{"id":48808,"date":"2021-09-15T08:39:55","date_gmt":"2021-09-15T06:39:55","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=48808"},"modified":"2021-09-13T12:10:39","modified_gmt":"2021-09-13T10:10:39","slug":"yo-vieja-por-manuela-carmena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=48808","title":{"rendered":"\u00abYO, VIEJA\u00bb por Manuela Carmena"},"content":{"rendered":"<h3 style=\"text-align: justify;\"><em>&#8216;P\u00fablico&#8217; adelanta en exclusiva el pr\u00f3logo de Manuela Carmena para &#8216;Yo, vieja. Apuntes de supervivencia para seres libres&#8217; (Capit\u00e1n Swing), a cargo de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.publico.es\/entrevistas\/anna-freixas-cultura-patriarcal-considera-mujeres-mujeres-tengamos-regla.html\">la escritora Anna Freixas.<\/a><\/em><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me he le\u00eddo el libro de tir\u00f3n. Gracias, gracias, Anna. Me ha hecho mucha gracia el cat\u00e1logo de consejos que nos das a las mujeres mayores. Y esto, en s\u00ed mismo, resulta algo relevante. Quiz\u00e1s no suficientemente reconocido, lo cierto es que las mujeres hemos tenido que pelear tambi\u00e9n, entre otras muchas cosas, por que se nos conociera como tales. Pelear por que se conociera, y conoci\u00e9ramos, nuestra propia biolog\u00eda, con lo que tiene de grandioso, diferente y singular.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocer, y entender, nuestros propios comportamientos f\u00edsicos. Hab\u00eda que aprender sobre nuestro funcionamiento org\u00e1nico en general y sobre lo que todav\u00eda es m\u00e1s importante: nuestra tan desconocida sexualidad. Algo sobre lo que la tradici\u00f3n ven\u00eda corriendo como m\u00ednimo un tupido velo, cuando no recurr\u00eda, con ancestral crueldad, al intento de su anulaci\u00f3n. Conviene no olvidar que la terriblemente cruel pr\u00e1ctica de la extirpaci\u00f3n del cl\u00edtoris no es algo salvaje y exclusivo de algunas de las sociedades del continente africano. Durante el siglo XIX, y hasta a principios del XX fue nada menos que una prescripci\u00f3n t\u00e9cnica de ilustres doctores europeos y americanos, que tuvieron el valor de esgrimir que el orgasmo femenino, ni siquiera identificado por supuesto como tal, era solo expresi\u00f3n de algo que llegaron incluso a identificar como enfermedad: la histeria. Encuentro en internet la cita de un m\u00e9dico ginec\u00f3logo ingl\u00e9s quien, en 1866, defendi\u00f3 p\u00fablicamente la ablaci\u00f3n del cl\u00edtoris como remedio a la enfermedad de la histeria. Qu\u00e9 expresi\u00f3n de su ideol\u00f3gica dolosa ignorancia.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">\u00a1Qu\u00e9 necesario es que todo esto se investigue y se estudie!<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, es esencial que lo estudiemos, que recordemos el sufrimiento femenino que ha venido causando esa mezcla letal de prepotencia e ignorancia, tan enraizadas en el ancestral machismo. Incluso lleg\u00f3 a inventar aquella fantas\u00eda de la teolog\u00eda cristiana de que la mujer era un ser biol\u00f3gicamente imperfecto, que hab\u00eda perdido su pene, el cual solo recobrar\u00eda al entrar en el para\u00edso. Eso, quedaba claro, si hab\u00eda sido buena y se lo hab\u00eda ganado. Que s\u00f3rdida imagen daba tambi\u00e9n esa narcisista fantas\u00eda de para\u00edso hermafrodita. Con esa visi\u00f3n resultaba dif\u00edcil competir con un islamismo, igual o a\u00fan m\u00e1s machista, pero que promet\u00eda a los hombres un para\u00edso con hur\u00edes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas esas barbaridades, unas solo te\u00f3ricas y otras con mayor crueldad pr\u00e1ctica a\u00f1adida, no solo crearon en las mujeres un desconocimiento social tan fuerte sobre ellas mismas, sino que contribuyeron, durante siglos, a