{"id":54553,"date":"2022-05-28T08:00:04","date_gmt":"2022-05-28T06:00:04","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=54553"},"modified":"2022-05-28T09:26:38","modified_gmt":"2022-05-28T07:26:38","slug":"andrea-contra-el-mundo-el-prologo-de-elvira-lindo-a-nada-de-carmen-laforet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=54553","title":{"rendered":"\u2018Andrea contra el mundo\u2019, el pr\u00f3logo de Elvira Lindo a \u2018Nada\u2019, de Carmen Laforet"},"content":{"rendered":"<div class=\"a_e_txt _df\" style=\"text-align: justify;\">\n<h3 class=\"a_st\">\u00abBabelia\u00bb adelanta el prefacio a la nueva edici\u00f3n de un cl\u00e1sico de la literatura espa\u00f1ola del siglo XX, que regres\u00f3 a las librer\u00edas este 18 de mayo<\/h3>\n<\/div>\n<figure class=\"a_m a_m-h\">\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Hay novelas que nos acompa\u00f1an toda la vida y que en cada una de las etapas que atravesamos parecen a\u00f1adir a nuestra percepci\u00f3n primera una nueva cualidad. As\u00ed ocurre con <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/carmen-laforet\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"><i>Nada<\/i><\/a>, este libro que hoy tengo entre unas manos, las m\u00edas, que una vez fueran las de una adolescente de diecis\u00e9is a\u00f1os deseosa de encontrar a sus iguales en la literatura. La chica de instituto que fui se sinti\u00f3 inmersa en la peripecia de esa muchacha peculiar y atractiva que llega a Barcelona el primer oto\u00f1o despu\u00e9s de la guerra civil. El hambre, la penuria econ\u00f3mica, el fr\u00edo, la sombra de la guerra eran aspectos menos presentes para mis ojos de entonces que la poderosa sensaci\u00f3n de estar unida a esa chica, Andrea, en su soledad frente al mundo hostil, en la b\u00fasqueda de amparo en momentos en que las emociones son tan fuertes que casi ni se saben expresar ni se pueden compartir. Esa era mi Andrea de entonces, con la que compart\u00eda edad y que me serv\u00eda como exacta definici\u00f3n de m\u00ed misa: una chica rara, de una feminidad no ortodoxa, sensible a la <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/literatura\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">literatura<\/a>, confusa ante las pulsiones amorosas, deseosa de encontrar almas gemelas que le hicieran m\u00e1s comprensible la naturaleza de adultos amenazantes. El contexto, por tanto, quedaba en mi lectura sepultado por la vida interior de una protagonista con la que me sent\u00eda \u00edntimamente identificada. Eso ha sido as\u00ed entonces y siempre para quien lee en un per\u00edodo de formaci\u00f3n: los adolescentes tratan de encontrar su yo en cada historia que leen. No hay aventura literaria a la que una se preste en esos a\u00f1os si no se encuentra el est\u00edmulo de la identificaci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de aquella primera lectura, los a\u00f1os me han hecho renovar, no una sino varias veces, mi pasi\u00f3n por esta novela y por la mujer de veintitr\u00e9s a\u00f1os que la hab\u00eda escrito. La historia de la publicaci\u00f3n de <i>Nada <\/i>es en s\u00ed misma tan infrecuente en un pa\u00eds como el nuestro que no es posible obviarla por mucho que sea un cap\u00edtulo tantas veces narrado en pr\u00f3logos y ensayos que dan cuenta de la trastienda de nuestra literatura. La joven Laforet escribi\u00f3 el libro en Madrid, tras la experiencia de dos a\u00f1os universitarios en Barcelona. Se lo ense\u00f1\u00f3 al \u00fanico amigo al que pod\u00eda confiar sus escritos, el periodista y editor Manuel Cerezales, que un tiempo m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en su esposo y padre de sus <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2000\/11\/04\/madrid\/973340675_850215.