{"id":46466,"date":"2021-04-15T10:05:31","date_gmt":"2021-04-15T08:05:31","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=46466"},"modified":"2021-04-11T22:48:55","modified_gmt":"2021-04-11T20:48:55","slug":"mariluz-escribano-ahora-es-tiempo-de-paz-de-paz-y-de-memoria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=46466","title":{"rendered":"Mariluz Escribano: \u00abAhora es tiempo de paz. De paz y de memoria\u00bb"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano Pueo <\/strong>(Granada, 1935-2019), profesora, poeta y narradora espa\u00f1ola, encuadrada en la Generaci\u00f3n del 60, est\u00e1 considerada como la gran poeta del perd\u00f3n y la memoria siguiendo la estela de Antonio Machado y ha sido recientemente nombrada Autora Cl\u00e1sica Andaluza del a\u00f1o. Gracias a la amabilidad, a la complicidad y al exhaustivo trabajo de la tambi\u00e9n profesora <strong>Remedios S\u00e1nchez<\/strong>, disc\u00edpula de Mariluz \u2014e hija intelectual, pues as\u00ed la consideraba\u2014 y responsable de su legado literario, podemos hoy, en el tercer aniversario de Entre2vistas, rendirle nuestro humilde homenaje.<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>NOTA:<\/strong> Todas las respuestas de Mariluz Escribano est\u00e1n entresacadas de sus obras <em>Umbrales de oto\u00f1o<\/em>, <em>Jardines, p\u00e1jaros. Art\u00edculos<\/em>, <em>Escuela en libertad<\/em>,\u00a0 <em>El coraz\u00f3n de la gacela<\/em>, <em>Geograf\u00eda de la memoria <\/em>y de su \u201cEsbozo para una po\u00e9tica imposible\u201d, publicada en <em>La palabra silenciada: voces de mujer en la poes\u00eda espa\u00f1ola contempor\u00e1nea (1950-2015).<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fernando Ja\u00e9n: Estamos en abril, ese mes \u00ablleno todo de flores amarillas\u00bb que dir\u00eda Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez. \u00bfQu\u00e9 representa para usted el inicio de la primavera?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> Pues s\u00ed. Raz\u00f3n ten\u00eda el poeta de Moguer. El mes inaugural de la primavera, el que abandona en nuestras manos las m\u00e1s claras sensaciones de esplendor en las hierbas, ha llegado para dejarnos entre los p\u00e1rpados p\u00e1lidos de las madrugadas el color, la fresca noticia del olor de las primeras rosas y el canto divertido y prenupcial de los p\u00e1jaros. Abril ha venido por los arroyos, los vallados, las colinas, el cementerio de los ni\u00f1os y por aquel huerto donde el amor viv\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Si la primavera le huele a jard\u00edn y tiene ese color rojo Granada que percibe en las calles, \u00bfqu\u00e9 sensaciones despierta en usted el oto\u00f1o?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-46522 size-large alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2.jpg?resize=618%2C347&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"618\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?resize=1024%2C575&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?resize=768%2C431&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?resize=1536%2C863&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?resize=2048%2C1150&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?resize=1320%2C741&amp;ssl=1 1320w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-2-scaled.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/a>Mariluz Escribano: <\/strong>El oto\u00f1o tiene un inconfundible aroma a goma de borrar, a lapiceros nuevos, a libros coloreados cuyas ense\u00f1anzas hay que alcanzar con esfuerzo y disciplina, con rigor y un encanto primero que ir\u00e1 desvaneci\u00e9ndose en el aire ni\u00f1o de todos los escolares, esos peque\u00f1os seres enjaulados en los autobuses que recorren las calles de nuestras ciudades y en los que rematar\u00e1 el \u00faltimo sue\u00f1o, ese que es el m\u00e1s dulce y el m\u00e1s prometedor y necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la cara lavada, los calcetines rojos para no desentonar con el paisaje y los pantalones reci\u00e9n estrenados, el oto\u00f1o, que deshace en amarillos sus arces, entra por la puerta grande de la escuela y se sienta, disciplinadamente, en un pupitre que tiene, como todo horizonte, la oscuridad de la pizarra. Atr\u00e1s qued\u00f3 el tiempo desinhibido y la libertad de las horas, el fragor del color y la luz. Atr\u00e1s, sin que nadie lo perciba, van quedando restos de infancia. A medida que las madres le van quitando al oto\u00f1o, o al ni\u00f1o, los \u00faltimos churretes bajo el chorro inclemente de la ducha, un trocito de ni\u00f1ez se pierde. Lo malo es que no sabemos a d\u00f3nde va, ni c\u00f3mo volver a encontrarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Con el tiempo, parece que las ciudades han dado la espalda a los jardines. \u00bfC\u00f3mo ve ahora las grandes ciudades en las que vivimos?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>La ciudad, all\u00e1 abajo, con sus ruidos amenazantes y sus met\u00e1licos esc\u00e1ndalos, respira mal. Hay una torturante sensaci\u00f3n de que nos hemos convertido en seres extra\u00f1os, inc\u00f3modos para una ciudad que grita con aceros y con humos, con prisas desmedidas, con calles que nos llevan a lugares extra\u00f1os habitados por seres de otras galaxias. Una ciudad de cemento que ya no es nuestra, que se nos aparece como hostil y extra\u00f1a, y que ha crecido, deshabitada de nosotros convertidos en transe\u00fantes ocasionales, despistados y tristes. Una echa de menos la lluvia, el agua redentora, el sol entre celajes h\u00famedos, los charcos p\u00e1rvulos en las calles resecas, en los jardines ciudadanos, en los tejados de los paisajes de la ciudad antigua, guarnecida de bosques cipresales. Y, sobre todo, echo de menos, el paisaje lejano y blanco, albo como un milagro que se abre en la Sierra cada vez que el calendario se\u00f1ala que ya es llegado el tiempo del fr\u00edo y de los vientos desapacibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Javier Gilabert: \u00bfQu\u00e9 es para usted la poes\u00eda?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> La poes\u00eda, para m\u00ed, es un acto \u00edntimo, una comuni\u00f3n que comparten dos personas que no se conocen, y ah\u00ed est\u00e1 la magia: quien escribe con quien lee; no en los recitales, sino en la soledad compartida que es el resguardo de cada cual. Y ah\u00ed no caben los triples saltos morales, los artificios de pirotecnia. Ah\u00ed nos desnudamos de verdad. En mi poes\u00eda la historia tiene mucha importancia. La historia vivida y la historia perdida, el sufrimiento de las muertes sin sentido de aquella guerra, la represi\u00f3n y la lucha contra esa represi\u00f3n que dej\u00f3 tanto sufrimiento, los fantasmas de un pasado que no debe olvidarse para que no se repita.