crear un manto de ocultaci\u00f3n, m\u00e1s all\u00e1 del misterio, sobre el cuerpo femenino. Este deven\u00eda en s\u00ed mismo objeto de pecado, \u00a1incluso para la mujer misma! Tanto es as\u00ed, que las mujeres llegamos a cuestionarnos nuestra propia estructura org\u00e1nica, e incluso nuestras propias sensaciones, que ni siquiera nos atrev\u00edamos a reconocer ni indagar. En ese marco tan negativo, cuando no aberrante, de pecado y maldici\u00f3n, hemos tenido que salir adelante, desprendi\u00e9ndonos de la mochila hist\u00f3rica que nos atenazaba. As\u00ed, hemos ido aprendiendo lanz\u00e1ndonos a experimentar, con nosotras mismas y con otr@s, unas de otras, aprendiendo de nuestras confidencias y de aquellos conocimientos que, sustentados muy especialmente por mujeres m\u00e9dicas o por algunos hombres m\u00e9dicos absolutamente apasionados por el entendimiento femenino, nos han dado algo de esa luz que nosotras necesit\u00e1bamos. Lo que nos hac\u00eda falta, hay que ver qu\u00e9 paradoja, para conocernos a nosotras mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como te dec\u00eda al inicio, Anna, gracias por tu libro, lleno de sabios consejos. Me ha gustado eso que recomiendas a las mayores, a las que ya no somos tan j\u00f3venes. Nos dices que nos acordemos de peinarnos por detr\u00e1s, despu\u00e9s de haber estado ricamente hundidas en un c\u00f3modo sill\u00f3n. Pues s\u00ed, ahora que t\u00fa lo dices, me doy cuenta de que a m\u00ed me ha pasado eso de levantarme con un poco de cresta trasera. Y eso, \u00bfpor qu\u00e9 pasa, Anna? \u00bfSe vuelve el pelo tambi\u00e9n un poquito m\u00e1s perezoso? En otras cosas, que se notan m\u00e1s, quiz\u00e1s hacemos m\u00e1s esfuerzo por mantenernos \u00e1giles. Pero, ante el pelo, reconozco que no lo controlamos, ni con las canas, que a saber de d\u00f3nde y de qu\u00e9 provienen (creo que los hombres tampoco lo saben) ni en su acomodo, que solo las peluqueras\/os dominan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bueno, quiz\u00e1s ser\u00e1 obligado reconocer que nos hemos hecho viejas. Es curioso eso de la vejez, tan evidente y que a la vez puede resultar tan falso, al menos como sensaci\u00f3n. Ni me ha gustado nunca el t\u00e9rmino, ni nunca lo he sentido como tal, pese a mis 77 a\u00f1os. Durante mucha parte de mi vida he estado acostumbrada a que era la joven, la peque\u00f1a dentro de los grupos a los que me iba incorporando, encaram\u00e1ndome a un mundo de mayores. Ese proceso ascendiente pas\u00f3, sin duda, pero ha marcado mi trayectoria. Incorporarme a la cabeza de una candidatura en marcha con miembros que podr\u00edan ser mis hij@s quiz\u00e1s constituy\u00f3 un aldabonazo de realismo. Era sin duda la mayor y con diferencia. Sin embargo, ni aun as\u00ed me sent\u00ed distinta. Era la de siempre. Mi cuerpo es diferente, est\u00e1 m\u00e1s deteriorado, m\u00e1s arrugado, pero yo en mi yo m\u00e1s \u00edntimo no me siento diferente. Creo que es bueno. En s\u00edmil deportivo se dir\u00eda no tirar la toalla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entiendo mucho todo lo que cuentas en tu libro. Yo he hecho y sigo haciendo cosas que parece que la sociedad ya no nos reserva a l@s viej@s. Estoy convencida de que las podemos hacer igual de bien, o mejor, que los que tienen menos a\u00f1os. No se trata de decir que la experiencia fuera una baza inalcanzable por las m\u00e1s j\u00f3venes. Pero s\u00ed una afirmaci\u00f3n, al contrario. L@s m\u00e1s j\u00f3venes pueden ser m\u00e1s baratos si las mayores han generado un reconocimiento en la mochila, que se convierte en algo muy \u00abcaro\u00bb para las grandes empresas. Estas est\u00e1n dispuestas a desaprovechar la experiencia, con lo que cuesta adquirirla. No obstante, esa dilapidaci\u00f3n presenta el mayor problema al traspasarse a la sociedad, que tiende igualmente, o en mayor medida, a minusvalorar la aportaci\u00f3n de l@s mayores, de quienes tendemos a llamar viej@s. Las mujeres, que han tenido tanta dificultad para alcanzar el reconocimiento, la encuentran a\u00fan en mayor grado para superar la simplificaci\u00f3n clasificatoria de los calendarios biol\u00f3gicos.