{"id":33921,"date":"2019-09-22T09:00:39","date_gmt":"2019-09-22T07:00:39","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=33921"},"modified":"2019-09-18T17:06:38","modified_gmt":"2019-09-18T15:06:38","slug":"feminismo-de-la-cuarta-ola-hacia-la-desobediencia-del-capitalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=33921","title":{"rendered":"Feminismo de la cuarta ola: \u00bfHacia la desobediencia del capitalismo?"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La dominaci\u00f3n no necesita para existir s\u00f3lo el uso de la fuerza, sino  que exige tambi\u00e9n reconocimiento. Dicho de otro modo: para obedecer se  requiere coerci\u00f3n y consenso. La forma institucional e \u00edntima que adopta  hoy la dominaci\u00f3n de las mujeres bajo el capitalismo neoliberal es  ilustrativa al respecto. <\/h4>\n\n\n\n<p>El capitalismo en esta fase est\u00e1 organizado a  trav\u00e9s de la divisi\u00f3n sexual del trabajo. Para ello, est\u00e1 orientado a  maximizar las tasas de ganancia del capital transformando a las mujeres  en seres a las que se expropia trabajo, tiempos y afectos, explota su  fuerza de trabajo y hace de sus cuerpos un nicho rentable de negocio.  Invisibilizar el conflicto derivado de poner muchas vidas al servicio de  la acumulaci\u00f3n de capital es el modo de borrar cualquier posibilidad de  disidencia. Pero, adem\u00e1s, se ha de disponer de mecanismos efectivos de  socializaci\u00f3n, con sus correspondientes incentivos y castigos, que  produzca correctamente identidades femeninas que consientan. <strong>No hay capitalismo sin explotaci\u00f3n y no hay explotaci\u00f3n sin consentimiento.<\/strong> La violencia siempre es el plan B.<\/p>\n\n\n\n<p>La coacci\u00f3n estructural en la que se desarrolla la vida de las \nmujeres es muy sofisticada y su conversi\u00f3n en sentido com\u00fan esconde a\u00fan \nm\u00e1s sus rasgos. Por eso resultan comprensibles las dificultades que \nsiguen teniendo muchas mujeres para deslegitimar el mandato recibido. Su\n desobediencia implica no s\u00f3lo rechazar la forma patriarcal de organizar\n la vida bajo el capitalismo neoliberal, sino tambi\u00e9n rechazar c\u00f3mo se \nentienden a s\u00ed mismas. De ah\u00ed que las estrategias del movimiento \nfeminista siempre hayan estado dirigidas tanto a captar la mente de las \nmujeres e impulsar su empoderamiento individual y colectivo, como a \nhacer visible p\u00fablicamente los intereses ocultos en la sujeci\u00f3n de las \nmujeres e incidir en el rumbo de los cambios estructurales. Es decir, <strong>la\n desobediencia, sea como fuere que la definamos, es indisoluble del \nfeminismo como movimiento social y propuesta pol\u00edtica emancipatoria.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, la historia de su acci\u00f3n colectiva es la constataci\u00f3n de un\n cuestionamiento permanente a las reglas establecidas que siempre tuvo \ncomo resultado democratizar los consensos previamente establecidos. \nDesafiantes y enormemente creativas, las acciones desplegadas en los \nmomentos de mayor visibilidad, las olas feministas, constituyen un \nlegado ineludible del que seguimos tirando para redefinir las fronteras \nde los potenciales nuevos consensos. En ese amplio repertorio hallamos \nlas formas m\u00e1s convencionales de participaci\u00f3n y acci\u00f3n como <strong>la huelga, el llamado al boicot, las concentraciones o manifestaciones<\/strong>. Pero, tambi\u00e9n, <strong>transgresiones de la legalidad<\/strong>\n sea por hacer lo prohibido o por no hacer lo ordenado. Este quehacer \nil\u00edcito forma parte de la cadena gen\u00e9tica del feminismo como muestra que\n fueran las <strong>sufragistas del siglo XIX <\/strong>quienes \nmaterializaron la desobediencia civil como filosof\u00eda y estrategia, o los\n ejercicios de apolog\u00eda, auto-imputaci\u00f3n e inducci\u00f3n al delito \npracticados por <strong>las feministas a finales de los 70<\/strong>, \nexigiendo el derecho al aborto, la despenalizaci\u00f3n del adulterio o la \nlegalizaci\u00f3n de los anticonceptivos, sin olvidar su solidaridad con las \nmujeres encarceladas por los denominados \u201cdelitos espec\u00edficos\u201d y no \namnistiadas. Sus acciones han buscado no s\u00f3lo activar la dimensi\u00f3n \nmovilizadora, sino tambi\u00e9n, cuestionar la legitimidad existente, \ndesplegar una vasta red de informaci\u00f3n, apoyo material y vital, y crear \nespacios participativos que facilitaran la construcci\u00f3n de identidades \ncolectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta memoria democr\u00e1tica <strong>\u00bfqu\u00e9 forma adquiere el car\u00e1cter desobediente de esta cuarta ola feminista del siglo XXI?