{"id":47779,"date":"2021-06-17T10:49:28","date_gmt":"2021-06-17T08:49:28","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=47779"},"modified":"2021-06-14T17:34:15","modified_gmt":"2021-06-14T15:34:15","slug":"el-caracter-de-los-granadinos-2-el-pesimismo-ganivetiano-por-andres-cardenas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=47779","title":{"rendered":"El car\u00e1cter de los granadinos (2): \u00abEL PESIMISMO GANIVETIANO\u00bb por Andr\u00e9s C\u00e1rdenas"},"content":{"rendered":"<h3>Debe ser porque estamos <strong class=\"mce\">contagiados<\/strong> por ese virus ganivetiano que nos inocula a veces tristeza, melancol\u00eda y desesperaci\u00f3n<\/h3>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">En octubre de 1998 form\u00e9 parte de una delegaci\u00f3n granadina que hab\u00eda ido a la sede del Parlamento Europeo en <strong class=\"mce\">Estrasburgo<\/strong> a tratar de implicar a la instituci\u00f3n en un homenaje a \u00c1ngel Ganivet. Hab\u00edan pasado cien a\u00f1os justos de que el escritor granadino se tirara al r\u00edo Duina. Est\u00e1bamos recordando al escritor suicida en un peque\u00f1o restaurante de Estrasburgo. Yo estoy sentado muy cerca de Antonio Gallego Morell y de la eurodiputada Mar\u00eda Izquierdo. Tan cerca que los oigo hablar perfectamente. Ambos coinciden en que <em class=\"mce\">Granada la bella<\/em> es su libro m\u00e1s conocido, pero no el mejor. A <strong class=\"mce\">Mar\u00eda Izquierdo<\/strong> le encanta las <em class=\"mce\">Cartas Finlandesas<\/em> y el preferido de Antonio Gallego es <em class=\"mce\">Idearium Espa\u00f1ol<\/em>, donde Ganivet estudia los componente del esp\u00edritu espa\u00f1ol (senequismo, misticismo, cristianismo, individualismo) que se plasmaron en grandes gestas como la conquista de Am\u00e9rica. Tambi\u00e9n analiza los males de su presente como la abulia, la pereza y la indisciplina y piensa que es necesaria una profunda renovaci\u00f3n espiritual en Espa\u00f1a. Yo no he le\u00eddo ninguno de esos dos libros, pero <strong class=\"mce\">Antonio Gallego<\/strong> y Mar\u00eda Izquierdo hablan con tal pasi\u00f3n de ellos que me entran unas ganas enormes de leerlos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">-Cuando regresemos a Granada yo te los regalo. Tengo varios de los dos -me dice Antonio Gallego.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Entre los planes de <strong class=\"mce\">Gallego Morell<\/strong> estaba el que el Parlamento Europeo aceptara impulsar un hermanamiento entre Riga y Granada con motivo de ese centenario. Ese hermanamiento nunca se llev\u00f3 a cabo. En todos sitios hab\u00eda buenas palabras, pero pocas intenciones.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Antonio Gallego Morell me regal\u00f3 los libros de<strong class=\"mce\"> \u00c1ngel Ganivet<\/strong> prometidos, algunos de cuyos p\u00e1rrafos releo de vez en cuando para no olvidarme nunca de la ciudad en la que estoy viviendo.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Los granadinos son m\u00e1s ganivetianos que lorquianos. Les acerca m\u00e1s el car\u00e1cter del escritor que se suicid\u00f3 en el r\u00edo Duina que al que asesinaron en V\u00edznar, mucho m\u00e1s alegre y vitalista. Cuando llegu\u00e9 a Granada aprend\u00ed, por ejemplo, que los granadinos no son de sonrisa f\u00e1cil. El rostro granadino es un rostro serio, severo. No sonr\u00ede sin una raz\u00f3n para hacerlo. Yo lo noto cuando en alguna intervenci\u00f3n m\u00eda en alg\u00fan foro, digo alguna gracieta, una de mis