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">hijos<\/a>. A Cerezales le gust\u00f3 y la anim\u00f3 a presentarse a un premio que se acababa de convocar por primera vez: el <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/premio-nadal\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Nadal<\/a>, impulsado por la revista Destino. Sus convocantes crearon el galard\u00f3n con la pretensi\u00f3n de renovar el esquilmado panorama literario espa\u00f1ol tras la guerra, y contribuir a la existencia de nuevas voces que reconstruyeran una suerte de universo cultural en el ambiente asfixiante que trajo consigo la victoria de Franco. El anuncio del premio provoc\u00f3 entusiasmo entre los literatos y se extendi\u00f3 el rumor de que el galard\u00f3n ir\u00eda a parar a las manos del periodista <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/cesar-gonzalez-ruano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">C\u00e9sar Gonz\u00e1lez Ruano<\/a>. As\u00ed hubiera sido de no ser porque a \u00faltima hora el jurado recibi\u00f3 una novela que, seg\u00fan se narra en la intrahistoria del premio, fue le\u00edda casi de un tir\u00f3n la noche antes del fallo. Nada se sab\u00eda de qui\u00e9n pod\u00eda haber escrito este libro con ecos de las hermanas Bront\u00eb y, en cierto sentido, de la <i>Rebeca <\/i>de<a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/daphne-de-maurier\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"> Daphne du Maurier<\/a>. El punto de vista correspond\u00eda a la voz inequ\u00edvoca de una mujer joven, muy joven, que retrataba su paso por una Barcelona a\u00fan en ruinas tras la guerra y en la que aparec\u00edan, por un lado, personajes heridos por la experiencia, y por otro, j\u00f3venes que trataban de huir de la vulgaridad reinante.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-v\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"_db a_m_w _pr lb_btn\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-v alignleft\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/mOQp5rc3r-jE__dGojg6foLNqGg%3D\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BMY5ZFBQCRFJNN5YMINR7PZFDI.jpg?resize=414%2C621&#038;ssl=1\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/mOQp5rc3r-jE__dGojg6foLNqGg=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BMY5ZFBQCRFJNN5YMINR7PZFDI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/IJIFocdAptTkRHsUE05FDIMyDBk=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BMY5ZFBQCRFJNN5YMINR7PZFDI.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/3Q9ZOI8Clpils9i-QdyGS9QnimY=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BMY5ZFBQCRFJNN5YMINR7PZFDI.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/q7icVgBlQlxW4D6VEIJj1Qmnnzg=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/BMY5ZFBQCRFJNN5YMINR7PZFDI.jpg 1960w\" alt=\"La escritora Elvira Lindo, en 2020. \" width=\"414\" height=\"621\" \/><\/span><figcaption class=\"a_m_p\">La escritora Elvira Lindo, en 2020. <span class=\"a_m_m\">\u00a9 Carlos Rosillo<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">El jurado, fascinado por aquella extra\u00f1a voz que contaba con pulso po\u00e9tico un presente que hasta el momento no hab\u00eda sido narrado, decidi\u00f3 guiarse por su olfato y concedi\u00f3 el premio a esta singular historia que result\u00f3 haber sido escrita por una mujer solo cinco a\u00f1os mayor que la protagonista de la novela. Al localizar a su autora en Madrid, quedaron fascinados y sorprendidos por la personalidad de una escritora ajena al universo literario, que hab\u00eda escrito la historia guiada por un don innato para el lenguaje, vali\u00e9ndose de una singular prosa que parec\u00eda no contaminada por influencia alguna.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes que entonces leyeron la peripecia de Andrea se declararon muy orgullosamente miembros de la generaci\u00f3n de <i>Nada<\/i>. Sent\u00edan, como as\u00ed lo han contado los que entonces eran j\u00f3venes en camino de la edad adulta, que el libro los defin\u00eda, que su vida estaba siendo por primera vez narrada tal cual era. Tal vez esa intensa identificaci\u00f3n generacional viniera dada porque el estilo no respond\u00eda al m\u00e1s trillado realismo social ni se trataba de una fiel descripci\u00f3n del ambiente de la \u00e9poca, sino que alzaba el vuelo gracias a un lenguaje metaf\u00f3rico, por momentos existencial, por momentos m\u00e1gico, g\u00f3tico, tremendista, favoreciendo la libre interpretaci\u00f3n de los lectores. Cada uno ve\u00eda en <i>Nada <\/i>lo que su coraz\u00f3n solitario buscaba. Esa es la raz\u00f3n por la cual la novela ha navegado de manera ligera a trav\u00e9s del tiempo. Su hero\u00edna, Andrea, se adec\u00faa a lo que cada lectura exige y hoy adolescentes como la que yo fui experimentan la misma fascinaci\u00f3n que a m\u00ed me embarg\u00f3, y los lectores ya en edad adulta se dejan arrastrar por la peripecia de esa chica solitaria.