{"id":45608,"date":"2021-03-11T11:28:37","date_gmt":"2021-03-11T10:28:37","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=45608"},"modified":"2021-03-09T17:47:56","modified_gmt":"2021-03-09T16:47:56","slug":"el-sueno-de-juan-por-jose-vaquero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=45608","title":{"rendered":"\u00abEL SUE\u00d1O DE JUAN\u00bb por Jos\u00e9 Vaquero"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">La esposa de Juan cerr\u00f3 la puerta del despacho de su marido y sali\u00f3 a la calle. Dio un paseo, hizo unas compras en el supermercado y regres\u00f3 a casa. <\/span><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Cuando abri\u00f3 la puerta se extra\u00f1\u00f3 de que su marido no acudiera a ayudarle a meter las bolsas de la compra, pues siempre lo hac\u00eda. Las dej\u00f3 a la entrada y fue a abrir la puerta de su despacho. Tras hacerlo, se qued\u00f3 paralizada con lo que vio y lanz\u00f3 un grito de dolor. &#8211; \u00a1Dios m\u00edo, Juan, que te ha pasado! El cad\u00e1ver de su marido reposaba en el sill\u00f3n de su escritorio, con su cabeza inclinada hacia delante y descansando sobre el teclado de su port\u00e1til. Un hilillo de sangre le corr\u00eda desde la comisura de los labios a la barbilla.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Juan era un apasionado de la lectura y escritura. Quer\u00eda ser novelista. Tras salir su esposa, navegando por Internet, hab\u00eda encontrado una p\u00e1gina web que llam\u00f3 su atenci\u00f3n. Se titulaba \u201crealidad y ficci\u00f3n\u201d y le atra\u00eda intensamente. Al examinar su contenido, observ\u00f3 algunas teor\u00edas interesantes. Una de ellas dec\u00eda que, en muchas ocasiones, realidad y ficci\u00f3n se confunden y mezclan, formando parte de un mismo universo. Otra, que la vida de cada persona es un cuadro de una novela u obra dram\u00e1tica ideada en la mente de alg\u00fan autor, representada en el gran escenario del mundo e interpretada por cada uno de nosotros. Una tercera expresaba que la ficci\u00f3n literaria es una met\u00e1fora de la realidad. Y una cuarta alud\u00eda a la realidad o fantas\u00eda de los hechos y personajes con los que so\u00f1amos. El final de p\u00e1gina conten\u00eda un enlace, con un texto de color azulado brillante que dec\u00eda: \u201cHacemos realidad sus sue\u00f1os\u201d. Juan clique\u00f3 en \u00e9l y fue redirigido a otra p\u00e1gina que le invitaba a escribir sus sue\u00f1os. En el recuadro asignado a tal prop\u00f3sito, describi\u00f3, con todo lujo de detalles, el sue\u00f1o que hab\u00eda tenido la noche anterior:<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Le\u00eda tranquilamente una novela en mi terraza cuando escuch\u00e9 un murmullo en la calle. Me asom\u00e9 al balc\u00f3n y vi que pasaba un entierro. El cortejo f\u00fanebre ocupaba toda la v\u00eda. Sal\u00ed de casa para incorporarme a aquella procesi\u00f3n. Pregunt\u00e9 qui\u00e9n era el muerto, pero nadie me supo responder, s\u00f3lo me indicaban que avanzara al inicio de la comitiva, donde varios hombres portaban el f\u00e9retro. As\u00ed lo hice. Lo mir\u00e9, y, en seguida, me sent\u00ed fuertemente atra\u00eddo y fascinado por \u00e9l. De madera de caoba, con sus bordes torneados y moldeados con figuras geom\u00e9tricas, de un color marr\u00f3n rojizo, y con una bell\u00edsima talla de Cristo crucificado sobre su tapa. \u2013Amigo, menuda suerte vas a tener con el estreno de este ata\u00fad, me dijo uno de los acompa\u00f1antes. Mi sorpresa fue may\u00fascula, no s\u00f3lo al escuchar esta frase, sino al comprobar que mis amigos llevaban a hombros el bello ata\u00fad. Les segu\u00eda una mujer esbelta y elegante, engalanada con un vestido largo de un color negro brillante. Ten\u00eda un rostro agraciado, pero p\u00e1lido, blanquecino y macilento. Me dirig\u00ed al f\u00e9retro, dispuesto a llevarlo entre mis hombros, pero al llegar a su altura, no pude seguir. Una fuerza misteriosa, como un potente im\u00e1n, me empujaba a su interior, de modo que segu\u00ed tras \u00e9l hasta llegar a la Iglesia. No cab\u00eda un alfiler en el templo. El pueblo entero hab\u00eda querido dar su \u00faltimo adi\u00f3s al finado.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Comenz\u00f3 el funeral oficiado por el cura, que se dirigi\u00f3 a los presentes, diciendo: nos hemos reunido aqu\u00ed para dar digna sepultura al cuerpo de nuestro hermano Juan. Qued\u00e9 sobrecogido al comprobar que el nombre de aquel desafortunado coincid\u00eda con el m\u00edo, pero quise creer que s\u00f3lo era una fatal coincidencia. Durante la ceremonia todos los feligreses mantuvieron sus miradas clavadas en m\u00ed. Terminada \u00e9sta, mis amigos cogieron el f\u00e9retro, lo levantaron y lo pusieron sobre sus hombros, para llevarlo as\u00ed al cementerio. Los vecinos que quisieron se incorporaron al s\u00e9quito. Yo tambi\u00e9n lo hice. Al entrar al camposanto, not\u00e9 que un escalofr\u00edo me recorr\u00eda todo el cuerpo. El ata\u00fad y su corte de acompa\u00f1antes se dirig\u00edan al mausoleo que mi familia tiene en el cementerio. Sent\u00ed que el miedo me paralizaba. Uno de mis amigos me tranquiliz\u00f3, dici\u00e9ndome: -No te preocupes amigo, no hay que tener aprensi\u00f3n a la muerte, \u00e9sta es tan natural como la vida, y cuando llega, no respeta a nadie, ni siquiera a ti.<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Cuando escuch\u00e9 aquellas palabras, comprend\u00ed que todas las piezas encajaban en el puzle que me hab\u00eda preparado la dama de negro, y que ya estaba a punto de resolverse. Por ello, no me sorprend\u00ed cuando, d\u00e1ndome un fuerte abrazo, me meti\u00f3 junto a ella en el f\u00e9retro que mis amigos colocaban en la sepultura. En mi l\u00e1pida se grab\u00f3 un epitafio que dec\u00eda: \u201cAqu\u00ed yace Juan, el hombre que asisti\u00f3 a su propio entierro\u201d<\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Juan acab\u00f3 de transcribir su extra\u00f1o sue\u00f1o y, tras cliquear en el bot\u00f3n \u201cenviar\u201d, un fulminante ataque al coraz\u00f3n acab\u00f3 con su vida.<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La esposa de Juan cerr\u00f3 la puerta del despacho de su marido y sali\u00f3 a&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":45609,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,7926,44,6937,15],"tags":[8112,491,2506],"class_list":["post-45608","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-opinion-de-jose-vaquero","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-esritura","tag-lectura","tag-relato"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/ataud.jpg?fit=390%2C200&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=45608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":45610,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/45608\/revisions\/45610"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/45609"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=45608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=45608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=45608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}