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u00abEscribo desde mi libertad, como quiero y cuando quiero\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G.: \u00bfY c\u00f3mo concibe la figura del poeta en una ciudad como Granada? \u00bfC\u00f3mo se ha mantenido siempre ajena a est\u00e9ticas y tendencias y ha logrado finalmente convertirse en una poeta de referencia en la literatura contempor\u00e1nea?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>Ser poeta es implicarse en la realidad cotidiana, empezando con la de una misma, una forma de ser y de estar en el mundo. Y puedo hacerlo, porque desde siempre escribo desde mi libertad, como quiero y cuando quiero, porque nunca he buscado nada m\u00e1s que responder a una inquietud que vive dentro de m\u00ed. Al margen de corrientes est\u00e9ticas y de grupos, yo soy un verso libre. Me he sentido muchos a\u00f1os, como dec\u00eda Gloria Fuertes, una isla ignorada, aunque ahora tengo la suerte de que me lean. Es un premio, un lujo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Mariluz, en sus poemas, la madre es la figura central que intenta dar normalidad a un caos, protegiendo al hijo del horror. Su madre era la aut\u00e9ntica resistencia, resistiendo incluso a las duras condiciones laborales de una maestra. \u00bfC\u00f3mo lo consegu\u00eda? \u00bfC\u00f3mo la recuerda?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>Mi madre, Luisa Pueo, defend\u00eda su pan y su trabajo en las aulas. Como no me atrevo a hacer yo el paneg\u00edrico que merecer\u00eda, s\u00f3lo dir\u00e9 que, en aquellos a\u00f1os dificil\u00edsimos de la posguerra, la Escuela Normal estuvo gravemente amenazada de desaparecer. El franquismo no parec\u00eda tener inter\u00e9s en cubrir vacantes de profesores y mi madre hizo frente a la situaci\u00f3n impartiendo clases de todas las asignaturas, salvo de las de Ciencias, con la finalidad de que una instituci\u00f3n como aquella no muriera por consunci\u00f3n. Se puede entender, sin explicaci\u00f3n alguna, que aquello no significaba remuneraci\u00f3n extraordinaria aparte. Mi madre, que fue una mujer valerosa, no pasar\u00e1 a la historia. No fue m\u00e1s que una viuda de guerra de la que yo podr\u00eda contar much\u00edsimas m\u00e1s cosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ella le dediqu\u00e9 estos versos: \u201cCon su afanoso amor por ordenar la casa\/y conservar la harina de los racionamientos,\/los retales,\/los hilos\/y la esperanza intacta. \u2026\/\/\u2026 la luz insomne de mi madre,\/su silencio de flor,\/su soledad de p\u00e1jaro.\/Yo la miraba estar,\/nunca quieta,\/gozosa,\/amasando la blanca pobreza de la harina.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G.: H\u00e1blenos de su obra. \u00bfQu\u00e9 le llev\u00f3 a publicar por primera vez cuando ya contaba con m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>Nunca he sido una poeta al uso, soy un caso raro. Yo empec\u00e9 a escribir tard\u00edamente de acuerdo a lo que se entiende por concepto generacional, all\u00e1 por los inicios de los a\u00f1os setenta. En ese tiempo, ten\u00eda treinta y cinco a\u00f1os y cuatro hijos (el quinto lleg\u00f3 poco despu\u00e9s). Me dedicaba, fundamentalmente, a sostener una familia, a dar clases en la facultad a todas horas (entonces era la Escuela Normal) y, en mi tiempo sobrante, estaba implicada en los movimientos ciudadanos de Granada.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-46524 size-large alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3.jpg?resize=618%2C347&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"618\" height=\"347\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?resize=1024%2C575&amp;ssl=1 1024w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?resize=768%2C431&amp;ssl=1 768w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?resize=1536%2C863&amp;ssl=1 1536w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?resize=2048%2C1150&amp;ssl=1 2048w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?resize=1320%2C741&amp;ssl=1 1320w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/MARILUZ-MEDALLA-DE-ORO-AL-MERITO-DE-GRANADA-3-scaled.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w\" sizes=\"auto, (max-width: 618px) 100vw, 618px\" \/><\/a>\u00abLa historia de Granada es la historia interminable de espacios amenazados y perdidos\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G.: As\u00ed me consta: luch\u00f3 durante casi toda su vida por Granada. Y no s\u00f3lo lo hizo desde su posici\u00f3n como columnista de prensa o como activista cultural. He le\u00eddo que estuvo no pocas veces \u201cen primera l\u00ednea de fuego\u201d. \u00bfPodr\u00eda compartir con nuestros lectores alguna de esas \u201cbatallas\u201d que tuvo que librar?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> Desde Mujeres Universitarias [<em>colectivo liderado por Mariluz Escribano entre 1973 y 1979<\/em>], a mediados de la d\u00e9cada de los setenta del siglo pasado, luchamos denodadamente y supimos defender, frente a la codicia, el dinero y la p\u00e9sima gesti\u00f3n pol\u00edtica de un alcalde franquista que quiso robarnos un espacio p\u00fablico que nos pertenec\u00eda a todos, para hacer en \u00e9l un hotel de lujo. La historia de Granada es la historia interminable de espacios amenazados y perdidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, en el a\u00f1o 78 del siglo pasado, cuando todav\u00eda coleaban los ayuntamientos franquistas y un horizonte de uniformes grises proteg\u00eda los desafueros y las cacicadas \u2014recu\u00e9rdese aqu\u00ed el asunto del Carmen de los M\u00e1rtires\u2014, un grupo de mujeres montamos una manifestaci\u00f3n de protesta tan espont\u00e1nea como inusual por aquellas calendas. El motivo lo debe conocer muy bien, pues es tema recurrente en la prensa: la tala de m\u00e1s de doscientos \u00e1rboles \u2014pl\u00e1tanos en concreto\u2014 que sombreaban graciosamente la hoy llamada Avenida de la Constituci\u00f3n. Aunque est\u00e1bamos cargadas de razones, por aquellos a\u00f1os las expresiones p\u00fablicas de los sentimientos populares no s\u00f3lo estaban prohibidas, sino penadas. De aquella encendida protesta algunas mujeres salimos zarandeadas y sin esperanza alguna de que tanto el alcalde P\u00e9rez-Serrabona como el Gobernador Civil Leyva, escuchara nuestros gritos de indignada rebeli\u00f3n. Es m\u00e1s, tanto Soledad Montes, como yo misma estuvimos a punto de ser atropelladas por el coche del Gobernador cuando, cercado el Gobierno Civil por nuestros gritos, sali\u00f3\u00a0 a toda velocidad del palacio, huyendo de la entrevista que pac\u00edficamente intent\u00e1bamos conseguir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Es una reconocida defensora de la naturaleza. Ha criticado abiertamente la tala de los \u00e1rboles de esta ciudad, el descuido de los jardines, de los animales y en concreto de los p\u00e1jaros. \u00bfQu\u00e9 representan para usted estos mensajeros alados?