{"id":39851,"date":"2020-05-19T10:10:24","date_gmt":"2020-05-19T08:10:24","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=39851"},"modified":"2020-05-16T19:43:01","modified_gmt":"2020-05-16T17:43:01","slug":"cuantas-veces-te-lo-tengo-que-decir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=39851","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1ntas veces te lo tengo que decir?"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"voc-reportage voc-reportage-plus\" style=\"text-align: justify;\">Alternativas para rebajar la tensi\u00f3n en los conflictos con los ni\u00f1os<\/h3>\n<div class=\"voc-detail voc-detail-grid\" data-voc-share-selection=\"\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Cu\u00e1ntas veces te lo tengo que decir? Deber\u00eda bastar una sola, pero Marga ni las cuenta. En una escena que se ha vuelto tediosamente previsible, cada tarde, a la hora de irse a casa, comienza en el parque la pelea con Adri, su hijo peque\u00f1o (5 a\u00f1os). \u00ab\u00a1No! \u00a1No quiero!\u00bb. El cr\u00edo pega patadas a su madre y ella pacta con \u00e9l \u00abun ratito m\u00e1s\u00bb. Pero pasa ese ratito y la escena se repite. En casa, la pelea es con Iv\u00e1n (10 a\u00f1os). \u00ab\u00bfPones la mesa\u00bb. \u00abEstoy jugando&#8230;\u00bb, \u00abno s\u00e9 hacerlo&#8230;\u00bb, hasta acabar en el insulto. Para \u00abmantener la paz\u00bb, Marga la pone ella. Despu\u00e9s de la cena, bronca por la pel\u00edcula. El padre le proh\u00edbe verla porque acaba tarde. \u00ab\u00a1Har\u00e9 lo que me d\u00e9 la gana!\u00bb, responde Iv\u00e1n; y su madre trata de convencer a su marido: &#8216;Por un d\u00eda no pasa nada&#8230;&#8217;. Un triunfo para el chaval, que se vuelve a su padre: \u00abEres imb\u00e9cil\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El episodio es el primero de los diez que se relatan en el libro &#8216;\u00bfCu\u00e1ntas veces te lo tengo que decir? Soluciones eficaces y sencillas para conseguir que nuestros hijos nos escuchen y nos respeten&#8217; (Arpa), escrito por la psic\u00f3loga Maribel Mart\u00ednez. Encabeza cada cap\u00edtulo una frase que nos suena: &#8216;No os pele\u00e9is&#8217;, &#8216;Come, no te levantes de la silla&#8217;, &#8216;Venga, que llegamos tarde&#8217;, &#8216;Deja el m\u00f3vil ya&#8217;, &#8216;\u00bfQuieres hacer el favor?&#8217;&#8230; \u00bfY hacen el favor? Pues no, no lo hacen, as\u00ed que desterremos esta retah\u00edla, anima la autora, que propone otras formas de dirigirnos a los ni\u00f1os. Y otro tono, \u00a1hasta otra distancia!: \u00abUn metro, que m\u00e1s lejos no ser\u00eda eficaz. Voz firme y seria, mir\u00e1ndole a los ojos y sin dar muchas explicaciones\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El consejo va tambi\u00e9n para Marga, una madre \u00abpermisiva\u00bb que solo quiere que el ni\u00f1o no se frustre. \u00abEmpatiza con su hijo, le da pena: &#8216;Pobrecito, es normal que quiera jugar&#8217;. Y no tiene en cuenta la manera en la que el ni\u00f1o logra quedarse jugando. Sin darse cuenta, refuerza su comportamiento y ante cualquier negativa de sus padres Adri incrementar\u00e1 el nivel de agresi\u00f3n o el tono\u00bb. Y parecido Iv\u00e1n. \u00abNo hay que decirle: &#8216;\u00bfPones la mesa?&#8217;. No es una pregunta. &#8216;Ay\u00fadame a poner la mesa&#8217;\u00bb. E intervenir temprano ante las faltas de respeto, aunque sea un &#8216;pesado&#8217;. \u00abSe le dice: &#8216;H\u00e1blame bien que soy tu madre&#8217;. Luego, dar media vuelta e irse. Ni un serm\u00f3n ni un di\u00e1logo que permita al ni\u00f1o excusarse porque &#8216;no ha hecho nada&#8217;. As\u00ed lo cree \u00e9l, pero corresponde a los padres decidir d\u00f3nde est\u00e1 la l\u00ednea roja\u00bb.