<\/p>\n<div id=\"sc_intxt_container\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 id=\"smartIntxt\">Thank you for watching<\/h3>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo alcaldesa, se hizo una de tantas concentraciones de protesta delante del edificio del ayuntamiento. Baj\u00e9, como otras veces, a ver qu\u00e9 pasaba. Se hab\u00eda reunido un grupo de alborotadores, seguramente vinculados al Partido Popular. Comenzaron a gritarme: \u00ab\u00a1Vieja, vieja, vieja roja!\u00bb. Esper\u00e9 a que acabaran de gritar y los salud\u00e9 cordialmente. La sorpresa los call\u00f3. Les dije que s\u00ed, que, aunque ellos hab\u00edan utilizado lo de vieja como insulto, no lo era. Efectivamente, estaban en lo cierto, yo s\u00ed era vieja. Sin embargo, en t\u00e9rminos m\u00e1s emp\u00e1ticos, yo era efectivamente una se\u00f1ora mayor que, les a\u00f1ad\u00ed, pod\u00eda tener alguna ventaja. Precisamente por eso de haber vivido m\u00e1s a\u00f1os, hab\u00eda vivido en una dictadura y hab\u00eda sido de aquellos que, oponi\u00e9ndose a esta, hab\u00edamos contribuido a traer a Espa\u00f1a la democracia. Esa democracia a la que todos deb\u00edamos cuidar y que era la que, precisamente, les permit\u00eda a ellos expresarse, criticar y criticarme. No estaban acostumbrados a que nadie les razonase y en menor medida les respondiese cari\u00f1osamente. Algunos mayores sabemos, y nos gusta especialmente, hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, la experiencia es algo extraordinario. Es, como a m\u00ed me gusta decir, una grand\u00edsima mochila que nos permite tener m\u00e1s recursos, ser m\u00e1s sabios, m\u00e1s prudentes y todav\u00eda, lo que es mejor, ser m\u00e1s creativos. Tenemos, y valga el s\u00edmil, m\u00e1s pinceles y<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">m\u00e1s colores para dibujar, y representar, mucho de lo vivido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vejez, suelo argumentar, puede ser todo eso. Ello, sin duda, si el deterioro de la carcasa corporal no ha avanzado sensiblemente, ni el cerebro ha dejado de procesar. Si es as\u00ed, la vejez puede ser esa etapa dichosa, libre y creativa, que nos haga disfrutar. Eso s\u00ed, aparece otra condici\u00f3n, que ser\u00e1 dif\u00edcil de recuperar del todo si no la hemos practicado antes, siempre que hayamos vivido conscientemente cada paso de nuestra vida. En cierta medida, somos responsables de nuestra vejez lo mismo que, cuando nos hacemos adultas, somos responsables de nuestra cara, de nuestra imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando yo ten\u00eda 15 a\u00f1os, llegaba a mi casa la revista\u00a0<em>Blanco y Negro<\/em>, que era como el suplemento dominical del peri\u00f3dico ABC. En esa revista escrib\u00eda una escritora que yo adoraba: Bego\u00f1a Garc\u00eda de Diego. En uno de sus art\u00edculos (\u00abDi que s\u00ed\u00bb) dec\u00eda que, cuando nos hacemos mayores, somos responsables de nuestra cara. Bueno, eso lo dec\u00eda la escritora en los a\u00f1os sesenta del siglo pasado y no s\u00e9 si ahora podr\u00eda seguir afirm\u00e1ndose, con el gran desarrollo que ha tenido desde entonces la cirug\u00eda pl\u00e1stica. Respecto a esto, tambi\u00e9n mientras fui alcaldesa pude constatar, en los actos sociales en que hab\u00eda muchas mujeres de un muy alto nivel econ\u00f3mico, que todas se parec\u00edan mucho entre s\u00ed. En un primer momento, pod\u00edan incluso confundirse con sus propias hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, si