{"id":53148,"date":"2022-03-28T09:56:32","date_gmt":"2022-03-28T07:56:32","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=53148"},"modified":"2022-03-25T13:46:09","modified_gmt":"2022-03-25T12:46:09","slug":"la-edad-de-oro-del-islam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=53148","title":{"rendered":"La Edad de Oro del Islam"},"content":{"rendered":"<h3 class=\"article-subtitle\" style=\"text-align: justify;\">A partir del siglo VIII, impulsados por el deseo de comprender y asimilar las civilizaciones que hab\u00edan incorporado a sus dominios, los califas financiaron un gran desarrollo de las ciencias y la cultura.<\/h3>\n<p class=\"article-subtitle\" style=\"text-align: justify;\">La llamada Edad de Oro del Islam <strong>dur\u00f3 hasta el siglo XIII,<\/strong> momento en el que pas\u00f3 el testigo de sus innovaciones a la Europa del Renacimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los siglos VII y VIII, el Islam protagoniz\u00f3 una expansi\u00f3n como pocas se han visto en la historia. Dicha expansi\u00f3n puso al alcance de los gobernantes no solo una desbordante cantidad de recursos materiales y humanos, sino tambi\u00e9n intelectuales. <strong>El contacto con culturas tan antiguas como diversas supuso un gran reto de asimilaci\u00f3n<\/strong>, pero a la vez una gran oportunidad al reunir bajo un mismo imperio el legado cultural m\u00e1s amplio que hab\u00eda existido hasta aquel momento.<\/p>\n<aside class=\"subscription-highlighted\">\n<div class=\"subscription-container\">\n<div class=\"non-subscribed\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/aside>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los califas ab\u00e1sidas, seguidos por los que surgieron de las sucesivas escisiones del imperio, <strong>invirtieron en ciencias y cultura para asimilar el saber de las civilizaciones que hab\u00edan conquistado<\/strong>. La traducci\u00f3n de textos procedentes de todo el mundo antiguo, as\u00ed como un gran n\u00famero de aportaciones originales, hicieron del mundo musulm\u00e1n el coraz\u00f3n cultural del Viejo Mundo durante cinco siglos, motivo por el cual <strong>se ha llamado a esa \u00e9poca la Edad de Oro del Islam<\/strong>.<\/p>\n<blockquote>\n<p>Muchas de las invenciones del Renacimiento fueron una continuaci\u00f3n de los avances que se hab\u00edan producido durante la Edad de Oro del Islam<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa \u00e9poca fue un preludio de lo que en Europa se llamar\u00eda <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/temas\/renacimiento\">Renacimiento<\/a>: cuando las invasiones mongolas pusieron fin a dicha Edad de Oro, el testigo pas\u00f3 a Italia a trav\u00e9s del dominio veneciano sobre los mares. Muchas de las invenciones que tuvieron lugar en Europa a partir del siglo XIV fueron una continuaci\u00f3n de los avances que se hab\u00edan producido durante <strong>aquella \u00e9poca medieval que no fue tan oscura ni atrasada como se la consider\u00f3<\/strong>.<\/p>\n<section class=\"related-article-content relacionado\">\n<p class=\"relatedTitle\">\u00a0<\/p>\n<article class=\"article  icon\">\n<figure class=\"thumb\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"imagenRelacionado lazyloaded\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2021\/06\/26\/manuscrito-de-la-edad-media_a7facb5a_800x800.jpg?w=640&#038;ssl=1\" sizes=\"12vw\" alt=\"\u00bfCu\u00e1ndo empez\u00f3 y cu\u00e1ndo termin\u00f3 la Edad Media?\" data-src=\"\/medio\/2021\/06\/26\/manuscrito-de-la-edad-media_a7facb5a_800x800.jpg\" \/><\/figure>\n<\/article>\n<\/section>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Conocimiento heredado e innovaci\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer paso en este florecimiento cultural fue <strong>la traducci\u00f3n de una gran cantidad de textos, especialmente griegos y persas, al \u00e1rabe<\/strong>. Esto implicaba, por ejemplo, que un texto que recogiera los conocimientos matem\u00e1ticos desarrollados en la India y otro procedente de <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/temas\/al-andalus\">Al-\u00c1ndalus<\/a> que explicara los m\u00e9todos de construcci\u00f3n romanos pod\u00edan converger en Bagdad, la capital ab\u00e1sida, donde alguien los pod\u00eda poner en pr\u00e1ctica conjuntamente para dar lugar a innovaciones arquitect\u00f3nicas.