{"id":5826,"date":"2016-01-06T10:49:16","date_gmt":"2016-01-06T10:49:16","guid":{"rendered":"http:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=5826"},"modified":"2016-01-04T19:46:30","modified_gmt":"2016-01-04T19:46:30","slug":"aviso-a-navegantes-por-rosa-montero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/?p=5826","title":{"rendered":"\u00abAviso a navegantes\u00bb por Rosa Montero"},"content":{"rendered":"<p>Ah, si de joven yo hubiera sabido que iba a envejecer y que me iba a morir, creo que hubiera vivido de otra manera<!--more--><\/p>\n<div id=\"cuerpo_noticia\" class=\"cuerpo_noticia\">\n<p>Esto es una advertencia: ayer mismo me acost\u00e9 teniendo 16 a\u00f1os y hoy me he despertado con m\u00e1s de sesenta. Quiero decir que la vida vuela. Ah, si de joven yo hubiera sabido que iba a envejecer y que me iba a morir, creo que hubiera vivido de otra manera. Lo que acabo de decir es una <em>boutade<\/em>, lo s\u00e9; pero, al mismo tiempo, es cierto que, con los a\u00f1os, llegas a un territorio, el de la vejez y la Parca merodeante, que antes nunca hab\u00edas visto con verdadera claridad. Y entonces te dices: ah, cu\u00e1nto tiempo perdido. Y no porque mi existencia me desagrade, al contrario, creo que ha sido y es muy intensa y que he hecho todo cuanto he querido hacer. Pero con qu\u00e9 nervios, de qu\u00e9 forma tan atormentada o tan aturullada, cu\u00e1ntas veces he vivido con el cuerpo aqu\u00ed y la cabeza en otra parte. Por no hablar de la cantidad de tiempo y de energ\u00eda perdidos en tonter\u00edas, como, por ejemplo, en creerme fea a los 18 a\u00f1os (cuando estaba m\u00e1s guapa que nunca), o en reconcomerme de angustia temiendo no estar a la altura en alg\u00fan trabajo. Por eso, repito: si yo hubiera sabido que iba a envejecer y que me iba a morir, hubiera vivido de otra manera.<\/p>\n<p>Todo esto viene al hilo, claro est\u00e1, del cambio de a\u00f1o. Esto del calendario no es m\u00e1s que una convenci\u00f3n, pero c\u00f3mo remueve y c\u00f3mo escuece. En estas fechas es imposible no dedicar siquiera un minuto a sentir el viento del tiempo contra la cara, a revisar someramente el pasado, a preguntarte sobre tu futuro. Acabo de leer un libro extraordinario que viene bien para acompa\u00f1ar estas congojas. Se trata de <em>Instrumental: memorias de m\u00fasica, medicina y locura<\/em>, de James Rhodes (Blackie Books). El brit\u00e1nico Rhodes tiene una biograf\u00eda totalmente improbable. Por ejemplo, es pianista, un buen concertista. Sin embargo, empez\u00f3 a estudiar piano mal y tarde, y luego lo dej\u00f3 por completo durante 10 a\u00f1os hasta retomar la m\u00fasica en sus veintimuchos. No creo que haya habido en el mundo un caso as\u00ed. Si abandonas un instrumento de ese modo, simplemente no es posible ser un m\u00fasico de esa calidad. Pero \u00e9l lo es. He aqu\u00ed su primer milagro.<\/p>\n<div id=\"sumario_1|html\" class=\"derecha\">\n<p class=\"texto_grande\"><em>Nunca seremos tan j\u00f3venes como hoy y la vida se conquista d\u00eda a d\u00eda<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p>Tiene varios m\u00e1s, algunos espeluznantes. El libro de Rhodes cuenta con una crudeza que yo no hab\u00eda visto la experiencia de una v\u00edctima de pedofilia. A los seis a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos, James fue violado por su profesor de boxeo del colegio. Y el tipejo lo sigui\u00f3 haciendo durante cinco a\u00f1os impune y sistem\u00e1ticamente, hasta que Rhodes cambi\u00f3 de escuela. El ni\u00f1o, amenazado por el ped\u00f3filo, avergonzado y amedrentado, no dijo nunca nada a nadie; pero otros profesores lo ve\u00edan llorar, lo ve\u00edan salir con las piernas sangrando del despacho del monstruo y no hicieron nada. El libro de Rhodes es un grito indignado a esa pasividad tan com\u00fan ante los abusos infantiles. Como las peque\u00f1as v\u00edctimas no se atreven