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En 2011 irrump\u00edan las italianas al grito de <strong>\u201cSe non ora quando?\u201d<\/strong>\n y tras ellas hasta la actualidad, millones de mujeres en decenas de \npa\u00edses han desbordado todas las previsiones en manifestaciones \nmultitudinarias que ha utilizado la solidaridad como arma: <strong>\u201cHermana, yo si te creo\u201d, \u201cJuana est\u00e1 en mi casa\u201d, \u201cNi una menos\u201d, \u201cVivas nos queremos\u201d<\/strong>.\n Y tambi\u00e9n han centrado su cuerpo reivindicativo en las violencias \nmachistas, especialmente la sexual, as\u00ed como en la justicia \nreproductiva. Y han utilizado las redes sociales como dispositivo de \narticulaci\u00f3n y como altavoz de unas denuncias que convulsionaban el \nmundo del espect\u00e1culo y los medios en EEUU con el <strong>#Me too<\/strong>.\n Ese sentir se expand\u00eda por Espa\u00f1a, gracias a periodistas valientes y al\n coraje de tantas mujeres cansadas del silencio, con el <strong>#Cu\u00e9ntalo<\/strong>, en el que m\u00e1s de un mill\u00f3n de mujeres contar\u00edan las agresiones sexuales sufridas.<\/p>\n\n\n\n<p>A partir de 2017 estas movilizaciones empiezan a articularse \ncoordinadamente a escala planetaria en torno al 8 de marzo. La gran \nherramienta canalizadora de la movilizaci\u00f3n, y al tiempo punto de \nruptura, ser\u00e1 <strong>la huelga<\/strong>, que visibilizar\u00e1 el di\u00e1logo y \nla alianza transversal que el feminismo ha sabido articular con las \nprotestas de la \u00e9poca. Esto es lo que la \u00faltima gran huelga feminista en\n la Espa\u00f1a de 2019 reivindicaba: <strong>\u201cla vida en el centro\u201d<\/strong>\n y explicitaba: que \u201cla rebeld\u00eda y la lucha contra la alianza entre el \npatriarcado y el capitalismo que nos quiere obedientes, sumisas y \ncalladas\u201d, muestra la conexi\u00f3n con todos los movimientos que surgen como\n respuesta a las pol\u00edticas de ajuste que se ponen en marcha a partir del\n estallido financiero del 2008. Una respuesta que ya hab\u00eda sorprendido, \ncomo se\u00f1ala Susan Watkins, por el resurgir de un feminismo militante. \nPorque este feminismo capilar ya se hab\u00eda dejado o\u00edr con fuerza en las \nacampadas que ocuparon espacios p\u00fablicos emblem\u00e1ticos como la Puerta del\n Sol en Madrid y Occupy Wall Street en New York en 2011, de la misma \nmanera que ven\u00eda desde el sur reclamando una cr\u00edtica al colonialismo \ndesde las primaveras \u00e1rabes con el epicentro simb\u00f3lico en la Plaza Tahir\n de El Cairo. No debemos olvidar que tiene raz\u00f3n Boaventura de Sousa \nSantos cuando recuerda que, al otro lado de la l\u00ednea abismal, <strong>la\n apropiaci\u00f3n y la violencia son la respuesta a las reclamaciones, que en\n muchos lugares incorporan a la represi\u00f3n, las violaciones como una \nforma sistem\u00e1tica de castigo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La agenda feminista se ampl\u00eda y se conecta con todas las luchas que \nse est\u00e1n dando en la esfera de la reproducci\u00f3n social: con las mareas \nsanitarias y educativas, con las y los pensionistas, con la plataforma \nanti-desahucios, con las mareas de estudiantes contra el cambio \nclim\u00e1tico, etc. De ah\u00ed que las autoras del <strong>\u201cManifiesto de un feminismo para el 99%\u201d<\/strong>\n planteen que las huelgas feministas forman parte de una nueva lucha de \nclases que, por primera vez, incluye las luchas por la reproducci\u00f3n \nsocial. La clase ya no ser\u00edan solo las relaciones que explotan \ndirectamente \u201cel trabajo\u201d, sino tambi\u00e9n las relaciones que lo \nposibilitan y lo sostienen. Ni la clase ni tampoco la huelga volver\u00e1n a \nser nunca m\u00e1s igual. Se reinventa tanto conceptualmente con en las \nnuevas formas de hacerla: durante 24 horas como un paro laboral, de \ncuidados, de consumo y estudiantil. <\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda, la huelga es la principal herramienta que est\u00e1 movilizando y\n guiando las propuestas de transformaci\u00f3n social en esta cuarta ola \nfeminista. Acompa\u00f1\u00e1ndola antes y despu\u00e9s de estas, un sinf\u00edn de acciones\n militantes contin\u00faan cotidianamente logrando impactar sobre la realidad\n social con \u00e9xito. La elecci\u00f3n de la estrategia depende de la \ncorrelaci\u00f3n de fuerzas en la que se desarrolla el conflicto, o de la \nrelevancia de las alianzas para lograr un impacto capaz de abrir grietas\n en la legitimidad del orden. Ah\u00ed est\u00e1 un sindicalismo de nuevo tipo, el<strong> bio-sindicalismo<\/strong>\n como lo llama Yayo Herrero, de las cuidadoras profesionales de \nresidencias de Gipuzkoa y Bizkaia, que est\u00e1 logrando en alianza con las \nfamilias de las personas cuidadas no s\u00f3lo mejorar sus condiciones \nlaborales, sino, tambi\u00e9n, visibilizar la relevancia social de un trabajo\n emergente que sostiene las vidas cuando \u00e9sta ya est\u00e1 llegando a su fin.