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> Los mundos que descienden del cielo hasta los jardines o los \u00e1rboles ciudadanos constituyen un libro abierto para las deducciones climatol\u00f3gicas y est\u00e1 bien que los p\u00e1jaros nos orienten, en este mundo tan descabalado, de lo que puede ocurrirle a nuestros cuerpos y a nuestros paisajes en un abrir y cerrar de ojos. Bar\u00f3metros del cielo, los pajarillos hacen algo m\u00e1s que cantarle a la vida, vivir de lo provisional y pasarse de rama en rama junto al frescor de las fuentes o los arroyos. Este pa\u00eds cainita para todo lo que se refiera al mundo animal, bate un r\u00e9cord importante en el conjunto de pa\u00edses que conforman la Uni\u00f3n Europea: mata m\u00e1s de sesenta y cuatro millones de p\u00e1jaros cada a\u00f1o. Nadie parece conmoverse ante la vida fr\u00e1gil y valerosa de un p\u00e1jaro que no hace m\u00e1s que cantar y ejercer la libertad, como nadie, en un mundo cada vez m\u00e1s dogmatizado por las normas y las leyes coercitivas. \u00a1Tanto como tendr\u00edamos que aprender de las avecillas alegres y canoras en la soledad de los jardines, jugando en las enramadas o bajando a comer el pan de la paz de los parques ciudadanos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Si hay algo que iguale su pasi\u00f3n a los libros, es el amor por los animales. Creo que tiene usted un perro al que, literalmente, le gusta Cort\u00e1zar \u2014risas\u2014.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>Hace muy pocos d\u00edas lleg\u00f3 a mi casa la publicaci\u00f3n que la editorial Crisol ofrece a los lectores amantes de lo diminuto y de las curiosidades bibliogr\u00e1ficas. En esta ocasi\u00f3n estaba dedicado al autor de \u2018Rayuela\u2019 y ten\u00eda (y tiene) por t\u00edtulo \u2018Historias de Cronopios y de famas\u2019, libro escrito en 1962. La verdad sea dicha: \u00ab\u00a1Cu\u00e1n poco dura la alegr\u00eda en la casa del pobre!\u00bb. Apenas me di cuenta de que Coco, entusiasmado con el nuevo amigo que hab\u00eda ingresado en la casa, se estaba comiendo con fruici\u00f3n y delirio, dignos de mejor causa, el <em>Crisol\u00edn<\/em> de Cort\u00e1zar. No hubo forma de quit\u00e1rselo de entre los dientes y estuvo m\u00e1s de dos horas masticando y tragando el papel delicado de la edici\u00f3n. Me tom\u00e9 el asunto con paciencia y me dediqu\u00e9 a contemplar el frenes\u00ed, nuevo para m\u00ed,\u00a0 con el que mi perro celebraba al escritor argentino. En fin, un episodio que no por pintoresco me hace dudar del entusiasmo literario de mi perro que nunca jam\u00e1s anduvo en estas andanzas teniendo, como tiene, y muy a su alcance, una biblioteca bien surtida y apetitosa. Seguramente eso de los \u2018Cronopios\u2019 le result\u00f3, cuando menos, ex\u00f3tico.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u00abLas historias se escriben, tambi\u00e9n, con abandonos, con gestos de desprecio, insolencias, desdenes\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Conoc\u00eda bien a Elena Mart\u00edn Vivaldi, y la suya era una amistad c\u00f3mplice, verdadera, sosegada y generosa. \u00bfC\u00f3mo se puede recordar una amistad as\u00ed cuando \u00e9sta nos abandona?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> \u201cQue no se olvide nada\u201d. Y para no olvidarla, nos juntamos anoche unos amigos. Rele\u00edmos sus textos y sonaron campanas de amistad por las calles. Volaron campanarios y la noche detuvo los latidos de las altas palomas, grises como las nubes, dormidas en aleros, mientras el cielo turbio envolv\u00eda la tarde con m\u00fasica de lluvia traspasada de niebla. Que no se olvide nada, dec\u00edas no s\u00e9 d\u00f3nde, testigo como fuiste de las noches inquietas, de las ventanas ciegas y apagadas, consciente de la muerte que todo lo silencia y lo olvida y lo mata. \u201cHay que nombrarlo todo\u201d: la tristeza, la angustia, el dolor, el arroyo, el llanto y la sonrisa, el amor y el olvido, las veredas, los \u00e1rboles y las flores amadas, las rosas en tapiales y los nombres queridos, sobre todo los nombres. Porque luego, m\u00e1s tarde, todo ser\u00e1 silencio sobre la paz hundida de los sepulcros blancos. Todo ser\u00e1 silencio y triste y amarillo. \u00a1Ay, Elena, qu\u00e9 cerca te sentimos anoche mientras hac\u00edamos guardia sobre tu nombre alt\u00edsimo, sobre tus versos claros, tu perfil de muchacha y el valor de tu estirpe! Nadie que no comprenda estaba all\u00ed sobrando y hubo ausencias notables sobre tu rostro triste. Las historias se escriben, tambi\u00e9n, con abandonos, con gestos de desprecio, insolencias, desdenes. Pero, en aquella tarde, est\u00e1bamos los justos, c\u00f3mplices de tus noches y tus versos, esos que hablan del tiempo que se va entre las manos, que pasa y primavera, que pasa y es oto\u00f1o, que pasa y es invierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Escribe Elena Mart\u00edn Vivaldi acerca de la plaza Bib-rambla, \u00abTilos que sois la plaza y enhebr\u00e1is a la plaza,\/barreras entre el sue\u00f1o y el toro de la vida\u00bb. \u00bfQu\u00e9 representa esta plaza para usted y para nuestra ciudad?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> La plaza de Bib-rambla, es un lugar para compartir la vida, es decir, para hablar sin que nada ni nadie nos apremie y borrar la soledad de los d\u00edas, el cansancio de las calles ruidosas, la ausencia de palabras y las prisas de los comercios. Las gentes se sientan en los bancos y las terrazas, con voluntad de aproximaci\u00f3n, para conversar, hablar del tiempo o de las flores, de libros y problemas que tienen apellidos familiares, de amigos lejanos hacia los que se reserva una miga de recuerdo afable. La plaza es un foro en el que no se discute ni se encienden los \u00e1nimos. Debajo de los tilos, dentro de su sombra dens\u00edsima, con un cielo te\u00f1ido de azul Prusia crepuscular, s\u00f3lo cabe que los interlocutores se miren a los ojos y remansen su vida en la conversaci\u00f3n intrascendente o interesante, esa que nos descansa y reconforta. El recinto nos obliga a una disciplinada actitud ciudadana que no puede ser transgredida porque la zafiedad lo situar\u00eda en grav\u00edsimo peligro de muerte. En la plaza tambi\u00e9n entrelazan sus juegos los ni\u00f1os despiertos y las palomas inquietas y todos trazan en el aire sosegado la geometr\u00eda completa de un ir y venir constante cuya \u00faltima intencionalidad desconocemos. Bajo las ramas olorosas de las flores de los tilos se descubren los vidrios de los vuelos pajariles y se escucha el bronco golpear de las campanas de la iglesia Catedral. Todo ello constituye el trasfondo de un tiempo detenido e inmutable. \u00bfCu\u00e1ntos siglos llevan signando el horizonte ciudadano estos\u00a0 bronces oscuros? \u00bfQu\u00e9 paciencia relojaria y contempladora de siglos y de gentes? Hasta la \u00faltima vibraci\u00f3n de sus campanas la recoge el transe\u00fante desde la ausencia de otros rugidos desgraciados en la ciudad. El paseante de la plaza, el que se sienta ante una jarra de fr\u00eda cerveza o un plato de churros calentitos, es consciente del par\u00e9ntesis de vida que est\u00e1 viviendo, de la transitoriedad de las horas que marcan los bronces de las altas torres catedralicias. La plaza de Bib-rambla est\u00e1 hecha a la medida del hombre y eso reconforta el coraz\u00f3n mientras miramos la reciedumbre verde de los tilos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Una de sus pasiones es pasear por Granada, por su calles empedradas, al encuentro de una imagen, de un olor. \u00bfNos puede descubrir alguno de sus paseos?