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfHay elecci\u00f3n? Pues chocolate<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 quieres para merendar?\u00bb. Si hace esta pregunta, espere una respuesta del tipo: chuches, chocolate&#8230; Y d\u00edgale luego que no. \u00abUna f\u00f3rmula que funciona es dar a escoger entre dos opciones razonables: \u00bfQuieres un bocadillo de queso o de jam\u00f3n?, \u00bfquieres ducharte ahora o en diez minutos?\u00bb. Responder\u00e1n que en diez minutos, pero al cabo de ese rato lo aceptar\u00e1n mejor\u00bb.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\" style=\"text-align: justify;\">\u00bfY si le llevamos en pijama?<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQuieres ponerte la camiseta blanca o la roja? Y no quiere ninguna. Llega la hora de salir al cole y la ni\u00f1a sigue en pijama. \u00abAnimo a los padres a decirle que no pasa nada, que ir\u00e1 en pijama. Y si hace falta que salga as\u00ed a la calle, con la ropa metida en una bolsa. Posiblemente espabile y llegue a clase vestida. Eso s\u00ed, si se lo decimos, hay que cumplirlo\u00bb.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\" style=\"text-align: justify;\">En peleas de hermanos, el padre al margen<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas familias est\u00e1n comprobando estas semanas que los hermanos, lejos de entretenerse juntos, \u00abse pasan el d\u00eda peleando\u00bb. La buena noticia es que la estad\u00edstica dice que \u00abel 65% de los adultos considera a su hermano o hermana su mejor amigo\u00bb, as\u00ed que lo que pas\u00f3 en la infancia, ah\u00ed qued\u00f3. Aunque ahora parezca un mundo. Consejos para los padres: No acudir a la llamada de socorro, no intervenir para poner paz, no re\u00f1ir, no castigar a uno o a los dos, no intentar convencerles de que se tienen que llevar bien. \u00abHay que observar sin que los ni\u00f1os lo sepan. Y si se alarga en el tiempo, soltar con tono de decepci\u00f3n: &#8216;\u00bfA\u00fan est\u00e1is as\u00ed? \u00a1Vaya&#8230;!&#8217;\u00bb. M\u00e1s alternativas al &#8216;\u00a1no os pele\u00e9is!&#8217;: &#8216;Lo est\u00e1is haciendo bien, est\u00e1is aprendiendo a argumentar&#8230; seguid as\u00ed&#8217;, &#8216;\u00bfHay alg\u00fan brazo roto? \u00bfHay que ir al hospital a poner alg\u00fan punto de sutura? \u00bfNo? Pues ala, seguid negociando&#8217;.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\" style=\"text-align: justify;\">Trucos para &#8216;prevenir&#8217; rabietas<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1No!\u00bb, \u00ab\u00a1Nooo!\u00bb, \u00ab\u00a1Noooooo!\u00bb. Esta etapa empieza a los 2 a\u00f1os y suele pillar desprevenidas a las familias. \u00ab\u00a1Pero si no sabe hablar todav\u00eda!\u00bb. Pero sabe decir que no: la temible rabieta que tan al l\u00edmite pone al adulto. \u00abEs la forma inmadura que el ni\u00f1o tiene de expresar su frustraci\u00f3n, su ira o enfado cuando a\u00fan no controla las emociones. Se suele superar de forma natural a los 4 a\u00f1os\u00bb, tranquiliza la psic\u00f3loga. Que de nuevo invita a cambiar de t\u00e1ctica: \u00abLe decimos &#8216;no llores&#8217;. Pero si deja de llorar, malo, porque est\u00e1 aprendiendo a censurar la emoci\u00f3n, no a gestionarla. Si sigue llorando aprende que sus l\u00e1grimas ejercen un gran poder sobre nosotros\u00bb. Y ocurre que a veces cedemos, y estamos perdidos \u00abporque crecen con la