{"id":3755,"date":"2015-10-03T08:48:18","date_gmt":"2015-10-03T08:48:18","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=3755"},"modified":"2015-10-04T09:15:08","modified_gmt":"2015-10-04T09:15:08","slug":"distintas-formas-de-mirar-el-agua-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=3755","title":{"rendered":"\u00abDistintas formas de mirar el agua\u00bb Por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<div class=\"hfeed\">\n<div id=\"post-6789\" class=\"post-6789 post type-post status-publish format-standard hentry category-complicidades tag-alberto-granados-palacios tag-distintas-formas-de-mirar-el-agua tag-editorial-alfaguara tag-el-hombre-y-la-naturaleza tag-julio-llamazares tag-la-lluvia-amarilla tag-luna-de-lobos tag-novelistica-de-julio-llamazares tag-perspectivismo-narrativo\">\n<div id=\"pd_rate_4006262_post_6789\" class=\"rating-icons\">\n<div id=\"PDRTJS_4006262_post_6789_stars_1\" class=\"rating-star-icon\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"entry-content\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Garc\u00eda M\u00e1rquez consagr\u00f3 una t\u00e9cnica literaria que ya estaba presente en <em>El Quijote<\/em>, en <em>La Colmena<\/em> de Cela, en Larra\u2026 pero que \u00e9l elev\u00f3 en su <em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/em> a verdadera categor\u00eda narrativa, a inequ\u00edvoco paradigma: el perspectivismo.<\/div>\n<div class=\"entry-content\">\n<p><!--more--><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"entry-content\">En efecto, la mil veces previsible y anunciada muerte de Santiago Nasar se nos cuenta a trav\u00e9s de distintos puntos de vista o perspectivas y es el lector quien deber\u00e1 armar el conjunto para obtener la suma de los detalles y obtener la visi\u00f3n global de la trama. El proceso podr\u00eda parecerse a las diversas capas crom\u00e1ticas que un pintor le imprime a una tela para obtener la textura definitiva, la composici\u00f3n y la tonalidad exactas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta es, en s\u00edntesis, la esencia de la \u00faltima novela de Julio Llamazares: <em>Distintas formas de mirar el agua<\/em> (Editorial Alfaguara, Barcelona, 2015), en la que diecisiete personajes pertenecientes a tres generaciones una misma familia se cuentan a s\u00ed mismos los \u00faltimos sesenta a\u00f1os de historia familiar. Eso quiere decir que las diecisiete introspecciones mostrar\u00e1n al lector los recuerdos que perviven tenaces, las an\u00e9cdotas mil veces repetidas que van adquiriendo textura mitol\u00f3gica, los muchos lugares comunes y los muchos sentimientos mezclados de afecto, de rencores viejos, de reconcomios y cicatrices. Es lo que confiere a una familia sus se\u00f1as de identidad, sus valores tot\u00e9micos, su entidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El origen de la novela es un hecho real acaecido en los a\u00f1os sesenta: la construcci\u00f3n del embalse del \u00a0r\u00edo Porma, en la provincia de Le\u00f3n. Tras el proceso administrativo de expropiaci\u00f3n, la presa fue levant\u00e1ndose ante los ojos de los habitantes de una serie de peque\u00f1os pueblos que intu\u00edan la sangrante paradoja de que el progreso les llegaba para condenarlos al desarraigo y al \u00e9xodo. El embalse, construido por el ingeniero y escritor Juan Benet, se inaugur\u00f3 en 1968 y dej\u00f3 bajo las aguas una zona boscosa donde se hab\u00edan asentado hasta entonces varios pueblos. Domingo y Virginia, los abuelos de la novela, junto a sus cuatro hijos, a\u00fan peque\u00f1os, tendr\u00e1n que dejar atr\u00e1s y para siempre un paisaje, una historia, unos muertos, unos afanes, un modo de vida\u2026 para asentarse en un indeterminado lugar de la Tierra de Campos, en Palencia, y poner en marcha una andadura distinta para la que les faltar\u00e1n referentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify; width: 372px;\" data-shortcode=\"caption\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/05\/pueblosdeespana-org.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6791\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/05\/pueblosdeespana-org.jpg?w=560&#038;resize=362%2C272\" alt=\"Embalse del Porma. Imagen obtenida de pueblos-espana.org\" width=\"362\" height=\"272\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Embalse del Porma. Imagen obtenida de <span class=\"skimlinks-unlinked\">pueblos-espana.org<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la novela, leeremos diecisiete veces la misma historia, pero con la variedad de enfoque, de \u00e9poca y de posici\u00f3n que determina en cada caso la posici\u00f3n de cada narrador en el \u00e1rbol geneal\u00f3gico del grupo. La viuda, los cuatro hijos, yernos, nueras, nietos e incluso la novia italiana de uno de estos reflexionan para s\u00ed mismos sobre el hombre cuyas cenizas van a aventar sobre las aguas de un pantano que hace d\u00e9cadas aneg\u00f3 el valle donde se asentaba Ferreres, el pueblo leon\u00e9s del que proceden los abuelos y los hijos (no as\u00ed los nietos, nacidos ya despu\u00e9s del obligado \u00e9xodo). El paso del tiempo, la diferencia de percepci\u00f3n hist\u00f3rica, los diferentes grados de implicaci\u00f3n familiar, la distancia impuesta por las circunstancias vitales de cada uno\u2026 hacen que las diecisiete reflexiones se superpongan formando con ello un riqu\u00edsimo cuadro, realista, tierno, rebosante de humanidad y lleno de matices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La novela aparece construida a base de mon\u00f3logos interiores, aunque perfectamente construidos desde el punto de vista sint\u00e1ctico y orto-tipogr\u00e1fico. No se