<\/strong><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\" style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"alignright size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-35528 lazyloaded\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/secretolivo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Mariluz-Escribano-de-nina-en-la-Alhambra.jpg?resize=350%2C521&#038;ssl=1\" alt=\"Mariluz Escribano, de ni\u00f1a, en la Alhambra\" width=\"350\" height=\"521\" data-src=\"https:\/\/secretolivo.com\/wp-content\/uploads\/2021\/04\/Mariluz-Escribano-de-nina-en-la-Alhambra.jpg\" \/><figcaption><strong>Mariluz Escribano, de ni\u00f1a, en la Alhambra<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> Es un buen tiempo para pasear las calles y las plazas, subir a las alturas de un Albaic\u00edn blanco \u2013ese pueblo encastrado e independiente en el coraz\u00f3n de la urbe- o dejar que nuestros zapatos caminen por las arboledas desnudas de los paseos que conducen al monumento nazar\u00ed, ese secreto a voces de yeser\u00edas y columnas de m\u00e1rmol, que nos est\u00e1 vedado a muchos granadinos cada vez m\u00e1s en franco retroceso ante las dificultades del acceso y las multitudes que impiden el deleite de su contemplaci\u00f3n desde el silencio y el recato. Desde que la Alhambra se ha convertido en un producto mercantilista y est\u00e1 regida por criterios economicistas, el granadino, amante del sosiego, vuelve la cabeza,\u00a0 contempla a lo lejos sus torreones y prefiere pasear por sus aleda\u00f1os mientras la sue\u00f1a dentro del silencio de los estanques y las estancias abiertas al paisaje. La Alhambra se ha convertido para muchos en la castraci\u00f3n de un sue\u00f1o, en un mundo perdido, en un lugar de imposible retorno. Sin embargo, a\u00fan es posible el paseo tranquilo por los recovecos de la ciudad antigua, por las callecitas sombr\u00edas detr\u00e1s de cuyas esquinas siempre acecha un catarro y donde todav\u00eda malviven artesanos, gentes sencillas de conversaci\u00f3n amena, tiendecitas que surten de frutas y verduras a los m\u00e1s pr\u00f3ximos vecinos. Despu\u00e9s tendremos tiempo de salir a la luz de las plazas, al claroscuro del sol jugando con las ramas desnudas de los \u00e1rboles. Y podremos sentarnos a conversar en un velador de un caf\u00e9 antiguo, o con pretensiones de tal, en torno a la rubia cerveza que nos consuela del fr\u00edo. Todav\u00eda, en Granada, se puede pasear sin que el suelo que pisemos sea de pl\u00e1stico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: Hace unos a\u00f1os cerraron, para la docencia universitaria, la antigua facultad de Medicina de la Avenida de Madrid, donde pas\u00e9 mis seis a\u00f1os de carrera. Un edificio al que le tengo un cari\u00f1o especial, lugar de encuentro, estudio y salas amarillas de autopsias. Usted estudi\u00f3, durante sus a\u00f1os de vida universitaria, en el Palacio de las Columnas. \u00bfC\u00f3mo de importante es el lugar donde aprende a madurar su esp\u00edritu?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>El jard\u00edn interior del Palacio de las Columnas herv\u00eda de p\u00e1jaros y rosas, hierbas diminutas y magnolias yeso nos compensaba a los estudiantes de Filosof\u00eda y Letras de la pesadumbre de los ex\u00e1menes pr\u00f3ximos, de la disciplina tediosa de los diccionarios, de la quietud obligada del estudio sistem\u00e1tico y exhaustivo. Viv\u00ed entonces aquellos momentos de estudio en el palacio, como acontecimientos que se inscriben en la m\u00e1s ajenada normalidad, como si nunca jam\u00e1s en mi vida tuviera la imperiosa necesidad de recordarlos, cosa que hago en estos instantes, cuando constato la diferencia que va de ayer hoy, cuando soporto el adocenamiento, la vulgaridad y el mal gusto que se ha apoderado de algunos lugares de cultura con el falaz argumento de las bondades de su extensi\u00f3n a amplias capas sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero d\u00e9jenme que recuerde aquel tiempo de cultura y de arte, de estudio paciente y concentrado durante cinco cursos que, inevitablemente, desembocaban en un mes de flores, el de junio, en el jard\u00edn escondido de un espacio privilegiado. Porque de bien nacidos es reconocer la fortuna de que gozamos los alumnos de aquellas promociones: estudiar en un palacio de m\u00e1rmoles y herrajes, maderas nobles; espejos y pinturas, salones reservados y decorados con muebles y grabados ingleses. Muy lejos, con seguridad, de lo que sucede en la zafia fealdad de algunas Facultades universitarias edificadas muy recientemente, en las que alumnos y docentes soportamos las consecuencias de una arquitectura pobretona, dislocada y horrenda. En estas circunstancias es dif\u00edcil que los esp\u00edritus se expandan y crezcan en el conocimiento de lo humanamente valioso, de aquello que permanecer\u00e1 despu\u00e9s de los libros y que no est\u00e1 en los libros de sabidur\u00eda ocasional y pasajera, ni en los apuntes apresurados y las sobadas lecciones que repetimos, incansables, un a\u00f1o tras otro, un poco desalentados, un tanto esc\u00e9pticos, los docentes. Es verdad que algunos profesores ejercemos nuestro trabajo con la fe del carbonero. La juventud que se hacina en nuestras aulas podr\u00e1, sin duda, con todas las dificultades derivadas de una vida acad\u00e9micamente m\u00e1s pobre. Sin embargo, quiero creer que el conocimiento imprescindible y la belleza irrenunciable a la que, sin duda, tienen derecho los alumnos transitan, aunque con mayores dificultades, por su historia personal que es la que, definitivamente, importa.