{"id":57614,"date":"2024-11-10T09:14:00","date_gmt":"2024-11-10T08:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=57614"},"modified":"2024-11-05T13:27:02","modified_gmt":"2024-11-05T12:27:02","slug":"realidad-ficcion-y-redes-sociales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=57614","title":{"rendered":"Realidad, ficci\u00f3n y redes sociales"},"content":{"rendered":"<header class=\"pg-head\">\n<div class=\"md-opinion-infor md \">\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Quien m\u00e1s quien menos hace lo posible por estar a la altura de su personaje ficticio, ese que hemos creado para vivir la vida imaginaria de las redes<\/h3>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"gd\">\n<div class=\"gdu u16 u-first\">\n<div class=\"pg-body\">\n<div class=\"mce-body \">\n<p class=\"mce capitalize-first-letter\" style=\"text-align: justify;\">Lo \u00faltimo de Juan Jos\u00e9 Mill\u00e1s es un mon\u00f3logo interpretado con el debido delirio por Clara Sanch\u00eds en <i>Mi\u00e9rcoles que parecen jueves<\/i>. La obra se anuncia como una conferencia del escritor acerca de su gran tema literario: las m\u00faltiples relaciones de reciprocidad o contubernio que se dan entre ficci\u00f3n y realidad, binomio fant\u00e1stico por excelencia. Mientras el p\u00fablico finge (a la manera en que el lector suspende tambi\u00e9n su incredulidad ante las p\u00e1ginas de una novela) esperar al autor de <i>El desorden de tu nombre<\/i>, <i>Volver a casa<\/i> y tantos otros t\u00edtulos maravillosos, Sanch\u00eds irrumpe en el escenario con una gabardina de lo m\u00e1s millasiana y un rev\u00f3lver asegurando que ella es Juan Jos\u00e9 Mill\u00e1s y que est\u00e1 dispuesto a dar esa conferencia caiga quien caiga. A partir de ah\u00ed, cuestiones como la identidad, lo imaginado y lo vivido, lo real y lo irreal, la cordura y la locura, se entremezclan con verboso ah\u00ednco en un juego de espejos muy familiar para los lectores del \u00abverdadero\u00bb Mill\u00e1s.<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de ver la obra, del mismo modo que me ha ocurrido siempre al terminar de leer cualquiera de sus libros, me qued\u00e9 pensando en todas las cosas imaginarias que componen, en mayor o menor medida, el sustrato de lo que hemos dado en llamar la realidad: la religi\u00f3n, la nacionalidad, el dinero, la pol\u00edtica, la monarqu\u00eda, las herborister\u00edas, el matrimonio\u2026 Con el espect\u00e1culo de las redes sociales, por ejemplo, pasa un poco lo mismo que con la obra dirigida por Mario Gas: uno acepta la irrealidad de las cosas con la desenvoltura de un avezado lector o de un espectador entregado a la ficticia locura de una actriz que dice ser Mill\u00e1s y habla como Mill\u00e1s, e incluso se aferra al rev\u00f3lver como uno imagina que lo har\u00eda Mill\u00e1s o alguno de sus personajes. Y es que la ficci\u00f3n de las redes sociales ha pasado en tiempo r\u00e9cord a formar parte del imaginario colectivo de lo real. La paradoja llega al extremo cuando los asuntos propios de las redes acaban salpicando al viejo y decadente mundo f\u00edsico en forma de juicio sumar\u00edsimo e incluso de privaci\u00f3n de libertad, tambi\u00e9n cuando los tradicionales medios de comunicaci\u00f3n, que no quieren perder la oportunidad de adaptarse a los tiempos, permiten que informaciones o estad\u00edsticas poco contrastadas de una u otra red social sirvan de soporte a argumentos period\u00edsticos o pol\u00edticos poco realistas (si se me permite el pleonasmo en este \u00faltimo caso). Todos hemos escuchado o le\u00eddo titulares del tipo: \u00abArden las redes contra mengana\u00bb, \u00abLas redes claman por la libertad de fulano\u00bb. Y es que las redes siempre est\u00e1n pidiendo dimisiones y nombramientos, castigos ejemplares, cancelaciones, justicia para unos