sensaci\u00f3n de que pueden conseguir lo que quieran llorando. Aunque de diez rabietas solo lo hayan conseguido una vez interiorizan que se logra as\u00ed, aunque haya que insistir\u00bb. As\u00ed que probemos otra cosa: \u00abCuando un ni\u00f1o recibe un &#8216;no&#8217; como respuesta es muy probable que empiece una pataleta. Pero podemos negarnos ofreci\u00e9ndole una alternativa: &#8216;Entiendo que quieras pintar, pero en el sof\u00e1 no puede ser. Sin embargo, puedes hacerlo en este cuaderno&#8217;\u00bb. Otra rabieta de libro: no quiere recoger los juguetes. \u00abPodemos avisar cinco minutos antes. No menos porque no le dar\u00eda tiempo a &#8216;cerrar&#8217; su juego ni m\u00e1s porque se queda absorto en \u00e9l\u00bb. Cuando lo haga, \u00abrefuerzo positivo: &#8216;estoy orgulloso de ti&#8217;\u00bb. M\u00e1s trucos: hacer de algo &#8216;aburrido&#8217;, algo &#8216;divertido&#8217;, \u00abpor ejemplo cronometrar cu\u00e1nto tardan en recoger los juguetes y ponerles el reto de bajar esa marca cada d\u00eda\u00bb. M\u00e1s &#8216;t\u00e9cnicas&#8217; de prevenci\u00f3n: la distracci\u00f3n. \u00abSabes que tu hija se va a enfadar porque el bocadillo no es de chocolate, as\u00ed que mientras se lo damos, le distraemos: &#8216;Ahora vamos a ir al parque y nos vamos a subir al tobog\u00e1n&#8230;&#8217;\u00bb. Y una experiencia propia: \u00abHasta los 8 a\u00f1os los ni\u00f1os mezclan el mundo imaginario y el real. Un d\u00eda iba con mi hija en el coche y empez\u00f3 a decir que ten\u00eda hambre y que quer\u00eda un pl\u00e1tano. Faltaban 15 minutos para llegar a casa y no quer\u00eda imaginarme ese trayecto con una pataleta, as\u00ed que cuando llegamos a un sem\u00e1foro le dije: &#8216;Menos mal que mam\u00e1 siempre lleva pl\u00e1tanos m\u00e1gicos en el bolso&#8217;. Lo abr\u00ed e hice como si sacara uno. Pel\u00e9 el pl\u00e1tano imaginario y se lo d\u00ed. Ella se qued\u00f3 at\u00f3nita y se lo &#8216;comi\u00f3&#8217;. Cuando la pataleta iba a empezar mi hija pudo gestionar la rabia gracias a su imaginaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\" style=\"text-align: justify;\">Y cuando ya ha estallado&#8230;<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abActuar como si no nos afectara\u00bb. Cuesta, pero asegura la psic\u00f3loga que es una inversi\u00f3n. \u00abEs habitual que nos pongamos a re\u00f1irle e incluso que le cojamos a la fuerza del suelo. Pero no, hay que mantener la calma y evitar cualquier intervenci\u00f3n. Pretender que nos escuche en ese momento no tiene efecto. Cuando est\u00e1 enrabietado no puede escuchar y menos a\u00fan comprender. La rabia es una de las emociones m\u00e1s dif\u00edciles, tanto que muchos adultos no saben tampoco gestionarla\u00bb. As\u00ed que ayud\u00e9mosle a sacarla \u00abde manera terap\u00e9utica\u00bb. \u00abAunque nos parezca una soluci\u00f3n indeseable podemos decirle que d\u00e9 pu\u00f1etazos al coj\u00edn durante cinco minutos para desahogarse\u00bb. Y para los &#8216;veteranos&#8217; de las rabietas, un par de alternativas: \u00abCuando han tenido muchas tienen un punto de sobreactuaci\u00f3n, as\u00ed que podemos comentar entre los adultos cosas del tipo: &#8216;\u00a1F\u00edjate cuando chilla ese gesto que hace con la mano, qu\u00e9 bien conseguido!&#8217;\u00bb. Y ante el ni\u00f1o que habla chillando, nada del &#8216;\u00a1no chilles!&#8217; (que a veces soltamos chillando tambi\u00e9n). La alternativa: \u00ab&#8217;\u00bfQu\u00e9 dices?, as\u00ed no te entiendo&#8217;\u00bb.