{"id":4803,"date":"2015-11-26T08:17:50","date_gmt":"2015-11-26T07:17:50","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=4803"},"modified":"2020-06-26T13:18:32","modified_gmt":"2020-06-26T11:18:32","slug":"teresa-por-alberto-granados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=4803","title":{"rendered":"\u00abTeresa\u00bb por Alberto Granados"},"content":{"rendered":"<p>Hoy, D\u00eda Internacional de la Eliminaci\u00f3n de la Violencia contra la Mujer, traigo al blog el relato <em>Teresa<\/em>, que inclu\u00ed en el libro colectivo <a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/2015\/11\/19\/dolor-tan-fiero\/\"><em>Dolor tan fiero. Relatos para Teresa de Jes\u00fas. V Centenario (1515-2015)<\/em><\/a>, (Granada, Port Royal Ediciones, 2015). Con las estad\u00edsticas de conductas machistas y de asesinatos de mujeres, creo necesario incluir mi modesta aportaci\u00f3n esta jornada de concienciaci\u00f3n.<!--more--><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mari \u00c1ngeles entra en el despacho y siente un peso opresivo en el est\u00f3mago, algo que le aprieta la respiraci\u00f3n y le enquista el \u00e1nimo. Han pasado ya cuatro d\u00edas desde que enterraron a Teresa, la fundadora, la gran mujer que devolvi\u00f3 el sentido a su vida. Le corresponde sucederla, presidir la fundaci\u00f3n, ocupar el vac\u00edo que su amiga ha dejado. Cuatro d\u00edas de intervenciones ante los medios, de entrevistas televisadas o radiof\u00f3nicas, de fotograf\u00edas en la prensa, como hac\u00eda su predecesora aunque sin la soltura de \u00e9sta. S\u00f3lo cuatro d\u00edas y todo es distinto e incierto. Ahora toca ocuparse de las cosas serias. Sabe que no puede venirse abajo como hace casi cuarenta a\u00f1os, cuando la conoci\u00f3 y empez\u00f3 todo. Sus recuerdos, los buenos y los malos, la asaltan sin posibilidad de defensa.<\/p>\n<p>Por decisi\u00f3n de Teresa le toca a ella seguir al pie del ca\u00f1\u00f3n, aunque no se ve especialmente llamada a tomar decisiones ni a dirigir una organizaci\u00f3n que ya ha fundado treinta y una casas de acogida para mujeres maltratadas. No cree servir para esa responsabilidad, pero tampoco est\u00e1 dispuesta a traicionar el deseo de su amiga. La hospitalizaci\u00f3n y la muerte le han llegado de una forma tan repentina que se siente culpable por no haber sabido interpretar en sus justos t\u00e9rminos lo que le coment\u00f3 la noche que lleg\u00f3 de Madrid:<\/p>\n<p>\u2014Ya no estoy para tanto trote. Los a\u00f1os me van pesando. Esta vez, el viaje me ha venido muy largo\u2026, y eso que s\u00f3lo han sido algo m\u00e1s de trescientos kil\u00f3metros en autob\u00fas.<\/p>\n<p>A\u00f1adi\u00f3 que se ve\u00eda agotada y juntas evocaron el largo camino recorrido: tantos a\u00f1os de atravesar un pa\u00eds lleno de despachos y burocracia, de jueces lentos e insensibles, de incomprensi\u00f3n y extra\u00f1eza. De machismo rampante propenso a burlarse de su idea, a ridiculizarla, a hacer chistes de brocha gorda\u2026<\/p>\n<p>\u2014Entonces yo era joven, pero ahora\u2026 \u2013le dijo sonri\u00e9ndole.<\/p>\n<p>\u2014No puedes quejarte, Teresa. !Has hecho tanto\u2026! Es normal que los a\u00f1os pesen. Ya vamos para los setenta\u2026 \u00bfque se puede esperar?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero este cansancio cr\u00f3nico\u2026, los v\u00f3mitos tan frecuentes\u2026 Y lo que m\u00e1s me preocupa: esos momentos en que me parece ver un halo tr\u00e1gico en alguna de las chicas, como la marca irreparable de la muerte\u2026 No s\u00e9 si son alucinaciones o que he desplegado una sensibilidad especial, pero veo en algunas que van a morir, que sus parejas las van a engatusar con caricias, con palabras tan dulces como venenosas para despu\u00e9s matarlas\u2026 Distingo el aura de fatalismo y siento mis limitaciones, mi impotencia. T\u00fa me has visto algunas veces, cuando entro en esa especie de trance, de enajenaci\u00f3n en que me lleno de una sudoraci\u00f3n extra\u00f1a y caigo en un llanto incontrolado\u2026 cuando vuelvo en m\u00ed parece que han pasado a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/11\/nota-4134-25noviembrere_0.