{"id":38327,"date":"2020-03-14T09:54:19","date_gmt":"2020-03-14T08:54:19","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=38327"},"modified":"2020-03-09T15:58:57","modified_gmt":"2020-03-09T14:58:57","slug":"ano-galdos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=38327","title":{"rendered":"A\u00f1o Gald\u00f3s"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: justify;\">Se han cumplidocien a\u00f1os de la muerte de Gald\u00f3s, el mayor de nuestros escritores, junto a Cervantes<\/h2>\n<div class=\"mce-body mce\">\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Se cumplen esta semana cien a\u00f1os de la muerte de <strong class=\"mce\">Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s,<\/strong> el mayor de nuestros escritores, junto a <strong class=\"mce\">Cervantes.<\/strong> En la madrugada del 3 al 4 de enero de 1920 Gald\u00f3s emiti\u00f3 el \u00faltimo grito de su agon\u00eda. Se incorpor\u00f3 del lecho y se llev\u00f3 las manos a la garganta, como si se ahogara. Despu\u00e9s expir\u00f3 sobre la almohada. La leyenda a\u00f1adir\u00eda que en esos momentos postreros pidi\u00f3 el auxilio del doctor <strong class=\"mce\">Centeno,<\/strong> ese ni\u00f1o de su creaci\u00f3n que aparece ya en <em class=\"mce\">Marianela, <\/em>otro de sus personajes m\u00e1s entra\u00f1ables. Tan s\u00f3lo unos meses antes, ciego y devastado por la arterioesclerosis, Gald\u00f3s hab\u00eda recorrido con sus dedos temblorosos el monumento sedente, obra de <strong class=\"mce\">Victorio Macho<\/strong>, que en su honor se inaugur\u00f3 en El Retiro.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Hoy cuesta entender que unas 30.000 personas visitaran su capilla ardiente, que al paso del cortejo f\u00fanebre la multitud se congregara en la Puerta del Sol; que una muchedumbre, compuesta en buena medida por madrile\u00f1os y madrile\u00f1as que no sab\u00eda leer, siguieran el cortejo a pie hasta el cementerio de La Almudena en lo m\u00e1s riguroso del fr\u00edo invierno mesetario. Los balcones se llenaron de crespones negros, la actriz<strong class=\"mce\"> Margarita Xirgu<\/strong> arroj\u00f3 flores y l\u00e1grimas desde su ventana en el Hotel Par\u00eds y las juventudes socialistas pugnaron por hacerse con el control de la carroza f\u00fanebre. A Gald\u00f3s, republicano convencido, el rey <strong class=\"mce\">Alfonso XIII<\/strong> quiso atribuirle honores de capit\u00e1n general con mando en plaza, y hubo peticiones de que se le enterrara en la Plaza Mayor.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil hoy imaginar tanto fervor ante un escritor que aun\u00f3 el entusiasmo, el amor, dir\u00eda, popular con la admiraci\u00f3n de los grandes intelectuales de su tiempo:<strong class=\"mce\"> P\u00e9rez de Ayala, Ortega y Gasset, Men\u00e9ndez Pelayo<\/strong> o pol\u00edticos como <strong class=\"mce\">Maura.<\/strong> No era para menos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Madrid<\/h3>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">De sobra es conocido el amor de Gald\u00f3s por Madrid. Canario de nacimiento, el 30 de septiembre de 1862 el joven Benito llegaba a la capital con la intenci\u00f3n de cursar los estudios de Derecho. Pronto descubrir\u00eda que las calles de ese pueblo abigarrado encerraban muchas m\u00e1s ense\u00f1anzas que las aulas de la Universidad Central, donde \u201cme distingu\u00ed por los frecuentes novillos que hac\u00eda\u201d. Fue tal el apasionamiento de Gald\u00f3s con esta ciudad que, hasta fechas recientes, se daba por cierto que jam\u00e1s hab\u00eda regresado a su tierra natal. De hecho, cuando Gald\u00f3s, ya anciano y completamente ciego, accede a la petici\u00f3n de <em class=\"mce\">La esfera<\/em> para publicar sus recuerdos bajo el t\u00edtulo de <em class=\"mce\">Memorias de un desmemoriado<\/em>, lo har\u00e1 comenzando por su llegada a la Corte. Se trata de una serie de art\u00edculos conmovedores, sobre todo en aquellos pasajes en los que Gald\u00f3s evoca sus paseos por un Madrid al que la ceguera le impide volver a mirar.