{"id":50110,"date":"2021-11-19T09:58:18","date_gmt":"2021-11-19T08:58:18","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=50110"},"modified":"2021-11-15T16:45:45","modified_gmt":"2021-11-15T15:45:45","slug":"el-arca-de-los-seres-vivos-por-antonio-munoz-molina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=50110","title":{"rendered":"\u00abEl arca de los seres vivos\u00bb por Antonio Mu\u00f1oz Molina"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"a_st\" style=\"text-align: justify;\">El parque que fund\u00f3 Ernesto P\u00e1ramo en 1995 contribuye a la restituci\u00f3n de la memoria democr\u00e1tica de una ciudad, Granada, y de todo un pa\u00eds<\/h2>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">El\u00a0Biodomo del Parque de las Ciencias de Granada\u00a0se parece a una de esas c\u00e1psulas de la ciencia ficci\u00f3n en las que habitan los supervivientes de un mundo devastado. Tambi\u00e9n se parece a un arca de No\u00e9 futurista, un compendio apretado de los seres vivos, desde los que pueblan el fondo del mar hasta los que saltan por las ramas m\u00e1s altas de los \u00e1rboles de la Amazonia o de Borneo. El Parque de las Ciencias lo fund\u00f3 en 1995 uno de esos hombres que detr\u00e1s de un aire calmado e incluso t\u00edmido esconden una determinaci\u00f3n infatigable,\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/ernesto-paramo-sureda\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Ernesto P\u00e1ramo,<\/a><\/strong>\u00a0que se jubil\u00f3 como director hace unos meses. Ernesto P\u00e1ramo es uno de esos agitadores ilustrados que han sostenido entre nosotros el impulso casi perdido de la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, dotados de la convicci\u00f3n inquebrantable de que el conocimiento racional hace mejores a los seres humanos, y de que el saber y la belleza pueden transmitirse a la inmensa mayor\u00eda, y despertar en cada uno lo m\u00e1s valioso y singular de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">A mediados de los ochenta, P\u00e1ramo aparec\u00eda por las oficinas municipales en las que yo trabajaba, siempre con proyectos educativos relacionados con la naturaleza. Enormes energ\u00edas intelectuales estallaban por entonces: era la gran novedad de la democracia reciente y de la llegada de la izquierda a los ayuntamientos, unos a\u00f1os antes que al gobierno central. Una parte considerable de aquellas energ\u00edas se disip\u00f3 est\u00e9rilmente, por culpa del aturdimiento, de la corrupci\u00f3n que ya empezaba, de la simple incompetencia, de la preferencia por lo espectacular y lo inmediato por encima de lo que se construye s\u00f3lidamente a largo plazo. Muchos fulgores se apagaron tan sin rastro como el castillo de fuegos artificiales sobre el cielo de Sevilla en la \u00faltima noche de la\u00a0<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/expo-92\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Expo de 1992.\u00a0<\/a>Pero algunas cosas s\u00ed quedaron, y han sobrevivido y mejorado a pesar de las dificultades que en Espa\u00f1a se ceban sobre cualquier proyecto bien concebido y bien hecho, volcado en exclusiva al bien com\u00fan, y no a la propaganda ni al clientelismo. De la efervescencia ilustrada y liberadora de aquellos tiempos quedaron instituciones tan indiscutibles como la Orquesta Ciudad de Granada y el Centro Jos\u00e9 Guerrero (el Garc\u00eda Lorca lleg\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s), que van saliendo adelante con vaivenes angustiosos, sin m\u00e1s ventaja que su propia excelencia, argumento siempre inseguro en un pa\u00eds donde casi nada est\u00e1 a salvo de la gre\u00f1a partidista, y donde la cultura y la educaci\u00f3n no les importan casi nada a una gran parte de los profesionales de la pol\u00edtica, salvo como herramientas de adoctrinamiento identitario.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Manuel de Falla, Garc\u00eda Lorca, Jos\u00e9 Guerrero son tres luminarias universales en una ciudad que muchas veces se revolvi\u00f3 hostilmente contra lo mejor de s\u00ed misma. El colapso de la Edad de Plata de la cultura espa\u00f1ola que trajo consigo la victoria franquista en la Guerra Civil adquiri\u00f3 en Granada un grado inaudito de crueldad y destrucci\u00f3n. \u201cUna ciudad muy peque\u00f1a para tantos cr\u00edmenes\u201d, escribi\u00f3 uno de los testigos supervivientes, Jos\u00e9 Mora Guarnido. Pero la ruina y la matanza no afectaron solo a la cultura literaria y art\u00edstica. M\u00e9dicos y cient\u00edficos de primera fila tambi\u00e9n acabaron ante el pared\u00f3n o en el destierro. Uno de los primeros ejecutados en Granada en el verano de 1936 fue el ingeniero Jos\u00e9 de San Cruz, al que la ciudad le deb\u00eda, entre otras cosas, el dise\u00f1o de la carretera que sube a Sierra Nevada. Con igual sa\u00f1a asesinaron los sublevados, unas semanas despu\u00e9s de Garc\u00eda Lorca, al catedr\u00e1tico de Pediatr\u00eda Rafael Garc\u00eda-Duarte, y a Jes\u00fas Yoldi, que lo era de Qu\u00edmica General.