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">No pudo evitar Carmen Laforet sentirse sobrepasada por el \u00e9xito abrumador de su primera novela. En un pa\u00eds tan anhelante de rostros nuevos y de aires de esperanza, la joven despert\u00f3 un inter\u00e9s in\u00e9dito al cual respondi\u00f3 con timidez, reparo, modestia, a veces con torpeza. No estaba preparada aquella novelista primeriza para enfrentarse a un ambiente tan reacio a la inocencia, como era, y a menudo es, el literario. No pudo evitar convertirse, a pesar de su juventud, en un referente para otras j\u00f3venes escritoras que jam\u00e1s hab\u00edan contemplado la posibilidad de presentarse a un premio y ganarlo. Pero su conexi\u00f3n no fue solo con el p\u00fablico juvenil, escritores del exilio y del interior aplaudieron con entusiasmo el estreno de Laforet. Ram\u00f3n J. Sender, Elena Fort\u00fan, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, tanto como los jovenc\u00edsimos Juan Eduardo Z\u00fa\u00f1iga, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/noticias\/ana-maria-matute\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\">Ana Mar\u00eda Matute,<\/a> Josefina Aldecoa o Carmen Mart\u00edn Gaite, que la bautizar\u00eda como \u00abla chica rara\u00bb, celebraron el \u00e9xito de <i>Nada <\/i>y contribuyeron a colocarla desde un primer momento en un puesto privilegiado en el canon de la novela espa\u00f1ola de posguerra.<\/p>\n<figure class=\"a_m a_m-v\" style=\"text-align: justify;\"><span class=\"_db a_m_w\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"_re lazyload a_m-v alignright\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/imagenes.elpais.com\/resizer\/p_dRyDI_uYJ0_V9fVNDrbd4I_To%3D\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/L5LFHSBKSVFIVMJPRXRZYUXFVI.jpg?resize=414%2C636&#038;ssl=1\" srcset=\"https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/p_dRyDI_uYJ0_V9fVNDrbd4I_To=\/414x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/L5LFHSBKSVFIVMJPRXRZYUXFVI.jpg 414w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/76Tr9_FXXxkw8I2vAaJ2MalEZUY=\/828x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/L5LFHSBKSVFIVMJPRXRZYUXFVI.jpg 640w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/zPfSxaf-buDl8VqI9hKZ5Cjd9Vg=\/980x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/L5LFHSBKSVFIVMJPRXRZYUXFVI.jpg 1000w,https:\/\/imagenes.elpais.com\/resizer\/78AX6nUSrDrhXoVkymv6cIOx0bI=\/1960x0\/cloudfront-eu-central-1.images.arcpublishing.com\/prisa\/L5LFHSBKSVFIVMJPRXRZYUXFVI.jpg 1960w\" width=\"414\" height=\"636\" \/><\/span><\/figure>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Lo que vino despu\u00e9s de la inmediata popularidad de <i>Nada <\/i>no carece de misterio. Laforet fue escribiendo paso a paso una obra no escasa a fuerza de luchar contra la presi\u00f3n de la editorial y contra su propio bloqueo emocional, que la conduc\u00eda a una especie de perfeccionismo paralizante. En estos d\u00edas tan cercanos al centenario de su nacimiento ser\u00eda deseable que las novelas que siguieron a aquella primera fueran le\u00eddas con el inter\u00e9s que merecen para romper con el inexacto maleficio que ha acabado defini\u00e9ndola como autora de una sola obra. A pesar de los embarazos, obligaciones dom\u00e9sticas, cinco hijos, divorcio y vida entre bohemia y vagabunda, Carmen Laforet fue siempre escritora, oficio que correspond\u00eda a su naturaleza m\u00e1s \u00edntima, aunque su car\u00e1cter huidizo no favoreciera la difusi\u00f3n que su obra merec\u00eda.