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u00abLa ense\u00f1anza en las escuelas significa, hoy d\u00eda, atravesar un camino pedregoso y lleno de dificultades administrativas y oficialistas\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G.: La escuela espa\u00f1ola est\u00e1 en crisis. Durante su etapa como formadora de maestros ha sido testigo de la promulgaci\u00f3n de un sinf\u00edn de leyes educativas que, desgraciadamente, no han hecho sino empeorarla. \u00bfC\u00f3mo percibe la realidad educativa actual?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano: <\/strong>La ense\u00f1anza en las escuelas significa, hoy d\u00eda, atravesar un camino pedregoso y lleno de dificultades administrativas y oficialistas que dificultan enormemente la indispensable creatividad de los maestros que dedican m\u00e1s tiempo a rellenar cuestionarios y seguir normativas sobre programaciones, que a los propios alumnos. La libertad que es buena para todo en esta vida, se encuentra especialmente aherrojada y encerrada en la jaula de las disposiciones oficiales que emanan de los Gabinetes de Orientaci\u00f3n Pedag\u00f3gica de la Consejer\u00eda de Educaci\u00f3n de la Junta, en los que, como es natural, proliferan los <em>pedantegogos<\/em> (Gregorio Salvador, con toda su autoridad acad\u00e9mica, invent\u00f3 el palabro) que creen saberlo todo y coaccionan y pontifican sobre lo divino y humano, y dicen trabajar para un material tan sensible como son los ni\u00f1os o los j\u00f3venes. La libertad creativa de los excelentes maestros que existen en nuestras escuelas, se pierde en las arenas movedizas de las disposiciones\u00a0 recogidas en los Boletines oficiales, en la normativa inacabable y asfixiante que pretende formar maestros cl\u00f3nicos y alumnos tan deficientes como exasperados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>F.J.: De su faceta como profesora se recuerda, entre otras muchas virtudes, su amor a las palabras, a las viejas palabras. \u00bfQu\u00e9 significan \u00e9stas para un docente?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> La palabra, plet\u00f3rica de indignaci\u00f3n o de amabilidad es estimulante, suscita curiosidad y dudas, cosas ambas que conducen inevitablemente al conocimiento, a la m\u00e1s amplia posesi\u00f3n del mundo, a la libertad de un pensamiento c\u00f3mplice. Sembrar desde los encerados palabras di\u00e1fanas o contundentes o hermosas nos va a conducir hacia los conocimientos deseables que, a lo peor, dorm\u00edan el sue\u00f1o de la conformidad. Vocablos para ponerse de acuerdo, establecer las bases de una s\u00f3lida amistad verdadera, manifestar con templanza los desencuentros, para hacer m\u00e1s rico el pensamiento del interlocutor. Nos hacen m\u00e1s libres y m\u00e1s capaces. Como en un cuento que est\u00e1 por escribir, los alumnos se ir\u00e1n convenciendo de la magia que supone atrapar palabras en el aire claro de la clase, esas palabras sugeridoras, amables o contundentes a las que damos el nombre de \u201cmonedillas de oro\u201d y que iremos guardando en el arc\u00f3n de nuestros secretos m\u00e1s amados. En definitiva, palabras-herramienta que necesitamos urgentemente para entender el mundo, hacerlo m\u00e1s asequible o cordial. Palabras para sentirnos poseedores de la libertad irrenunciable y necesaria, para conocernos mejor a nosotros mismos. Y en eso estamos. En que nuestros alumnos crezcan en sabidur\u00eda a trav\u00e9s del lent\u00edsimo trabajo de las pizarras y los diccionarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G.: La memoria hist\u00f3rica es en la actualidad un concepto que se utiliza como arma arrojadiza entre los integrantes de ambos extremos del espectro pol\u00edtico. Casi un siglo despu\u00e9s, a\u00fan no se ha logrado reconciliar a \u201clas dos Espa\u00f1as\u201d, y parece que no avanzamos mucho en ese sentido. A usted le toc\u00f3 vivir, sufrir lo peor de aquella \u00e9poca, \u2014no puedo dejar de evocar a las figuras de sus padres\u2014 y sin embargo, siempre se posicion\u00f3, desde la palabra y la acci\u00f3n, a favor de la conciliaci\u00f3n. \u00bfVeremos alg\u00fan d\u00eda la herida resta\u00f1ada? Desgraciadamente, vivimos una situaci\u00f3n que exige de nuestros gobernantes que trabajen codo con codo para encontrar soluciones a corto, medio y largo plazo. \u00bfQu\u00e9 necesita nuestra sociedad para caminar unida en la misma direcci\u00f3n?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mariluz Escribano:<\/strong> Lo tengo escrito: \u201cDespu\u00e9s de tantas lluvias\/y atardeceres claros\/ ahora es tiempo de paz. De paz y de memoria\u201d.\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G. a Remedios S\u00e1nchez: En 1923 se cumplir\u00e1n 100 a\u00f1os de la muerte de Andr\u00e9s Manj\u00f3n, fundador de las escuelas del Ave Mar\u00eda. \u00bfCu\u00e1l fue la relaci\u00f3n de Mariluz Escribano con la obra avemariana? \u00bfExisten puntos de conexi\u00f3n entre su forma de entender la pedagog\u00eda y la del recientemente nombrado Venerable burgal\u00e9s?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> En el cincuenta por ciento del origen de Mariluz est\u00e1 la obra manjoniana pues su padre, Agust\u00edn Escribano, vino a Granada gracias a don Andr\u00e9s. El padre Manj\u00f3n era de Sargentes de la Lora, y Agust\u00edn Escribano, el hijo de un agricultor de Pedrosa del Pr\u00edncipe, un pueblo a ochenta kil\u00f3metros. Don Andr\u00e9s le dio la oportunidad de venir a Granada siendo ni\u00f1o y de estudiar en las aulas del Ave Mar\u00eda (la que ahora se conoce como Casa Madre). All\u00ed se form\u00f3 en la pedagog\u00eda activa manjoniana; despu\u00e9s estudi\u00f3 Filosof\u00eda y Letras -secci\u00f3n Geograf\u00eda Historia- en la Universidad de Granada, aparte de Magisterio y nunca se olvid\u00f3 del ideario de la instituci\u00f3n avemariana, que se aplic\u00f3 claramente en su etapa como Director de la Escuela Normal de Maestros de Granada. M\u00e1s tarde, los hijos de Mariluz estudiaron en Ave-Mar\u00eda de la Quinta (ella dec\u00eda que eran quinterillos) y en diversas ocasiones hemos colaborado para proyectar lo que representa la impresionante obra social y educativa del Ave Mar\u00eda en Granada: organizamos un congreso al efecto en el que intervino Mariluz hablando de su percepci\u00f3n de c\u00f3mo se implementa la docencia en la instituci\u00f3n manjoniana; luego, cuando en <em>EntreR\u00edos<\/em> hicimos un monogr\u00e1fico dedicado a los ni\u00f1os, Mariluz decidi\u00f3 que lo ilustraran los ni\u00f1os del Ave Mar\u00eda, que fueron igualmente protagonistas en la presentaci\u00f3n del mismo.<\/p>\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>\u00abEn el cincuenta por ciento del origen de Mariluz est\u00e1 la obra manjoniana\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G. a Remedios S\u00e1nchez: A pesar de lo que se ha avanzado en este sentido, \u00bfsiguen siendo la literatura y la poes\u00eda un espacio donde las mujeres tienen que luchar m\u00e1s que los hombres por encontrar su sitio?