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Fue sin duda su gran amor, y desde luego el \u00fanico que hizo p\u00fablico. Si damos cr\u00e9dito, seg\u00fan afirmaba su amigo <strong class=\"mce\">Gregorio Mara\u00f1\u00f3n,<\/strong> a que era \u201cun gran mujeriego\u201d, se mostr\u00f3 discreto y p\u00fadico hasta un punto exasperante para sus bi\u00f3grafos. Ha costado d\u00e9cadas desentra\u00f1ar los pormenores de su relaci\u00f3n clandestina, que alguno hoy tildar\u00eda de \u201cpoliamorosa\u201d, con <strong class=\"mce\">Emilia Pardo Baz\u00e1n,<\/strong> una mujer, qu\u00e9 duda cabe, adelantada a su tiempo, y casi al nuestro, y con <strong class=\"mce\">Lorenza Cobi\u00e1n<\/strong>, con quien el escritor tuvo su \u00fanica hija reconocida, Mar\u00eda.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">En aquella segunda mitad del siglo XIX, como reflejar\u00eda en toda su obra, era Madrid un hervidero de revoluciones ef\u00edmeras no exento, pues ah\u00ed segu\u00edan los restos del Imperio, de sentimiento patri\u00f3tico (<em class=\"mce\">La Fontana de oro<\/em>); era un Madrid provinciano y beato (<em class=\"mce\">Tormento<\/em>), a la zaga distante de los avances ingleses, y un ep\u00edgono paleto de la moda del otro lado de los Pirineos. La fatuidad, sin embargo, de sus habitantes convert\u00eda la ciudad en un mosaico de falsas apariencias (<em class=\"mce\">La de Bringas<\/em>), sus teatros se llenaban de damas encopetadas con remiendos milagrosamente apa\u00f1ados (<em class=\"mce\">La desheredada<\/em>), de caballeros que manten\u00edan a sus concubinas a costa de deudas de las que se enriquec\u00edan los usureros (la serie de <em class=\"mce\">Torquemada<\/em>). Un Madrid de pordioseros (<em class=\"mce\">Misericordia<\/em>), de flamencos y toros, de cesantes en la cola infinita de la burocracia (<em class=\"mce\">Miau<\/em>).<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Aquella ciudad era un baile de m\u00e1scaras que exig\u00eda una gran pluma para retratarla y dejarla a la posteridad. Fue la de Gald\u00f3s, deslumbrado por la Comedia humana de <strong class=\"mce\">Balzac,<\/strong> a quien descubri\u00f3 en su primer viaje de 1867 a Par\u00eds. Sin miedo a exagerar, se puede decir que la segunda mitad del siglo XIX en Espa\u00f1a, en concreto en Madrid, se conoce sus intimidades b\u00e1sicamente por Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s, quien no contento con el reflejo de esas intrahistorias se lanz\u00f3 tambi\u00e9n a la labor tit\u00e1nica de sus<em class=\"mce\"> 46 Episodios Nacionales.<\/em><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Fortunata y Jacinta<\/h3>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Es Gald\u00f3s, despu\u00e9s de<strong class=\"mce\"> Lope de Vega<\/strong>, nuestro autor m\u00e1s prol\u00edfico, pero todas sus novelas madrile\u00f1as habr\u00edan de condensarse en una obra magna, <em class=\"mce\">Fortunata y Jacinta<\/em>, para muchos, al lado del <em class=\"mce\">Quijote,<\/em> la obra cumbre de la literatura en espa\u00f1ol. <em class=\"mce\">Fortunata y Jacinta<\/em> refleja al completo (hasta el extremo de narrar la vida en un convento de clausura de Las Micaelas) el Madrid retratado en mosaicos en todas las dem\u00e1s novelas. La vida de sus personajes est\u00e1 inmersa en los avatares hist\u00f3ricos de aquella Espa\u00f1a polvorienta que comenzaba a despertar. Es la novela de plenitud de su autor, donde se conjugan Balzac, Dickens, Cervantes y ya se da la introspecci\u00f3n psicol\u00f3gica que m\u00e1s adelante admirar\u00eda en <strong class=\"mce\">Tolstoi<\/strong>.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Madrid crec\u00eda a las orillas del Rastro de manera desordenada, mientras que hacia las afueras, en lo que hoy es el barrio de Cuatro Caminos, se violaban las ordenanzas municipales para sobrepasar con creces el recinto de la antigua muralla. En los m\u00e1rgenes del Retiro, a impulsos del Marqu\u00e9s de Salamanca, se constru\u00eda el barrio burgu\u00e9s por excelencia, en el que el propio Gald\u00f3s llegar\u00eda a residir. Pero sobre todo es la zona que abarca de Chamber\u00ed a la calle Toledo en la que tropezamos con el inmenso repertorio de personajes galdosianos. All\u00ed nos topamos con la perfecta burguesa, Jacinta, resignada a las calaveradas de su marido <strong class=\"mce\">Juanito Santa Cruz,<\/strong> al que la humilde Fortunata, joven, sin educaci\u00f3n y a\u00fan ingenua, reserva un amor ciego. Por all\u00ed aparecen la moda europea en las sombrerer\u00edas de la Plaza Mayor y la calle de Toledo, el orden y la modernidad ingleses a\u00f1orados por Moreno Isla, los contrastes de una ciudad que pasa de la opulencia de los soportales de la Plaza Mayor a la miseria de las corralas del Rastro, todo ello en un trecho de l\u00ednea recta, como describir\u00eda m\u00e1s tarde Barea en <em class=\"mce\">La forja de un rebelde.