<\/p>\n<p class=\"\" style=\"text-align: justify;\">Pensando en ella, trabajando sobre su literatura en este y otros trabajos, he concluido que Laforet fue una mujer anacr\u00f3nica. No era en absoluto una hija de su tiempo, de tal manera que hubiera sido m\u00e1s comprendida en este presente nuestro; su car\u00e1cter independiente, puro, reacio a las comidillas culturales, podr\u00eda haberse movido con comodidad en los m\u00e1rgenes, como a ella le gustaba, respondiendo as\u00ed al ansia de libertad que impulsaba su motor creativo. Pero no solo fue la \u00e9poca lo que le fall\u00f3 a la joven Laforet, tampoco el pa\u00eds en el que vio florecer su primer \u00e9xito era el id\u00f3neo para una joven peculiar, que no aceptaba los formalismos que reg\u00edan la vida de las mujeres. Ese rostro que nos mira desde las fotos de los a\u00f1os cuarenta y cincuenta es el de una mujer de ahora, de belleza poco encorsetada, natural, con una melena corta y despeinada, luciendo una ropa pr\u00e1ctica y un calzado c\u00f3modo, con aspecto aventurero, como si se encontrara lista para caminar y huir de un lado a otro, para disfrutar del nomadismo, para salir de casa con ansias de mirar nuevos mundos y regresar tiempo despu\u00e9s al calor de los suyos. Ese esp\u00edritu refractario al tiempo que le toc\u00f3 vivir, que la priv\u00f3 del futuro donde hubiera encajado la entonces denominada \u00abchica rara\u00bb, esa falta de encaje en una Espa\u00f1a donde se asfixiaba, como as\u00ed escribi\u00f3 a Sender al volver de Estados Unidos, son dos factores que nos ayudan a entenderlas, a ella y a su obra, <i>Nada<\/i>, donde los personajes son por momentos apariciones fantasmag\u00f3ricas que amenazan a la joven Andrea con vulnerar su inocencia. \u00bfQu\u00e9 es <i>Nada <\/i>sino la historia de un esp\u00edritu puro que no encuentra su lugar en el mundo?<\/p>\n<p class=\"\"><a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com\/libro-nada\/349692\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" data-link-track-dtm=\"\"><i>\u2018Nada\u2019, de Carmen Laforet.<\/i><\/a><i> Pr\u00f3logo de Elvira Lindo. Austral, 2022. 304 p\u00e1ginas. 12,95 euros.<\/i><\/p>\n<\/figure>\n<p><a class=\"a_md_a_n\" title=\"Ver todas las noticias de Elvira Lindo\" href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/elvira-lindo\/#?rel=author_top\"><strong>Elvira Lindo<\/strong><\/a><\/p>\n<header class=\"a_e _g _g-xs\">\n<div class=\"a_e_m\">\n<figure class=\"a_m a_m-h\"><figcaption class=\"a_m_p\">FOTO: Detalle de una foto de la escritora Carmen Laforet, en un viaje a Canarias, en 1951.<span class=\"a_m_m\">ARCHIVO FAMILIAR<\/span><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"a_md _g _g-xs \">\n<figure class=\"a_md_i a_m-h\"><span class=\"a_m_w _db\">https:\/\/elpais.com\/babelia\/2022-05-16\/andrea-contra-el-mundo-el-prologo-de-elvira-lindo-a-nada-de-carmen-laforet.html<\/span><\/figure>\n<div class=\"a_md_txt\">\n<div class=\"a_md_a\" data-dtm-region=\"articulo_firma\">\u00a0<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abBabelia\u00bb adelanta el prefacio a la nueva edici\u00f3n de un cl\u00e1sico de la literatura espa\u00f1ola&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":54555,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,14,7721],"tags":[9280,7540,459],"class_list":["post-54553","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-feminismo","category-mujeres-que-cambiaron-la-historia","tag-carmen-laforet","tag-elvira-lindo","tag-libros"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/BTHZVAGYXBB7PJGRMSGAH74QTA.webp?fit=1960%2C1723&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54553","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=54553"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54553\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":54557,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/54553\/revisions\/54557"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/54555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=54553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=54553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=54553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}