\n <\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n sabemos que no obedecer es abrir las puertas al sacrificio y \nlas personas tenemos un fuerte instinto de supervivencia. Quiz\u00e1, por \neso, no es fortuito que la desobediencia civil de la \u00e9poca la est\u00e9n \nprotagonizando quienes ya han perdido un techo bajo el que cobijarse: <strong>la Plataforma de afectados por la hipoteca (PAH),<\/strong> impulsando la ocupaci\u00f3n individual y colectiva de viviendas vac\u00edas y preferiblemente de entidades financieras. <\/p>\n\n\n\n<p>En definitiva, hoy existe un potencial bloque hist\u00f3rico desobediente,\n articulado a escala planetaria, con enorme capacidad para abrir paso a \nprofundas transformaciones del capitalismo neoliberal, de la \ninstitucionalidad y de la legalidad que lo sostiene. Un potencial bloque\n hist\u00f3rico que, camino de su consolidaci\u00f3n, est\u00e1 reinventando las \nestrategias de acci\u00f3n colectiva. <strong>El movimiento feminista est\u00e1 \nhaciendo de faro y se coloca a la vanguardia de un bloque que articula \nproyectos capaces de cambiar las sociedades de arriba abajo<\/strong>. \nCuando esto pasa, el poder puede bien tratar de solventar las demandas, \nbien incrementar la criminalizaci\u00f3n, la represi\u00f3n y la propaganda, o \nbien prepararse para salir de la posici\u00f3n de mando. En Espa\u00f1a, todas \nestas posibilidades est\u00e1n encima de la mesa. S\u00f3lo los gobiernos que tras\n este ciclo electoral incorporen las voces de las fuerzas pol\u00edticas que \nse est\u00e1n haciendo eco de una desobediencia feminista hist\u00f3rica con un \nfuerte car\u00e1cter anticapitalista y son garant\u00eda de articular un programa \nde transici\u00f3n centrado en la garant\u00eda de la reproducci\u00f3n social, van a \npoder sacarnos del atolladero en el que la vida futura ha dejado de ser \nuna distop\u00eda ficcionada.<\/p>\n\n\n\n<p> Laura G\u00f3mez <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-wordpress wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-espacio-publico\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"0CfSIKnv1g\"><a href=\"https:\/\/espacio-publico.com\/feminismo-de-la-cuarta-ola-hacia-la-desobediencia-del-capitalismo\">Feminismo de la cuarta ola: \u00bfHacia la desobediencia del capitalismo?<\/a><\/blockquote><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; visibility: hidden;\" title=\"\u00abFeminismo de la cuarta ola: \u00bfHacia la desobediencia del capitalismo?\u00bb \u2014 Espacio P\u00fablico\" src=\"https:\/\/espacio-publico.com\/feminismo-de-la-cuarta-ola-hacia-la-desobediencia-del-capitalismo\/embed#?secret=YaCQiu7jjY#?secret=0CfSIKnv1g\" data-secret=\"0CfSIKnv1g\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dominaci\u00f3n no necesita para existir s\u00f3lo el uso de la fuerza, sino que exige&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":33922,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,14,9,44,15],"tags":[6396,41],"class_list":["post-33921","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-feminismo","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-cuarta-ola","tag-feminismo"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/Women-of-the-World-Unite-Womens-Liberation-Demonstration-August-26-1970-21.jpg?fit=1891%2C1262&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33921","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33921"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33921\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33925,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33921\/revisions\/33925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/33922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33921"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33921"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33921"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}