humoradas, y compruebo que casi nadie se r\u00ede. A lo mejor se est\u00e1n riendo por dentro, pero casi nunca por fuera. Los sevillanos y los cordobeses, por ejemplo, sonr\u00eden m\u00e1s, con todos los dientes, sin motivo alguno. Pero una sonrisa granadina es dif\u00edcil de ganar. Ahora que lo s\u00e9, lo llevo mejor. Hace poco en la presentaci\u00f3n del libro de<strong class=\"mce\"> \u00c1ngel Olgoso<\/strong> dije algo gracioso, como que mi matrimonio era tan previsible que iba a salir mal que en mi boda mis amigos me regalaron una vajilla con los platos ya rotos. Yo lo hab\u00eda dicho para que se riera la gente, pero observ\u00e9 al p\u00fablico y no vi sonrisa alguna. Se lo coment\u00e9 despu\u00e9s a Olgoso.<\/p>\n<div class=\"inset inset-L inset-L-w7\" style=\"text-align: left;\">\n<figure class=\"image-holder\"><span class=\"obj-img hmedia\"> Retrato qe le hizo Ruiz de Almod\u00f3var. <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"photo lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.granadahoy.com\/2021\/05\/22\/granada\/Retrato-hizo-Ruiz-Almodovar_1576352695_138926458_1200x1723.jpg?resize=640%2C919&#038;ssl=1\" alt=\"Retrato que le hizo Ruiz de Almod\u00f3var.\" width=\"640\" height=\"919\" data-src=\"\/2021\/05\/22\/granada\/Retrato-hizo-Ruiz-Almodovar_1576352695_138926458_1200x1723.jpg\" \/><\/span><figcaption>\n<div class=\"footnote\">\n<p class=\"text\">Retrato que le hizo Ruiz de Almod\u00f3var. <wbr><\/wbr><\/p>\n<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">-Claro. No has visto las sonrisas porque llevan todos mascarillas -me dijo el cuentista para justificar a sus paisanos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">-Joder, es verdad.<\/p>\n<h2 class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">La &#8216;idiosingracia&#8217; granadina<\/h2>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Paco Izquierdo iba un d\u00eda a dar una conferencia sobre \u2018El humor y la idiosincrasia de los granadinos\u2019 y cuando entr\u00f3 y vio el careto de muchos asistentes cambi\u00f3 sobre la marcha el t\u00edtulo de la conferencia y al final habl\u00f3 del humor y la \u2018idiosingracia\u2019 de los granadinos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Debe ser porque estamos <strong class=\"mce\">contagiados<\/strong> por ese virus ganivetiano que nos inocula a veces tristeza, melancol\u00eda y desesperaci\u00f3n. Ricardo Villa-Real lo llamaba \u2018estado ganivetiano\u2019. Dec\u00eda que a los granadinos pas\u00e1bamos a menudo por momentos finiseculares caracterizados por \u201cinquietantes dosis de pesimismo, sombr\u00edo y fatalista en ocasiones, casi siempre indisimulable\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda de los escritos de los autores que formaban lo que se llamaba la<strong class=\"mce\"> Cofrad\u00eda del Avellano<\/strong>, porque era en torno a esta fuente donde se juntaban, est\u00e1n contagiados de ese esp\u00edritu negativo que impregnaba la obra y la misma vida del escritor suicida. Los destellos de esperanza eran fugaces, apenas vistos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><strong class=\"mce\">Walter Starkie<\/strong>, el autor de <em class=\"mce\">Don Gitano<\/em>, dej\u00f3 escrito que cuando vino a Granada,\u00a0 le extra\u00f1\u00f3 el car\u00e1cter de su gente, que no era igual que al resto de los andaluces, \u201cpor su reserva y melancol\u00eda\u201d. Dice que Granada \u201cno se parece en nada a la improvisadora, ingeniosa y chispeante Sevilla\u201d. Menos mal. Para Starkie, que dedic\u00f3 parte de su vida a estudiar la etnia gitana, en Granada no exist\u00eda ese \u2018salero\u2019 andaluz que hab\u00eda en otras provincias. \u201cSea o no por la influencia de Ganivet, el caso es que yo siempre veo en el granadino un fil\u00f3sofo y mensurado individuo, un castellano en tono menor\u201d, dijo el hispanista.