los-misteriospor-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=33032","title":{"rendered":"\u00abLA NOCHE DE LOS MISTERIOS\u00bbPor Alberto Granados"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\"> Uno del  los primeros cuentos que escrib\u00ed, sin demasiada t\u00e9cnica, estaba dedicado  a Juanjo Ib\u00e1\u00f1ez, que hoy cumple a\u00f1os y celebra su sanju\u00e1n. Ahora me da  hasta verg\u00fcenza, pero os lo copio-pego (mi primitivo blog desapareci\u00f3).<\/h4>\n\n\n\n<p>-\u00a1Esta  noche es distinta a todas, Juanjo! \u00a1Noche de San Juan! \u00a1La noche de los  misterios! -mi padre me lo dec\u00eda con un entusiasmo impropio de su  car\u00e1cter reservado y hosco.-Deja de decirle  tonter\u00edas al ni\u00f1o -le espetaba mi madre ante la mirada recriminatoria de  mi abuela, siempre hostil con mi padre.-\u00a1Tonter\u00edas!  Parece mentira que lo digas t\u00fa&#8230; -y mi padre estallaba en una obscena  carcajada que hac\u00eda que mi abuela se adelantara unos pasos, como  ausent\u00e1ndose, en una imposible ausencia, que le permitiera no o\u00edr, no  recordar.Mi padre siempre me demostr\u00f3 a m\u00ed todos  los afectos. Con mi madre y mi abuela siempre estuvo distante y falto de  efusiones. Con mil esfuerzos, me hab\u00eda mandado interno a la ciudad.  Quer\u00eda que yo estudiara.<\/p>\n\n\n\n<p> Que tuviera un porvenir que a \u00e9l le hab\u00eda sido  negado por muchos motivos: la guerra, el casamiento precipitado con mi  madre, la falta de trabajo&#8230;De cualquier forma,  aquel hombre seco se transfromaba esa noche m\u00e1gica. Parec\u00eda que la fecha  ten\u00eda un poder oculto sobre su esp\u00edritu. Me hablaba sin cesar mientras  encend\u00eda la fogata, despu\u00e9s de haber descargado de la camioneta, entre  los dos, toda la impedimenta preparada para aquella noche: le\u00f1a y  maderas viejas, cervezas y refrescos, carnes, chorizos, mantas, toallas,  an\u00eds&#8230;Nos acompa\u00f1aba mi prima Ana, que acababa  de llegar de Barcelona. Su familia era el primer a\u00f1o que fallaba para la  noche de S. Juan. Este a\u00f1o iba a ser una fiesta menos numerosa, menos  animada.El fuego estuvo pronto en todo su apogeo. <\/p>\n\n\n\n<p> Las chuletas, los chorizos chorreban una pringue que crepitaba al caer  sobre las brasas. Mi padre se tomaba un vino tras otro, con el reproche  impl\u00edcito de mi abuela. Tras comer como salvajes, las tres mujeres se  tomaron un refresco mientras mi padre empezaba con el an\u00eds.Ya  so\u00f1olientos, dieron las doce. A lo lejos, en el pueblo, se vieron los  cohetes. Mi abuela -\u00bfqui\u00e9n lo dir\u00eda?-, mi madre y Ana se alejaron entre  risas mientras mi padre adquir\u00eda un brillo distinto en aquellos ojos  escrutadores. Iban a ba\u00f1arse desnudas, con las mil prudencias que la  situaci\u00f3n les exig\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre se call\u00f3 de pronto. Toda su alegre  locuacidad desapareci\u00f3 hasta que las tres mujeres volvieron muertas de  fr\u00edo a sentarse junto a las brasas. Ana ven\u00eda cubierta con un albornoz.  Ven\u00edan riendo con una alegr\u00eda poco usual en aquella vida de reproches y,  al parecer, de frustraciones.-Juanjo, ahora vamos  nosotros -dijo mi padre y nos alejamos para desnudarnos en la oscuridad  y meternos en el mar. <\/p>\n\n\n\n<p>Unos minutos despu\u00e9s, est\u00e1bamos de regreso. Yo me  acerqu\u00e9 a las llamas.-Voy a mear -dijo mi padre (nuevo gesto de reprobaci\u00f3n de mi abuela) y se levant\u00f3.-Esp\u00e9rame, yo tambi\u00e9n tengo que ir -dijo mi madre y ambos se alejaron.Mi  abuela sac\u00f3 una hist\u00e9rica verborrea al notar que hac\u00eda mucho que la  pareja deb\u00eda haber vuelto. Un tema llevaba a otros, en un vano intento  por escamotearnos la realidad. Mi prima me miraba. Al fin, regresaron.  