\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> Rotundamente s\u00ed. Basta mirar los manuales escolares donde el n\u00famero de poetas de las que se habla al alumnado es, sencillamente, rid\u00edculo. Se est\u00e1n perpetuando los roles patriarcales mientras se mira para otro lado. Pasa igual en editoriales, en premios, en la vida literaria en general. Hac\u00eda falta dar un pu\u00f1etazo en la mesa, volver a revisar la biblioteca, y en ello estamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G. a Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> Usted no s\u00f3lo es la albacea y la gestora de los derechos de autor e imagen de Mariluz Escribano. Antes de que ella se fuera, ya llevaba a\u00f1os dedic\u00e1ndose a reivindicar y proyectar obra. \u00bfLe cost\u00f3 mucho?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> El esfuerzo que hubo que hacer en su d\u00eda para visibilizar a Mariluz Escribano como poeta esencial,\u00a0como la poeta de la paz y la concordia civil, la mejor heredera de Machado, fue \u00edmprobo. Part\u00edamos de una situaci\u00f3n muy compleja: sus primeros libros: <em>Sonetos del alba<\/em> (1991), <em>Desde un mar de silencio<\/em> (1993) y <em>Canciones de la tarde<\/em> (1995) estaban agotados. Y hab\u00eda que vencer algo m\u00e1s: su propia resistencia a darse a conocer, a proyectar su obra. Las estructuras patriarcales de poder literario municipal en Granada hab\u00edan hecho en ella un da\u00f1o casi irreparable en el valor que ella le daba a su poes\u00eda. Lo hicieron igual con Elena [Mart\u00edn Vivaldi] con aquello de \u201clas cosicas de Elena\u201d cada vez que publicaba un libro. Mariluz dej\u00f3 de publicar poes\u00eda entre 1995 y 2004 (en que publicamos la reedici\u00f3n de sus <em>Sonetos del alba<\/em>). Y despu\u00e9s hay otro largo silencio po\u00e9tico, hasta 2013. En realidad hay un silencio creativo po\u00e9tico de m\u00e1s de veinte a\u00f1os. Y existen razones para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G. a Remedios S\u00e1nchez: \u00bfPodr\u00edas darnos alg\u00fan dato sobre esto?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> Te cuento algo que tengo grabado a fuego en la memoria: en noviembre de 2012, un d\u00eda en que me encarg\u00f3 buscar en un caj\u00f3n un documento, me encontr\u00e9 un fajo de papeles escritos a m\u00e1quina. La fecha, a\u00f1os setenta, unos, y ochenta, otros. Como soy curiosa por naturaleza, ella era mi maestra desde que la conoc\u00ed en 2002 y estaba a un metro de m\u00ed sentada en un sill\u00f3n, empec\u00e9 a ojearlos mientras Mariluz me miraba con una sonrisa nost\u00e1lgica. Vi que era un poemario y le pregunt\u00e9 si era suyo.\u00a0 Me dijo que s\u00ed, pero que lo hab\u00eda enviado a algunas editoras institucionales (dos en concreto, que no citar\u00e9) y no hab\u00eda tenido fortuna porque, seguramente, no ten\u00eda inter\u00e9s. Pregunt\u00e9 si pod\u00eda leerlo y me dijo que naturalmente, si ten\u00eda tiempo\u2026 Yo ya era su hija intelectual entonces, porque como tal me trat\u00f3 siempre. Al terminar, no daba cr\u00e9dito. Ped\u00ed permiso para enviarlo por mi cuenta a una editorial de primer nivel. Ella se re\u00eda mucho de mi fe y mi entusiasmo anticipando la respuesta negativa. Se equivoc\u00f3: Hiperi\u00f3n lo public\u00f3 de inmediato con el t\u00edtulo de \u2018Umbrales de oto\u00f1o\u2019. Y gan\u00f3 el Premio de la Cr\u00edtica en Andaluc\u00eda. Ah\u00ed empez\u00f3 todo y desde ese momento volvi\u00f3 a escribir (y public\u00f3 en Valpara\u00edso, Visor, Calambur\u2026). A pesar de que la enfermedad ya hab\u00eda hecho mella en su salud, recobr\u00f3 la confianza y despu\u00e9s han venido poemas capitales suyos: \u201cEscribir\u00e9 una carta para cinco\u201d o \u201cEl tiempo\u201d (de El coraz\u00f3n de la gacela), \u201cCuando me vaya\u201d (de Geograf\u00eda de la memoria)\u2026 Y, naturalmente, me dej\u00f3 seguir buscando entre sus documentos, siempre. Ella dec\u00eda que eran mis documentos. As\u00ed me convert\u00ed en su cr\u00edtica de cabecera (Remedios sonr\u00ede como quien sabe que es due\u00f1a de un secreto que no puede contar) porque su mano derecha, como reza en la dedicatoria de un libro anterior, ya lo era.\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G. a Remedios S\u00e1nchez: En 2021, Mariluz Escribano es la Autora Cl\u00e1sica Andaluza del A\u00f1o. \u00bfQu\u00e9 actividades se van a llevar a cabo en torno a su figura?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> Muchas, Mariluz tiene que tener su sitio en la literatura y vamos a d\u00e1rselo entre todos. Ella, en vida, ya logr\u00f3 el Premio Andaluc\u00eda de la Cr\u00edtica, la Medalla de Oro al M\u00e9rito de la Ciudad de Granada, la Bandera de Andaluc\u00eda, el Premio Granadinas por la Democracia, el Premio Elio Antonio de Nebrija de las Letras\u2026 Y porque lleg\u00f3 tarde, que si no\u2026\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empezamos hace a\u00f1os la investigaci\u00f3n sobre su trayectoria, hay tesis en marcha y estudios de diferentes colegas sobre su obra que ella pudo ver. El nombramiento como Autora Cl\u00e1sica del A\u00f1o le puede sumar, qu\u00e9 duda cabe, pero de eso no debo hablar mucho ahora. Lo que s\u00ed puedo decirte es que en 2021, dado que 2020 la vida se nos par\u00f3, vamos a reforzar el lugar de Mariluz Escribano en el canon espa\u00f1ol con una antolog\u00eda nueva a cargo de Fernando Valverde (a quien ella quer\u00eda como amigo verdadero y estimaba como poeta en igual medida), con una selecci\u00f3n de poemas para ni\u00f1os que a ella la hubiera hecho feliz y que est\u00e1 a cargo de la profesora almeriense Mar\u00eda del Carmen Quiles, con diferentes actividades que Daniel Rodr\u00edguez Moya -por quien igualmente ten\u00eda un gran aprecio- y yo tenemos pensadas para el Festival Internacional de Poes\u00eda, con un congreso de cierre del a\u00f1o y algo que creo esencial: sus obras completas en las que estoy trabajando ahora mismo. \u00c9stas, entre otras cosas que van a ir llegando. La alta dignidad de la poes\u00eda de Mariluz Escribano tiene un largo recorrido con lo que, tengo (tenemos) mucho trabajo por hacer. Contamos con apoyos esenciales porque Diputaci\u00f3n de Granada, Ayuntamiento, el Patronato de la Alhambra, la Delegaci\u00f3n de Fomento, Cultura y Patrimonio Hist\u00f3rico y la que para m\u00ed es la empresa granadina que mayor compromiso tiene con la cultura \u2014no estoy autorizada a decir su nombre a\u00fan\u2014 est\u00e1n apoy\u00e1ndonos. Se constata que en esta provincia y en esta ciudad, cuando se quiere, podemos hacerlo bien con nuestros\/as intelectuales esenciales, esos que han hecho la verdadera historia de esta ciudad en los \u00faltimos sesenta a\u00f1os. Claro que para eso es imprescindible que est\u00e9n las personas adecuadas, al margen de ideolog\u00edas, en el cargo id\u00f3neo. Es lo que sucede ahora mismo y estoy muy agradecida a esas instituciones y a esas personas en concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>J.G. a Remedios S\u00e1nchez: \u00bfCrees que la pandemia est\u00e1 interfiriendo en este merecido homenaje de las letras andaluzas?