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6950\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6950\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/11\/nota-4134-25noviembrere_0.jpg?w=560&#038;h=373&#038;fit=560%2C373&#038;resize=560%2C373\" alt=\"Nota-4134-25noviembrere_0\" width=\"560\" height=\"373\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se lo oy\u00f3 decir al salir de su dormitorio, de una modestia casi monacal, un momento antes de reunirse con las otras mujeres. Como siempre, la saludaron efusivamente. Cada vez que ven\u00eda era un acontecimiento para ellas, siempre agradecidas a quien les tend\u00eda una mano solidaria. Los ni\u00f1os ya llevaban un rato duchados y acostados; las madres, tras la cena, se fueron a las habitaciones. Solo dos eran nuevas. Las observ\u00f3 con atenci\u00f3n de entom\u00f3logo, con un anal\u00edtico af\u00e1n por evaluar sus posibilidades, su fortaleza. Teresa sab\u00eda que cada una de ellas llevaba en su alma una gigantesca dosis de fracaso, de dolor y, sobre todo, de perplejidad: les hab\u00eda destrozado la vida el hombre al que quer\u00edan, al que se hab\u00edan entregado, con el que hab\u00edan hecho proyectos para siempre\u2026<\/p>\n<p>Esta casa albayzinera le gustaba mucho, tal vez porque fue de las primeras que fund\u00f3. La compro por muy poco dinero y colabor\u00f3 con los alba\u00f1iles para rehabilitarla. Desde el primer d\u00eda ella estuvo all\u00ed, enfundada en un mono azul mah\u00f3n, como si fuera un hombre m\u00e1s. Tuvo mil discusiones con aquellos chicos que se tomaban a la ligera su proyecto y hasta se permit\u00edan contar en voz alta chistes sobre mujeres maltratadas. Les par\u00f3 los pies muchas veces, desautoriz\u00f3 al maestro de obras en cada ocasi\u00f3n en que algo no le gustaba, llam\u00f3 al constructor para exponerle sus quejas y recibi\u00f3 m\u00e1s de una descalificaci\u00f3n, pero al final la Casa de Acogida se convirti\u00f3 en una realidad, la cuarta de sus criaturas, la que m\u00e1s satisfacciones le hab\u00eda proporcionado: asomarse a una ventana y ver enfrente, al otro lado del Darro, aquella majestuosa Alhambra iluminada\u2026 eso era tal vez una enorme compensaci\u00f3n, pero en ning\u00fan caso era comparable con la gratitud de aquellas mujeres y sus hijos, que hab\u00edan conseguido enmendar sus vidas. Eso s\u00ed que era verdaderamente un privilegio que muy pocas personas conoc\u00edan. Las l\u00e1grimas asoman a los ojos de una indecisa Mari \u00c1ngeles, insegura, acobardada por la responsabilidad que acaba de sobrevenirle. Ante la mesa del despacho de Teresa, que ahora va a ser la suya, parece revivir la situaci\u00f3n de una semana antes.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTraes ropa para lavar, Teresa?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero ahora no tengo ganas de ocuparme de eso. Ya sab\u00e9is lo cansada que he llegado y que duermo cada vez peor. \u00bfPodr\u00edais dejar lo de la lavadora para ma\u00f1ana temprano? \u2013Concha asinti\u00f3\u2013. Perfecto. Ahora contadme como va todo por aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Y Teresa oy\u00f3 un informe de Concha y de Mari \u00c1ngeles, que ya le sonaba a rutinario: las mujeres que hab\u00edan entrado o salido en los \u00faltimos meses, los ni\u00f1os que aquel viejo caser\u00f3n albergaba, los gastos, las donaciones recibidas, el control de la polic\u00eda, las actuaciones de jueces y abogadas, los alejamientos de los maridos, el problema de las goteras de la parte de arriba\u2026 y, por encima de todo, la sensaci\u00f3n de optimismo de algunas internas, fortalecidas ahora y capaces de afrontar sus problemas.