<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">En Fortunata y Jacinta se desvela el alma humana porque la grandeza de su autor consigue crear un argumento que ata\u00f1e a personajes de todas las condiciones. Las pasiones humanas se desnudan en la complementariedad entre Fortunata y Jacinta -sin ser conscientes, cada una de ellas redimir\u00e1 a la otra-, entre Santa Cruz y Maximiliano, entre la prostituci\u00f3n de Fortunata y su reclusi\u00f3n conventual o entre su vida disoluta y la mentalidad pr\u00e1ctica del coronel retirado que, ya senil, adopta a la joven protagonista.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Gald\u00f3s no tiene inter\u00e9s en reflejar las costumbres de un pueblo al que ha analizado exhaustivamente, sino el af\u00e1n de que ese pueblo, a trav\u00e9s de sus costumbres, refleje los avatares hist\u00f3ricos de una naci\u00f3n, los conflictos de una sociedad, los pesares y las alegr\u00edas del m\u00e1s m\u00edsero y del m\u00e1s pudiente.<strong class=\"mce\"> Gald\u00f3s, como Zola, no hace historia para explicar al ser humano, sino que explica al ser humano para hacer historia.<\/strong> Eso, la misma esencia del Quijote, es lo que convierte Fortunata y Jacinta en una obra desbordante. Literatura pura que, en el caso de Gald\u00f3s, equivale a decir vida pura.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Cuando Gald\u00f3s no era &#8216;progre&#8217;<\/h3>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Hasta hace poco a\u00fan se trataba de encerrar a Gald\u00f3s en la celda del costumbrismo y el follet\u00edn. Las nuevas generaciones, con las que tan generoso se hab\u00eda mostrado, trataron de ningunearlo, salvo el honroso caso de <strong class=\"mce\">Unamuno<\/strong>. Ah\u00ed queda para la ignominia eso de Don Benito, el Garbancero, que el histri\u00f3nico <strong class=\"mce\">Valle Incl\u00e1n<\/strong> incluye en sus <em class=\"mce\">Luces de Bohemia,<\/em> con el cad\u00e1ver de Gald\u00f3s a\u00fan caliente.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Fue un mantra que durante demasiado tiempo han repetido, ya en nuestra \u00e9poca, las hordas de &#8216;escritores progres&#8217;. De ese modo se ahorraban su lectura. Ni siquiera Madrid parec\u00eda reconocer su legado. A\u00fan recuerdo una visita al cementerio de La Almudena, a principios de los dos mil, en la que a duras penas pude localizar la tumba de Gald\u00f3s, que reposa, por expreso deseo, junto al resto de miembros de las familias Hurtado de Mendoza y P\u00e9rez Gald\u00f3s.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Ya nadie profiere esas sandeces. La Biblioteca\u00a0Nacional ha inaugurado en estos meses una exposici\u00f3n para celebrar el a\u00f1o Gald\u00f3s, y a lo largo de este 2020 se suceder\u00e1n actos en memoria y reconocimiento. Ojal\u00e1 alguno de ellos, o qui\u00e9n sabe si la propia exposici\u00f3n, recalen tambi\u00e9n en Andaluc\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<h2 class=\"pg-headline\">Santi Fern\u00e1ndez Pat\u00f3n<\/h2>\n<p>https:\/\/www.eldiario.es\/andalucia\/desdeelsur\/Benito_Perez_Galdos-Madrid-Literatura-cultura_6_979962008.html<\/p>\n<p>foto: Benito P\u00e9rez Gald\u00f3s con Margarita Xirgu <span class=\"font\">EFE<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se han cumplidocien a\u00f1os de la muerte de Gald\u00f3s, el mayor de nuestros escritores, junto&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":38328,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[44,6937,15],"tags":[7132,3638],"class_list":["post-38327","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-ano-galdos","tag-escritor"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2020\/03\/Pleno-Madrid-Perez-Galdos-adoptivo_EDIIMA20191126_0129_5.jpg?fit=643%2C458&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=38327"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38327\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38329,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/38327\/revisions\/38329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/38328"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=38327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=38327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=38327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}