{"id":41443,"date":"2020-08-03T10:13:21","date_gmt":"2020-08-03T08:13:21","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=41443"},"modified":"2020-08-02T19:19:06","modified_gmt":"2020-08-02T17:19:06","slug":"castillos-de-arena-por-remedios-sanchez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=41443","title":{"rendered":"CASTILLOS DE ARENA  por Remedios S\u00e1nchez"},"content":{"rendered":"<h3 align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\"> Cuando entonces, en la infancia imprecisa de veranos eternos, baj\u00e1bamos al mar cargados con un cubito rojo, una pala de pl\u00e1stico y un rastrillo. Era media ma\u00f1ana y la playa, con el azul profundo de fondo, se antojaba el lugar prodigioso donde se pod\u00edan construir todos los sue\u00f1os. <\/span><\/span><\/span><\/h3>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">Lo primero era encontrar el sitio preciso, no demasiado cerca de las olas, ni demasiado lejos; tambi\u00e9n era esencial no ubicarlo en un espacio de paso, que con tantos mayores despistados, corr\u00edamos riesgo de derrumbamiento inmediato. Habr\u00e1 gente que crea que es f\u00e1cil, pero hacer un castillo de arena siempre ha requerido la paciencia inagotable de un orfebre, de quien quiere edificar un fantas\u00eda vi\u00e9ndola tomar forma poco a poco, que es como se cimentan todas las cosas importantes de la vida. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">Se delimitaba el espacio circular y ah\u00ed empezaba la tarea: ir conformando, con la presi\u00f3n de las manos desnudas y el cubo, una monta\u00f1a inmensa (en la ni\u00f1ez todo es inmensidad y asombro) con un agujero imprescindible en su c\u00fapula dorada. Y, en ese instante empezaban los interminables paseos al rebalaje, a\u00fan con el precario equilibro de quien ha aprendido a andar no hace demasiado, para acarrear la indispensable arena fresca y mojada. Nadie que no lo haya hecho, ha tenido la oportunidad de percibir ese olor a mar y salitre, a frescor y a pureza, a brisa leve con voluntad de amparo frente al sol inmisericorde del primer agosto. Era un ir y venir cargando el cubo rojo de<\/span><\/span><\/span> <span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-ES\">arena h\u00fameda o bien de agua tra\u00edda por las olas, como aquel otro ni\u00f1o que quer\u00eda vaciar el mar de los fenicios en un hoyito de la playa de Salobre\u00f1a, inasequible al desaliento. Lentamente, \u00edbamos echando el agua por el boquete de la monta\u00f1a de forma casi intuitiva, apretando bien para evitar fracturas y dando forma a la imaginaci\u00f3n. Era esencial la calma para elaborar almenas y torres (no nos olvidemos de las torres), prensando cada grano con la fuerza exacta, ayudados por la pala y el rastrillo para que quedaran lisas las paredes. Tambi\u00e9n resultaba fundamental formar bien las almenas y un foso hondo, con cocodrilos hambrientos a ser posible, para defender la fortaleza de piratas y enemigos, siempre dispuestos a robar el tesoro. Porque, claro, no hay castillo verdadero sin tesoro escondido; por ejemplo, piedras redondas de colores, un trozo de papel con nuestro nombre, una moneda peque\u00f1a y algo muy secreto que no debe contarse. Como el castillo era m\u00e1gico, por la noche desaparec\u00eda porque hac\u00eda falta en el mundo de las hadas. Supon\u00eda eso empezar de nuevo al d\u00eda siguiente, como S\u00edsifos entusiastas, porque los alba\u00f1iles del mar nunca se cansan, todo el mundo lo sabe. Luego, con Cernuda, termin\u00f3 la ni\u00f1ez y ca\u00ed en el mundo, pero s\u00e9 bien que ahora hay otra ni\u00f1a rubia en alg\u00fan lugar que, con las mismas herramientas, con ilusi\u00f3n, erige su universo desde la inocente sabidur\u00eda del que anhela un futuro de libertad, disfrutando cada minuto de esa paz infinita que es la infancia.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando entonces, en la infancia imprecisa de veranos eternos, baj\u00e1bamos al mar cargados con un&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":41444,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,6914,15],"tags":[522,6708],"class_list":["post-41443","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-opinion-de-reme-sanchez","category-ultimas-noticias","tag-juegos","tag-playas"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/images.jpg?fit=275%2C183&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=41443"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41443\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41445,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/41443\/revisions\/41445"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/41444"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=41443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=41443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=41443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}