esto es as\u00ed, si somos responsables de nuestro semblante exterior, lo somos, y en mucha mayor medida, de nuestra mochila interior. Por eso, Anna, me gusta sumarme, en este rinc\u00f3n del pr\u00f3logo de tu libro, a tu ense\u00f1anza para la vejez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En primera persona te digo, y os digo a todas aquellas que nos le\u00e1is, que la vejez puede ser una etapa maravillosa, libre, sin ataduras, sin jefes, con capacidad para organizarnos a nosotras mismas, para absorber nuestra mochila llena, para contar, para profundizar, para crear.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue en el verano pasado cuando me pediste que te hiciera este pr\u00f3logo y yo me puse a ello. De pronto, me escribiste diciendo que lo dejara. Te hab\u00eda pasado algo. Luego, m\u00e1s tarde, lo supe. Hab\u00edas vivido la inmensa p\u00e9rdida de tu compa\u00f1ero de vida. Archiv\u00e9 el borrador y ah\u00ed qued\u00f3 con una interrogaci\u00f3n, con un vac\u00edo, que creo que t\u00fa misma no hab\u00edas contado. S\u00ed, la vejez es esa \u00e9poca de la vida que puede ser dichosa, pero en la que tambi\u00e9n nos podemos encontrar con el dolor. El dolor que vivimos, que siempre tratamos de esquivar pero que sin duda est\u00e1 ah\u00ed, en la vida misma. El dolor de las inevitables separaciones de l@s que queremos y, en cierta medida, de nosotras mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo hacerlo? \u00bfC\u00f3mo hacerlo bien? Para eso no hay recetas, ni quiz\u00e1s consejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9, nos quedan inc\u00f3gnitas que quiz\u00e1s solo podamos afrontar con la argamasa de la felicidad construida, con ese esfuerzo de creatividad para no desaprovechar todo aquello tan bueno de la vida vivida que no queremos olvidar nunca.<\/p>\n<p class=\"author\"><a href=\"https:\/\/blogs.publico.es\/dominiopublico\/author\/opinion\/\">MANUELA CARMENA<\/a><\/p>\n<p class=\"description\">Exalcaldesa de Madrid<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-48809 size-full\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja.jpg?resize=640%2C999&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"999\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja.jpg?w=961&amp;ssl=1 961w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja.jpg?resize=192%2C300&amp;ssl=1 192w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja.jpg?resize=656%2C1024&amp;ssl=1 656w, https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja.jpg?resize=768%2C1199&amp;ssl=1 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8216;P\u00fablico&#8217; adelanta en exclusiva el pr\u00f3logo de Manuela Carmena para &#8216;Yo, vieja. Apuntes de supervivencia&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":48810,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,14,44,7671,6937,15,10],"tags":[491,459,3552],"class_list":["post-48808","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-feminismo","category-noticias-de-hoy","category-politica","category-sociedad","category-ultimas-noticias","category-salud","tag-lectura","tag-libros","tag-vida-saludable"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Anna-Freixas-Yo-vieja-2.jpg?fit=921%2C582&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48808","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=48808"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48808\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":48811,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/48808\/revisions\/48811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/48810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=48808"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=48808"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=48808"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}