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\" style=\"text-align: justify;\">\u00abNo te sientes para comer\u00bb<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el &#8216;peliagudo&#8217; asunto de la comida, el ilustrativo caso de Txema, 6 a\u00f1os, un ni\u00f1o muy inquieto al que le cuesta estar sentado a la mesa. \u00abSi\u00e9ntate bien, no te levantes&#8230;\u00bb. Con \u00e9l no funcionan las \u00f3rdenes. Al menos no esas. \u00abLes propuse a sus padres que le quitaran la silla: &#8216;Txema, llevo tiempo dici\u00e9ndote que te sientes pero por fin me he dado cuenta de que no te gusta estar sentado. As\u00ed que a partir de ahora quitaremos tu silla y comer\u00e1s de pie&#8217;\u00bb. Cuenta Maribel Mart\u00ednez que al principio el chiquillo estaba contento pero despu\u00e9s del primer plato ya pidi\u00f3 sentarse porque estaba cansado. &#8216;A ti no te gusta estar sentado&#8217;, le replic\u00f3 su madre. \u00abAl cabo de una semana ped\u00eda la silla\u00bb.<\/p>\n<div class=\"voc-title-article\">Frases &#8216;incorrectas&#8217;<\/div>\n<p><strong>\u00a1No os pele\u00e9is, no chill\u00e9is!<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1No llores!<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 quieres de merendar?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1Estudia!<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1Haz la cama!<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eres tonto.<\/strong><\/p>\n<p><strong>No dejes la mochila tirada.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a1Que comas la verdura!<\/strong><\/p>\n<div class=\"voc-title-article\">Frases &#8216;correctas&#8217;<\/div>\n<p><strong>\u00bfHay alg\u00fan brazo roto? Pues nada, seguid negociando.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ya puedes empezar a llorar, que esla hora de ir ala cama.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQuieres merendar pl\u00e1tano o yogur natural?<\/strong><\/p>\n<p><strong>No podemos estudiar por ti, desde hoy estar\u00e1s 45 minutos en tu escritorio, puedes hacer los deberes o no, t\u00fa mismo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfHaces la cama ahora o en cinco minutos?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Eso que has hecho es una tonter\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Deja la mochila encima de la silla.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Cinco minutos m\u00e1s de cuento cuando acabes la verdura.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><a class=\"voc-author\" title=\"YOLANDA VEIGA\" href=\"https:\/\/www.ideal.es\/autor\/yolanda-veiga-151.html\">YOLANDA VEIGA <\/a><\/p>\n<p>FOTO: <span class=\"voc-photo-author\">MART\u00cd FERRER<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alternativas para rebajar la tensi\u00f3n en los conflictos con los ni\u00f1os Cu\u00e1ntas veces te lo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,7149,44,6937,15],"tags":[877,1364,1665],"class_list":["post-39851","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-ciudadania","category-coronavirus","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-educar","tag-ninos","tag-padres"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=39851"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39851\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39853,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/39851\/revisions\/39853"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=39851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=39851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=39851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}