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces habr\u00eda o\u00eddo ya esos peque\u00f1os detalles en cada una de las casas que hab\u00eda creado a lo largo y ancho del pa\u00eds para asistir a todas aquellas mujeres v\u00edctimas del maltrato? !Cu\u00e1ntas dudas y zozobras para echar a andar sus primeras fundaciones! !Cu\u00e1ntas gestiones administrativas y cu\u00e1ntas reuniones con los entonces nuevos partidos pol\u00edticos! !Cu\u00e1ntas veces estuvo a punto de olvidarse de sus planteamientos, ante tantas trabas y tantas zancadillas! Pero ah\u00ed est\u00e1n las casas. Mari \u00c1ngeles ha sido testigo directo de todas las zozobras por las que pas\u00f3 su mejor amiga cuyo port\u00e1til reposa en la mesa con todos los datos, toda la historia humana de las mujeres, las casas, los \u00e9xitos y fracasos, los nuevos proyectos, las apariciones en prensa\u2026 Teresa empez\u00f3 a escribir todo eso en un grueso cuaderno que llam\u00f3, medio en broma, <em>Libro de las fundaciones<\/em> y que r\u00e1pidamente llen\u00f3 de notas. Despu\u00e9s lo pas\u00f3 todo a una carpeta de archivos inform\u00e1ticos de igual nombre.<\/p>\n<p>Hace siete noches, recuerda Mari \u00c1ngeles, Teresa cen\u00f3 con las mujeres de la casa. Esa comida compartida, ella lo sab\u00eda, estaba llena de gestos que controlaba con verdadero dominio de l\u00edder. Desde que se hizo popular hab\u00eda aprendido a la perfecci\u00f3n que sus apariciones ante las internas o sus comparecencias p\u00fablicas ten\u00edan algo de ritual. Sab\u00eda sacar partido de esas situaciones, que convert\u00eda en un acto lit\u00fargico lleno de significado. Cada sonrisa, cada saludo, cada gesto o cada entrevista ante los medios eran algo mucho m\u00e1s profundo y produc\u00eda inmediatos efectos que beneficiaban la causa de aquellas mujeres fracasadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/11\/pic.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6951\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6951\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/11\/pic.jpg?w=560&#038;h=416&#038;fit=560%2C416&#038;resize=560%2C416\" alt=\"pic\" width=\"560\" height=\"416\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014!Qu\u00e9 buena actriz hubiera sido si me hubiera dedicado al teatro\u2026 \u2013le hab\u00eda dicho muchas veces.<\/p>\n<p>Pero se dedic\u00f3 a luchar contra algo tan aberrante como el pisotear la dignidad de una mujer. Lo vivi\u00f3 durante su ni\u00f1ez cuando el padre llegaba borracho y la emprend\u00eda a correazos con su madre y con cualquiera que se pusiera por delante. Aquel hombre que la hab\u00eda sentado tantas veces en sus rodillas para jugar era tambi\u00e9n un monstruo de ruindad, incomprensiblemente ajeno a la idea que se hab\u00eda forjado sobre \u00e9l. Ten\u00eda solo diez an\u00f1s y su hermana In\u00e9s, a punto de cumplir los doce, se orinaba de miedo cada vez que empezaban los golpes, paralizada por el terror. Comprendi\u00f3 que le tocaba actuar a ella y subi\u00f3 a la vieja c\u00e1mara para buscar una oxidada hoz del padre. No tard\u00f3 mucho en usarla. Se la puso en el cuello tan pronto como empezaron de nuevo las bofetadas. Aquel hombre debi\u00f3 de ver tal resoluci\u00f3n en su hija, tal grado de convencimiento y tanta energ\u00eda que baj\u00f3 el pu\u00f1o amenazante y se fue de la casa para siempre. La palabra <em>pap\u00e1<\/em> carec\u00eda ya de significado para ella.