trata, pues, de los flujos ca\u00f3ticos de conciencia, sino de un reposado ejercicio de reflexi\u00f3n que todos desarrollan mientras avanzan por la ladera hasta el punto exacto donde se encuentra sumergido el pueblo, esa \u00cdtaca a la que ahora vuelve el patriarca convertido en cenizas. La primera reflexi\u00f3n es la de Virginia, la octogenaria viuda de Domingo, que adentra al lector en la historia. Le ir\u00e1n siguiendo los dem\u00e1s personajes, quienes repiten la misma trama a\u00f1adiendo siempre un matiz diferente. Si los personajes mayores aceptaron el sentido patriarcal de las decisiones del difunto, Virginia nieta, apenas una adolescente, ve una incomprensible sumisi\u00f3n en su madre, t\u00eda y abuela a las arbitrariedades del sexismo del difunto. Hay quien reviste la historia de trascendencia intelectual y hay quien acude al entierro forzado por las circunstancias. Cada personaje, apenas esbozado en cap\u00edtulos muy breves, adquiere una eficaz solidez en su individualidad y dentro del conjunto al entrecruzarse las referencias: visi\u00f3n cl\u00e1sica de la familia frente a visi\u00f3n actualizada por parte de los j\u00f3venes; mundo rural frente a mundo urbano; agnosticismo frente a concepci\u00f3n religiosa de la vida, o incluso animista y pante\u00edsta (Agust\u00edn, el hijo solitario y un poco retrasado, nos sorprende en el \u00faltimo cap\u00edtulo con una concepci\u00f3n ins\u00f3lita de la familia); vejez frente a juventud\u2026 Uno de los nietos, Ingeniero de Caminos de profesi\u00f3n, llega a plantearse la gravedad que puede llegar a entra\u00f1ar su actividad al recordar la frustraci\u00f3n que el pantano ha generado en los suyos, en tanto que Maria Rosaria establece semejanzas y diferencias entre su abuela, criada en el italiano Valle de Aosta, y el abuelo de su novio, al que ni siquiera ha llegado a conocer\u2026 Toda una extensa variedad de planteamientos ante el hecho de la muerte y una convicci\u00f3n un\u00e1nime: el abuelo Domingo fue siempre un hombre honesto, trabajador abnegado, cari\u00f1oso a su tosca manera y todos lo quer\u00edan y admiraban, hasta el punto de que, desde su ausencia, se convierte en el verdadero protagonista, una paradoja que me recuerda a Pepe el Romano, el ausente pero omnipresente personaje de <em>La casa de Bernarda Alba<\/em>, curiosamente inexistente en la acci\u00f3n dram\u00e1tica de la obra lorquiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p class=\"wp-caption aligncenter\" style=\"text-align: justify; width: 392px;\" data-shortcode=\"caption\"><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/05\/julio-llamazares-imagen-obtenida-de-heraldo-es.jpg\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-6792\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/05\/julio-llamazares-imagen-obtenida-de-heraldo-es.jpg?w=560&#038;h=424&#038;fit=560%2C424&#038;resize=382%2C289\" alt=\"Julio Llamazares. Imagen obtenida de heraldo.es\" width=\"382\" height=\"289\" \/><\/a><\/p>\n<p class=\"wp-caption-text\">Julio Llamazares. Imagen obtenida de <span class=\"skimlinks-unlinked\">heraldo.es<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0 Una vez m\u00e1s, Llamazares enfrenta a un hombre con la Naturaleza. Lo que en <em>Luna de Lobos<\/em> era el maquis acosado y escondido en una dur\u00edsima naturaleza hostil o era el \u00faltimo poblador de una aldea pirenaica en <em>La lluvia amarilla<\/em>, aqu\u00ed es la resistencia al olvido, el rencor enquistado, la secreta a\u00f1oranza por una naturaleza definitivamente perdida bajo las aguas en que reposar\u00e1n los restos de ese hombre que ha permanecido solo desde que perdi\u00f3 sus ra\u00edces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sorprende la brillantez y la riqueza narrativas que Llamazares consigue con el efecto reiterativo. Podr\u00eda esperarse que este planteamiento produjera cansancio en el lector, pero el autor demuestra un perfecto dominio de la situaci\u00f3n, de la t\u00e9cnica y de los resortes del relato. Crea una magistral atm\u00f3sfera intimista y evocadora, as\u00ed como una interesante variedad de personajes. Todo ello me impulsa a centrarme de nuevo en Llamazares, del que s\u00f3lo he le\u00eddo cuatro obras (las mencionadas y un libro de relatos llamado <em>Tanta pasi\u00f3n para nada<\/em>), situaci\u00f3n que tendr\u00e9 que ir corrigiendo con nuevas lecturas de este autor, que considero grande entre los grandes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Alberto Granados<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">publicado en : <a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2015\/05\/06\/distintas-formas-de-mirar-el-agua\/\">https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2015\/05\/06\/distintas-formas-de-mirar-el-agua\/<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Garc\u00eda M\u00e1rquez consagr\u00f3 una t\u00e9cnica literaria que ya estaba presente en El Quijote, en&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3756,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,12,15],"tags":[1351,1352,198,1353,1354],"class_list":["post-3755","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-cultura","category-ultimas-noticias","tag-generaciones","tag-habitantes","tag-literatura","tag-presas","tag-pueblos"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/09\/escanear0001.jpg?fit=357%2C560&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3755"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3757,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3755\/revisions\/3757"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3756"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}