Mi madre ten\u00eda una mirada distinta, un brillo in\u00e9dito en sus siempre  tristes ojos. Mi padre se tumb\u00f3 sobre una manta y empez\u00f3 a cantar.<\/p>\n\n\n\n<p><br>Quien te puso Salvaora que poco te conoc\u00eda&#8230;<br>Yo  esperaba el siguiente paso, repetido a\u00f1o tras a\u00f1o: hablar mal de mis  t\u00edos, que hab\u00edan hecho un reparto injusto de la herencia, pero de  repente, de una de las muchas hogueras de la playa, se dejaron o\u00edr unos  alaridos. Mi padre se acerc\u00f3. Volvi\u00f3 un instante despu\u00e9s. Una pareja de  j\u00f3venes se hab\u00eda metido en el mar y la chica no sal\u00eda.-Queados  vosotros aqu\u00ed -fue la orden que nos dieron a Ana y a m\u00ed. Ellos se  marcharon a buscar a la joven o a ayudar, o a curiosear.<\/p>\n\n\n\n<p>Ana se acerc\u00f3 a m\u00ed. Abri\u00f3 su albornoz dej\u00e1ndome ver su luminoso desnudo, como un fogonazo en aquella noche de fuegos.-Abr\u00e1zame, por favor. La muerte me da miedo.La abrac\u00e9 con la torpeza de mis quince a\u00f1os. Not\u00e9 un v\u00e9rtigo que me abrasaba las entra\u00f1as.-Me  da pena y miedo la muerte -repiti\u00f3 en mi o\u00eddo. Temblaba. Cogi\u00f3 mis  manos inexpertas e hizo de lazarillo, conduci\u00e9ndolas por la tersura de  su cuerpo, convirti\u00e9ndolas en diestras y audaces. <\/p>\n\n\n\n<p>El v\u00e9rtigo me  aceleraba el coraz\u00f3n. A la tenue luz de aquella hoguera encontr\u00e9  respuestas a preguntas que ni siquiera hab\u00eda tenido tiempo de  formularme, que nunca hubiera sospechado.Poco  despu\u00e9s, regres\u00f3 mi abuela. Quer\u00eda que fu\u00e9ramos a ver a la muchacha  muerta. Nos escrut\u00f3. Parec\u00eda que barruntaba algo, pero pudo m\u00e1s su  morbo.\u00a0La chica, desnuda, era de una belleza  sobrenatural, como si la muerte le hubiera pagado un elevado peaje por  llev\u00e1rsela. El novio, semidesnudo, ten\u00eda ojos de loco. Lleg\u00f3 la Guardia  Civil. El alba empez\u00f3 a apuntar y recogimos para irnos a casa.<br>****<\/p>\n\n\n\n<p><br>Han  pasado muchos a\u00f1os desde aquella noche de San Juan. La vida ha hecho de  m\u00ed&#8230; lo que ten\u00eda que hacer, simplemente. Con la madurez he  comprendido el sentido de lo que me dec\u00eda mi padre. Llevaba raz\u00f3n. Era  una noche especial. Encajando aquellos recuerdos, como piezas de un  puzzle, se obtiene un tapiz, un fresco que contiene todos los misterios  de la vida y de la muerte: el deseo -el m\u00edo, el de mis padres, el de  Ana-, la ambici\u00f3n, la frustraci\u00f3n, los sue\u00f1os deshechos, la muerte, el  desnudo en toda su belleza de una mujer (tanto el c\u00e1lido y palpitante de  vida de Ana, como el del cuerpo yerto de aquella pobre chica)&#8230; Noche  m\u00e1gica. La noche de todos los misterios. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno del los primeros cuentos que escrib\u00ed, sin demasiada t\u00e9cnica, estaba dedicado a Juanjo Ib\u00e1\u00f1ez,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":33033,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,12,1161,9,44,15],"tags":[6093,6218,942],"class_list":["post-33032","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-cultura","category-ciudadania","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-cuento","tag-misterios","tag-noche-de-san-juan"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2019\/06\/magico-despertar7.png?fit=580%2C236&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33032"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33034,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33032\/revisions\/33034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}