{"id":3359,"date":"2015-09-16T07:34:34","date_gmt":"2015-09-16T07:34:34","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=3359"},"modified":"2015-09-17T10:49:28","modified_gmt":"2015-09-17T10:49:28","slug":"tampoco-ire-a-nueva-york-este-verano-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=3359","title":{"rendered":"\u00abTampoco ir\u00e9 a Nueva York este verano\u00bb Por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El reciente libro del periodista y acad\u00e9mico de la de Buenas Letras de Granada, Esteban de las Heras, <em>Tampoco ir\u00e9 a Nueva York este verano<\/em> (Salobre\u00f1a, Editorial Alhulia, 2014), es todo un hallazgo literario.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de este libro s\u00f3lo conoc\u00eda un cuento del autor, <em>El garill<\/em>o, publicado en <em>Cuentos para el vino<\/em> (Segovia, Cylea Ediciones, 2013), libro en el que tambi\u00e9n aparec\u00eda mi propio relato <em>La copa del viajero<\/em>. Ya en ese relato encontr\u00e9 buena parte de las claves que aparecen en el nuevo libro: regreso al pasado, vocabulario patrimonial de su zona burgalesa, indagaci\u00f3n antropol\u00f3gica, un rico desfile de personajes populares\u2026 y, por encima de todo, una atm\u00f3sfera te\u00f1ida de la nostalgia del tiempo perdido, de las oportunidades dejadas irremisiblemente atr\u00e1s, del ag\u00f3nico sentido del paso inexorable de la vida y del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Formalmente dividido en dos partes, De las Heras se dirige en cuarenta cap\u00edtulos a una mujer que vive en Nueva York. En cada cap\u00edtulo le cuenta alg\u00fan peque\u00f1o suceso, comparte una\u00a0m\u00ednima reflexi\u00f3n, presenta a un personaje sencillo, le evoca situaciones vividas por ambos muchos a\u00f1os antes, insin\u00faa un pasado amatorio y viajero com\u00fan\u2026 Estas divisiones o cap\u00edtulos podr\u00edan pasar perfectamente por cartas o correos electr\u00f3nicos, salvo por la circunstancia de que no aparece ni encabezamiento ni despedida, lo que las acerca mucho m\u00e1s a un conjunto de pensamientos a ella dirigidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la primera parte, todas estas comunicaciones se hacen desde el pueblo burgal\u00e9s del narrador, adonde \u00e9l ha preferido marcharse en vez de ir durante el verano a visitar a la chica en Nueva York. Los cap\u00edtulos de la segunda parte, en cambio, parten de Granada, ciudad a la que el narrador ha regresado cuando el oto\u00f1o se avecina, porque siente \u201c\u2026que ya es hora de seguir a los p\u00e1jaros y volver hacia el sur, de volver a Granada\u201d (P\u00e1g. 87).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El conjunto plantea un interesante progreso narrativo, pues partiendo de las estampas aparentemente sueltas la tenue trama narrativa se va intensificando y cobrando un dram\u00e1tico peso espec\u00edfico hasta el desolado final, lo que convierte esta obra en un libro de dos facetas: novela psicol\u00f3gica, por un lado, y libro de estampas literarias, por otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6908\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/07\/escanear0007.jpg?w=640\" alt=\"escanear0007\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este tenue hilo conductor cumple perfectamente su funci\u00f3n narrativa y da sentido global a las breves disquisiciones, siempre presididas por la idea de que el narrador ha preferido regresar a sus or\u00edgenes antes que ir a visitar a la chica a la ciudad de los rascacielos, idea que aparece varias veces repetida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfQu\u00e9 le hace renunciar al encuentro, cuando asegura continuamente echarla de menos? La respuesta es muy simple y humana: el regreso a los or\u00edgenes, al tiempo perdido, a la infancia, con toda su carga de territorio m\u00e1gico pero siempre enga\u00f1oso. El autor incluye una referencia a Ulises y su regreso a una \u00cdtaca donde nadie lo espera, si no es una Pen\u00e9lope que ya no es la misma a quien el h\u00e9roe amaba. Y es que el pasado tiene mucho m\u00e1s de literario que de realidad. Lo expresa as\u00ed ya en el mismo pr\u00f3logo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c\u2026de ah\u00ed [de la necesidad de la memoria] nace este libro ensamblado con los brotes de la nostalgia por el tiempo perdido, por la edad de la inocencia, por el tiempo interminable que disfrutamos hace mucho tiempo.