<\/p>\n<p>Durante toda su vida, estos hechos se agolparon cada noche de insomnio y convirtieron en tortura el imposible descanso. Se lo hab\u00eda confesado muchas veces, especialmente cuando le ven\u00edan aquellas dudas:<\/p>\n<p>\u2014Mari \u00c1ngeles, t\u00fa lo sabes todo sobre m\u00ed, as\u00ed que dime: \u00bfpara qui\u00e9n llevo cuarenta a\u00f1os de lucha? He dudado muchas veces si estoy trabajando por todas vosotras y vuestros hijos o s\u00f3lo estoy haciendo lo imposible por recomponer un ego que se me qued\u00f3 destrozado a los diez a\u00f1os, cuando mi universo familiar se derrumb\u00f3 con una amenazante hoz entre las fr\u00e1giles manos de la ni\u00f1a que hab\u00eda dejado de ser. \u00bfLa habr\u00eda usado de verdad?<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n le hab\u00eda comentado:<\/p>\n<p>\u2014Yo podr\u00eda ser una abogada de cierto prestigio, pues inteligencia no me falta, pero aquella lejana carrera de Derecho no me ha servido para casi nada. Tal vez para comprender que las leyes nunca son justas y su aplicaci\u00f3n, sesgada por los jueces varones, mucho menos\u2026 Podr\u00eda haberme casado con alguno de los compa\u00f1eros de estudios, que no faltaron ocasiones para aprovechar los impulsos que aquellos chicos despertaban en m\u00ed, pero sent\u00eda un p\u00e1nico cerval a la idea de entregarme a un hombre, a un hombre que, adem\u00e1s de la carga de ternura y deseo, llevaba tal vez la de la bestialidad y la violencia. Me he preguntado mil veces si todo mi af\u00e1n ser\u00e1 solo miedo al matrimonio\u2026<\/p>\n<p>Las l\u00e1grimas humedecen las mejillas de Mari \u00c1ngeles. Echa de menos a la amiga, la confidente, el hierro al que se aferr\u00f3, a la madre cuya penosa herencia acaba de recibir. El recuerdo, dolorosamente tenaz, asoma sin remedio y las viejas palabras de Teresa resuenan en su memoria:<\/p>\n<p>\u2014Soy consciente de lo que me he perdido: la pasi\u00f3n, el deseo, el placer, los hijos, la compa\u00f1\u00eda de un amante marido\u2026, pero a cambio de todo eso he ganado una vida dedicada a fundar estas casas, he logrado un reconocimiento medi\u00e1tico y una importante red de contactos entre personas de una enorme frivolidad\u2026 Me he preguntado tantas veces qu\u00e9 hac\u00eda yo con tanto pol\u00edtico, tanto famoso, con los arist\u00f3cratas y pijos que me han acompa\u00f1ado durante a\u00f1os\u2026 !\u00a1Son tan distintos a m\u00ed! Pero sent\u00edan la necesidad de tenerme a su lado y salir conmigo en las fotos de la prensa mas fr\u00edvola. Gracias a esa fama, he recogido varios premios que me han permitido sacar adelante este costoso mundo solidario\u2026 Pero cuesta trabajo asumir semejante contradicci\u00f3n: odiarlos y al mismo tiempo agradecerles las puertas que se me abr\u00edan, cheque a cheque, de otra forma cerradas para mi proyecto\u2026<\/p>\n<p>Mari \u00c1ngeles encuentra viejas fotos en el port\u00e1til. Teresa era muy met\u00f3dica y todo est\u00e1 perfectamente clasificado en el ordenador. En una carpeta fechada en 1977 aparecen las im\u00e1genes de la Teresa m\u00e1s entusiasta, m\u00e1s vital, m\u00e1s enamorada de Juan de la Cruz. Su amiga le hab\u00eda confesado sus sentimientos de esa \u00e9poca m\u00e1s de una vez:<\/p>\n<p>\u2014!Cu\u00e1ntas veces me he sentido dolorosamente sola! Siempre he sido consciente de que todos mis \u00e9xitos y todo el reconocimiento no llenan la profunda frustraci\u00f3n que me ha proporcionado mi errante soledad. He echado de menos lo que muchas mujeres hab\u00e9is tenido: una casa propia, un marido, unos hijos y nietos a los que aferrarme cuando la decrepitud sea un hecho y la muerte una inmediata intuici\u00f3n. Casi lo consigo cuando Juan de la Cruz, pero\u2026 \u2013los ojos de Teresa brillaban.