y poco menos que la muerte en la hoguera para otros\u2026 Siempre tienen algo que decir, como nosotros cuando nos sumergimos en nuestra imaginaci\u00f3n, tan rica en expresar deseos y conjurar injusticias. El problema es que uno, en el mejor de los casos, se sabe due\u00f1o de su propia imaginaci\u00f3n, pero \u00bfqui\u00e9nes son, en realidad, los due\u00f1os de lo que sucede o se agita en las redes? Dos hombres (la realidad se impone) est\u00e1n detr\u00e1s de las m\u00e1s relevantes y, seguramente, un oscuro y confuso conglomerado de intereses econ\u00f3micos tenga el control (real o ficticio) de todas ellas (puestos a imaginar).<\/p>\n<p class=\"mce\" style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, el esfuerzo que uno debe hacer en la vida real para adaptarse a la ficci\u00f3n de las redes sociales solo es comparable al que hacemos en el gimnasio, e incluso en el supermercado, mientras tratamos de desembarazarnos de la realidad de nuestros cuerpos y de las constantes subidas del IPC. En las redes sociales todo el mundo viaja por todas partes y come en fabulosos restaurantes y sonr\u00ede y luce palmito y visita museos y librer\u00edas y lleva a\u00f1os leyendo a la \u00faltima premio Nobel de literatura. En el mundo real, sin embargo, los escritores se mueren de hambre y la precariedad salarial apenas permite llegar a fin de mes a m\u00e1s de la mitad de los hogares espa\u00f1oles (seg\u00fan la OCU), la gente en el metro sonr\u00ede enajenada a sus tel\u00e9fonos m\u00f3viles y regresa a casa agotada y sin ningunas ganas de subir un <i>reel<\/i> mientras se prueba frente al espejo el <i>outfit<\/i> que llevar\u00e1 el s\u00e1bado por la noche. Y, sin embargo, quien m\u00e1s quien menos hace lo posible por estar a la altura de su personaje ficticio, ese que hemos creado para vivir la vida imaginaria de las redes, donde cualquiera puede ser cr\u00edtico de cine o de arte, analista pol\u00edtico o poeta, experto medioambiental o, por qu\u00e9 no, el mism\u00edsimo Juan Jos\u00e9 Mill\u00e1s<\/p>\n<div id=\"standard_1\" class=\"st-placement standard_1 inImageRestricted\">\n<div class=\"st-adunit st-adunit-tagged st-reset st-show\">\n<div class=\"infor\">\n<p class=\"author\"><strong>Fernando Onta\u00f1\u00f3n<\/strong><\/p>\n<address class=\"category\">Escritor<\/address>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"footnote\">\n<p class=\"text\">FOTO: Realidad, ficci\u00f3n y redes sociales <wbr \/> \/ <span class=\"source\">rosell<\/span><\/p>\n<p>https:\/\/www.granadahoy.com\/opinion\/tribuna\/Realidad-ficcion-redes-sociales_0_1741325988.html<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quien m\u00e1s quien menos hace lo posible por estar a la altura de su personaje&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":57615,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[1161,44,6937,6920,15],"tags":[8291,4716,121],"class_list":["post-57614","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ciudadania","category-noticias-de-hoy","category-sociedad","category-tecnologia","category-ultimas-noticias","tag-juan-jose-millas","tag-realidad","tag-redes-sociales"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2022\/11\/Realidad-ficcion-redes-sociales_1741335873_171072340_330x480.jpg?fit=330%2C480&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=57614"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57614\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":57616,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/57614\/revisions\/57616"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/57615"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=57614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=57614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=57614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}