\u201d (P\u00e1g. 11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 M\u00e1s adelante, vuelve a formular la idea de este modo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201c\u2026escudri\u00f1amos entre los meandros de aguas calmas y oscuras de la mente en busca del tiempo pasado, de la edad perdida en las m\u00e1rgenes de la senda recorrida, intentando encontrar un norte para seguir avanzando. Y sin apenas darnos cuenta, ese bucle del eterno retorno nos lleva a ese mundo en el que apenas hab\u00eda coches y aeroplanos, y la velocidad la marcaban el perezoso vuelo de la perdiz en los rastrojos y la carrera de los perros en busca de la presa.\u201d (P\u00e1g. 30).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El libro incluye tambi\u00e9n dos referencias a una obra paradigm\u00e1tica del recuerdo literario: <em>El humo dormido<\/em>, de Gabriel Mir\u00f3, ese tiempo pasado que se queda inerte en nuestra atm\u00f3sfera vital y flota siempre, casi inm\u00f3vil, en nuestra conciencia. Ese humo dormido permite a De las Heras reencontrarse con situaciones y personajes casi arquet\u00edpicos. En efecto, a lo largo del libro, aparecen los segadores ambulantes de una \u00e9poca perdida, las noches de san Juan, la transmisi\u00f3n de noticias de entonces (tan distinta a la inmediatez de los whatsapp), el mundo de la vendimia y de los trabajos agr\u00edcolas, animales de aquel entorno, viajes y desapegos, aperos de labranza y trebejos hoy sustituidos por nuevas m\u00e1quinas, la iglesia y la rectoral hoy abandonadas\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-6909\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/07\/img_3269-e1436888862809.jpg?w=560&#038;resize=132%2C204\" alt=\"IMG_3269\" width=\"132\" height=\"204\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tambi\u00e9n surcan las p\u00e1ginas del libro una galer\u00eda de tipos que, con la distancia del tiempo, adquieren un eficaz valor afectivo: don Celso (el maestro), don Sixto (el boticario), la t\u00eda Macrina, Mariano Patola\u2026 De igual modo, la m\u00fasica y los viajes son elementos siempre presentes, siempre vinculados a recuerdos comunes. Chavela Vargas, Mari Trini, el gregoriano y otras muchas m\u00fasicas, permanecen indelebles en la memoria nost\u00e1lgica del narrador como enlaces indisolubles de una situaci\u00f3n ya irrecuperable. Las visitas a San Quirce o al monasterio de Silos, a Santander, a Santillana del Mar, a Madrid, a Hungr\u00eda\u2026 convierten estos lugares en territorio literario de la nostalgia y confieren al libro un tono de recuerdo melanc\u00f3lico y l\u00e1nguido de enorme belleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Qu\u00e9 pena que escritores <em>de provincias<\/em> no encuentren una mayor proyecci\u00f3n fuera del \u00e1mbito localista, como vienen denunciando desde hace tiempo Fernando de Villena y un amplio grupo de escritores, siempre condenados a tiradas de pocos ejemplares y m\u00ednima promoci\u00f3n, incluso presentando trabajos de una indudable calidad literaria y merecedores de un \u00e9xito mucho mayor, como es el caso de este sutil\u00edsimo libro, que se ha ganado por s\u00ed solo un reconocimiento literario mucho mayor del que \u2013me temo- va a recibir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El reciente libro del periodista y acad\u00e9mico de la de Buenas Letras de Granada, Esteban&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3360,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,12,15],"tags":[491,492],"class_list":["post-3359","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-cultura","category-ultimas-noticias","tag-lectura","tag-libro"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/alber.jpg?fit=560%2C420&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3359"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3359\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3361,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3359\/revisions\/3361"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3360"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}