<\/p>\n<p>Hab\u00eda sido su compa\u00f1ero de lucha, un abogado que se presentaba con la mayor virulencia ante cualquier juez que intentara soslayar la gravedad de las palizas. Ella a\u00fan era joven cuando lo conoci\u00f3. Hab\u00eda dejado varias notas en las casas de acogida para que contactaran con \u00e9l, pues quer\u00eda dedicarse a defender a las mujeres. Tras varias llamadas telef\u00f3nicas, se vieron finalmente en Madrid y vio en \u00e9l el entusiasmo que necesitaba para sentir que sus sue\u00f1os no eran una vaga quimera. \u00c9l a\u00f1adi\u00f3 a su fundaci\u00f3n varias ideas: la existencia de trabajadores sociales y psic\u00f3logos, la presencia persuasiva en los medios apara concienciar a la sociedad de que ante el maltrato no cab\u00eda ni un chiste de taberna, la acusaci\u00f3n permanente de dejaci\u00f3n del sistema judicial que cerraba los ojos ante las tragedias de aquellas mujeres humilladas\u2026 Juan de la Cruz reinvent\u00f3 su obra, le dio una dimensi\u00f3n social y medi\u00e1tica que no s\u00f3lo amplific\u00f3 la popularidad de aquellas pobres casas sino que despert\u00f3 poderosas corrientes de apoyo.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n del proyecto que ten\u00edan Teresa y \u00e9l eran como el haz y el env\u00e9s de la misma hoja. Ellos mismos eran almas gemelas en sus iniciativas y sue\u00f1os\u2026 y por primera vez sinti\u00f3 algo muy intimo, muy agradable y esperanzador que casi tuerce el rumbo de su vida\u2026 pero la realidad se impuso con su tozuda crueldad.<\/p>\n<p>Ocasionalmente se produc\u00eda el reencuentro de parejas rotas por el maltrato. Eran familias que se recompon\u00edan, \u00e9xitos de su com\u00fan lucha. Entre Teresa y su compa\u00f1ero cund\u00edan las sonrisas, la sensaci\u00f3n de triunfo, el acercamiento, un estado de \u00e1nimo de euforia permanente, una felicidad nueva. Todo estaba saliendo a pedir de boca y en el coraz\u00f3n de ambos lat\u00eda un impulso que podr\u00eda llevarlos a\u2026 Pero una de aquellas mujeres reconciliadas con su esposo se suicid\u00f3 despu\u00e9s de unas cuantas palizas ocultadas celosamente para no dar la imagen de un nuevo fracaso. Mientras ambos jugaban a enamorarse como dos adolescentes, la realidad hab\u00eda pasado por encima de esas sonrisas arrobadas que les hab\u00edan impedido ver la gravedad de aquel imprevisto, que tendr\u00eda que haber sido lo m\u00e1s previsible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/11\/violencia-de-genero-forges-2009.jpg\" rel=\"attachment wp-att-6952\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-6952\" src=\"https:\/\/albertogranados.files.wordpress.com\/2015\/11\/violencia-de-genero-forges-2009.jpg?w=640\" alt=\"violencia-de-genero-forges-2009\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Teresa se distanci\u00f3 de su amigo y compa\u00f1ero. Sufri\u00f3 mucho y unos meses despu\u00e9s, el chico le escribi\u00f3 desde Bolivia. All\u00ed hab\u00eda conseguido fundar una casa para mujeres maltratadas y esperaba conseguir m\u00e1s \u00e9xitos. Decidi\u00f3 no responderle: no habr\u00eda sabido si felicitarlo o reclamarle su regreso y, ante la duda, opt\u00f3 por el silencio aunque esa renuncia le supuso un desgarro doloroso.<\/p>\n<p>La nueva directora de la organizaci\u00f3n, perdida en sus evocaciones, ha eludido hasta ahora lo que m\u00e1s le reconcome: ver su propio expediente, el primero de todos.