<\/p>\n<blockquote>\n<p>La compilaci\u00f3n del saber en enciclopedias y tratados, la traducci\u00f3n de textos al \u00e1rabe y las grandes rutas comerciales que un\u00edan el mundo musulm\u00e1n fueron elementos clave para la difusi\u00f3n del conocimiento<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">El elemento clave para la difusi\u00f3n del conocimiento fue la compilaci\u00f3n del saber, tanto el heredado de los antiguos como el nuevo, en <strong>enciclopedias y tratados que eran copiados y guardados en grandes bibliotecas<\/strong>. Una diferencia importante respecto a lo acontecido en la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica es que <strong>este saber se escrib\u00eda en una lengua franca como era el \u00e1rabe en ese momento<\/strong>, en vez de una lengua de cultura como el griego que, fuera de las tierras de tradici\u00f3n helen\u00edstica, era conocida solo por una \u00e9lite minoritaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro factor fundamental para explicar esta ebullici\u00f3n intelectual es que, por primera vez en la historia, <strong>las grandes rutas comerciales que conectaban Europa, Asia y \u00c1frica a trav\u00e9s del Levante mediterr\u00e1neo estaban unidas por una cultura com\u00fan<\/strong>, aunque pol\u00edticamente dividida. Estas rutas fueron v\u00edas de intercambio de conocimientos, de modo que las innovaciones realizadas en un lugar llegaban r\u00e1pidamente a otros. El Islam tambi\u00e9n introdujo un ritual que sin duda estimul\u00f3 este proceso: la peregrinaci\u00f3n a la Meca o, en caso de no poder, a otros lugares sagrados.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Por la utilidad y por el placer<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un campo que se benefici\u00f3 especialmente de esta convergencia de conocimientos fue <strong>la medicina, que durante la Edad de Oro del Islam avanz\u00f3 a pasos agigantados<\/strong>: cada gran ciudad ten\u00eda hospitales y farmacias, adem\u00e1s de centros dedicados exclusivamente al estudio de la ciencia. En el siglo X, el m\u00e9dico andalus\u00ed al-Zahrawi practic\u00f3 las primeras ciruj\u00edas e invent\u00f3 instrumentos para tratar partes del cuerpo humano tan delicadas como los ojos o el cr\u00e1neo, consiguiendo entre otros logros el de curar por primera vez las cataratas. Tal era la fama de los m\u00e9dicos del Islam, que quienes aspiraban a serlo <strong>viajaban miles de kil\u00f3metros para poder estudiar con los grandes maestros como al-Zahrawi o Ibn Sina<\/strong>, en una \u00e9poca en la que el viaje no era precisamente c\u00f3modo ni seguro.<\/p>\n<section class=\"related-article-content relacionado\">\n<p class=\"relatedTitle\">\u00a0<\/p>\n<article class=\"article  icon\">\n<figure class=\"thumb\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"imagenRelacionado lazyloaded\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2018\/02\/27\/130-medico1__800x800.jpg?w=640&#038;ssl=1\" sizes=\"12vw\" alt=\"M\u00e9dicos del Islam, los grandes sanadores de su tiempo\" data-src=\"\/medio\/2018\/02\/27\/130-medico1__800x800.jpg\" \/><\/figure>\n<div class=\"relacionadoTxt\">\n<div class=\"title-relacionado\">\n<p class=\"supertitle\">\u00a0<\/p>\n<h4 class=\"title\">M\u00e9dicos del Islam, los grandes sanadores de su tiempo<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/section>\n<p style=\"text-align: justify;\">La agricultura fue otro \u00e1mbito que experiment\u00f3 un gran progreso. La variedad de productos propiciada por el comercio entre lugares lejanos hizo posible <strong>diversificar los cultivos y, m\u00e1s importante a\u00fan, permitir una rotaci\u00f3n estacional entre ellos<\/strong>. Esto, junto con las innovaciones introducidas en el regad\u00edo, fue un factor determinante para aumentar el rendimiento de la tierra. Adem\u00e1s de reducir las hambrunas y estimular el comercio, generar excedentes permit\u00eda financiar escuelas, bibliotecas y otros centros del saber. Un ejemplo de ello es la madrasa de Qarawiyyin en Fez (Marruecos), creada por Fatima al-Fihri, la hija de un rico comerciante \u00e1rabe: fundada en el a\u00f1o 859, se considera <strong>la instituci\u00f3n de educaci\u00f3n superior m\u00e1s antigua del mundo<\/strong>, dos siglos antes de que nacieran las primeras universidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no solo el conocimiento que podr\u00edamos definir como \u201cpr\u00e1ctico\u201d experiment\u00f3 grandes avances durante la Edad de Oro, sino tambi\u00e9n <strong>aquel que estaba destinado al placer en s\u00ed mismo, como las artes, la jardiner\u00eda o la perfumer\u00eda<\/strong>. Los periodos de mayor estabilidad y por ende prosperidad eran propicios para que los califas y emires del mundo isl\u00e1mico patrocinaran a poetas, m\u00fasicos y artistas de todo tipo, e incluso dedicaran ellos mismos una parte de su tiempo a las artes. <strong>Persia en particular fue un lugar privilegiado en el que florecieron expresiones art\u00edsticas \u00fanicas<\/strong> como la de las miniaturas, que hoy en d\u00eda siguen siendo populares, y poetas que se han convertido en mitos nacionales como <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/shah-nameh-gran-epopeya-iran_16776\">Ferdows\u00ed<\/a>. De esa \u00e9poca datan tambi\u00e9n las primeras versiones de uno de los libros m\u00e1s famosos de la narrativa oriental, <em>Las mil y una noches<\/em>.