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><strong class=\"mce\">Luis Llorens Torres<\/strong>, un poeta periodista puertorrique\u00f1o que estudi\u00f3 abogac\u00eda aqu\u00ed en Granada, escribi\u00f3 un libro que dedic\u00f3 a su novia, la granadina Carmen Rivero. Despu\u00e9s se cas\u00f3 con ella y se fueron a vivir a Puerto Rico. En ese libro Luis Llorens dice que, en todas las bellezas de Granada, en sus monumentos, en sus c\u00e1rmenes y en sus contornos, \u201cse deja ver una melancol\u00eda sublime, quiero decir que por todas partes domina la nota triste\u201d. Dice el poeta que el car\u00e1cter de los granadinos es melanc\u00f3lico. En cuando a las granadinas, dice conocerlas bien porque se cas\u00f3 con una. Deja constancia de que son las m\u00e1s bellas de Espa\u00f1a. Sin embargo, hay un &#8216;pero&#8217;, como el que se pone en las cruces de mayo: \u201cparecen que han heredado el misticismo de los \u00e1rabes\u201d. Cree que \u201cson tristes y que se contagian en medio de tanta tristeza\u201d. No s\u00e9 c\u00f3mo le ir\u00eda a este hombre el matrimonio con la granadina, pero barrunto que no muy bien.<\/p>\n<div class=\"inset inset-L inset-L-w7\" style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"image-holder\"><span class=\"obj-img hmedia\"> <a class=\"fn\" href=\"https:\/\/www.granadahoy.com\/2021\/05\/22\/granada\/Monumento-Angel-Ganivet-jardines-Alhambra_1576352697_138926555_1200x1800.jpg\" rel=\"enclosure\" type=\"image\/jpeg\">Monumento a \u00c1ngel Ganivet en los jardines de la Alhambra.<\/a> <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"photo lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.granadahoy.com\/2021\/05\/22\/granada\/Monumento-Angel-Ganivet-jardines-Alhambra_1576352697_138926555_1200x1800.jpg?resize=640%2C960&#038;ssl=1\" alt=\"Monumento a \u00c1ngel Ganivet en los jardines de la Alhambra.\" width=\"640\" height=\"960\" data-src=\"\/2021\/05\/22\/granada\/Monumento-Angel-Ganivet-jardines-Alhambra_1576352697_138926555_1200x1800.jpg\" \/><\/span><figcaption>\n<div class=\"footnote\">\n<p class=\"text\">Monumento a \u00c1ngel Ganivet en los jardines de la Alhambra. <wbr><\/wbr><\/p>\n<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Un \u00edntimo amigo y confidente de Ganivet, <strong class=\"mce\">Nicol\u00e1s Mar\u00eda L\u00f3pez Fern\u00e1ndez<\/strong>, tambi\u00e9n estaba contagiado por el virus del pesimismo ganivetiano. Se queja en sus escritos de la pereza del granadino, que \u201cquiz\u00e1s sea una reminiscencia del fatalismo musulm\u00e1n\u201d. Este hombre dec\u00eda que la belleza de Granada infund\u00eda a sus habitantes \u201cun veneno sutil, un esp\u00edritu de postraci\u00f3n que ser\u00eda mortal y degradante, sin en el fondo de esa filosof\u00eda de desilusi\u00f3n y desenga\u00f1o, no brotaran las alabanzas a Dios, grande y misericordioso\u201d. Menos mal.