<\/p>\n<p>Los \u00faltimos a\u00f1os est\u00e1n en formularios perfectamente estructurados, pero los primeros eran un amasijo de notas manuscritas con la letra peque\u00f1a y met\u00f3dica de Teresa. Busca en el a\u00f1o 1977. All\u00ed aparece escaneado su expediente, el primero de todos. Una foto de colores desva\u00eddos la hace reencontrarse con su propio pasado, con la \u00e9poca en que aguantaba sumisa las descalificaciones, insultos y palizas de Paco, su marido. Hay tambi\u00e9n una foto de sus dos hijos, por entonces unos ni\u00f1os muy peque\u00f1os, tal vez demasiado peque\u00f1os para presenciar las agresiones y desprecios de cada noche. Esta tarde ha hablado por tel\u00e9fono con ambos y con las nueras. Los nietos tambi\u00e9n han enviado cari\u00f1osos correos. Le han deseado mucho acierto. Le ha parecido que son dos parejas felices y los ha envidiado\u2026 En cambio ella, hace cuarenta a\u00f1os era una mujer rota por el desenga\u00f1o, la decepci\u00f3n\u2026 y por las bofetadas y pu\u00f1etazos de su marido. Conoci\u00f3 a Teresa mientras lloraba desconsoladamente en el banco m\u00e1s apartado de un parque, sin quitarles la vista a sus dos hijos, para los que intentaba recomponer una normalidad imposible y encontrar una sonrisa de cuando en cuando.<\/p>\n<p>Teresa no dud\u00f3 un segundo en acerc\u00e1rsele y ofrecerle su ayuda. Esa noche, ella y los ni\u00f1os durmieron en la casa de aquella generosa desconocida. A la ma\u00f1ana siguiente la joven abogada present\u00f3 una querella contra el agresor y convoc\u00f3 su primera rueda de prensa. Fue algo decisivo en la vida de Mari \u00c1ngeles pero lo fue m\u00e1s en la de Teresa, ahora convertida en un mito, en un ejemplo de lucha por la dignidad de la mujer, en una figura p\u00fablica muchas veces galardonada con premios destinados a poner de relieve la solidaridad y la generosidad.<\/p>\n<p>Oye en el corredor un ruido de conversaciones y pasos. Comprende que se le ha hecho tarde, que el tiempo se le ha pasado en un vuelo, sumida en sus recuerdos, abstra\u00edda en su nuevo despacho. Es la hora de la cena y las mujeres se dirigen al comedor. Con alivio, cierra el ordenador y siente la liberaci\u00f3n de no seguir hurgando en su propio pasado. Apaga tambi\u00e9n la luz del despacho y sale a un mundo donde hay mucho que hacer para devolverles la dignidad a muchas mujeres como ella, como siempre quiso Teresa. Por el pasillo se seca las l\u00e1grimas.<\/p>\n<h3><\/h3>\n<h3>Alberto Granados <a href=\"https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/\">https:\/\/albertogranados.wordpress.com\/<\/a><\/h3>\n<div id=\"jp-post-flair\" class=\"sharedaddy sd-rating-enabled sd-like-enabled\">\n<div class=\"sd-block sd-rating\">\n<h3 class=\"sd-title\"><\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy, D\u00eda Internacional de la Eliminaci\u00f3n de la Violencia contra la Mujer, traigo al blog&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4804,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[39,14,44,15],"tags":[19,77],"class_list":["post-4803","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion-de-alberto-granados","category-feminismo","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-mujeres","tag-violencia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2015\/11\/nota-4134-25noviembrere_0.jpg?fit=560%2C373&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4803","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4803"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4803\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4925,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4803\/revisions\/4925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4803"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4803"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4803"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}