<\/p>\n<section class=\"related-article-content relacionado\">\n<article class=\"article \">\n<figure class=\"thumb\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" class=\"imagenRelacionado lazyloaded\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/historia.nationalgeographic.com.es\/medio\/2021\/07\/26\/las-mil-y-una-noches-el-marido-y-el-loro_a04a37b8_800x800.jpg?w=640&#038;ssl=1\" sizes=\"12vw\" alt=\"Las mil y una noches, la magia de los cuentos orientales\" data-src=\"\/medio\/2021\/07\/26\/las-mil-y-una-noches-el-marido-y-el-loro_a04a37b8_800x800.jpg\" \/><\/figure>\n<div class=\"relacionadoTxt\">\n<div class=\"title-relacionado\">\n<p class=\"supertitle\">\u00a0<\/p>\n<h4 class=\"title\">Las mil y una noches, la magia de los cuentos orientales<\/h4>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/article>\n<\/section>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">De una Edad de Oro a otra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa Edad de Oro termin\u00f3 de manera brusca y violenta en el siglo XIII, cuando las hordas mongolas de <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/gengis-kan-carismatico-conquistador-mongol_9161\">Gengis Khan<\/a> arrasaron Asia y parte de Europa. <strong>El saqueo de Bagdad en 1258 es considerado uno de los sucesos m\u00e1s catastr\u00f3ficos de la historia en t\u00e9rminos culturales:<\/strong> en aquella \u00e9poca esta ciudad era la capital intelectual del Islam, que nunca recuper\u00f3 la unidad cultural que hab\u00eda propiciado la Edad de Oro. A pesar de que hubo periodos posteriores de esplendor, estuvieron limitados a sus lugares de origen, como el reino nazar\u00ed de Granada, el <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/imperio-safavida-renacer-persia_17095\">Imperio Saf\u00e1vida<\/a> en Persia o el breve imperio de <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/tamerlan-ultimo-emperador-estepas_16617\">Tamerl\u00e1n<\/a> en Asia Central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hab\u00eda sucedido en el paso del mundo cl\u00e1sico al medieval, <strong>un nuevo cambio de \u00e9poca estaba a punto de llegar<\/strong> y con \u00e9l, el epicentro cultural del Viejo Mundo se iba a desplazar de nuevo hasta Italia, a trav\u00e9s de la potencia que fue durante siglos el puente entre Oriente y Occidente, la <a href=\"https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/republicas-maritimas-senoras-mediterraneo-edad-media_17037\">Seren\u00edsima Rep\u00fablica de Venecia<\/a>. Una nueva edad de oro, que ser\u00eda bautizada como Renacimiento, estaba a punto de empezar.<\/p>\n<div id=\"involveds\" class=\"involveds wrap\">\n<div class=\"involved-authors only-author no-avatars no-author-photo\">\n<div class=\"first-author no-photo\">\n<div class=\"info-author\"><strong><a class=\"lnk-author no-clickable \">Abel G.M.<\/a><\/strong><\/div>\n<div>\u00a0<\/div>\n<div>FOTO: CC<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>https:\/\/historia.nationalgeographic.com.es\/a\/edad-oro-islam_17363?utm_source=facebook&#038;utm_medium=social&#038;utm_campaign=trafico<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A partir del siglo VIII, impulsados por el deseo de comprender y asimilar las civilizaciones&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[9029,44,6937,15],"tags":[260,1622],"class_list":["post-53148","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-la-cora-de-ilbira","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-ultimas-noticias","tag-estado-islamico","tag-islam"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53148","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=53148"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53148\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":53151,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/53148\/revisions\/53151"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=53148"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=53148"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=53148"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}