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">El novelista <strong class=\"mce\">Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez Castro<\/strong>, al que trat\u00e9 en los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, dec\u00eda que el granadino es el ser que, por su identificaci\u00f3n con el medio, m\u00e1s se parece a un vegetal. \u201cDesde peque\u00f1o se enfrenta a un panorama singular y llamativa belleza que lo impulsa a pensar en los esplendores y desgracias de las \u00e9pocas pasadas y que, a la vez, la llena de inquietud sobre el futuro\u201d. Fern\u00e1ndez Castro estaba convencido de que ese influjo de la belleza convert\u00eda a muchos creadores en excepcionales, pero que tambi\u00e9n hac\u00eda aumentar el censo de los artistas frustrados. \u201cEsto los hace encerrarse en su propia soledad, que miran con desd\u00e9n y reserva\u2026 As\u00ed, muchos granadinos son seres aislados, incatalogables en los que el venero de la indolencia y del escepticismo fermenta calladamente. Precisamente por haber tanto artista fracasado, la envidia entra en la aleaci\u00f3n de los granadinos, si bien es justo reconocer que no se trata de la humana y mezquina envidia por tener, sino de otra m\u00e1s enervante y perturbadora por ser\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">El referido <strong class=\"mce\">Ricardo Villa-Real<\/strong> no se atreve a definir el car\u00e1cter del granadino, pero sospecha que somos especiales \u201cpor tantas razas, tantas mezclas, tantos criterios religiosos trascendentes, tantas actitudes vitales, tantos matices de cultura o de subdesarrollo\u2026\u201d.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 claro que todos estos autores leyeron a Ganivet, miembro de esa generaci\u00f3n de <strong class=\"mce\">llorones<\/strong> que convirtieron la decadencia de Espa\u00f1a en un g\u00e9nero literario. Me estoy refiriendo a la generaci\u00f3n del 98, autores faltos de bicarbonato que, a mi parecer, confund\u00edan su ardor de est\u00f3mago con los males de la patria. Espa\u00f1a las estaba pasando canutas en el contexto de su historia y hubo muchos escritores que cogieron la pluma para decir que esto ya no ten\u00eda remedio, trasladaron un pesimismo al resto del pa\u00eds y tuvo un eco importante en Granada, ya que la llamada generaci\u00f3n del 98 adopt\u00f3 a \u00c1ngel Ganivet como su precursor.<\/p>\n<h2 class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">El drama<\/h2>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">La vida de Ganivet es perfecta para un drama cinematogr\u00e1fico y no s\u00e9 c\u00f3mo <strong class=\"mce\">no se ha hecho ya una pel\u00edcula<\/strong> biogr\u00e1fica sobre \u00e9l. Dicen sus bi\u00f3grafos que estaba destinado a ser molinero, pues sus padres pose\u00edan un molino, pero una ca\u00edda de una higuera le produjo graves da\u00f1os en una pierna. Estuvieron a punto de amput\u00e1rsela porque se le gangren\u00f3, pero lo evit\u00f3 la madre. Ganivet se neg\u00f3 a utilizar muletas, a pesar del esfuerzo que le supon\u00eda andar. Ah\u00ed fue donde comenz\u00f3 a agri\u00e1rsele ese car\u00e1cter que le acompa\u00f1ar\u00eda toda la vida.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Ganivet sembraba <strong class=\"mce\">tristeza y pesimismo<\/strong> all\u00e1 por donde iba. Josep Pl\u00e1 cuenta que cuando el pintor Rusi\u00f1ol estuvo en Sitges para inaugurar el monumento al Greco, conoci\u00f3 al escritor granadino porque lo sentaron junto a \u00e9l en una cena que organizaron varios intelectuales. \u201cCuando todos se hab\u00edan ido, aquel hombre borroso -dice Pla refiri\u00e9ndose a Ganivet- que llevaba en la cara la tristeza de las casas de hu\u00e9spedes y de las soledades que hab\u00eda sufrido, habl\u00f3 unas horas ante cuatro amigos de las amargas obsesiones de la vida\u201d. En ese mismo acto de la inauguraci\u00f3n del Greco, el pintor Miguel Utrillo cuenta que quiso conocer al escritor granadino y se le acerc\u00f3 a \u00e9l para preguntarle qu\u00e9 le parec\u00eda la escultura. Ganivet le contest\u00f3:<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">-\u00a1Y a usted qu\u00e9 le importa!