a denunciar, es muy c\u00f3modo ignorar un horror que se queda escondido, como los malvados ogros de los cuentos, en los cuartos oscuros y en las pesadillas de los ni\u00f1os. Y otra ense\u00f1anza m\u00e1s de este tremendo libro: las violaciones dejan secuelas. En primer lugar, graves secuelas f\u00edsicas, porque es una brutalizaci\u00f3n continuada de un cuerpo muy peque\u00f1o (el m\u00fasico tuvo que ser operado varias veces); y, por supuesto, una catarata de cat\u00e1strofes ps\u00edquicas. Prostituci\u00f3n en la adolescencia, un a\u00f1o de internamiento en un psiqui\u00e1trico, tres intentos de suicidio, cortes autoinfligidos con una cuchilla, drogas, furia y dolor. Y este es el segundo milagro: ha sobrevivido a todo eso.<\/p>\n<p>Tercer milagro: James es la prueba de que el arte y la belleza ayudan. En el caso de James, es la m\u00fasica lo que amans\u00f3 su fiera interior. Todos podemos y debemos recurrir a ello: cuanta m\u00e1s belleza en nuestras vidas, m\u00e1s fuera del tiempo y de la pena, m\u00e1s inmortales.<\/p>\n<p>Pero a\u00fan queda por contar un cuarto milagro. Aunque la existencia de Rhodes parece largu\u00edsima y convulsa, s\u00f3lo tiene 40 a\u00f1os. Guau, eso es vivir deprisa. Como dec\u00eda Lou Reed: mi d\u00eda equivale a tu a\u00f1o. Pues bien, al final el autor apuesta por su segunda esposa, Hattie, y se atreve a dar unos consejos para el bien amar. Antes, al leer el libro, Rhodes me hab\u00eda parecido un hombre conmovedor y admirable, pero tambi\u00e9n furioso y herido, demasiado intenso como para tenerlo muy cerca. Pero en estas p\u00e1ginas finales habla de la convivencia con tan modesta, honda sabidur\u00eda que me ha dejado admirada. Como, por ejemplo: \u201cLo que m\u00e1s deteriora una relaci\u00f3n es tratar de salir ganando\u201d. Peque\u00f1a gran verdad. Hace falta vivir mucho y pensar mucho para llegar a tan poco. O sea, que se puede aprender, aunque vengas con las heridas m\u00e1s crueles. Se puede recomenzar una y otra vez. Aviso a navegantes para sortear los escollos de este a\u00f1o: recordemos que, como prueba Rhodes, siempre hay futuro. Nunca seremos tan j\u00f3venes como hoy y la vida se conquista d\u00eda a d\u00eda<em>.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/twitter.com\/brunahusky\" target=\"_blank\"><em>@BrunaHusky<\/em><\/a><\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.facebook.com\/escritorarosamontero\" target=\"_blank\">www.facebook.com\/escritorarosamontero<\/a><\/em><\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/www.rosamontero.es\" target=\"_blank\">www.rosamontero.es<\/a><\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ah, si de joven yo hubiera sabido que iba a envejecer y que me iba&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5827,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_coblocks_attr":"","_coblocks_dimensions":"","_coblocks_responsive_height":"","_coblocks_accordion_ie_support":"","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"enabled":false},"version":2}},"categories":[9,44,15],"tags":[688,42],"class_list":["post-5826","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-medio-ambiente","category-noticias-de-hoy","category-ultimas-noticias","tag-pactos","tag-politica"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/miradordeatarfe.es\/wp-content\/uploads\/2016\/01\/rosamontero_e5965f2e.jpg?fit=990%2C1123&ssl=1","jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5826"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5826\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5828,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5826\/revisions\/5828"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5827"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5826"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/miradordeatarfe.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}