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Remedios S\u00e1nchez:<\/strong> No, la pandemia, no. Debe quedar claro que vamos a hacer actos en el 2021, en el 2022, 2023\u2026 sea o no Autora Cl\u00e1sica del a\u00f1o que sea. Lo que interfiere es otra cuesti\u00f3n que debo dejar arreglada en las pr\u00f3ximas semanas. Pero la llama de Mariluz\u00a0 y su poes\u00eda es inextinguible. Es la voz de la conciencia civil que se pone en pie para que hacer justicia a la memoria despu\u00e9s de demasiados silencios, de muchos miedos. Por eso Mariluz est\u00e1 viva, eternamente viva en su palabra precisa y necesaria. Ella hered\u00f3 de su padre una bandera, yo la he heredado de ella para protegerla (como le promet\u00ed) con el cuidado exquisito que merece y, poco a poco, los lectores la han ido incorporando a su biblioteca personal de autoras imprescindibles tanto en Espa\u00f1a como en Latinoam\u00e9rica. Sus versos \u201cCuando me vaya \/ habr\u00e9 perdido tantas cosas,\/ que crecer\u00e9 en trigal por no morirme\u201d, cr\u00e9eme, son premonitorios. Y solo acabamos de empezar.<\/p>\n<h2>Poemas de Mariluz Escribano<\/h2>\n<p><strong>DESDE UN MAR DE SILENCIO<\/strong><\/p>\n<p>En el ni\u00f1o el misterio es su mirada intacta<br \/>\nque adjetiva la savia del h\u00famedo futuro,\u00a0<br \/>\ncuando alcanzar al hombre es nombrar la tristeza\u00a0<br \/>\ny sentir como el tiempo suprime los pronombres.\u00a0<br \/>\nEl ni\u00f1o es el regreso a un espejo de hierbas\u00a0<br \/>\ncon senderos que surcan un sol indeclinable\u00a0<br \/>\nque los p\u00e1jaros vencen con sus vuelos oscuros.\u00a0<br \/>\nEl recuerdo camina con sus pasos de lino\u00a0<br \/>\npor la laguna inmensa de sus puras pupilas,\u00a0<br \/>\ny como el mar regresa,\u00a0<br \/>\ncon vocaci\u00f3n de ola,\u00a0<br \/>\na posarse en la densa penumbra\u00a0<br \/>\nde los sue\u00f1os.\u00a0<br \/>\nY es as\u00ed que esta tarde,\u00a0<br \/>\nCuando me miro y siento los pu\u00f1ales del tiempo\u00a0<br \/>\nCon esquinas de m\u00faltiples alfileres de agua\u00a0<br \/>\nque me cosen la boca con heridas peque\u00f1as\u00a0<br \/>\ncon sosiegos, silencios\u00a0<br \/>\ny soledades claras\u00a0<br \/>\nCuando no tengo a nadie a quien cantarle un verso\u00a0<br \/>\nO darle una limosna de beso remansado,\u00a0<br \/>\ncon quien hablar de nada\u00a0<br \/>\ncon serena tristeza,\u00a0<br \/>\nleo a Guill\u00e9n y pienso:\u00a0<br \/>\nel amor fue mi casa,\u00a0<br \/>\nquiero decir mi madre,\u00a0<br \/>\ncon sus andares lentos,\u00a0<br \/>\ncon su afanoso amor por ordenar la casa\u00a0<br \/>\ny conservar la harina de los racionamientos,\u00a0<br \/>\nlos retales,\u00a0<br \/>\nlos hilos\u00a0<br \/>\ny la esperanza intacta.\u00a0<br \/>\nNecesario es decir que mi madre cantaba.\u00a0<br \/>\nYo no s\u00e9 si cantaba para olvidar escombros,\u00a0<br \/>\nruinas,\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0muertes,\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0tristeza,\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0guerras,\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0hombres,\u00a0<br \/>\n\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0palabras,\u00a0<br \/>\ntelara\u00f1as del tiempo,\u00a0<br \/>\nsangre no regresada,\u00a0<br \/>\npero yo la miraba desde el patio llovido,\u00a0<br \/>\nsentada en la terraza,\u00a0<br \/>\ncuando el oto\u00f1o alzaba una luz de madera,\u00a0<br \/>\ny pensaba: es mi madre,\u00a0<br \/>\ndefinitivamente,\u00a0<br \/>\ny mi madre es mi casa.\u00a0<br \/>\nDetr\u00e1s de los visillos silenciosos y albos,\u00a0<br \/>\nn\u00e1ufragos en el aura dorada de la tarde,\u00a0<br \/>\nhabitaba la luz insomne de mi madre,\u00a0<br \/>\nsu silencio de flor,\u00a0<br \/>\nsu soledad de p\u00e1jaro.\u00a0<br \/>\nYo la miraba estar,\u00a0<br \/>\nnunca quieta,\u00a0<br \/>\ngozosa,\u00a0<br \/>\namasando la blanca pobreza de la harina.<br \/>\nOtras veces, tocaba, sosegada, el piano\u00a0<br \/>\no cos\u00eda con leve puntada primorosa\u00a0<br \/>\npara evitar la dura pobreza de las telas.\u00a0<br \/>\nLa casa era modesta,\u00a0<br \/>\npero mi madre hermosa,\u00a0<br \/>\ncon sus gr\u00e1ciles manos como r\u00edos o arroyos\u00a0<br \/>\nque trabajan la inmensa desolaci\u00f3n del tiempo.\u00a0<br \/>\nSu cuerpo se poblaba de fantasmas insomnes\u00a0<br \/>\nde tristezas de hilo guardadas en ba\u00fales\u00a0<br \/>\ny recordaba siempre, con mirada de sue\u00f1o,\u00a0<br \/>\nla palidez de agua de su infancia de musgo.\u00a0<br \/>\nLa nostalgia era en ella sustancia de madera,\u00a0<br \/>\npersistencia de algas sobre los ojos limpios.<br \/>\nMi madre era la fuerza sideral de los hondos<br \/>\ncaminos de la espiga alejada del agua.\u00a0<br \/>\nY es que yo la miraba desde el patio llovido,<br \/>\ncuando la superficie de la tarde mor\u00eda,\u00a0<br \/>\ny sab\u00eda que ella reposaba un momento\u00a0<br \/>\ny le\u00eda despacio a Miguel de Unamuno.\u00a0<br \/>\nY ahora, cuando no vuelve,\u00a0<br \/>\ncuando la llamo y nada\u00a0<br \/>\npresagia su palabra de inmediata costumbre,\u00a0<br \/>\ndesde el patio la llamo,\u00a0<br \/>\ndesesperadamente,\u00a0<br \/>\ny s\u00f3lo el mar responde,\u00a0<br \/>\nes decir, s\u00f3lo el viento,\u00a0<br \/>\nquiero decir la brisa,\u00a0<br \/>\naquella que mov\u00eda su pelo, levemente,\u00a0<br \/>\nmientras la luz de oto\u00f1o deshac\u00eda\u00a0<br \/>\nla suave penumbra de los arces.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">(De <em>Desde un mar de silencio, <\/em>1993)<\/p>\n<p><strong>VI<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfA qui\u00e9n doy mi coraz\u00f3n cansado,<br \/>\ndoliente, en soledad y estremecido?<br \/>\nLo doy por nada, porque va vencido<br \/>\ny aun vencido lo siento enamorado.<\/p>\n<p>En tan largo silencio, desvelado,<br \/>\nacumula tristezas y va herido:<br \/>\np\u00e1jaro bajo el alba perseguido<br \/>\nque vuela hacia una nube esperanzado.<\/p>\n<p>Mayor la pena si m\u00e1s alto el vuelo,<br \/>\nafanoso de alzarse a la alegr\u00eda<br \/>\nde alguna luz que le quebrante el duelo.<\/p>\n<p>Y pues que est\u00e1 muriendo en desconsuelo,<br \/>\ncegado por la sombra de la umbr\u00eda<br \/>\nhuido va, bajo el azul del cielo.