<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Utrillo dice tambi\u00e9n en una entrevista que concedi\u00f3 a<em class=\"mce\"> La Vanguardia<\/em> sus impresiones sobre el escritor: \u201cEl pobre Ganivet era un <strong class=\"mce\">anormal<\/strong>. Discut\u00eda con una violencia que no pod\u00eda ser igualada con nadie: cuando defend\u00eda un criterio lo sosten\u00eda ferozmente. Se nos pon\u00eda fren\u00e9tico, p\u00e1lido, desencajada, babeaba\u2026 Y cuando la cosa se pon\u00eda tan grave que deb\u00eda terminarse l\u00f3gicamente por v\u00edas de hecho, abandonaba todo hecho transaccional, se levantaba del asiento y se marchaba. Y as\u00ed todos los d\u00edas\u201d.<\/p>\n<div class=\"inset inset-L inset-L-w7\" style=\"text-align: justify;\">\n<figure class=\"image-holder\"><span class=\"obj-img hmedia\"> <a class=\"fn\" href=\"https:\/\/www.granadahoy.com\/2021\/05\/22\/granada\/Amelia-Roman-mujer-amo-Ganivet_1576352699_138926652_1200x2062.jpg\" rel=\"enclosure\" type=\"image\/jpeg\">Amelia Rold\u00e1n, la mujer que am\u00f3 Ganivet.<\/a> <img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"photo lazy\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.granadahoy.com\/2021\/05\/22\/granada\/Amelia-Roman-mujer-amo-Ganivet_1576352699_138926652_1200x2062.jpg?resize=640%2C1100&#038;ssl=1\" alt=\"Amelia Rold\u00e1n, la mujer que am\u00f3 Ganivet.\" width=\"640\" height=\"1100\" data-src=\"\/2021\/05\/22\/granada\/Amelia-Roman-mujer-amo-Ganivet_1576352699_138926652_1200x2062.jpg\" \/><\/span><figcaption>\n<div class=\"footnote\">\n<p class=\"text\">Amelia Rold\u00e1n, la mujer que am\u00f3 Ganivet. <wbr><\/wbr><\/p>\n<\/div>\n<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Estudi\u00f3 Derecho y Filosof\u00eda y Letras en Granada y el doctorado en Madrid. En la capital de Espa\u00f1a asisti\u00f3 a tertulias literarias y le pic\u00f3 el gusanillo de la escritura. Fue amigo de <strong class=\"mce\">Unamuno<\/strong> y se present\u00f3 con \u00e9l a unas oposiciones a c\u00e1tedra de Griego. Unamuno la gan\u00f3 para Madrid y Ganivet la perdi\u00f3 para Granada. Un palo para su \u00e1nimo porque \u00e9l quer\u00eda establecerse en su ciudad natal, en donde ten\u00eda muchos amigos que se reun\u00edan en la Fuente del Avellano.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Ganivet sac\u00f3 plaza de archivero municipal y viv\u00eda en una pensi\u00f3n cuando conoci\u00f3 en un baile de disfraces celebrado en el Teatro de la Zarzuela de Madrid a la que ser\u00eda primero su pasi\u00f3n amorosa y luego su ruina: <strong class=\"mce\">Amelia Rold\u00e1n<\/strong>. De su atormentada relaci\u00f3n nacieron dos hijos: Natalia y \u00c1ngel Trist\u00e1n. La pareja nunca se cas\u00f3 y nadie sabe exactamente el porqu\u00e9. Fue a ra\u00edz de sacar plaza en una oposici\u00f3n para vicec\u00f3nsul en embajadas extranjeras, cuando comenzaron los problemas. Su primer destino fue Amberes, mientras Amelia se hab\u00eda quedado en Barcelona con su madre.