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Se nos olvida que las ciencias brillaron tanto en nuestra Edad de Plata como la literatura y las artes, y que el \u201cMuera la inteligencia\u201d tambi\u00e9n era gritado contra ellas. Por eso el parque que fund\u00f3 Ernesto P\u00e1ramo en 1995 contribuye a la restituci\u00f3n de la memoria democr\u00e1tica de una ciudad y de un pa\u00eds al mismo tiempo que despliega su amplitud deslumbrante de modernidad cient\u00edfica, su ambici\u00f3n de pedagog\u00eda ilustrada, rigurosa y abierta a los prodigios no de la fantas\u00eda gratuita, sino del conocimiento verdadero de la variedad del mundo y de las leyes que lo rigen, y del lugar que en ese extraordinario laberinto les corresponde a los seres humanos. Como por un sendero a trav\u00e9s de un laberinto avanza uno nada m\u00e1s entrar en el Biodomo, que empieza siendo un acuario de muros curvos y b\u00f3vedas transparentes en el que uno tiene la sensaci\u00f3n de sumergirse como un buzo y tambi\u00e9n de observar los paisajes y las criaturas del fondo del mar como el Capit\u00e1n Nemo tras la ventana circular del\u00a0<i>Nautilus<\/i>. El puro asombro infantil se mezcla sin esfuerzo con el aprendizaje riguroso. La pulsaci\u00f3n sutil de las campanas transparentes de las medusas hipnotiza igual que el movimiento certero y sinuoso de un tibur\u00f3n. Seg\u00fan se asciende, se pasa de la vida en las profundidades del mar a la de los arrecifes de coral, a la de los r\u00edos y los manglares, las selvas tupidas donde los animales se vuelven invisibles para los depredadores mimetiz\u00e1ndose con el entorno o vuelan como estallidos de color en una umbr\u00eda caliente. Cada criatura animal o vegetal est\u00e1 \u00edntimamente ligada a todas las otras. Muchas de ellas pertenecen a especies amenazadas de extinci\u00f3n por la codicia y las destructividad humanas. Los peces que vienen del estuario del Mekong sobreviven en las aguas fluviales m\u00e1s contaminadas del mundo. Un cocodrilo flota como si levitara meditando, solo el hocico fuera del agua. Viene de China, y de su especie<i>, Alligator sinensis<\/i>, quedan en libertad unos 300 ejemplares. Los ojos redondos y los hocicos afilados de los l\u00e9mures de Madagascar nos observan sin alarma entre las hojas de un \u00e1rbol. Dos nutrias juegan y se persiguen vertiginosamente, y sus lomos mojados brillan con destellos de rel\u00e1mpago. En la belleza de todos estos animales hay una melancol\u00eda de refugiados sin regreso posible, porque los h\u00e1bitats a los que pertenecen ya no existen o est\u00e1n en peligro. Llegando arriba, al final del recorrido, hay una terraza que da a los tejados y las torres de la ciudad, a la Alhambra y la sierra, a la vega brumosa. Todo parece intacto y salvado en la lejan\u00eda. Un erudito en insectos, voluntario entusiasta del parque, nos ha mostrado un insecto palo de Borneo, tan largo como una lagartija. Lo sostiene sobre la palma de su mano como si fuera un p\u00e1jaro, o el pa\u00f1uelo de un prestidigitador, ante el asombro id\u00e9ntico de adultos y ni\u00f1os. Si existe un lugar as\u00ed, hay razones persuasivas contra el desaliento.<\/p>\n<p><strong>ANTONIO MU\u00d1OZ MOLINA<\/strong><\/p>\n<p>https:\/\/elpais.com\/babelia\/2021-11-06\/el-arca-de-los-seres-vivos.html?fbclid=IwAR0gPIdyeaaOI8U5wVC3yvFZ5dpShB6QvMHdJhTXxhJSVX60IvgR3HEdZSs<\/p>\n<p>FOTO: Vista de la exposici\u00f3n permanente del Parque de Las Ciencias de Granada.<span class=\"a_m_m\">ALAMY STOCK PHOTO<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El parque que fund\u00f3 Ernesto P\u00e1ramo en 1995 contribuye a la restituci\u00f3n de la memoria&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":50111,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,6937,15],"tags":[7844,133],"class_list":["post-50110","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-ernesto-paramo","tag-parque-de-las-ciencias"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/RRKGLHLAHZD2TMTIYWK5WJEDTQ.jpg?fit=1960%2C1302&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50110","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=50110"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50110\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50112,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/50110\/revisions\/50112"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/50111"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=50110"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=50110"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=50110"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}