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">(De <em>Sonetos del alba<\/em>)<\/p>\n<p><strong>LOS OJOS DE MI PADRE<\/strong><\/p>\n<p>Los ojos de mi padre,\u00a0<br \/>\nmir\u00e1ndome en la patria cereal de\u00a0 los trigos,<br \/>\nen un tiempo de cunas<br \/>\nmecidas por el viento de la guerra,<br \/>\nmirando c\u00f3mo crezco<br \/>\nen los abecedarios<br \/>\ny conquisto sonidos primitivos<br \/>\nbalbuceos, palabras necesarias,<br \/>\nporque \u00e9l me empuja y vuelve,<br \/>\ndesde su coraz\u00f3n y sus espigas,<br \/>\nsu coraz\u00f3n de tierra y manantiales,<br \/>\npatria de tierra y gritos apagados.<br \/>\nMi padre es un silencio que mira como crezco.<br \/>\nSus manos me conforman,<br \/>\nme miran la estatura,<br \/>\nla dimensi\u00f3n del cuerpo,<br \/>\naveriguan gozosas<br \/>\nque me elevo en trigal.<br \/>\nLas manos de mi padre<br \/>\ntocan mi cuerpo y cantan,<br \/>\ny yo s\u00e9 que me acunan<br \/>\ncon nanas de caballos,<br \/>\ncon la salmodia triste del jud\u00edo,<br \/>\ndel converso que habita por su sangre.<br \/>\nPero paseo con mi padre.<br \/>\nAbandono en sus manos<br \/>\nmis manos tan peque\u00f1as,\u00a0<br \/>\ny al calor de su sangre<br \/>\nmis pulsaciones tienen<br \/>\nuna ambici\u00f3n de tiempos.<\/p>\n<p>En las luces inquietas de la tarde,<br \/>\nal borde de la noche,<br \/>\nvamos pisando hierbas, territorios,<br \/>\nr\u00edos como torrentes, manantiales,<br \/>\nhorizontes donde la niebla habita,<br \/>\npaisajes metal\u00fargicos y bosques,<br \/>\nciudades, vientos, cordilleras,<br \/>\nblancas constelaciones.<br \/>\nCamino con mi padre.<br \/>\nMe nombra a las palomas,<br \/>\np\u00e1jaros migratorios,<br \/>\naguanieves que rozan las praderas,<br \/>\nalcaudones de viento,<br \/>\ngolondrinas, gorriones, avefr\u00edas.<br \/>\nY todo\u00a0 pasa y llega de su mano,<br \/>\ny a mi infancia regresa<br \/>\nel calor confortable de su sangre.<\/p>\n<p>Cuando llegan los d\u00edas de septiembre,<br \/>\nl\u00e1minas del oto\u00f1o,<br \/>\nlas madrugadas fr\u00edas y estrelladas<br \/>\ndetienen sus palabras.<br \/>\nPero es s\u00f3lo un instante<br \/>\nde sangre y de fusiles<br \/>\nporque mi padre vuelve del silencio<br \/>\ny pasea conmigo<br \/>\nel callado silencio de las calles,<br \/>\ny los campos sembrados<br \/>\ny las constelaciones,<br \/>\ny su voz de madera me acompa\u00f1a, me mira c\u00f3mo crezco.<br \/>\nTodo el mundo conoce<br \/>\n\u00a0que hered\u00e9 de mi padre una bandera.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">(De <em>Umbrales de oto\u00f1o<\/em>)<\/p>\n<p><strong>EL TIEMPO<\/strong><\/p>\n<p>Ahora que el tiempo ha dejado su huella,<br \/>\nsus peque\u00f1as heridas<br \/>\nen el hueco del rostro,<br \/>\nahora que todo pasa<br \/>\npor un espejo\u00a0 c\u00f3ncavo<br \/>\ny da miedo asomarse<br \/>\na los escaparates<br \/>\ncon su luz de ne\u00f3n<br \/>\ny las bellas ofertas<br \/>\nno hay nadie que me quite,<br \/>\nuna infancia de calcetines blancos,<br \/>\nzapatos de charol<br \/>\ny una mirada clara.<br \/>\nDespu\u00e9s de tantas lluvias<br \/>\ny\u00a0 atardeceres lentos,<br \/>\nahora es tiempo de paz,<br \/>\nde paz y de memoria.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">(De <em>El coraz\u00f3n de la gacela<\/em>)<\/p>\n<p><strong>SI ME OLVIDO DEL MAR<\/strong><\/p>\n<p>Si\u00a0 alg\u00fan d\u00eda me olvido del mar<br \/>\ny del nombre marengo de las gentes,<br \/>\ny no veo navegar a los veleros<br \/>\nni percibo la brisa y sus colores,<br \/>\n\u00a0el sol brillante de los rebalajes<br \/>\nazuleando piedras, caracolas<br \/>\ny arenas amarillas.<br \/>\nSi alg\u00fan d\u00eda confundo<br \/>\nun\u00a0 lago con el mar,<br \/>\ny no escucho el sonido de las olas,<br \/>\nser\u00e1 que habr\u00e9 perdido<br \/>\nun amor en mi vida,<br \/>\nuna digna manera de morirme,<br \/>\nun in\u00fatil olvido<br \/>\nde aquel tiempo feliz<br \/>\nque fue la infancia.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">(De <em>El coraz\u00f3n de la gacela<\/em>)<\/p>\n<p><strong>TE REGALO MI NOMBRE<\/strong><\/p>\n<p>Te regalo mi nombre y apellidos,<br \/>\nla vida inquieta que dej\u00f3 en mis manos<br \/>\nuna historia que no fue infancia alegre,<br \/>\nsi no aquello que no pude contar.<\/p>\n<p>Te regalo la parte que fue buena,<br \/>\nla de los trigos y las amapolas,<br \/>\nlos caballos, majuelos y los juegos<br \/>\nen las bodegas y en los palomares,<br \/>\ncuando alzaba gorriones en mi pecho<br \/>\ny ve\u00eda volar a las perdices.<\/p>\n<p>Te regalo mi vida, si la quieres,<br \/>\nno s\u00f3lo mi apellido,<br \/>\nporque hay mundos de acero insobornable<br \/>\nque no se ven. Con voluntad se ignoran.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00a0(De <em>Geograf\u00eda de la memoria<\/em>)<\/p>\n<p><strong>CUANDO ME VAYA<\/strong><\/p>\n<p>Dejar\u00e9 un silencio en el recuerdo,<br \/>\nsonidos de una voz que fue muy joven,<br \/>\ny un aroma de s\u00e1ndalo y cipreses<br \/>\npara que no me olvides.<\/p>\n<p>Y ahora, cuando el sol desaparece,<br \/>\ny hay promesa de una noche clara,<br \/>\nlas estrellas se esconden<br \/>\ny est\u00e1n muertas de tanta n\u00edvea luz.<\/p>\n<p>Dejar\u00e9 abierta la ventana<br \/>\nUn gorri\u00f3n divulgar\u00e1 mi huida,<br \/>\ny un frescor de ma\u00f1ana<br \/>\nanunciar\u00e1 mi marcha,<br \/>\ncon tr\u00e9mula voz para llamarte.<\/p>\n<p>Cuando me vaya<br \/>\nperder\u00e9\u00a0 las praderas,<br \/>\nlos bosques encendidos de noviembre,<br \/>\nel verde del jard\u00edn en primavera,<br \/>\nla tenue luz de los planetas,<br \/>\nla sonrisa de un ni\u00f1o,<br \/>\nel calor de un amigo,<br \/>\nl\u00e1grimas de dolor por los caminos<br \/>\nque transit\u00e9 tan alta,<br \/>\nla caricia de un perro<br \/>\nque dio fuego a mis manos.<\/p>\n<p>Cuando me vaya\u00a0<br \/>\nhabr\u00e9 perdido tantas cosas,<br \/>\nque crecer\u00e9 en trigal por no morirme.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-right\">(De <em>Geograf\u00eda de la memoria<\/em>)<\/p>\n<div class=\"post-info-img left relative\">\u00a0<\/div>\n<div class=\"post-info-in\">\n<div class=\"post-info-right left relative\">\n<div class=\"post-info-name left relative\"><span class=\"post-info-text\">por<\/span> <span class=\"author-name vcard fn author\"><a title=\"Entradas de Javier Gilabert \/ Fernando Ja\u00e9n\" href=\"https:\/\/secretolivo.com\/index.php\/author\/javier-gilabert-y-fernando-jaen\/\" rel=\"author\">Javier Gilabert \/ Fernando Ja\u00e9n<\/a><\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><em>(<strong>Copyright: <\/strong>De la obra literaria de Mariluz Escribano y de las fotograf\u00edas: Remedios S\u00e1nchez.<br \/>\nReservados todos los derechos)<\/em>.<\/p>\n<p>https:\/\/secretolivo.com\/index.php\/2021\/04\/08\/mariluz-escribano-ahora-es-tiempo-de-paz-de-paz-y-de-memoria\/<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mariluz Escribano Pueo (Granada, 1935-2019), profesora, poeta y narradora espa\u00f1ola, encuadrada en la Generaci\u00f3n 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