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, en noviembre de 1892, la madre y la hija se fueron a vivir con \u00e9l. Por lo visto las discusiones entre la pareja eran muy frecuentes. Ella era muy celosa y le montaba pollos continuamente. Y \u00e9l estaba dispuesto a todo para mantener la relaci\u00f3n <strong class=\"mce\">excepto casarse<\/strong>, que es lo que ella quer\u00eda. Al final, despu\u00e9s de muchos encuentros y desencuentros, \u00e9l pill\u00f3 la s\u00edfilis y ella le puso los <strong class=\"mce\">cuernos<\/strong> con un cantante de \u00f3pera, del que, al parecer, hab\u00eda quedado embarazada.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">En Amberes estuvo cuatro a\u00f1os. All\u00ed, dicen sus bi\u00f3grafos, se desarroll\u00f3 intelectualmente, aprendi\u00f3 a tocar el piano y estudi\u00f3 idiomas. En 1895 fue ascendido a c\u00f3nsul y destinado a Helsinki. Amelia no le acompa\u00f1\u00f3. All\u00ed estuvo dos a\u00f1os, los m\u00e1s fecundos de su carrera literaria. Y poco despu\u00e9s fue trasladado a Riga, donde pas\u00f3 por una grave depresi\u00f3n. Ten\u00eda motivos para ello. Por lo pronto le duraba la pena de<strong class=\"mce\"> la muerte de su hijita<\/strong> peque\u00f1a. Luego estaban las dudas sobre la infidelidad de Amelia (recib\u00eda correos an\u00f3nimos de que su pareja se la estaba pegando en Madrid con un cantante de \u00f3pera). Tambi\u00e9n sus facultades f\u00edsicas y mentales estaban mermadas por una s\u00edfilis en estado muy avanzado y luego el des\u00e1nimo por haber sido rechazado por la joven viuda Mascha Diakovsky, de la que se hab\u00eda enamorado. En algunas biograf\u00edas que he consultado, tambi\u00e9n ponen como causa de esa depresi\u00f3n el estar afectado, como todos los de su generaci\u00f3n, por la crisis moral, pol\u00edtica y social desencadenada en Espa\u00f1a por la derrota militar en la\u00a0guerra hispano-estadounidense\u00a0y la consiguiente p\u00e9rdida de\u00a0Puerto Rico, Cuba\u00a0y las\u00a0Filipinas.\u00a0Pero yo creo que a \u00c1ngel Ganivet le pesaban m\u00e1s sus problemas personales que los colectivos. As\u00ed que, pens\u00e1ndoselo dos veces, ya que lo intent\u00f3 ese n\u00famero de ocasiones, se tir\u00f3 al <strong class=\"mce\">Duina<\/strong> y se ahog\u00f3. El escritor se arroj\u00f3 vestido con ropa espesa a las g\u00e9lidas aguas del r\u00edo. Fue rescatado por la mariner\u00eda, pero volvi\u00f3 a arrojarse en cuanto le dejaron solo para ir a buscar mantas. En la segunda ocasi\u00f3n ya no fue posible salvarle la vida. Ese mismo d\u00eda llegaban a Riga Amelia Rold\u00e1n y el hijo de ambos.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">La familia que Ganivet ten\u00eda en Granada no pod\u00eda aceptar un suicidio. Los hermanos no admit\u00edan que el miembro m\u00e1s ilustre de la familia y que escrib\u00eda libros y art\u00edculos en la prensa se hubiera quitado la vida. As\u00ed que circul\u00f3 por ah\u00ed que \u00c1ngel Ganivet hab\u00eda sido <strong class=\"mce\">asesinado<\/strong> por un agente ruso que lo arroj\u00f3 al r\u00edo. Por imaginar, que no quede.<\/p>\n<h2 class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Monumento<\/h2>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Ganivet fue enterrado en Riga. Veintisiete a\u00f1os despu\u00e9s, el 26 de marzo de 1925, los restos del autor de <em class=\"mce\">Cartas Finlandesas<\/em> llegaron a Madrid procedentes de la capital de la actual Letonia. Algunos prohombres de Granada, entre ellos el gran amigo del suicida, <strong class=\"mce\">Francisco Navarro Ledesma<\/strong>, y Antonio Gallego Bur\u00edn, se hab\u00edan empe\u00f1ado en que los restos mortales del autor de <em class=\"mce\">Granada la Bella<\/em> estuvieran en un sitio tan fr\u00edo. Seg\u00fan una investigaci\u00f3n de Gabriel Pozo, la tumba de Ganivet estaba perdida en el cementerio de Riga. Un periodista del Imparcial la descubri\u00f3 y desde entonces todos los esfuerzos se centraron en Granada en repatriar los restos del escritor. Antes de que los restos llegaran a Granada el escultor Juan Crist\u00f3bal le hab\u00eda hecho un monumento en la plaza de la Fuente del Tomate, en pleno bosque de la Alhambra. All\u00ed se par\u00f3 el cortejo f\u00fanebre, formado por un enorme gent\u00edo que no quer\u00eda perderse el momento. Antes de ser enterrado, el doctor Ferm\u00edn Garrido tuvo que certificar que el cad\u00e1ver al que se le iba a dar sepultura era, efectivamente, de \u00c1ngel Ganivet. El doctor Garrido certifica que aquel cad\u00e1ver es el del granadino por su pronunciado prognatismo de su mand\u00edbula, por la cicatriz de una pedrada en la frente que recibi\u00f3 cuando era ni\u00f1o y por su pierna rota. Sobre la sepultura de Ganivet se puso la l\u00e1pida que hab\u00eda tenido hasta hac\u00eda poco en Riga. De esa forma se complaci\u00f3 al poeta que hab\u00eda escrito en <em class=\"mce\">El escultor de su alma<\/em> lo siguiente:<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">\u00bfPara qu\u00e9 tanto saber<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">y luchar y padecer<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">si al cabo en la hora postrera<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">cuando la muerte certera<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">me hiere, todo lo olvido,<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">y s\u00f3lo un sepulcro pido<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\"><em class=\"mce\">en el lugar que naciera?<\/em><\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9 lo que pensar\u00eda ahora \u00c1ngel Ganivet, un escritor triste y pesimista que despreciaba la modernidad y que escribi\u00f3 que la crisis de fin del siglo XIX en Espa\u00f1a hab\u00eda sido causada por el problema colectivo de la abulia, al ver que la calle que lleva su nombre en la ciudad que le vio nacer es ahora el centro de la movida y la alegr\u00eda juvenil. Adem\u00e1s,<strong class=\"mce\"> \u00e9l se hubiera opuesto sin remedio a la construcci\u00f3n de esa calle<\/strong> que hoy lleva su nombre. Las incongruencias del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ANDR\u00c9S C\u00c1RDENAS EN GRANADA HOY<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">https:\/\/www.granadahoy.com\/granada\/caracter-granadinos-pesimismo-ganivetiano_0_1576342673.html<\/p>\n<p>FOTO: Casa molino de \u00c1ngel Ganivet, con la escultura de Loyzaga.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Debe ser porque estamos contagiados por ese virus ganivetiano que nos inocula a veces tristeza,&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47780,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,6937,15],"tags":[8391,8392],"class_list":["post-47779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-ganivet","tag-idiosincracia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Casa-Angel-Ganivet-escultura-Loayza_1576352694_138926408_1200x675.jpg?fit=1200%2C675&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47779"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47781,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47779\/revisions\/47781"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/47780"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}